Crisis en España, oportunidad para la Nueva Evangelización

Del Vatican Insider

España vive una de sus peores crisis económicas. El índice de desempleo es altísimo, el poder adquisitivo se desmoronó y la supervivencia de los bancos está constantemente en duda. Una situación desesperada que, paradójicamente, puede propiciar un acercamiento de las personas a la fe. Así lo cree el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach. Según él las dificultades económicas pueden ser un desencadenante para la multicitada “nueva evangelización”: un nuevo impulso misionero para la Iglesia católica, sobre todo en la secularizada Europa.

El purpurado forma parte de la numerosa delegación española que participa de la asamblea del Sínodo de los Obispos, la cumbre episcopal que tiene lugar estos días en El Vaticano y busca poner a punto la respuesta católica a la crisis de fe que azota a la sociedad contemporánea. Entre cardenales, obispos, religiosos y laicos, España supera los 20 representantes en el aula sinodal, la cifra más elevada de la historia.

Un dato significativo, especialmente en momentos en que ese país padece como pocos la crisis. “Es tiempo de recuperar los valores perdidos”, sostuvo el arzobispo de Barcelona, casi como una respuesta al desazón de sus compatriotas.

“La gente, ante estas dificultades económicas piensa, se cuestiona a donde hemos llegado y por qué hemos llegado hasta aquí. Hemos perdido valores importante y esto nos ha conducido no a la felicidad sino a todo lo contrario, a la tristeza. Esto puede ser un medio para recapacitar y para redescubrir virtudes cristianas importantes de entrega, de donación, de austeridad, de dar más importancia al ser que al tener”, dijo en un encuentro con periodistas, al margen del Sínodo.

Reconoció que el cambio de actitud ante la crisis no es fácil, pero advirtió que no existen otras alternativas. “Es difícil pero lo debemos hacer”, insistió.

Y reflexionó: “(Esta situación) sí puede ser un medio que nos ayude a redescubrir el valor del Evangelio, la doctrina social de la Iglesia, los principios éticos en la actividad económica, el valor del trabajo y del dinero al servicio de la persona, principios que se han perdido y es una lástima que eso nos haya conducido hasta aquí, a la nada”.

Sostuvo además que en Europa es urgente evangelizar, porque en el Continente muchas personas viven como si Dios no existiese. Por eso propuso a todos los miembros de la Iglesia católica salir, dirigirse donde está la gente y transmitirle el mensaje cristiano allí donde se encuentre. “No hay fórmulas, se trata de un cambio de actitud. Sin desconocer los problemas enormes culturales, de lenguaje, sin afán de ser simplista lo fundamental es la actitud. La Iglesia tiene que ser más misionera, salgamos a la calle y hablemos de Jesús”, apuntó.

Serafines susurran.- Qué las especulaciones en Roma ya se desataron respecto a quién será el próximo representante diplomático ante El Vaticano del gobierno de México encabezado por el futuro presidente Enrique Peña Nieto. Como lo demostró durante su campaña presidencial y antes, el ex gobernador mexiquense comprende bien la importancia de la relación con la Iglesia católica. Desde hace años, el responsable de desarrollar (y cultivar) ese vínculo es Roberto Herrera. Por eso muchos lo han considerado como un candidato ideal a embajador en Roma.

Si se piensa bien este nombramiento podría ser contraproducente para el mismo Peña, que perdería a uno de sus colaboradores más fieles. Lo más lógico y como consecuencia de sus contactos con diversos obispos, es que Herrera ocupase la subsecretaría de Gobernación dedicada a los asuntos religiosos. Desde allí podría seguir construyendo consensos en favor de su jefe.

De todas maneras la embajada en El Vaticano tampoco es un puesto menor, se trata de un espacio clave para la relación Iglesia-Estado en México. Eso lo comprendieron bien los gobiernos priístas, que colocaron alfiles a modo según sus intereses: expandir o restringir el vínculo. No ocurrió lo mismo con los gobiernos panistas que, en cierto sentido, no comprendieron realmente lo estratégico del espacio. Más allá de las iniciativas particulares de los últimos dos embajadores: Luis Felipe Bravo Mena y Hector Federico Ling Altamirano.

Esto seguramente cambiará con Peña Nieto. Por lo pronto se dice que el futuro embajador ya se encuentra en los pensamientos del futuro presidente. Sería un político, cercano a su grupo y que no logró colocarse en las pasadas elecciones. ¿Será? Al tiempo.

Querubines replican.- Que este jueves fue designado como nuevo obispo de Valle de Chalco Víctor René Rodríguez Gómez, hasta ahora auxiliar de Texcoco y secretario general de ls Conferencia del Episcopado Mexicano, desde noviembre de 2009. Se trata, sin duda, de un premio a su labor pero también la respuesta al impulso que ha dado a su carrera eclesiástica a su jefe, el presidente de la CEM Carlos Aguiar Retes, actual arzobispo de Tlalnepantla pero anterior prelado de Texcoco.

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