En marcha la sucesión arzobispal de Guadalajara

Se trata de la “madre de todas las batallas”. La sucesión arzobispal en Guadalajara tiene luz verde y varios son los aspirantes a seguir los pasos del cardenal Juan Sandoval Iñiguez. No es para menos, esa porción del pueblo fiel mexicano es –por tradición y religiosidad- uno de los más importantes de América Latina. Antes que termine el 2011 la arquidiócesis tendrá nuevo pastor.

El nuncio apostólico en México, Cristophe Pierre, ya inició las consultas de cara a encontrar un sucesor. En la segunda y última parte de nuestra entrevista el mismo purpurado saliente aborda su proceso de sustitución y habla de qué le depara el futuro.

ENTREVISTA AL CARDENAL JUAN SANDOVAL IÑIGUEZ
Ciudad del Vaticano – Parte 2

ABA: Pasaron más de tres años desde que presentó su renuncia cuando cumplió los 75 años. ¿Ya se acerca su adiós?

JSI: Yo estoy siempre en la disposición, pienso que pronto vendrá la sustitución, me imagino que hacia los 78 años se da el cambio. Yo me siento bien, sobre todo la cabeza que es lo importante aunque también físicamente. Pienso que ya no tardará.

ABA: ¿Cómo se dará el proceso de cambio de arzobispo?

JSI: En un caso como el de Guadalajara, que no es poca cosa, consultan a todos los arzobispos de México, a todos los cardenales, a todos los obispos de la provincia eclesiástica y pienso que consultarán también a los obispos salidos de Guadalajara: Oaxaca, Celaya y algún otro.

A los sacerdotes principales de la diócesis, a algunos laicos, la consulta es muy amplia. De allí surgen diversos nombres y de allí van cribando hasta que quedan tres, una terna. Sobre esa terna hacen una última consulta y con las respuestas se manda a Roma. Aquí en la Congregación para los Obispos, con los expedientes en la mano, tal vez sin conocer a las personas, fríamente, en base a los expediente se los proponen al Papa.

ABA: ¿Siente que ha cerrado sus pendientes?

JSI: En una Iglesia como Guadalajara siempre hay pendientes. Sobre todo el Santuario de los mártires, estamos ahora poniendo el techo pero para terminarlo falta mucho, pero se lo dejaremos al que sigue. Fuera de eso el resto va caminando, se trata de una Iglesia organizada con sus comisionesy sus obispos auxiliares con sus obligaciones.

ABA: ¿Qué reflexión hace en este momento, cuando se acerca el fin de un ciclo?

JSI: Muchas cosas me vienen ahora a la cabeza, primero me pregunto delante de Dios si he hecho bien las cosas, a los hombres se les puede engañar pero a Dios no. ¿Habré puesto lo que estaba de mi parte cumplir con mi tarea? ¿Habré servido verdaderamente? Le agradezco al señor muchas cosas buenas que se han realizado, entre otras cosas un seminario lleno, mantener la fe en esa porción de la Iglesia, era una de mis obligaciones y quién sabe si lo haya logrado.

Mi sentimiento general es de serenidad y de gratitud al mismo tiempo, pude trabajar, tuve retos muy fuertes en mi vida, he estado entre la vida y la muerte, Dios me ha sacado adelante y aquí estoy. Ese es mi sentido de gratitud, ya es hora que descanse.

ABA: ¿Usted va a quedarse en Guadalajara? ¿Dará algún apoyo concreto a la labor pastoral?

JSI: Sí, en mi casa. Es muy prudente que quien se retira no intervenga, que deje libre al sucesor porque cada quien tiene sus dones y carismas, que los desarrolle quien venga libremente. Yo estaré realmente retirado, entonces podré rezar que es la mayor ayuda que podré dar a la Iglesia, algún apostolado si me invitan, alguna predicación o conferencia, fuera de eso mi vida será de retirado.

ABA: En su visita al Vaticano con motivo de la beatificación de Juan Pablo II el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, le dijo al Papa que su país lo necesita porque sufre la violencia. ¿Usted comparte esa opinión?

JSI: Una visita del Papa nos haría mucho bien y no sólo desde el punto de vista de la sociedad, porque se trata de un hombre de mucho prestigio y muy sabio, sino también desde la fe, porque se trata del vicario de Cristo. Como en su momento Juan Pablo II hizo mucho bien, a donde vaya da una bendición y el señor se hace presente.

ABA: ¿De dónde surgieron las críticas en México al presidente por tomar la iniciativa y asistir a la beatificación de Juan Pablo II?

JSI: Asuntos políticos, todas estas críticas se han dado por razones políticas. Cualquier cosa que haga el otro, si tiene un poquito de donde criticarle, hay que hacerlo y si no le buscan. A lo mejor los mismos que le criticaron tenían ganas de venir, pero no vinieron o vinieron de incógnito.

ABA: La visita de Calderón al Vaticano ¿fue respuesta a una solicitud del pueblo mexicano?

JSI: La gente sabe que el presidente venía no sólo a asistir a una gran ceremonia, en la cual era justo que estuviera presente porque no debemos olvidar que Juan Pablo II visitó México cinco veces y en respuesta era esperable que el representante de ese pueblo fuese al Vaticano a devolver la visita, a agradecer. Desde ese punto de vista el presidente tuvo toda la razón.

Pero además el presidente llevó una invitación a nombre del pueblo de México, al saber esto la gente justificará plenamente la visita de Felipe Calderón. Los presidentes andan siempre de aquí para allá, por qué no venir a una ceremonia que lo ameritaba. La crítica es de gente con mucho celo político.

2 comentarios

  
Tony de New York
Vaya con Dios.
13/05/11 11:33 PM
  
Esteban
Ojala eligan a un buen pastor, no tan polémico y tan deficiente como el que tienen ahora
16/05/11 4:40 AM

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