La santidad de los dos juanes

Dos Papas. Dos “juanes". Juan Pablo II y Juan XXIII serán elevados al honor de los altares juntos. Será durante una misa ceremonia de canonización que tendrá lugar en Roma el próximo 27 de abril, el Domingo de la Divina Misericordia 2014. El segundo domingo de Pascua. Así lo estableció este día Francisco durante el primer Consistorio Ordinario Público de su pontificado. Se espera una ceremonia espectacular, digna de tres papas muy taquilleros.

TresPapasYa era un secreto a voces. Lo había anticipado Jorge Mario Bergoglio en esa histórica conferencia de prensa que brindó a bordo del avión papal que lo trajo de Río de Janeiro a Roma, en julio pasado, tras presidir la Jornada Mundial de la Juventud de Brasil. Él mismo había deslizado que la ceremonia podía atrasarse hasta la primavera del año próximo.

Originalmente se había pensado en la fecha del 8 de diciembre de este mismo 2013. Una fecha mariana. Pero bien hicieron notar los polacos en Roma que el invierno en su país es tan férreo que para ese mes prácticamente todas las autopistas del país estarán cubiertas de hielo y nieve. Como se espera un movimiento en masa desde Polonia hacia la capital italiana, las complicaciones que esa época comportaban no eran pocas.

Finalmente se logró un acuerdo para el 27 de abril, fecha de una festividad íntimamente relacionada con la espiritualidad de Karol Wojtyla. Él mismo la estableció en el año 2000, cuando inscribió en el Registro de los Santos de la Iglesia católica a sor Faustina Kowlaska, la monja y compatriota suya que recibió la aparición de Cristo que después propició la devoción a la Divina Misericordia. Juan Pablo falleció en la víspera de esa festividad en 2005 y fue reconocido como beato en la misma, pero de 2011.

Fue Benedicto XVI quien lo beatificó y ahora existe una buena posibilidad que el mismo Joseph Ratzinger asista a la canonización en su calidad de Papa emérito. Se trata de una alternativa que sería totalmente inédita. Por primera vez dos pontífices compartirían una ceremonia pública. Una celebración que involucraría, a final de cuentas, a cuatro de los últimos seis Papas de la historia de la Iglesia.

La posibilidad se barajaba desde hace semanas, sobre todo en ambiente polaco. Y este lunes el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, la consideró una alternativa real con estas palabras:

“No tengo ningún motivo ni para prometerlo ni para excluirlo, Benedicto XVI es una persona a la cual todos queremos mucho. No existe ningún motivo doctrinal o institucional por el cual no pueda participar a una ceremonia pública. No nos toca a nosotros decirle qué debe hacer, respetaremos las que serán sus decisiones y sus deseos. Ciertamente sabemos que desea discreción, hasta ahora ha siempre tenido esta línea, pero yo no tengo ninguna razón para excluirlo, para decir que es una cosa (su asistencia a la canonización) en la cual no se pueda pensar. Tenemos varios meses por delante para dejarle a él la decisión, en diálogo con su sucesor con quien desarrolla sus temas importantes para ver cómo actuará en ese momento específico". No cabe duda que estamos asistiendo totalmente insospechados, hasta hace unos meses.

Serafines susurran.- Que menuda despedida reservaron los venezolanos al ex nuncio apostólico en ese país y futuro secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin. Tras cerrar su ciclo diplomático en Caracas, el clérigo viajó el sábado pasado a Roma. Decidió abordar el vuelo 687 que une las capitales de Venezuela e Italia.

Todo iba bien hasta que las autoridades aeroportuarias venezolanas decidieron dedicar un especial tiempo de revisión justamente al equipaje de Parolin. Y tanto se entretuvieron con sus maletas que obligaron un retraso y no de poco a todo el vuelo. Finalmente el episodio no pasó a mayores. Quizás fue una premonición de los obstáculos que deberá sortear el nuevo secretario de Estado. Tal vez, digo.

Querubines replican.- Que no fue casual la homilía pronunciada por el Papa Francisco el viernes pasado en una misa que celebró con motivo de la fiesta anual de la Gendarmería Vaticana. Ante los reclutas el pontífice sostuvo que el diablo trata de crear una guerra civil interna en el Vaticano, “que no se hace con las armas, se hace con la lengua”.

Enl discurso, pronunciado ante la gruta de Lourdes en los Jardines Vaticanos, pidió a San Miguel -patrono de la Gendarmería- que ayude en esta guerra: “nunca debemos hablar mal uno del otro, nunca abrir los oídos a los chismorreos”. A los uniformados instó, incluso, a intervenir si escuchan un chisme y, si “es necesario frenarlo” con la frase: “Aquí no se puede”.

Digo que el mensaje no fue casual porque trajo inmediatamente a la memoria los tiempos del “vatileaks", cuando el pontificado de Benedicto XVI tuvo que lidiar con una verdadera “guerra civil” interna a la Curia Romana. Una batalla que siempre fue minimizada en sus alcances e impacto por las instancias oficiales pero que, en realidad, precipitó muchas cosas.

Nadie puede olvidar el contacto siempre tan fluido entre muchos Gendarmes del Vaticano con el ex mayordomo de Joseph Ratzinger, Paolo Gabriele, bautizado como “el cuervo” y repsonsable de la filtración a la prensa de decenas de documentos confidenciales robados del apartamento papal. A la postre los Gendarmes jugaron un papel importante en el juicio que concluyó con la sentencia de Gabriele a 18 meses de prisión. Una verdadera historia de chismes y rumores, sumados al tráfico de documentos. Una historia de la cual Jorge Mario Bergoglio conoce todos los detalles. Porque el reporte secreto del “vatileaks” sólo lo leyó el Papa Francisco.

2 comentarios

  
Gregory
Con respecto al percanse sufrido por Mons. Parolin debo decir que no es al primer cura que le ocurre esto revisión de equipaje y retención es algo muy común a no pocos sacerdotes que emprenden viajes al exterior. Lo malo es que en este caso nos encontramos ante un evidente incidente internacional.
01/10/13 4:11 AM
  
Alf_3
Eres del mismo año que mi hijo, al que no he vuelto a ver desde hace poco más de trece años. Espero mi Señor lo siga cuidando.
Que alegría que el próximo abril lleguen estos dos 'señorones' al Santoral, tan lleno de los grandes campeones de nuestra Iglesia, reconocidos. Soy de la idea de que muchísimos otros, aunque no reconocidos acá, son grandes Santos en el anonimato, pero reconocidos por NSJC.
Es enorme y grandioso el Santoral, del que conozco a tan pocos.
Gracias por las 'cuitas' de los serafines.
02/10/13 3:51 AM

Los comentarios están cerrados para esta publicación.