Perú sacudida por los obispos infieles

Del Vatican Insider

La Iglesia católica del Perú está siendo sacudida por un aluvión a causa de dos obispos infieles. Uno, el ordinario castrense Guillermo Abanto Guzmán, dejó de manera imprevista su puesto en julio. El otro, Gabino Miranda, fue retirado y está siendo investigado por El Vaticano por supuestos abusos contra menores. Pero él, obispo auxiliar de Ayacucho, negó las acusaciones en su contra y dobló la apuesta, en una dura carta.

gabino-mirandaEl 20 de julio el Papa aceptó la renuncia “por causas de fuerza mayor” de Abanto Guzmán. La Santa Sede no dio mayores explicaciones, pero menos nueve meses había durado ese obispo en su puesto. Su designación tiene fecha de octubre de 2012. Finalmente se supo que su problema era de faldas, con hijo y proceso judicial incluido. Pero su caso pareció una anécdota comparado con el de Miranda, de 53 años, que es ya un escándalo.

El 24 de mayo la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede emitió un decreto con el cual se determinó el cese inmediato de sus obligaciones y se le prohibió el ejercicio de sus funciones como obispo auxiliar de Ayacucho, cargo que ocupaba desde el año 2004.

De repente y sin publicidad el clérigo dejó su ministerio. Sus datos y referencias desaparecieron de la página de internet del Arzobispado. Pero en los ambientes eclesiásticos su situación era ya un secreto a voces. Era cuestión de tiempo para que explotara la bomba. Y así ocurrió.

El primero en aceptar la situación fue Luis Bambarén, obispo emérito de Chimbote, quien lamentó lo sucedido y agregó: “No hay que ocultar, de manera que si el bien debe relucir el mal no se puede estar tapando".

La prensa disparó contra el arzobispo de Lima Juan Luis Cipriani Thorne. Aunque el pastor de Ayacucho y directo superior de Miranda es Salvador Piñeiro García-Calderón, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana.

El cardenal quedó en medio de la polémica porque el obispo acusado de abusos es muy cercano al Opus Dei, la prelatura de la cual Cipriani es referente indiscutido. Poco después de conocida la noticia, la oficina de prensa de “la Obra” emitió un comunicado para aclarar que Miranda nunca estuvo incardinado en el clero del Opus, aunque sí perteneció a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, una fraternidad que es parte de la prelatura.

La nota aclaró también que nunca “nadie tuvo sospechas” sobre el comportamiento del clérigo y estableció que, como sucede con cualquier obispo, los órganos competentes son su diócesis y la Santa Sede.

Por su parte desde Roma, donde este lunes 23 de septiembre fue recibido en audiencia por el Papa, Cipriani hizo su descargo. “Yo diría que en estos temas de pedofilia la iglesia exige una transparencia muy grande y una justicia muy grande. No sé qué tendrá que decir el interesado. Es muy dolorosa una situación de este tipo, pero por otro lado creo que las personas tienen derecho a defenderse", afirmó al pedir que “no se haga leña del árbol caído".

Pero quien parece no estar dispuesto a convertirse en leña es el propio Gabino Miranda, quien negó las acusaciones en una dura carta dirigida al secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Luis Ladaria, el 1 de julio.

En la misiva el obispo denunció un supuesto mal manejo en el proceso eclesiástico en su contra conducido por los tribunales vaticanos. Reconoció que en una carta enviada el 11 de febrero (el día de la renuncia de Benedicto XVI), le confesó al Papa haber cometido “imprudencias” pero aseguró que “tales supuestas faltas, no pueden ser tipificadas de delitos".

Calificó como “desproporcinado” su cese del ministerio episcopal mientras se le realiza un juicio canónico y apuntó: “Desconozco los delitos que se me acusa, desconozco la procedencia de los denunciantes y la jurisdicción y la época en la cual se cometieron los supuestos delitos".

Ahora que el escándalo es público, Gabino no sólo deberá hacer cuentas con la justicia eclesiástica sino también con la civil porque la Fiscalía Provincial Penal de Ayacucho anunció la apertura de una investigación, para la cual ya pidió documentos al Vaticano.

Serafines susurran.- Que finalmente el arzobispo de Ayacucho Piñeiro se pronunció sobre el caso este 26 de septiembre, mediante un comunicado emitido tras su regreso de Estados Unidos donde lo sorprendió el escándalo público.

Según el propio clérigo apenas el 5 de julio le fue notificado verbalmente “por la Nunciatura Apostólica (de Lima) sobre la decisión del Santo Padre Francisco de imponer la pena de dimisión al Sr. Gabino Miranda Melgarejo, por pecados contra el sexto mandamiento, en proceso sujeto al Secreto Pontificio".

“La sanción que ha aplicado la Santa Sede al Sr. Gabino Miranda Melgarejo es la más rigurosa de las penas para un clérigo: la pérdida total del estado clerical", indicó tras aclarar que “durante los dos años que estoy como Arzobispo de Ayacucho nunca he recibido una denuncia contra él".

Además el arzobispo anticipó que apoya “al Ministerio Público, que de oficio ha iniciado un proceso de investigación, para que la verdad sea conocida". Y pidió “a los hijos de la Iglesia comprender el dolor que todos sentimos por este hecho y ruego sus oraciones para que seamos sacerdotes y fieles según el corazón de Cristo".

Hace bien Piñeiro en confirmar que la sanción a la cual se sometió al obispo Miranda fue la más dura posible. Aunque no quiso explicar las razones de tal sanción ni entrar en detalles, sus mismas palabras dejaron en claro que el asunto reviste una gravedad superlativa. Y es así. Porque si bien nadie (ni en Perú, ni en Roma) quieren llamar a las cosas por su nombre, lo cierto es que la “reducción al estado clerical” sólo puede ser impuesta tras un proceso canónico. Un juicio eclesiástico, pues.

La autoridad no puede emitir un decreto sin haber, antes, cumplimentado todos los procedimientos jurídicos necesarios. Y esto implica haber investigado denuncias, haberlas considerado verosímiles, haber recogido los testimonios y haber recibido una defensa del imputado. El mismo ex auxiliar de Ayacucho sostuvo, en la carta arriba citada, haber enviado al Papa una explicación al respecto en una misiva del mes de febrero. En la misma se defendió diciendo que considera a “sus imprudencias” -las cuales reconoce- “no tipificables” bajo el delito de abusos contra menores.

En realidad eso no significa nada. ¿Desde cuándo toca a los imputados decidir qué es delito y qué no, de sus acciones? El argumento no cuela, ni en la justicia civil ni en la canónica. Lo cierto es que Gabino Miranda siempre supo que los tribunales vaticanos habían decidido procesarlo y las razones de la acción judicial. Es claro que las pruebas recogidas fueron tan contundentes como para imponerle la pena más dura. Una sentencia que se ha aplicado sólo en los casos más extremos.

Está entre los derechos del obispo Miranda interponer un recurso de revisión. Apelar el fallo, en síntesis. Deberá aportar pruebas más que contundentes si desea que se revoque una sanción emitida sí por un tribunal de la Santa Sede, pero a instancias directas del Papa.

19 comentarios

  
Renée
"La autoridad no puede emitir un decreto sin haber, antes, cumplimentado todos los procedimientos jurídicos necesarios. Y esto implica haber investigado denuncias, haberlas considerado verosímiles, haber recogido los testimonios y haber recibido una defensa del imputado"

Lamentablemente eso es lo que ha ocurrido. NO HA HABIDO JUICIO ECLESIÁSTICO, AL MENOS NO PRESENCIAL. Nadie ha sido interrogado en el Perú. El arzobispado de Ayacucho no recibió denuncia alguna de las supuestas víctimas, NI ROMA LE INFORMÓ NADA SOBRE EL SUPUESTO PROCESO CANÓNICO, lo cual es más extraño aún. Y en la Fiscalía siguen bostezando a la espera de una denuncia siquiera emparentada con la acusación. Y la feligresía está que truena a favor de Miranda.

NADIE, NI EL MISMO ARZOBISPO PIÑEIRO, SABEN EXACTAMENTE CUÁL ES LA ACUSACIÓN NI QUIÉN ES LA SUPUESTA VÍCTIMA. No existe ni siquiera un documento que señale la expulsión del estado clerical, antes bien fue el Nuncio quien dio a conocer "verbalmente" a Piñeiro la sanción impuesta a Miranda. De Abanto no digo nada, porque el caso cae por su propio peso, pero con Miranda el asunto es diferente. Hasta el mismo diario anticatólico La República ha publicado esto:

[http]://www.larepublica.pe/27-09-2013/pinero-el-papa-francisco-recibio-la-denuncia-contra-el-obispo-lo-investigo-y-castigo

También le doy este link de You Tube:


[http]://www.youtube.com/watch?v=BgLN0PRAaOE


No sé Ud, pero yo siento olor a azufre. Un rojo caviar -como decimos aquí- llamado Diego Garciá Sayán (que preside la diz que llamada Comisión Interamericana de Derechos Humanos) y el inefable obispo emérito Bambarén fueron quienes soltaron la noticia. No sé si Miranda fue un sacrílego solicitador con alguna persona adulta- porque pedofilia definitivamente no ha sido- , pero todo está muy confuso. Piñeiro no puede colaborar realmente con la Fiscalía porque no hay ninguna información que avale nada. Todo vino de Roma como "secreto Pontificio"

¿Será que al Papa Francisco le han jugado una mala pasada y alguien quiere involucrarlo en un tema de difamación? ¡Ya no sé qué pensar!
28/09/13 1:32 AM
  
Gregory
Un acusado esta en su derecho de hacer una defensa, sin embargo si la medida ha sido tomada en porque las pruebas son evidentes. En lo personal solo dire que los errores se pagan en algun momento de la vida nada permanece por mucho tiempo sin saberse.Es mejor sin duda ser fieles, por otro lado me parece inaceptable la campaña contra el Cardenal Cipriani como contra el Opus Dei aprovechando el caso.
28/09/13 1:52 AM
  
Esteban
Imprudencias, osea que nada mas se le insinuo a un joven pero no lo toqueteo, o que quiere decir este tipejo como "imprudencias"
28/09/13 2:54 AM
  
Légolas
Y por los periodistas... amarillistas....
28/09/13 4:53 AM
  
DavidQ
Desconozco la situación del (ex) obispo, por lo que opino sobre lo que leí del artículo.

No estoy de acuerdo con dos puntos específicos:

a)No es cierto que para perder el estado clerical se requiera ser vencido en juicio. De acuerdo al código de derecho canónico, numeral 290 párrafo 3, el Papa puede decidir esa sanción por su propia voluntad y a su exclusivo juicio sin necesidad de hacer un juicio eclesiástico ("rescripto" se llama ese proceso).

Por medio de otro rescripto el Papa puede devolverle el estado clerical, si a su sólo juicio tal cosa es conveniente. Siendo así, cabe la posibilidad que el Papa hubiera tomado la medida a manera preventiva o por sus solas sospechas, sin que haya una prueba real de que el acusado haya cometido delito.

b) Sí es competencia del acusado, civil, canónica y penalmente, opinar sobre la tipificación del delito que se le acusa. En particular cuando el acusado ha confesado su culpa, lo hace bajo determinada figura que en su opinión describe la falta que ha cometido. Es competencia del juez aceptar o no esa confesión bajo esa figura; pero si el juez no la aceptara, el acusado es libre de retirar su confesión bajo el nuevo delito del que es acusado.

Ejemplo sencillo: yo puedo confesar "imprudencia" si manejé un auto bajo efectos del alcohol y provoqué un daño. Pero si el juez pretende acusarme de "terrorismo" porque me estrellé contra la vitrina de un edificio público, tengo todo el derecho del mundo de declararme inocente de ese delito. Tengo derecho de decir "no soy terrorista, soy imprudente" y cualquier sistema jurídico acepta eso como debida defensa.


Presento estos dos argumentos, porque el artículo pareciera estar bien fundamentado y a un lector desprevenido le daría la impresión de que no hay ninguna duda que el acusado es un delincuente, incluso un pedófilo irredento, y que ha sido escuchado, oído y vencido en juicio, cuando tal cosa no necesariamente es cierta.
28/09/13 5:29 AM
  
Juan Stuse
Lo que me llama la atención es que el titular de Ayacucho y presidente de la CEP "no sabía nada", pero en cambio los rayos se desvíen contra Cipriani. A buen conocedor con pocas plabras bastan.
28/09/13 10:20 AM
  
JacinTonio, laico fiel
Quede claro, ante todo, que en este comentario no emito juicio sobre este caso:

Pienso que hay de todo en esta vida, inocentes a los que todo les acusa y culpables a los que nada les acusa; (son los dos extremos). A fin de cuantas es justicia humana, y la justicia humana es orgullosa, no admite que puede equivocarse, necesita pensar que no se puede equivocar, para no perder autoridad ante la gente, y para advertir a la gente que nada queda sin castigo. Pero, de hecho, con frecuencia se equivoca, y eso los sabe el acusado inocente y los que creen en él. ¡Claro, dirán algunos que si no es así, no sería posible la justicia humana! Entonces, ¿qué es mejor?, ¿la absolución del culpable o el castigo del inocente?.

Aparte de la valided o invalided de los juicios emitidos por un acusado para su propio desahogo, y aparte de los juicios emitidos por los jueces de este mundo, la auténtica culpa sólo es conocida por Dios y por el propio pecador.

Nada hay en este mundo que no llegue a saberse, pero nos llevaríamos muchas sorpresas si conociéramos aquí, de antemano la verdadera culpabilidad de condenados y absueltos en cada uno de los casos cerrados llevados por la justicia humana.

Con todas las reservas habidas y por haber, diré que las relaciones con la justicia humana es una asignatura pendiente de la Iglesia, no resuelta todavía, pues se puede estar faltando a la Caridad Evangélica al aceptar los juicios humanos, que no saben ni entienden de Evangelios, Justicias y Misericordias divinas, y que tantas veces sus juicios son emitidos de una manera determinada "por si acaso", a modo de "palos de ciego", sin querer reconocerlo.

Saludos en el Señor.
28/09/13 10:27 AM
  
Tony de New York
Lo que es de notar es la falta de pedir perdon a las victimas del Obispo.

La respuesta del cardenal Cipriani es bien TOSCA y nada de pastoral para las VICTIMAS.
28/09/13 2:54 PM
  
Edgardo Francisco Fredy Salas Neira
LOS INVITO A TODOS LOS CATOLICOS A ORAR POR ESTOS HERMANOS QUE HAN CAIDO EN DESGRACIAS, PARA QUE NUESTRO SEÑOR LOS PERDONE. OREMOS CONSTANTEMENTE Y AYUDEMOS A QUE NUESTROS SACERDOTES SEAN FIELES A LA VOCACION QUE ELIGIERON VOLUNTARIAMENTE.
28/09/13 3:41 PM
  
Gonzalo Castro
Poco dado a leyes y defensas de abogados, lo que importa es la Ley de Dios. Ahora que tanto se insiste en no tratar de lo que TODO el mundo ya sabe y de no insistir en que SOLO existe el sexto Mandamiento, parece que los verdaderos enemigos de la Iglesia no estan dispuestos a "obedecer", o al menos oir, lo que se dice desde la catedra. Defienden la practica de lo antinatural y "fingen" rasgarse las vestiduras cuando les interesa atacar a la Iglesia.
Este blogger que tiene cabida en Vatican insider y en Info catolica (dos tendencias ni siempre muy afines, pareciera)seguira ese mismo procedimiento? Porque una cosa esta clara en Peru: la "Guerra entre jesuitas y opus dei". No todos claro...! Si esta clase de asuntos tan en boga, la Iglesia, y el Vaticano, los lleva con especial reserva, como es possible que un Emerito bien izquierdista y jesuita lo ventile a los cuatro vientos colocando en el alvo al Cardenal Primado de Peru?
Si del sexto Mandamiento se quisiera poner orden (seria la verdadera REFORMA que promueven los Santos a lo largo de la Historia) es posible que nos quedasemos sin gran numero de obispos y mucho mas de sacerdotes (basta ver las cifras que dan los que ya se fueron y quieren volver en su nueva situacion de "juntados").
Que traten los Obispos de la santidad de su clero y del mandato divino de Bautizar y ensenar a todos los pueblos y dejen de tirarse los trapos sucios a la cabeza con intenciones no muy transparentes.
28/09/13 5:43 PM
  
Renée
Algo más: Miranda era obispo auxiliar desde el 2012, no desde el 2004. Así lo dice expresamente el Arzobispo Piñeiro.
28/09/13 6:03 PM
  
Menka
¿Y cuáles son esas pruebas claras en contra de Miranda?
28/09/13 9:22 PM
  
Alf_3
Todos somos pecadores, pero que tristes y vergonzosos son estos casos. Como si no hubiera otros asuntos que atender en la Iglesia.
28/09/13 11:10 PM
  
Menka
Cipriani: “Yo diría que en estos temas de pedofilia la iglesia exige una transparencia muy grande y una justicia muy grande. No sé qué tendrá que decir el interesado. Es muy dolorosa una situación de este tipo, pero por otro lado creo que las personas tienen derecho a defenderse."

Pues eso digo yo. Los delitos deben ser probados, y el acusado tiene derecho a la defensa. Mientras tanto, no se puede decir que es culpable, aunque lo diga el Papa.

Qué raro es todo esto. Una suspensión inmediata, desde Roma, y en Perú no se enteran. En España hay clamor en contra de Sor Forcades y Sor Lucía Caram (eso sí, desde los sectores "ultracatólicos") y no pasa nada.

Ahora el mundo está muy sensible con los casos de pedofilia, sobre todo si los hechos son cometidos por los sacerdotes. Pero los hechos deben ser probados, como profeta Daniel probó públicamente el delitos de los ancianos indignos. ¿O hay que complacer el mundo? Un mundo tan a gusto con Sor Forcades y Sor Lucía, ejemplo de monjas, según ellos.
29/09/13 10:20 AM
  
HUGO OQUENDO ARCE
Siento una inmensa pena por esta situación que compromete nuevamente la imagen ya bastante golpeada de la IGLESIA CATOLICA. Debo dejar en claro que NO SOY CATOLICO, pero me afecta el hecho porque veo con profunda preocupación como satanás ha pervertido la mente de un Pastor que dejando de lado todo tipo de normas de conducta ética y moral atenta contra la inocencia de un joven de su mismo sexo cuyos padres le confiaron para que lo asista como Monaguillo.
LA ENSEÑANZA QUE NOS DEJA ESTE HECHO TAN DOLOROSO ES PARA LOS PADRES QUE CONFIAN SUS HIJOS VARONES AL SERVICIO DE LA IGLESIA Y LUEGO RESULTAN ABUSADOS POR MIEMBROS DEL CLERO QUE NO PUDIENDO DOMINAR LOS DESEOS DE SU CARNE NO TIENEN EL VALOR DE RENUNCIAR A SU MINISTERIO Y BUSCAR SU PAREJA EN LA VIDA LAICAL.

EL DAÑO YA ESTA HECHO Y SOLO QUEDA ASUMIR LAS CONSECUENCIAS EN LO CIVIL Y PENAL DE UN HECHO TAN REPUDIABLE. LA SOCIEDAD NO CASTIGA EL PECADO SINO EL ESCANDALO, PERO HAY DE AQUELLOS QUE COMETEN ESTOS ABUSOS ¿ como serán juzgados por Dios Nuestro Señor ?....

Oremos por los Pastores de la Iglesia para que no caigan mas en este tipo de tentaciones a que los somete el enemigo del género humano. El es el único gran ganador en esta situación donde todos pierden. El agresor, el agredido, los Padres, la Iglesia y la FE en los fieles que se impactan con estas noticias tan tristes.
29/09/13 12:57 PM
  
Nerea
Creo que ambos ex- Obispos deben pedir perdón publicamente, el primero por su doble vida y el segundo por su situación deplorable,ambos según parece han tenido muchisimo acercamiento con Cipriani, quien sabiendo lo que sucedia estaba callado...El silencio otorga dice el dicho considerando que Cipriani fue Arzobispo de ayacucho en la zona y en las fechas que sucedieron los hechos 1991,creo que también Cipriani debería pedir perdón a las víctimas de estos hechos. y hacer lo que hizo el arzobispado de otros sitios vender al arzobispado de Lima y darle a las víctimas la recompensa,aunque sabemos que nada les recompensará.
29/09/13 9:53 PM
  
Carlos Curricán
No existe ya el tal "Obispo Miranda", sino, como muy acertadamente dice el Arzobispo de Ayacucho, "el Sr. Miranda", puesto que ya no es obispo ni sacerdote, sino laico.
30/09/13 1:20 PM
  
Gregory
Nada de eso Sr. Currican el Obispo Miranda sigue siendo Obispo pero sin ejercicio del ministerio episcopal es imposible volver a ser laico eso es un decir que no existe en verdad.
01/10/13 4:05 AM
  
Coflón
Solo una corrección ortográfica. El Perú es masculino.
02/10/13 7:36 PM

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