La renuncia, más allá de “guerras vaticanas”

“La renuncia es una noticia triste, que delata cómo se ha infiltrado la política dentro del Vaticano. Dolorosa porque nunca había sucedido que un Papa se retirase por ver tanta mala administración entre sus colaboradores”. Así, de botepronto, respondió una fiel. Olga Marina Cuyán, se llama. Nació en Guatemala pero desde hace 22 años vive en Italia. Este domingo estaba en El Vaticano, apoyando a Benedicto XVI.

Papa durante la preghiera all'AngelusHace unos días escribí, en otro post de este blog, que los fieles de a pie poco entienden del “vatileaks”. Me equivocaba. Me lo hizo notar un lector. Pero ahora lo pude comprobar, caminando entre las casi 100 mil personas que participaron de este día en el rezo del Angelus. Una verdadera marea humana, llegada hasta la Plaza de San Pedro para acompañar al pontífice.

Sentimientos mixtos surgían de estos “peregrinos de la dimisión”. Agradecimiento, tristeza, negación, resignación. “Tu es Petrus. ¡Rimani!” rezaba un cartel preparado por el movimiento “Militia Christi”, de extracción “tradicionalista” (si se puede considerar así). Detrás de aquella frase un grupo pedía al Papa dar marcha atrás. ¡Permanecer! Porque “tú eres Pedro”.

Y es que los católicos no son “borregos”. Al menos no todos. Piensan. Se cuestionan. Especialmente si se trata de una noticia como la renuncia de un Papa. La pregunta más socorrida de estos días es: ¿Por qué renunció? La búsqueda de un por qué con mayúsculas. Un cuestionamiento que esconde un rechazo casi instintivo a la versión oficial, dada por el mismo Joseph Ratzinger el pasado 11 de febrero cuando anunció su dimisión.

“Me faltan las fuerzas. Soy ya incapaz de seguir siendo el vicario de Cristo”. Palabras que pesan, como una ingente losa, sobre la conciencia colectiva. Y ante la magnitud de tal noticia, la explicación simple no basta. “Algo más debe haber”, sostienen convencidos unos y otros. Es la percepción, ampliamente difundida, sobre la existencia de alguna razón oculta. Un complot, el “vatileaks”, la crisis por los abusos sexuales contra menores o los conflictos en la Curia Romana por la transparencia en las finanzas vaticanas.

Algunos, los más fantasiosos, llegan a especular: “la mafia italiana le torció la mano al Papa”. Al final “tiró la toalla”. Era presa de las “guerras vaticanas” y no pudo más. Sorprende que, quienes piensen así, sean incluso notables católicos. Hasta periodistas “de altura”.

¿Por qué tanta imaginación? Ante todo, como dijimos, el impacto de una decisión incomprensible. Incomprensible por su magnitud. Un gesto histórico jamás pensado que, de un momento a otro, se volvió realidad. Una acción que causa estupor, sorpresa, negación e incertidumbre. Caldo de cultivo ideal para las más variadas fantasías apocalípticas.

¿Cómo descubrir la verdad? Un rápido ejercicio periodístico. En los últimos días múltiples fuentes acreditadas ofrecieron reconstrucciones por demás creíbles sobre cómo Benedicto XVI maduró la decisión de renunciar. La primera y más confiable fue el propio Papa quien, en el verano europeo de 2010, habló abiertamente de esa hipótesis. Lo hizo en una entrevista con el periodista alemán Peter Seewald, que luego se convirtió en el libro “Luz del Mundo”.

“Si el Papa llega a reconocer con claridad que física, psíquica y mentalmente no puede ya con el encargo de su oficio, tiene el derecho y, en ciertas circunstancias, también el deber de renunciar”. Así de claro. Eso quiere decir que, al menos hace tres años, él ya había sopesado esta opción. Y había concluido algo específico.

Es probable que, desde el principio, tuviese certeza de presidir un pontificado con fecha de vencimiento. Se trata de una hipótesis muy personal, basada en otra frase del mismo libro en la cual él se refiere a la elección como vicario de Cristo. En ella usa una imagen muy elocuente: “Sí, me vino a la cabeza la idea de la guillotina: ¡ahora cae y te da! Yo había estado totalmente seguro que ese ministerio no era mi destino”.

Todo esto en 2010. Antes del “vatileaks”, antes de la crisis por las finanzas vaticanas, antes del mayordomo infiel y ladrón. Benedicto XVI había pensado en dejar. Bien lo dijo su hermano, Georg Ratzinger. “Él había decidido llevar adelante su misión papal por el mayor tiempo que le fuera posible”.

Si las cosas parecen claras, al menos desde el punto de vista de los hechos, ¿por qué la opinión pública sigue pensando que renunció agotado por el clima de tensiones? Entre otras cosas porque ese clima hostil existió y todavía existe. Dentro y fuera de la Iglesia. Resulta innegable. En este espacio lo hemos documentado muchas veces.

Las múltiples crisis de gobierno que embistieron su pontificado fueron, en gran parte, producto de una Curia Romana no a la altura de las circunstancias. Desde la conferencia de Ratisbona en 2006, que desató la ira del mundo árabe, hasta el affaire del obispo “negacioanista” del Holocausto Richard Williamson en 2010, que casi provocó una ruptura insanable con el mundo judío.

Aunque el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, se ha empeñado una y otra vez en afirmar que las pugnas son parte de la dialéctica normal y las “luchas intestinas” no son tales, lo cierto es que el “vatileaks” marcó el cruce de un límite. Que el mayordomo personal del Papa le haya robado a su jefe más de mil documentos confidenciales a lo largo de seis años y después haya filtrado algunos de ellos a la prensa, es un hecho de una gravedad inaudita. Una situación que devastó humanamente a Joseph Ratzinger.

Esto sin contar los numerosos libros publicados contra Benedicto XVI en Italia y en otros países en los último ocho años. Incluidos el diario de un cardenal anónimo publicado en la revista Limes poco después de la elección papal y que sacó a la luz la dinámica del Cónclave en 2005. La entrevista de otro purpurado al escritor francés Olivier Le Grende. Y muchos otros textos que tuvieron, como hilo conductor, la intención de imponer un “aire de fin de pontificado”.

Todo esto, sin duda, sembró incertidumbre y cosechó tribulaciones. Pero sostener que el Papa “tiró la toalla” por ellos, así sin más, es desconocer el espíritu del teólogo alemán. No convence la imagen de un Joseph Ratzinger frío y calculador, tomando el tiempo al ajedrez vaticano para asestarle un golpe mortal. ¿Para qué?

Aún más. ¿Cómo podría el pontífice, desde su retiro, cambiar el curso de las cosas que no pudo cambiar cuando tuvo el poder en sus manos? Con estas premisas suena más lógica la motivación simple, pública, declarada. Benedicto XVI constató la llegada de su hora. Antes de convertirse en un bulto, de someter a la Iglesia a un largo calvario como el de Wojtyla, prefirió renuncia. Nos puede gustar o no, pero es lo que ocurrió. Y claro, así le dio un tortazo en la cara a quienes se empeñaron en meterle palos en las ruedas. Eso sí, de paso y como “daño colateral”.

Condicionar la renuncia a las dificultades puramente profanas es tanto como escamotear el sentido alto de tan meditada elección. Es minimizar la magnitud de su gesto. Es empequeñecer su legado. La última traición al Papa.

18 comentarios

  
Hermenegildo
A mí me sigue extrañando que Benedicto XVI no haya esperado a que termine el Año de la Fe, qué el mismo convocó, para renunciar; ¿qué más daban unos meses más o menos?
17/02/13 10:43 PM
  
Andrés Beltramo
Hermenegildo

Yo me hice la misma pregunta que tú. Pero dialogando con personas que conocen bien a Joseph Ratzinger me explicaron que él no piensa como nosotros, cuando se da cuenta de una cosa y llega a una conclusión (también rezando) actúa, sin mayores mayores cálculos. Por otro lado, de todas maneras, lo que tu dices también checa con el escenario que estamos marcando. Para él llegó su hora, entre otras cosas porque no podía ir a la JMJ ni estar al 100 en los numerosos actos del mismo Año de la Fe. Saludos.
17/02/13 11:00 PM
  
Maricruz Tasies
No puedo evitar sentir náuseas cuando leo tales estupideces de parte de quienes no son capaces de escudriñar un poco más adentro de los acontecimientos.
Traición la llamas y dices lo correcto.
18/02/13 3:09 AM
  
Maria-Ar
A esta dimisión,como dijo Monseñor Aguer, hay que mirarla desde la fe, si no la hay, se elucubra..
+
18/02/13 3:58 AM
  
Marco
Que no se nos olvide que el Papa es el Vicario de Cristo, es decir su representante en la tierra y que es El(Cristo)quien realmente guia y conduce a su Iglesia.El ofrecio estar con Ella (la Iglesia) hasta el final de los tiempos, asi es que los Catolicos debemos confiar en que El sabe lo que hace y cuando deben de suceder los acontecimientos que tienen que suceder para su triunfo final sobre los poderes de satanas, que y quienes, jamas seran ni mas fuertes ni mas poderosos que Dios!!!!!!!!!!!!!!!
18/02/13 5:48 AM
  
Ariel de Argentina
Hermenegildo: y la Encíclica...
18/02/13 6:21 AM
  
Chimo Vice
Hermenegildo, ¿hubieras preferido que en medio de un acto ante millón y medio de jóvenes en próximo més de agosto en la JMJ en Rio de Janeiro le hubiera dado un ictus cerebral?

Andrés, el odio al Papa es el odio a la Iglesia y a su libertad, el rechazo a la fe que ilumina la razón. Viene por tanto de fuera, nunca de dentro. Me sorprende que ese poder mediático que se ha pasado 8 años demonizando a Benedicto XVI, utilice su renuncia para proyectar su odio en la Curia romana y enfrentar a ésta con el Santo Padre.

Yo no niego que en entre los 150000 personas que ayer había presentes en la plaza de San Pedro en el Ángelus hubiera algún papólotra que se crea las teorías conspiranoicas anticatólicas que se montan los enemigos de la Iglesia, pero estoy convencido que la inmensa mayoría de los presentes era gente madura, sensata, que acepta la explicación oficial que es la más creible y coherente.

Mi total apoyo a la Curia Romana.
18/02/13 9:39 AM
  
Ano-nimo
Yo no sé para qué se le da tantas vueltas. El tema es claro; Benedicto XVI ya ha dicho que le faltan las fuerzas, que es un anciano. Y guiar la Barca de Pedro es atender y hacer frente tanto a lo de dentro (los problemas internos que ya se han señalado) como a lo de fuera, además de evangelizar, guiar, etc... No es nada complicado de entender. La tarea es ingente para alguien que ya se encuentra sin vigor para ello y que tiene un acusado sentido de la responsabilidad, del deber y del servicio además de un inmenso amor a la Iglesia. Y desde luego, si tales razones se consideran "profanas", eso no implica para nada minimizar el gesto. Más bien es enorme, ya que lo que ha dejado claro es que lo importante es el servicio, no el servidor y que lo central es el bien de la Iglesia (muy alejado de personalismos, dando a todos una gran lección de humildad. Hace falta tener un gran amor a la Iglesia para dar ese paso, además de una gran fuerza moral y personal).

Sin duda alguna, es un gran Papa, inolvidable, enorme (pero por desgracia, la edad no perdona).
18/02/13 10:11 AM
  
DavidQ
Me sigue sorprendiendo que la mayoría de comentaristas de estas noticias prefieren ver al Papa muerto que descansando. ¿Así demuestran su "amor"?

Me hace preguntarme cómo tratan a sus ancianos o cómo esperan ser tratados cuando les falten las fuerzas para continuar su ministerio. ¡Vamos abuelo, vaya a abrir la tienda, revise los libros, cóbrele a los clientes, descargue los camiones! ¡Y siga así hasta que caiga muerto, que preferimos verlo morir bajo un bulto que descansando como se lo merece!

Es cierto, el papado no es una tienda: es mucho más pesado. La comparación no es válida, porque lo que quieren hacerle a Su Santidad (y a la "tienda") es mucho peor.
18/02/13 11:07 AM
  
Luis Fernando
Magnífico post, Andrés. Te felicito.
18/02/13 1:10 PM
  
Juan Stuse
Andrés: ¿Tú también tienes que "nadar y guardar la ropa"? ¿Tú también tienes que combinar lo que es evidente - que está bajo tremenda presión - con los elogios estúpidos del estamento oficial y oficioso? Hace unos días ya te puse muy clarito, arriesgando, el fondo de la cuestión y su protagonista. Antes de un mes lo verás asomado al balcón de S. Pedro y aclamado por todos los que no han sabido estar atentos a las Sagradas Escrituras ni a los signos de los tiempos.
18/02/13 3:35 PM
  
Mas
Pues yo creo muy apropiado que esto haya ocurrido en el año de la Fé, porque así la aquilataremos y en estos tiempos de prueba nos servirá de faro y guía.
18/02/13 5:02 PM
  
Pedro (Brasil)
Caso alguém se interesse pelo tipo de coisa que vem sendo escrita a respeito do Papa na grande imprensa, vejam essa matéria da Reuters, e o nível dos comentários:
http://www.reuters.com/article/2013/02/15/us-pope-resignation-immunity-idUSBRE91E0ZI20130215
18/02/13 8:43 PM
  
Pedro (Brasil)
Mais uma coisa: a matéria da Reuters consta de um link no site tradicionalista Remnant Newspaper. Sinal de que a opinião deles seria similar?
18/02/13 8:45 PM
  
Gregory
El papa con su renuncia ha dado una catequesis muy profunda: La Iglesia es guiada por el Espíritu Santo, luchas de poder? es algo absurdo dentro de la Iglesia. Coincido con Andres en que el papa ha sido duramente combatido fuera de la Iglesia y más servido dentro de la Iglesia el asunto de Pauleto sin duda que fue un golpe muy duro. Confiemos en que el sucesor de pedro sea un hombre de Dios dispuesto al serivicio.
18/02/13 11:08 PM
  
Gregory
Algo más he podido notar que existe en algunos el animo de empezar a tejer incertidumbre y dudas sobre la persona del papa que todavia no ha sido electo, a esas personas les pido de corazón vean con ojos de fe y de amor a la iglesia.
18/02/13 11:11 PM
  
Eva
Don DavidQ, de todos los comentarios que he leído estos días, algunos muy vehementes, sobre la abdicación de mi amado Santo Padre, el suyo es para enmarcar. Así que los que no estamos de acuerdo con la abdicación ¿queremos verle muerto? Que muera al pie del cañón para que podamos quedarnos con la conciencia tranquila cuando explotamos hasta la extenuación a nuestros ancianos. Esto es exactamente lo que usted ha dicho por si no relee sus propios comentarios. Que el Señor le bendiga y le guarde de los juicios temerarios.
19/02/13 3:19 AM
  
Eremita
Le sigo leyendo desde hace tiempo, felicitaciones por haber estado en el lugar
Y momento oportuno.
Dos cosas me gustaria que tratase cuando tenga a bien, tengo entendido
Que los kImos esperaban noticias papales desde feria IV, y el Papa
Se va sin resolver, luego no estaria tan a favor del esperado "placet"
Se la jugo al Papa el Cardenal que preside "liturgia", y que recien estrenado
Su cargo fue habilmente invitado a presidir en el cuartel general "kko"
En P. S. Giorgio Eucaristia como ellos celebran?.
---sigue---
20/02/13 9:32 AM

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