7.09.12

Diez claves para el renacimiento o la renovación de la cultura católica

1. La cultura católica brota de la fe católica profesada, celebrada, vivida y rezada en clave de plena fidelidad a Dios, a Jesucristo y a la Iglesia Católica, tanto en el nivel individual como en el nivel colectivo.

2. La verdad objetiva existe y el ser humano puede conocerla y comunicarla a otros. El católico debe practicar la filosofía en clave realista, no idealista.

3. De entre las muchas filosofías realistas posibles, el Magisterio de la Iglesia Católica reconoce un valor muy especial a la filosofía tomista. El tomismo debe ser considerado como un elemento fundamental, ejemplar e insustituible para la enseñanza y el ejercicio de la filosofía y la teología en la Iglesia.

4. El catolicismo es la religión verdadera. La fundamentación de la fe católica debe practicarse en clave apologética, no racionalista ni fideísta. Contra el relativismo imperante, se debe renovar la apologética, en sus tres etapas clásicas (“demostración religiosa”, “demostración cristiana” y “demostración católica”).

5. La misión evangelizadora de la Iglesia Católica es universal. Ningún grupo de personas debe ser excluido de la meta pretendida por dicha misión. Por parte de la Iglesia, todo diálogo debe practicarse en clave de evangelización.

6. El ateísmo (teórico o práctico) y el secularismo son hoy los principales enemigos de la fe católica. La cultura católica debe incluir como uno de sus elementos principales el combate contra el ateísmo y el secularismo.

7. El bien objetivo existe y el ser humano puede conocerlo y realizarlo. La filosofía moral y la teología moral deben reafirmar la existencia y el valor de la ley moral natural.

8. El derecho humano a la vida y los derechos del matrimonio y la familia, hoy sometidos a una gravísima agresión por parte de la cultura predominante en Occidente, son valores morales, políticos y jurídicos fundamentales e irrenunciables. La cultura católica debe fundamentar y reafirmar firmemente dichos valores.

9. En la vida cristiana, todo (también la cultura) debe tener como objetivo la gloria de Dios y el bien de los hombres. Superando la tendencia a un academicismo estéril, la cultura católica debe tener siempre muy presentes las interrogantes, las dudas, las carencias, las objeciones, las necesidades y los intereses de las mayorías, tendiendo muchos puentes entre la vida intelectual y las actividades prácticas (pastorales, caritativas, políticas, etc.) de los católicos.

10. Teniendo en cuenta la escasez de recursos de sus representantes y el alto valor de Internet como factor de democratización de la información, la cultura católica debe hacer un uso amplio, generoso y prudente de la red de redes como un medio de expresión privilegiado.

Daniel Iglesias Grèzes


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31.08.12

Mitos Hebreos

En mi post anterior critiqué dos errores teológicos del libro de Gustavo Daniel Casetta, El código sombrío. Lo oculto en El Código Da Vinci, Editorial Candelero, Rosario (Argentina), 2006, errores que provenían de un ex sacerdote católico dedicado a popularizar la “espiritualidad céltica”. En esta ocasión voy a criticar otros errores del mismo libro, que provienen de supuestos mitos hebreos.

En las pp. 99-100, apoyándose en el libro de Robert Graves y Raphael Patai Los Mitos Hebreos, Casetta hace algunas afirmaciones acerca de un episodio narrado en la novela de Dan Brown El Código Da Vinci, donde no queda claro si él se adhiere a lo afirmado, que no es cristiano: “Aparte de su hálito ocultista, en las palabras del cántico encontramos el más fuerte de estos elementos. Esta indefinida entidad que existía antes de la creación (“en el alba de todo lo sagrado”) no es de ninguna manera el amor o el sexo, como pueda pensarse. Es el caos “Tohu y Bohu, es decir el Caos y el Vacío”; justamente por amor, Dios transformó el caos en cosmos.”

Otra vez se evidencia aquí una interpretación mitológica de Génesis 1,2: “La tierra era caos [Tohu, en hebreo] y confusión [Bohu, en hebreo] y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.”

Según la fe cristiana, Dios es el Creador de todo lo visible y lo invisible. Antes de la creación, sólo existía Dios, no ninguna “indefinida entidad”. Dios no creó el cosmos a partir de un caos preexistente, co-eterno con Dios, sino de la nada (ex nihilo). Sí es verdad que la creación del mundo no fue un suceso instantáneo, sino un proceso continuo de evolución cósmica, en el que gradualmente se fue poniendo de manifiesto un orden cada vez mayor y más bello. Pero ese orden estaba presente desde el principio en la Inteligencia creadora de Dios, que desplegó gradualmente su plan creador en el tiempo.

En las pp. 101-102, Casetta de nuevo interpreta un pasaje de El Código Da Vinci en función del citado libro de Graves y Patai, y dice lo siguiente: “Vemos entonces que la idea de la unión sexual no fue del hombre, fue una nueva incitación de Satanás –al igual que el pecado original–, quien conocía la naturaleza eterna de aquel, su vínculo con la perpetuidad ahora perdida y, por ende su deseo de experimentarla. (…) El matrimonio como bendición de Dios es otro intento de reconciliación y de salvación: del caos al cosmos, del pecado a la libertad, de la muerte a la resurrección.”

El contraste de estas afirmaciones con la enseñanza bíblica es evidente. Es Dios mismo (no el demonio) quien creó al hombre como ser sexuado, varón y mujer, y les dio desde el principio el mandato de multiplicarse en la unión matrimonial, haciéndose una sola carne en la relación conyugal. Todo esto está en los Capítulos 1 y 2 del Génesis, antes del relato de la caída (Génesis 3). De modo que el matrimonio es algo bueno y querido por Dios desde el principio, no un intento tardío de enderezar un invento demoníaco. Por otra parte, en rigor el hombre no tiene una “naturaleza eterna”. Es un ser finito, creado por Dios, no co-eterno con Él, aunque llamado a participar (por gracia de Dios) de la naturaleza divina. La vida eterna del hombre es eterna sólo hacia adelante, no hacia atrás.

Según lo que he podido leer en Internet, el libro de Robert Graves y Raphael Patai Los Mitos Hebreos pretende explicar el libro del Génesis en función de mitos mesopotámicos anteriores, reconstruidos a partir de la literatura judía posterior, principalmente el Talmud. No estoy en condiciones de juzgar si es cierto que el Talmud enseña esos mitos, pero llama la atención cuán lejos están éstos de la revelación bíblica. El contenido de esos mitos, tal como son presentados por Graves y Patai, altera y contradice el contenido del Génesis. El autor judío Raphael Patai escribió muchos otros libros, entre los cuales se destaca La diosa hebrea (sobre el mito de Lilith). No parece que los libros de Graves y Patai sean una referencia firme para un apologista católico.

Como común denominador de los cuatro errores teológicos señalados en el post anterior y en el presente hasta aquí, me parece percibir la afirmación de una especie de prioridad del mal, la oscuridad, el caos o el desorden en el mundo y en el hombre. Esa supuesta prioridad es contraria a la fe cristiana, expresada por ejemplo en este axioma de la filosofía tomista: “ens et bonum convertuntur” (el ser y el bien se identifican). Todo lo que es, en tanto que es, es bueno. El mal no es un ser, sino una carencia o privación de ser. El mal es una especie de “parásito” del bien.

En la p. 133 Casetta afirma: “En la cosmogonía mítica hebrea, y por ende cristiana, el Infierno, el abismo, está en las profundidades de la Tierra, adonde fue arrojado Lucifer por Dios, quien no admitía rivales en su gloria, y allí permanece.”

La doctrina cristiana no incluye ninguna cosmogonía mítica.

El Infierno no está en las profundidades de la Tierra, sino que es un estado de separación radical de Dios por parte de los condenados.

Dios no arrojó a Lucifer al Infierno porque “no admitía rivales en su gloria”. El autor parece manifestar aquí la noción de un Dios celoso de sus criaturas. Al contrario, Dios creó a los ángeles y a los hombres para compartir con ellos su gloria, es decir para comunicarles su propia bondad y felicidad infinitas. El pecado de Lucifer (y el de Adán) no consistió en querer asemejarse a Dios –que es lo que Dios mismo quería y le ofrecía– sino en querer arrebatar en cierto modo por la fuerza o lograr por sí mismo (sin Dios, sin Su amor, sin recibirlo de Él) el lugar de Dios, contraviniendo libremente su propia naturaleza creada.

Daniel Iglesias Grèzes


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28.08.12

Ecos Eternos

Hace cuatro años leí el libro de Gustavo Daniel Casetta, El código sombrío. Lo oculto en El Código Da Vinci, Editorial Candelero, Rosario (Argentina), 2006. Ante todo felicito al autor por su firme defensa de la fe católica frente a los ataques del famoso libro de Dan Brown, El Código Da Vinci. Se necesitan muchos apologistas católicos para contrarrestar la actual oleada de anticatolicismo, especialmente en el mundo de la cultura.

Por otra parte, no puedo ocultar que, pese a su evidente buena intención y a su ferviente piedad, el autor incurre a mi juicio en varios errores teológicos importantes. A continuación señalaré y comentaré dos de ellos, que provienen de sendas citas aprobatorias del libro Ecos Eternos, de John O’Donohue.

En la p. 64, G. D. Casetta incluye la siguiente cita de John O’Donohue, Ecos Eternos: “No existe nadie que, en algún momento de la vida, no deba transitar por el oscuro valle del sufrimiento. Es un sendero sin esperanza, sin refugio ni luz. Cuando el sufrimiento entra en nuestras vidas, trae consigo una gran soledad y aislamiento”.

Considerada literalmente, esta visión tan negativa del sufrimiento no es compatible con la fe cristiana. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento nos enseñan a conservar firme la esperanza en Dios incluso en medio del mayor sufrimiento.

Véase por ejemplo el Salmo 22: “Yahveh es mi pastor, nada me falta. Por prados de fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce, y conforta mi alma; me guía por senderos de justicia, en gracia de su nombre. Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan. Tú preparas ante mí una mesa frente a mis adversarios; unges con óleo mi cabeza, rebosante está mi copa. Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de Yahveh a lo largo de los días.”

Véase también las Bienaventuranzas, en la versión de Lucas 6,20-23: “Y él, alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis. Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas.”

Véase también cuántas veces Jesús y los ángeles de Dios nos dicen: “No temáis” y cómo Jesús promete a sus discípulos que Él estará con ellos todos los días hasta el fin del mundo y que ellos recibirán la ayuda y el consuelo del Espíritu Santo. Y así podríamos multiplicar las citas bíblicas contra lo dicho por O’Donohue. Tal vez él pretendía referirse al sufrimiento del hombre en pecado mortal, apartado totalmente de Dios, pero en ese caso debió aclararlo para evitar confusiones.

En las pp. 73-74, G. D. Casetta incluye esta otra cita de John O’Donohue, Ecos Eternos: “Aunque vivamos y trabajemos en la luz, fuimos concebidos y formados en las tinieblas. La oscuridad es una de nuestras compañías más íntimas. En realidad, nunca puede sorprendernos, algo en nuestro interior conoce la oscuridad más profundamente de lo que conoce la luz. La oscuridad es más antigua que la luz. En el comienzo todo era oscuridad. La primera luz nació de las tinieblas. Tenemos un parentesco interior con la oscuridad, que nada puede disolver.”

Aquí O’Donohue manifiesta de nuevo una visión no cristiana del hombre y del mundo. Compárese el texto de O’Donohue con el comienzo del Evangelio de Juan: “En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.” (Juan 1,1-5).

En el principio no era la oscuridad, sino la luz. Dios es Luz y en Él no hay tiniebla alguna. La oscuridad no es más antigua que la luz. Dios es anterior al mundo y es el Creador de todo lo que existe.

Es cierto que la Biblia comienza diciendo: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas. Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz.” (Génesis 1,1-3).

Aquí, haciendo uso de una cosmogonía arcaica, se enseña que Dios creó gradualmente un cosmos ordenado. Filosóficamente se puede demostrar que el caos o desorden depende del orden y no al revés. Un caos absoluto no podría existir. Incluso modernas teorías científicas muestran que tras el caos hay un orden subyacente y que en el comienzo de la historia conocida del mundo hubo un estallido de energía (el Big Bang). Además, la Escritura dice que el Espíritu de Dios (“un viento de Dios”) aleteaba por encima de las aguas del abismo primordial, incubando su vitalidad y su sentido. Resulta pues abusivo interpretar este pasaje en el sentido de un mundo sometido constitutivamente a la oscuridad. Que la luz no surge de la oscuridad sino de la palabra creadora de Dios (“Hágase la luz”) está manifiesto en este mismo pasaje.

No fuimos formados en las tinieblas, sino creados por Dios a su imagen y semejanza en un mundo luminoso y considerado bueno por Dios. Lo más íntimo a nosotros mismos (nos enseña San Agustín) no es la oscuridad, sino Dios mismo, que es Luz. La Gracia de Dios vence al pecado que hay en el hombre, lo santifica verdaderamente y no sólo putativamente, en el sentido pesimista de Lutero.

Buscando en la Wikipedia, me he enterado de que John O’Donohue (1956-2008) fue un poeta irlandés, filósofo hegeliano y sacerdote católico que abandonó el sacerdocio. La Wikipedia dice que O’Donohue es conocido sobre todo por su “popularización de la espiritualidad céltica”. Véase: http://en.wikipedia.org/wiki/John_O’Donoghue_(poet)

La obra de John O’Donohue no parece ser una referencia adecuada para la apologética católica.

Daniel Iglesias Grèzes


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25.08.12

Comentario a la carta de una comunidad católica a los Obispos uruguayos

En 2009, año electoral en Uruguay, llegó a mi casilla de correo electrónico una singularísima carta de la Comunidad Eclesial de Base (CEB) NN (omito su nombre) a la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU). A continuación reproduciré dicha carta íntegramente en letra itálica, intercalando mis comentarios en letra normal.

Montevideo, 16 de junio de 2009.

Sr. Presidente de la C.E.U. Mons. Carlos Ma. Collazzi sdb
Querido hermano en Cristo:

En nuestra C.E.B. NN hemos leído atentamente las “Pautas para el discernimiento político en el año electoral” que la C.E.U. publicó en abril de 2009. Mucho apreciamos el interés que los obispos tienen por comunicarse con sus fieles en momentos críticos para una opción cristiana al momento de votar para el futuro gobierno. Hemos decidido dirigirnos a la C.E.U. a fin de hacer algunas sugerencias sobre el documento que puedan servir a futuras reflexiones, sin ánimo de inmediatismos.

En el Nº 19 se tilda de negativas a “leyes que atentan contra el derecho a la vida y el valor del matrimonio y la familia”. Entendemos que estas leyes no afectan la conducta del cristiano auténtico que se rige por su recta conciencia iluminada por el Espíritu Santo y conforme a las enseñanzas de Cristo.

La moralidad o inmoralidad de una ley no depende de que afecte o no “la conducta del cristiano auténtico”. De acuerdo con la doctrina católica, la ley civil debe ser conforme con la ley moral natural, la cual rige para todos los hombres, cristianos o no cristianos, porque es la ley intrínseca e inmutable de la misma naturaleza humana, común a todos los seres humanos. Es absurdo decir que al “cristiano auténtico” no le debe importar, por ejemplo, que se legalice el aborto, porque de todos modos él, por ser un “cristiano auténtico”, no va a abortar. El cristiano debe procurar ordenar el mundo según la voluntad de Dios, expresada en la ley moral y conocida tanto por medio de la fe como por medio de la razón. En lo que respecta a la comunidad política, lo mínimo que se le debe exigir es que respete y haga respetar los derechos humanos fundamentales, de los cuales el derecho a la vida es el primero. Si no se respeta ni siquiera ese derecho primordial, ¿qué garantías tenemos de que se respetarán todos los demás derechos? Cuando la comunidad política deja de tutelar el derecho a la vida, se corrompe íntimamente y destruye el fundamento del Estado de derecho. Por lo demás, el cristiano no es un individualista, a quien le tiene sin cuidado la suerte de los hijos de sus conciudadanos. “Hombre soy, y nada de lo humano me es ajeno”, dice el Concilio Vaticano II al comienzo de la constitución pastoral Gaudium et Spes, citando al escritor pagano Terencio. Hemos de procurar que se respete el derecho a la vida, no sólo de los hijos de los cristianos, sino de los hijos de todos los uruguayos.

A El tampoco lo detuvieron las leyes farisaicas e impuso el amor como supremo camino hacia la verdad y la vida.

He aquí un punto fundamental, al que me referiré muy brevemente. Como nos recuerda el Papa Benedicto XVI en su encíclica Caritas in veritate, caridad y verdad son inseparables, porque Dios es Verdad y Amor. No hay amor auténtico fuera de la verdad.

Por ejemplo las uniones concubinarias, tan comunes entre auténticos católicos prácticos,

Las uniones concubinarias son hoy comunes entre los católicos incoherentes con su propia fe (los “malos católicos”, dando a la palabra “malos” su sentido de juicio objetivo, no necesariamente subjetivo), no entre los católicos “auténticos”.

así como el de las parejas divorciadas vueltas a casar, no se legalizan por una ley que las acepte pero se hacen valederas ante los ojos de Dios si las une un verdadero amor mutuamente declarado y aceptado.

Según la doctrina católica, el concubinato y el adulterio (en el que incurren los divorciados de un matrimonio válido, vueltos a casar) son pecados mortales, que ofenden a Dios y dañan gravemente al propio pecador. Un acto intrínsecamente malo no se vuelve bueno a los ojos de Dios por una buena intención (aun suponiendo que ésta se dé realmente). Incluso en el caso de la ignorancia inculpable, el hecho de que el acto malo no se impute subjetivamente a la persona que lo cometió no significa que el acto deje de ser malo. Si doy veneno a alguien creyendo que doy una manzana, el error no se me imputa (si mi ignorancia es inculpable), pero la víctima muere igualmente. El veneno del concubinato y del divorcio sigue siendo veneno aunque yo no lo vea.

La legalización del divorcio y, más aún, la legalización de las uniones concubinarias representan pasos importantes en un proceso de reingeniería social anticristiana, que va minando progresivamente el matrimonio y la familia, base de la sociedad, y va construyendo (por medio de dichas medidas y de otras similares) una sociedad individualista, donde no existen vínculos humanos permanentes con valor y vigencia sociales.

La Iglesia Católica no podrá imponer reglas a católicos y menos aún a no católicos si estos sienten que están cumpliéndolas en oposición a sus sentimientos de amor verdadero y cristiano.

La Iglesia Católica no impone ni pretende imponer reglas a nadie, sino que anuncia a todos la verdad revelada sobre Dios y sobre el hombre y sus necesarias consecuencias, también en el terreno político. Para aceptar plenamente esa verdad hace falta la fe, virtud sobrenatural o teologal que antecede a las otras dos virtudes teologales (esperanza y caridad).

Ha llegado el momento en que los pastores cambien su prédica pastoral

¿Por qué? ¿Por qué lo dice la CEB NN? ¿No son más importantes las palabras de Jesús (“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”) o las de San Pablo (“el que anuncie un Evangelio distinto, sea anatema”; “no os conforméis a la mentalidad de este mundo”)?

y orienten a los cristianos fundamentalmente a pensar y vivir como Cristo pues El es la Verdad y la Verdad nos hará libres.

Por eso mismo, y como el mundo está en muchos aspectos lejos de Dios, la Iglesia debe exhortar constantemente a la conversión. El mundo se debe convertir al Evangelio, no el Evangelio al mundo.

Por favor, seamos realistas y prediquemos el amor de Cristo desde la situación personal de cada uno, que ya tiene en sí su calvario.

El amor de Cristo se predica ante todo “desde la fe apostólica”, no meramente “desde la situación personal de cada uno”, lo cual puede dar origen a un relativismo doctrinal y moral, y a una “moral de situación” ajena a la doctrina católica.

Por luchar contra la eutanasia (2º criterio) nos olvidamos del sufrimiento del enfermo terminal o irrecuperable, que ya no vive sino sobrevive con una vida indigna y que si pide que lo alivien no está pidiendo que lo maten (eutanasia) aunque lo que lo va a aliviar acorte su sobrevida.

Éste es un argumento absurdo. El rechazo a la eutanasia no supone dejar de lado el deber de paliar el dolor del enfermo ni incurrir en el encarnizamiento terapéutico. La vida del enfermo no se vuelve indigna por su enfermedad. Es terrible que alguien se arrogue el derecho de decidir cuáles son las personas dignas de seguir viviendo. Por supuesto, la doctrina católica admite la administración de sedantes en dosis adecuadas para calmar el dolor, aunque puedan acortar algo la sobrevida. Esto es absolutamente distinto a la eutanasia, que consiste en una acción u omisión dirigida deliberadamente a causar la muerte del enfermo.

Digámoslo así para que se entienda que, como Jesús, preferimos la misericordia al sacrificio.

Esta frase bíblica se refiere a los sacrificios rituales externos de la Ley Antigua, no al sacrificio de la propia vida por amor a Dios y al prójimo, que recibe una máxima valoración en el Nuevo Testamento: “No hay amor más grande que el de dar la vida por los amigos”. “El que quiera salvar su vida, la perderá; el que la pierda por amor a mí y al Evangelio, ése la salvará”.

Mucho tiene que reflexionar la Iglesia de Cristo sobre la sexualidad humana y su significado (4º criterio),

“Quita primero la viga de tu propio ojo y así podrás ver bien para sacar la paja del ojo de tu hermano”.

más aún teniendo en cuenta hechos recientes de pública notoriedad, antes de aconsejar lo que un cristiano debe hacer.

¡Es asombroso escuchar este malicioso argumento ad hominem en labios de una comunidad católica, y precisamente contra sus propios obispos! ¿El pecado de un mal obispo quita autoridad moral a los demás obispos para predicar la fe católica y apostólica? ¿Desde cuándo el abuso invalida el uso? Por lo demás, la labor del Magisterio no consiste sólo en aconsejar a los fieles; ante todo consiste en el servicio de la verdad, que ilumina las mentes y enciende los corazones.

Preferimos seguir a San Pablo que nos enseñó: “Todas las cosas son de vosotros (incluida la sexualidad), vosotros sois de Cristo y Cristo es de Dios”.

Sí, siempre y cuando no se interprete estas palabras en el sentido de una derogación de la ley moral en materia sexual, de acuerdo con el pansexualismo y la anarquía sexual que están hoy de moda, y en absoluto contraste con el pensamiento de San Pablo.

Ansiamos que lean esta carta y nos lo hagan saber e incluso poder dialogar personalmente con cualquiera de ustedes y recibirlos en nuestra Comunidad para lo cual dejo un teléfono y un correo electrónico.

Espero que algún lector de esta carta haya dejado a los miembros de la CEB NN el teléfono y el correo electrónico de un buen profesor de teología bíblica, dogmática y moral, dado que al parecer ellos lo necesitaban más de lo que nuestros Obispos necesitaban sus sugerencias.

Lo saluda con un abrazo fraterno por NN.

Omito el nombre del autor, su teléfono y su email.

Daniel Iglesias Grèzes


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5.08.12

Revista "Fe y Razón" (Nº 71 - Agosto de 2012)

Para acceder a todo el Nº 71, por favor presione este enlace.

A continuación reproduzco el artículo editorial.


Un renovado llamado a la movilización

Equipo de Dirección

Se dice, y con razón, que los cristianos debemos aprender a leer “los signos de los tiempos”. Pues bien, parece indudable que una de las principales características de nuestra época, y no precisamente positiva, es la fuerte tendencia al divorcio entre la técnica y la ética. Hoy muchos parecen pensar que (al menos en algunas materias) todo lo técnicamente factible es también éticamente lícito. Las señales que apuntan en esa dirección son casi innumerables. Aquí consideraremos sólo un ejemplo.

El Centro de Bioética, Persona y Familia (de la Argentina) ha publicado un documento estremecedor: un análisis de los contratos de alquiler de vientre en India. Helo aquí: http://centrodebioetica.org/2012/07/las-abusivas-clausulas-de-los-contratos-de-alquiler-de-vientre-en-india/

En un sobrio lenguaje jurídico, los comentaristas denuncian la aberrante explotación del ser humano realizada a través de este tipo de contratos. La lectura de este texto nos reafirma en nuestra convicción de que el negocio de la reproducción humana artificial tiende en última instancia a convertir al ser humano en un producto industrial más, comprable y vendible por catálogo. Además, esta lectura nos ayuda a percibir algunas posibles consecuencias muy negativas de los proyectos, probablemente bienintencionados, de “adopción prenatal”.

El Parlamento uruguayo está considerando actualmente un proyecto de Ley de Reproducción Humana Asistida que legalizaría muchas prácticas gravemente inmorales. Y, aunque no se prevé que legalice también el alquiler de vientres, la aceptación de dichas prácticas colocaría a nuestro orden jurídico sobre una pendiente resbaladiza. Habiendo abandonado los principios del sentido común y la moral natural, sería muy fácil seguir deslizándonos hacia abajo, hacia aberraciones cada vez peores. Y, como dice un sabio refrán: “Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas a remojar”.

El Papa Benedicto XVI ha llamado a todos los católicos del mundo a movilizarse en defensa de los valores morales no negociables en la vida política. Hermanos, por el amor de Dios, reaccionemos, defendiendo vigorosamente, por todos los medios lícitos, la vida humana, el matrimonio, la familia, la libertad de educación, la libertad religiosa, etc., antes de que quedemos sumergidos en una pesadilla colectiva al estilo de la novela Un mundo feliz de Aldous Huxley.


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1.08.12

Los contratos de alquiler de vientre

Interrumpo momentáneamente mi serie de artículos sobre el Nuevo Testamento para compartir con ustedes un documento estremecedor: un análisis de los contratos de alquiler de vientre en India.

He aquí ese documento: http://centrodebioetica.org/2012/07/las-abusivas-clausulas-de-los-contratos-de-alquiler-de-vientre-en-india/

En un sobrio lenguaje jurídico, los comentaristas (argentinos) denuncian la aberrante explotación del ser humano realizada a través de este tipo de contratos.

La lectura de este texto me reafirma en mi convicción de que el negocio de la reproducción humana artificial tiende en última instancia a convertir al ser humano en un producto industrial más, comprable y vendible por catálogo.

Además, esta lectura me abrió los ojos sobre algunas posibles consecuencias muy negativas de los proyectos, aparentemente bienintencionados, de “adopción prenatal”.

Hermanos, reaccionemos, defendiendo por todos los medios lícitos la vida humana, el matrimonio y la familia, antes de que quedemos sumergidos en una pesadilla al estilo de la novela “Un mundo feliz” de Aldous Huxley.

Daniel Iglesias Grèzes


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29.07.12

El nacimiento de los Evangelios sinópticos (1)

Comentario de: Jean Carmignac, La naissance des Évangiles synoptiques, François-Xavier de Guibert, Quatrième édition, Paris 2007.

1. Introducción

Jean Carmignac (1914-1986), sacerdote católico francés, fue uno de los principales especialistas en los manuscritos del Mar Muerto a nivel mundial. En 1961-1963, en colaboración con otros tres expertos, publicó en dos tomos los textos de Qumran, traducidos del hebreo al francés y comentados. Cuenta Carmignac que, al traducir esos textos, constató muchas relaciones con el Nuevo Testamento, por lo que se propuso escribir un comentario del Nuevo Testamento a la luz de los documentos del Mar Muerto. En 1963, habiendo comenzado con el Evangelio de Marcos, ensayó traducirlo del supuesto original griego al hebreo de Qumran (el hebreo del tiempo de Jesús, un poco distinto del hebreo bíblico y bastante diferente del hebreo de la Mishnah) para su simple uso personal, a fin de facilitar la comparación con los citados documentos. Había imaginado que esa traducción sería muy difícil; quedó muy asombrado al descubrir que, por el contrario, la traducción era muy fácil. Después de sólo un día de trabajo, quedó convencido de que el texto griego de Marcos era una traducción de un original hebreo. El traductor realizó su trabajo con extrema fidelidad, traduciendo del hebreo al griego palabra por palabra, e incluso conservando en griego el orden de las palabras exigido por la gramática hebrea. Ni siquiera un semita que hubiese aprendido muy tarde el griego habría sufrido un apego tan grande a su lengua materna. Al menos de vez en cuando se habría tomado alguna libertad, recurriendo a una fórmula corriente en griego. Pero no. Nuestro Evangelio de Marcos es la obra de un traductor que respetó al máximo (calcándolo) un texto hebreo (o tal vez arameo, otra lengua semítica, similar al hebreo) que tenía ante sí.

El autor sostiene que: “El griego de los Evangelios no es un mal griego: no contiene errores de concordancia, ni errores de conjugación, ni errores patentes contra la sintaxis… Tampoco es un griego torpe. No es como “mi” inglés, que es una mezcla de francés y de inglés, donde las influencias de las dos lenguas se armonizan mal, donde los giros son incómodos y torpes. En los Evangelios, ni incomodidad ni torpeza; muy por el contrario, una belleza simple y espontánea, que es la belleza habitual de la prosa semítica. Los Evangelios no fueron compuestos por semitas que conocían mal el griego y hablaban o escribían una jerga anfibia, intermedia entre las dos lenguas. Fueron redactados por personas que escribían bien, pero según los procedimientos semíticos, y fueron traducidos en un griego muy correcto por otras personas que querían calcar los términos de las primeras… El griego de los Evangelios… es el buen griego de un traductor respetuoso de un original semítico, del que conserva el sabor y el perfume.” (pp. 11-12).

¿Los Evangelios podrían ser la obra de griegos que imitaran el estilo semítico (concretamente, el de la Biblia de los Setenta, la primera traducción griega de la Biblia hebrea)? No se conoce ni una sola obra que reproduzca un estilo tan particular. “Que aquí o allá los autores de los Evangelios hayan retomado tal fórmula o tal expresión de los Setenta es del todo natural. Pero entre esos préstamos ocasionales y una mezcla continua, ¡qué diferencia! Incluso nuestros predicadores más enamorados del “estilo bíblico” están muy lejos de expresarse de continuo como Isaías, como los Salmos, como Marcos, Juan o Pablo. Y hacer de la lengua tan límpida de los Evangelios un ejercicio artificial “a la manera de…” es desfigurarla totalmente.” (p. 12).

Por otra parte, la comparación con los Setenta es pertinente en cuanto que también ésta es una traducción literal del hebreo (o, en algunos casos, arameo) al griego.

Carmignac afirma que Mateo es tan semítico como Marcos. Y acerca de Mateo poseemos el testimonio de Papías (hacia el año 130) y de varios Padres de la Iglesia posteriores que afirman conocer un Mateo hebreo. La gran mayoría de los exegetas sostiene la tesis de la prioridad de Marcos. Por lo tanto, en lugar de decir (como casi todos ellos): “puesto que Mateo es posterior a Marcos, debe estar como él en griego”; ¿por qué no decir: “puesto que Marcos es anterior a Mateo, debe estar como él en hebreo”? (cf. p. 13).

“El caso de Lucas es diferente. Él ha compuesto manifiestamente su Evangelio en griego, como lo prueba el bello período griego que constituye su prólogo (1,1-4). Y sin embargo se observan en él los semitismos más inesperados, diseminados en medio de expresiones de un griego más elegante. Para explicar todo esto, la hipótesis más normal es suponer que él trabajó sobre documentos semíticos, traducidos muy literalmente, que insertó en su propia redacción, a veces retocándolos y a veces conservando su rugosidad.” (p. 14).

Dice Carmignac que, sin haber buscado resolver el famoso “problema sinóptico”, a medida que prosiguió su estudio se le impuso una hipótesis de conjunto al respecto. Él reconoce de buen grado que su hipótesis no tiene nada de muy personal, porque todos sus detalles han sido ya propuestos por diversos sabios anteriores. “Yo no la considero más como definitiva, porque yo todavía no he retraducido en hebreo la totalidad de Mateo y de Lucas. Pero… pienso que puedo considerar esta visión de conjunto como una hipótesis de trabajo, provisoriamente válida.” (p. 14).

Carmignac se propuso exponer los resultados de sus veinte años de estudio de los Evangelios sinópticos en gruesos volúmenes técnicos y después presentarlos al gran público en un pequeño volumen. “Pero varios amigos se coaligaron para persuadirme de comenzar por este pequeño volumen: ellos han hecho valer que yo me arriesgaba fuertemente a estar en el cementerio antes de haber terminado las grandes obras; y que después de ya varios años mis investigaciones no modificaron más mis conclusiones, por lo que yo podía honestamente comenzar a divulgarlas.” (pp. 7-8).

El futuro demostró que el Padre Carmignac hizo muy bien en escuchar a sus amigos. Habiendo publicado El nacimiento de los Evangelios sinópticos en 1983, Carmignac falleció sólo tres años después. La mayor parte de sus investigaciones sobre este tema permanece inédita. (Continuará).

Daniel Iglesias Grèzes

Nota: La traducción del francés al español de los textos citados es mía.


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12.07.12

Tres indicios de la antigüedad del Nuevo Testamento en 2 Corintios

Jean Carmignac, fundador de la Revue de Qumran, especialista indiscutido de los manuscritos del Mar Muerto y gran exegeta católico, publicó en 1984 un pequeño libro (El nacimiento de los Evangelios sinópticos) para divulgar de forma accesible y sintética los principales resultados de sus veinte años de estudio sobre la formación de los Evangelios sinópticos. En esa brillante obrita, entre otros muchos temas, Carmignac analiza tres versículos de la Segunda Carta de San Pablo a los Corintios que ofrecen indicios sugestivos de que la redacción del Nuevo Testamento fue muy anterior a lo que supone la mayoría de los exegetas actuales. Citaré ese libro según esta edición: Jean Carmignac, La naissance des Évangiles synoptiques, Francois-Xavier de Guibert, Paris 2007, 4e édition. Los versículos en cuestión (2 Corintios 3,6; 3,14 y 8,18) son analizados en las pp. 59-61. Las traducciones del francés son mías.

Comencemos por 2 Corintios 3,14. Allí San Pablo habla de “la lectura de la antigua diathêkê”. La expresión “antigua diathêke” corresponde tanto a la Antigua Alianza como al Antiguo Testamento. Sin embargo, la presencia de la palabra “lectura” invita claramente a comprender que se trata de una obra escrita, por lo tanto del Antiguo Testamento.

Ahora bien, cuando sólo existía el Antiguo Testamento no se lo llamaba así. Sólo se comenzó a hablar de Antiguo Testamento cuando se lo tuvo que distinguir del Nuevo Testamento. Por lo tanto, cuando San Pablo escribió 2 Corintios (entre los años 54 y 57) ya existía un conjunto de obras escritas que eran llamadas colectivamente “Nuevo Testamento”.

¿Cuáles podían ser esas obras? Si nos atenemos al consenso mayoritario de los exegetas, en ese momento San Pablo ya había escrito sus dos epístolas a los Tesalonicenses, su epístola a los Romanos, sus dos epístolas a los Corintios y quizás su epístola a los Gálatas. Pero es muy inverosímil que San Pablo llamara “Nuevo Testamento” sólo a ese conjunto de obras. Para englobar un grupo de obras bajo el título de “Nuevo Testamento”, ese grupo debería ser ya más numeroso y más variado. Además, parece difícil que no incluyera al menos a un Evangelio.

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8.07.12

Cursillo sobre "Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana"

En abril y mayo de 2012, en la Facultad de Teología del Uruguay “Monseñor Mariano Soler”, el Lic. Néstor Martínez y yo dictamos un cursillo sobre “Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana”, organizado por el Centro Cultural Católico “Fe y Razón”. A mí me tocó dictar tres de las seis charlas de este cursillo. A continuación comparto con ustedes, por medio de Slideshare, las presentaciones que utilicé en mis tres charlas:

1. Introducción
2. El darwinismo, una teoría científica en crisis
3. El diseño inteligente y el principio copernicano

Slideshare es un sitio donde se puede compartir presentaciones. Permite ver y descargar las presentaciones allí publicadas. Es recomendable ver las presentaciones en el tamaño de pantalla completa.


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1.07.12

Revista "Fe y Razón" (Nº 70 - Julio de 2012)

Para acceder a todo el Nº 70, por favor presione este enlace.

A continuación reproduzco el artículo editorial.


Para mayor gloria de Dios

Equipo de Dirección

1. Noticias

Hemos comenzado la preparación del título Nº 11 de la Colección “Fe y Razón”. Se trata de un libro del Lic. Néstor Martínez Valls: “No sin grave daño”. El libro reunirá los 16 artículos publicados hasta el momento por el autor en su blog homónimo, en el portal InfoCatólica. Tratará sobre el enfrentamiento entre la filosofía realista y la filosofía idealista y sobre la necesidad urgente de la filosofía tomista en la Iglesia y en el mundo.

Por la misma razón compartimos con todos ustedes la siguiente noticia. La Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona oferta el curso 2012-2013 un Máster universitario de investigación con un itinerario en ESTUDIOS TOMÍSTICOS. Este máster oficial introduce en la investigación sobre Santo Tomás de Aquino y habilita para los estudios de doctorado. Hay clases presenciales los viernes de 16.00 a 20.30 horas, de octubre a junio; pero también se puede asistir por videoconferencia desde cualquier parte del mundo. Se concluye con la elaboración de un trabajo de investigación. Puede encontrar toda la información dirigiéndose a masters@uao.es.

2. El Nº 70

Hemos llegado al Nº 70 de la revista “Fe y Razón”. ¡Damos gracias a Dios!

En este número publicamos, entre otros, los siguientes aportes:

• Una espléndida “lectio divina” improvisada del Papa Benedicto XVI sobre el Bautismo.
• Un texto que presenta al Centro Cultural Católico “Fe y Razón”: su naturaleza, su misión, su historia, sus proyectos, etc. Este texto ha sido editado también en forma de librillo, inaugurando la Colección (de librillos) “Lux Mundi”, que complementará a la Colección (de libros) “Fe y Razón”.
• La primera parte de un trabajo de Mons. Miguel Antonio Barriola sobre “Iota unum” de Romano Amerio. Coincidimos con el diagnóstico de Mons. Barriola: la gran mayoría de las veces R. Amerio acierta en sus críticas a las desviaciones doctrinales ocurridas dentro de la Iglesia Católica del siglo XX, particularmente después del Concilio Vaticano II; sin embargo, a lo largo de su extensa obra “Iota unum”, Amerio se extralimita en no pocas ocasiones, acercándose peligrosamente a las posiciones lefebvristas, que no llegó a abrazar. En este artículo, Barriola se dedica a refutar algunas de las críticas exageradas de Amerio.
• Una crónica del acto de presentación del último libro de la Asociación “Familia y Vida” contra la legalización del aborto: “Salvemos a los dos. A propósito del veto del Dr. Tabaré Vázquez”. Este acto se llevó a cabo en una sala del Palacio Legislativo, con una numerosa y calificada concurrencia.
• Un artículo del Lic. Néstor Martínez en el que hace un análisis crítico demoledor de la pésima Guía en sexualidad para adolescentes aprobada por el Consejo Directivo Central (CODICEN) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) del Uruguay.
• Un artículo del Pbro. Miguel Pastorino sobre una de las sectas más nuevas, exitosas y peligrosas del Uruguay de hoy (la de Isha). Este artículo ha sido tomado del blog de Luis Santamaría en el portal InfoCatólica.
• Una bella oración de San Ignacio de Loyola (cuya fiesta se celebra el 31 de julio), tomada de sus célebres “Ejercicios Espirituales”.

San Ignacio, ruega a Dios por todos los que, como tú, deseamos extender el Reino de Cristo y hacer amar más a nuestro Divino Salvador.

“Todo para mayor gloria de Dios” (San Ignacio).


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28.06.12

La fecha del Nuevo Testamento según Robinson (2) (Jean Carmignac)

Judíos y paganos frente a la conversión a Cristo

Segundo argumento, que me parece todavía más fuerte: es la diferencia que hay entre un pagano y un judío que se convierten al cristianismo.

Consideremos la situación de un pagano que se convierte al cristianismo. En primer lugar se necesita que él crea en la existencia de Dios, porque los griegos, los paganos griegos, no creen en la existencia de Dios; ellos creen en la existencia de “dioses”, que son divinidades pero no un Dios personal, y prácticamente, fuera del pueblo judío, nadie en el mundo pagano de aquel tiempo cree en la existencia de Dios como Dios único. En segundo lugar él debe creer que Dios es Creador, y la noción de creación es una noción totalmente desconocida fuera del judaísmo. ¿Saben cuál es una de las frases más importantes del pensamiento desde que el mundo es mundo? Es ésta: “Al principio Dios creó el cielo y la tierra” (Génesis 1,1). Sólo esta frase lo cambia absolutamente todo…

Entonces se debe admitir que Dios existe y que Dios es Creador; y en el Nuevo Testamento a cada instante se hace referencia al Antiguo, que se considera como palabra de Dios. Se debe admitir que Dios ha hablado en el Antiguo Testamento, se debe admitir la inspiración de las Escrituras, se debe admitir que Dios ha querido salvar a su pueblo y que le ha prometido un Mesías –lo que está en las Escrituras, pero no es conocido en el mundo pagano–; entonces se debe admitir que este Mesías es Jesús y que Jesús es el Hijo de Dios. Por lo tanto se necesitan seis cosas para que un pagano se vuelva cristiano.

Mientras que si se trata de un judío que se vuelve cristiano: la existencia de Dios, la conoce, no se necesita hablar de ello; la Creación, la conoce, no se necesita hablar de ello; la inspiración de las Escrituras y la promesa de un Mesías, lo mismo. No hay más que dos cosas sobre las cuales se precisa completar el pensamiento de un judío: hacerle comprender que el Mesías es Jesús, y que Jesús es el Hijo de Dios. Un judío que se vuelve cristiano no tiene que añadir a su fe más que estas dos cosas, mientras que un pagano tiene también todas las otras. Sin embargo, en todo el Nuevo Testamento, ¿qué es lo que encontramos? No hay ningún texto que trate de probar la existencia de Dios; ningún texto (salvo uno del que les voy a hablar ahora) que hable de la creación y que demuestre que Dios es Creador; ningún texto que hable de la inspiración de la Escritura, al contrario, se la supone siempre; ningún texto que presente la promesa del Mesías. Pero en el Nuevo Testamento lo que vemos a menudo es: que el Mesías es Jesús, y que Jesús es el Hijo de Dios. Los dos últimos puntos los vemos habitualmente.

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27.06.12

La fecha del Nuevo Testamento según Robinson (1) (Jean Carmignac)

Yo ya os he presentado a Robinson, quien fue obispo auxiliar (*) de Londres, y es ahora profesor en Cambridge, y publicó primero un libro –Honest to God– que causó escándalo y lo obligó incluso a dimitir como obispo, porque la obra fue considerada como, si se puede decir, de extrema izquierda. Y este mismo hombre, queriendo probar que el Nuevo Testamento es de fecha reciente, es de tal modo convencido por los argumentos que descubre, que llega a la conclusión opuesta. ¡Y ahora todo el mundo lo toma por alguien de extrema derecha! Él mismo me ha escrito la frase siguiente: “¡estoy asombrado de cuántos nuevos amigos encuentro!”

El problema de la fecha del Nuevo Testamento, y no solamente de la fecha de los Evangelios, sino de todo el Nuevo Testamento y de cada uno de los escritos del Nuevo Testamento, es capital, porque, según la fecha que se deduzca de nuestros argumentos, o bien los Evangelios son un testimonio sobre la vida de Jesús, o bien serán simplemente una catequesis sobre la vida de Jesús, o bien incluso una expresión de la fe de las comunidades primitivas. Pero, inevitablemente, será en fechas diferentes; para que sean la expresión de la fe de las comunidades primitivas es preciso que las comunidades se hayan podido formar ya, que haya habido ya una cierta expansión del cristianismo, por lo tanto que sean de una fecha relativamente reciente.

Argumentos provistos por comparación con los eventos contemporáneos:

En Apocalipsis 17,9-10 se habla del sexto rey de Roma. Los «reyes» de Roma son fáciles de calcular: primero César,… y sexto Nerón, y Nerón reinó del 54 al 68. Este pasaje del Apocalipsis lo dice hablando de una ciudad donde hay siete colinas –es claro que es Roma–; y una ciudad donde se habla de siete reyes (pero la cifra siete evidentemente… hay siete colinas y hay otros tantos reyes). Sobre los siete reyes se dice: cinco ya han reinado, todos ellos, hasta Claudio inclusive; hay otro que reina y otro que vendrá después; y bien, después de Nerón estuvo Galba, etc. Por lo tanto el Apocalipsis mismo dice que él ha sido escrito entre el 54 y el 68.

Estos argumentos son serios porque nosotros conocemos por la historia profana la fecha de los eventos que son narrados. Pero sobre todo Robinson insiste sobre dos argumentos que, lo reconozco para mi vergüenza, yo no conocía; ¡y me da vergüenza no haberlos encontrado porque son tan claros! Me parecen absolutamente convincentes y no veo qué se podría objetar para refutar esos dos argumentos. Yo os los doy:

El primero es la diferencia que hay en la mentalidad judía entre la toma de Jerusalén y la destrucción del Templo. Nosotros, que somos occidentales, hablamos siempre de la destrucción de Jerusalén y de la reacción que ésta ha debido provocar en la piedad judía; sí, es verdad, pero Jerusalén ya había sido tomada por los romanos en el 63 antes de Cristo, y esto no había causado un drama: para los judíos, no es la toma de Jerusalén, es la destrucción del Templo –y el Templo fue destruido el 29 de agosto del 70. Tenemos precisiones extraordinarias sobre la destrucción del Templo, por Flavio Josefo; tenemos incluso los nombres de los generales y lo que ellos votaron en el consejo de guerra que la precedió, etc.

Los judíos, después de ese día, no pueden más practicar su religión, no pueden más comer la Pascua –el cordero debe ser inmolado en el Templo; no hay más un Sumo Sacerdote. Éstas son cosas que se nos hace difícil comprender, pero si nos remitimos a la mentalidad judía el 29 de agosto del 70 es una ruptura total en la vida del pueblo judío. Hasta allí, tiene su religión, que se remonta a Moisés y ha sido vivida, más o menos bien, pero ha sido vivida, hasta el 29 de agosto del 70. A partir de allí, la religión judía se ha vuelto imposible de practicar y todo lo que estaba centrado sobre los sacrificios, etc., todo eso no existe más. Cuando uno piensa en eso, se da cuenta de la reacción enorme que eso ha debido ser para los judíos; mientras que nosotros pensamos en la destrucción política de Jerusalén, ellos piensan sobre todo en la destrucción del Templo.

¿Qué nos dice el Nuevo Testamento sobre la toma del Templo? Tenemos un pequeño texto en Marcos 13,1-4: “Cuando Jesús salía del Templo, uno de sus discípulos le dijo: «¡Maestro, mira qué piedras enormes y qué construcción!». Jesús le respondió: «¿Ves esa gran construcción? De todo esto no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido».”

Y eso es todo; no tenemos más que esto sobre la destrucción del Templo. Y Mateo y Lucas copian este pasaje tal cual, sin añadir ninguna variación. Que Jesús haya previsto la ruina del Templo, si se cree en su divinidad, no es un problema; pero incluso si no se cree en su divinidad, dada la situación de los judíos en ese momento, que siempre quisieron rebelarse, habiendo hablado Jesús de la destrucción de Jerusalén, era lógico pensar en la destrucción del Templo. En todo caso están esas dos palabras, sin comentario, sin nada: si los Evangelios hubieran sido escritos después de la destrucción del Templo, deberían haber tenido necesariamente una palabra para indicar que, de hecho, esto se había realizado, y ello no debería haber sido indicado solamente por dos palabritas; este evento, el más importante de la vida del pueblo judío, indicado por casi nada…

Otra cosa curiosa es que hay algunos pasajes del Nuevo Testamento donde se habla del Templo como existente hoy. Por ejemplo en Hebreos 9,6-7: “Dentro de este ordenamiento, los sacerdotes entran siempre al primer recinto para celebrar el culto. Pero al segundo, sólo entra una vez al año el Sumo Sacerdote…” Es impensable que se escriba esto cuando el Templo no existe más y el Sumo Sacerdote no puede más entrar en él. También en Hebreos 10,1-3: “La Ley, en efecto –al no tener más que la sombra de los bienes futuros y no la misma realidad de las cosas– con los sacrificios repetidos año tras año en forma ininterrumpida, es incapaz de perfeccionar a aquellos que se acercan a Dios. De lo contrario, no se habrían ofrecido más esos sacrificios, porque los que participan de ellos, al quedar purificados una vez para siempre, ya no tendrían conciencia de ningún pecado. En cambio, estos sacrificios renuevan cada año el recuerdo del pecado…” Por lo tanto, no se ha cesado de ofrecerlos; en consecuencia la epístola a los Hebreos fue escrita antes de la destrucción del Templo –por lo demás también la TOB lo dice–, de otro modo esto no se puede comprender más.

Véase este argumento: si hubiera una parte del Nuevo Testamento que fuera posterior al 70, ella normalmente debería habernos hablado de la destrucción del Templo, y sobre todo los Evangelios en donde ellos hacen alusión a la destrucción de Jerusalén [Lucas 19,43-44]. Otro que habría debido hablar de ello es San Juan, con todas sus polémicas contra los judíos… Si la religión judía se había vuelto imposible, era fácil poner una palabra para indicarlo, ¡pero nada! (Continuará).

Jean Carmignac

(Extractos de una conferencia que el Padre Jean Carmignac pronunció en septiembre de 1978 en un monasterio inglés, donde a él le gustaba ir a descansar).

Fuente: Les Nouvelles de L’ASSOCIATION JEAN CARMIGNAC, n° 0 - Août 1998, pp. 4-6 (la traducción del francés es de Daniel Iglesias Grèzes) - www.abbe-carmignac.org

*) Anglicano (nota de DIG).

19.06.12

El Centro Cultural Católico “Fe y Razón” (2)

Al servicio de la nueva evangelización de la cultura

7. La colección de libros

Desde 2009 el CCCFR publica la Colección “Fe y Razón”, la que de momento está integrada por los siguientes diez títulos, todos ellos de autores católicos uruguayos:
1. Miguel Antonio Barriola, “En tu palabra echaré la red” (Lc 5,5). Reflexiones sobre Dios en la historia.
2. Daniel Iglesias Grèzes, Razones para nuestra esperanza. Escritos de apologética católica.
3. Néstor Martínez Valls, Baúl apologético. Selección de trabajos filosóficos y teológicos publicados en “Fe y Razón”.
4. Guzmán Carriquiry Lecour, Realidad y perspectivas del laicado católico en nuestro tiempo.
5. Miguel Antonio Barriola, “Cristo amó a la Iglesia” (Ef 5,25). Reflexiones sobre la cristología de J. L. Segundo y la eclesiología de H. Küng.
6. Horacio Bojorge, Teologías deicidas. El pensamiento de Juan Luis Segundo en su contexto, Segunda edición.
7. Daniel Iglesias Grèzes, En el principio era el Logos. Apologética católica en diálogo con los no creyentes.
8. Daniel Iglesias Grèzes, Vosotros sois la sal de la tierra. El choque entre la civilización cristiana y la cultura de la muerte.
9. Daniel Iglesias Grèzes, Soy amado, luego existo. Reflexiones sobre el darwinismo, el diseño inteligente y la fe cristiana.
10. María Cristina Araújo Azarola, ¡Atrévanse a pensar! Selección de escritos filosóficos.

Todos los libros de la Colección “Fe y Razón” están disponibles en la siguiente dirección:
www.lulu.com/spotlight/feyrazon

Esta dirección corresponde a una “tienda” de Lulu, un sitio web estadounidense, el mayor del mundo en el mercado de la auto-publicación. Lulu permite ver la tapa y algunas páginas del libro sin comprarlo. Los libros pueden ser adquiridos, usando una tarjeta internacional, en dos modalidades diferentes:
Libros electrónicos (e-books): Son descargados inmediatamente por el comprador en formato PDF o Adobe Digital Editions.
Libros impresos: Se puede comprar cualquier cantidad de ejemplares (de uno en adelante) de uno o más de los títulos disponibles. Lulu imprime los ejemplares pedidos y los envía por correo al comprador. Al precio de los libros se suma el costo de su envío desde los Estados Unidos. Lulu ofrece varios modos de envío, que difieren entre sí por su costo, rapidez y grado de seguridad. Es recomendable utilizar una forma de envío “rastreable” (garantizada por Lulu).

El Nº 1 de la Colección es un volumen de homenaje a Mons. Dr. Miguel Antonio Barriola, miembro de la Pontificia Comisión Bíblica, en sus 75 años, como signo de agradecimiento por sus constantes y valiosos aportes a nuestra obra. Dicho libro reúne catorce artículos de Mons. Barriola publicados en la revista virtual “Fe y Razón” o en el sitio homónimo. El libro, de 200 páginas, contiene un prólogo del R. P. Horacio Bojorge SJ y un epílogo con una entrevista de “Fe y Razón” al autor.

El Nº 4 de la Colección es una obra del Prof. Dr. Guzmán Carriquiry, actual Secretario de la Pontificia Comisión para América Latina. El Prof. Carriquiry también ha honrado a “Fe y Razón” con otros varios aportes, que hemos publicados en nuestra revista virtual.

El Nº 6 de la Colección es la segunda edición de una obra de Horacio Bojorge SJ, teólogo uruguayo cuyos libros han alcanzado una notable difusión. Se trata de un análisis crítico del pensamiento de Juan Luis Segundo SJ, el más famoso teólogo uruguayo, exponente de la llamada “teología de la liberación”.

El Nº 10 de la Colección es una selección de escritos filosóficos de la Prof. María Cristina Araújo (1945-2003), quien contribuyó a formar en la filosofía cristiana a un gran número de católicos uruguayos. El prólogo es del Dr. Alberto Caturelli.

8. Los eventos académicos

Hasta el momento “Fe y Razón” ha organizado y llevado a cabo dos jornadas académicas, un ciclo de charlas y dos cursillos:
• 4/11/2009: Jornada Conmemorativa del 10° aniversario de “Fe y Razón”
• 14/10/2010: Segunda Jornada Académica de “Fe y Razón”
• 9/11-7/12/2010: Primer Ciclo de Charlas de “Fe y Razón”
• 12-26/07/2011: Cursillo sobre “Perspectiva de Género”
• 10/04-22/05/2011: Cursillo sobre “Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana”

Gracias al apoyo del Pbro. Dr. Antonio Bonzani (Rector de la Facultad de Teología del Uruguay “Monseñor Mariano Soler” - FTUMMS), todos esos eventos han tenido lugar en la sede de la FTUMMS (San Fructuoso 1019, Montevideo), con entrada libre y gratuita. Las dos Jornadas se desarrollaron en el Aula Magna, mientras que el ciclo de charlas y los dos cursillos se efectuaron en un salón de clase.

A continuación incluimos los respectivos programas de los eventos académicos realizados.

Jornada Conmemorativa del 10° aniversario
de “Fe y Razón” (www.feyrazon.org)
“Hacia una nueva evangelización de la cultura”

Miércoles 4 de noviembre de 2009

Horario Actividad Expositor
19:00-19:15 Palabras de bienvenida Pbro. Dr. Antonio Bonzani
Rector de la Facultad de
Teología del Uruguay
19:15-19:30 Fe y Razón: diez años de apostolado católico en Internet
Ing. Daniel Iglesias
Lic. Néstor Martínez
Diác. Jorge Novoa
Co-Directores de Fe y Razón
19:30-19:50 Las raíces subjetivistas de la actual crisis religiosa y moral
Lic. Néstor Martínez
Co-Director de Fe y Razón
19:50-20:10 Nuevos datos de la ciencia que apuntan hacia el Creador
Ing. Daniel Iglesias
Co-Director de Fe y Razón
20:10-20:30 Intervalo
20:30-21:00 Jronos ante la plenitud de los tiempos Pbro. Dr. Miguel A. Barriola
Miembro de la Pontificia Comisión Bíblica
21:00-21:20 El “cambio”: origen y principal herramienta del Movimiento Latinoamericano Viva la Gente - Gente que Avanza Dr. Pedro Gaudiano
Docente de la Facultad de Teología del Uruguay
21:20-21:40 Importancia de la bioética cristiana en la formación docente
Dr. Gustavo Ordoqui
Miembro de la Pontificia Academia Pro Vida
21:40-22:00 La fe cristiana y las nuevas formas de religiosidad
Pbro. Miguel Pastorino
Director del Departamento de Comunicación Social
de la Arquidiócesis de Montevideo

Segunda Jornada Académica de “Fe y Razón”
“La caridad en la verdad y su dimensión social”

Jueves 14 de octubre de 2010

Horario Actividad Expositor
19:00-19:15 Palabras de bienvenida Pbro. Dr. Antonio Bonzani
Rector de la FTUMMS
19:15-19:30 El Centro Cultural Católico “Fe y Razón” Lic. Néstor Martínez
Ing. Daniel Iglesias
19:30-20:15 El derecho a la vida según la Encíclica “Caritas in Veritate”
Lic. Néstor Martínez
Presidente del CCCFR
20:15-20:30 Intervalo
20:30-21:15 Los desafíos de la técnica según la Encíclica “Caritas in Veritate”
Ing. Daniel Iglesias
Secretario del CCCFR

Primer Ciclo de Charlas de “Fe y Razón”

Fecha Horario Tema Expositor
Martes 09/11/2010 19:00-20:30 Introducción a la filosofía cristiana Lic. Néstor Martínez
Martes 16/11/2010 19:00-20:30 Las raíces subjetivistas de la actual
crisis religiosa y moral Lic. Néstor Martínez
Martes 23/11/2010 19:00-20:30 Amenazas contra la familia y la vida
en el Uruguay de hoy Ing. Daniel Iglesias
Martes 30/11/2010 19:00-20:30 La Sábana Santa: punto de encuentro
entre fe y razón Dr. Eduardo Casanova
Martes 07/12/2010 19:00-20:30 Nuevos datos de la ciencia
que apuntan hacia el Creador Ing. Daniel Iglesias

Cursillo sobre “Perspectiva de Género”

Fue dictado por el Lic. Néstor Martínez los martes 12, 19 y 26 de julio de 2011, de 19:00 a 20:30.

Cursillo sobre “Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana”

Fecha Horario Tema Expositor
Martes 10/04/2012 19:00-20:30 Introducción Ing. Daniel Iglesias
Martes 17/04/2012 19:00-20:30 El darwinismo, una teoría científica
en crisis Ing. Daniel Iglesias
Martes 24/04/2012 19:00-20:30 Creación, evolución y diseño inteligente
Lic. Néstor Martínez
Martes 08/05/2012 19:00-20:30 El diseño inteligente y el principio copernicano
Ing. Daniel Iglesias
Martes 15/05/2012 19:00-20:30 El darwinismo social Lic. Néstor Martínez
Martes 22/05/2012 19:00-20:30 Conclusiones Lic. Néstor Martínez

9. El contexto inmediato: la Iglesia Católica en Uruguay

Hoy en día Uruguay es el menos católico de los países iberoamericanos, con la posible excepción de Cuba. El proceso de secularización en Uruguay tuvo un impulso fuerte y temprano a partir de 1877, cuando José Pedro Varela reformó el sistema educativo estatal, dándole un carácter laicista. La educación pública primaria y secundaria abarca a más del 80% de los niños y adolescentes del Uruguay.

Dicho proceso se aceleró en 1903, cuando José Batlle y Ordóñez, considerado el “fundador del Uruguay moderno”, asumió por primera vez la Presidencia de la República. A instancias de Batlle y sus partidarios, la Constitución de 1917 separó a la Iglesia del Estado siguiendo el modelo francés de laicismo radical. A partir de ese momento la Iglesia Católica perdió gran parte de su influencia en el ámbito público de nuestro país.

Hoy sólo el 50% de los uruguayos se auto-definen como católicos. El grado de práctica sacramental es muy bajo. Una encuesta realizada en 1991 mostró que en Montevideo sólo el 3,5% de los habitantes iban a Misa los domingos. Datos más recientes sugieren que ese porcentaje podría haber bajado aún más. La mayoría de los católicos uruguayos están alejados de la Iglesia no sólo en el plano litúrgico, sino también en los planos doctrinal y moral. Muchos de ellos no creen en dogmas católicos fundamentales o rechazan aspectos básicos de la moral católica. Son relativamente pocos los uruguayos que consideran a la religión como algo muy importante en sus vidas. El grado de ignorancia religiosa de los uruguayos es muy alto. La influencia cultural y política de los católicos en el Uruguay es pequeña. Además, la Iglesia uruguaya es muy pobre en recursos económicos.

Pese a ser un país de economía subdesarrollada, el índice de natalidad de Uruguay es muy bajo, semejante al de los países desarrollados. Además, hace ya varias décadas que, habiendo casi cesado la tradicional inmigración, Uruguay se convirtió en un país de emigración. La combinación de baja natalidad y alta emigración hace que el crecimiento demográfico del Uruguay sea casi nulo. Esto, unido a la alta esperanza de vida, está generando un importante envejecimiento de la población. Por otra parte, el incremento de los índices de divorcio y de concubinato ha producido una crisis del matrimonio y de la familia. En 2007, Uruguay se transformó en el primer país de América Latina en otorgar reconocimiento legal a uniones homosexuales.

10. Algunos objetivos para el futuro

Ante todo queremos completar el nuevo sitio web, que reunirá los distintos contenidos de “Fe y Razón” (números de la revista, artículos del viejo sitio, etc.) y tendrá una apariencia más atractiva y consistente que el viejo sitio.

Por otra parte, queremos hacer que la revista virtual llegue a más personas, por lo que continuaremos la actual campaña de suscripciones.

Además, deseamos publicar de un modo convencional la Colección de Libros “Fe y Razón", que poco a poco seguirá creciendo.

A la colección de libros se le agregará una colección de librillos con una encuadernación económica. La presente obra es el primer título de esa colección de librillos.

Por último, apuntaremos a desarrollar un programa dinámico de cursos y conferencias.

Por lo pronto ya se ha resuelto llevar a cabo, en lugar a determinar, el siguiente ciclo de charlas sobre el pensamiento de Juan Pablo II, en el contexto del Año de la Fe:

Fecha Horario Tema
Sábado 27/10/2012 17:00-19:00 La obra filosófica de Karol Wojtyla
Sábado 03/11/2012 17:00-19:00 La encíclica Fides et Ratio
Sábado 10/11/2012 17:00-19:00 La encíclica Veritatis Splendor
Sábado 17/11/2012 17:00-19:00 La encíclica Evangelium Vitae

11. Cómo colaborar con el CCCFR

En primer lugar, usted puede colaborar con el CCCFR orando por nosotros y por nuestra labor apostólica.

En segundo lugar, si cumple las condiciones requeridas y está dispuesto a asumir las correspondientes obligaciones, usted puede solicitar su admisión como socio del Centro.

En tercer lugar, usted puede colaborar con su trabajo, según sus capacidades y nuestras necesidades. Nuestro trabajo es honorario y se realiza dentro de nuestro tiempo libre, cada vez más escaso… Los co-directores del viejo sitio web y de la revista virtual no sólo redactamos o digitalizamos gran parte del material publicado y leemos todos los aportes recibidos (ya que la publicación de un aporte está condicionada a la aprobación unánime de los tres), sino que también diseñamos y administramos nuestros diferentes sitios. Necesitamos la colaboración de expertos en informática para poder aprovechar algunas ventajas de la tecnología disponible. También necesitamos apoyo para las tareas administrativas y logísticas.

En cuarto y último lugar, necesitamos ayuda económica de personas u organizaciones consustanciadas con nuestra labor, para poder consolidar y desarrollar aún más nuestras actividades. En estos momentos los haberes del CCCFR rondan en total los US$ 500, lo que es muy insuficiente para cumplir el plan de trabajo propuesto.

Si usted desea realizar una donación al CCCFR, dispone de dos alternativas:
1) Si usted tiene una cuenta en PayPal (el mayor “banco virtual” del mundo):
• Entre a: www.revistafeyrazon.blogspot.com
• En la parte derecha de esa página, presione “Donate”, debajo del título Donaciones a “Fe y Razón”.
• Ingrese sus datos:
o cuenta de PayPal (dirección de correo electrónico); e
o importe de la donación (en dólares estadounidenses).
• Presione el botón correspondiente para finalizar la transacción.
Abrir una cuenta en PayPal es muy sencillo.
2) Si usted no tiene una cuenta en PayPal, por favor comuníquese con nosotros por alguno de los medios de contacto indicados en el post anterior.

12. Principales direcciones del CCCFR

Viejo sitio web www.feyrazon.org

Nuevo sitio web (en construcción) www.revistafeyrazon.com

Revista virtual www.revistafeyrazon.blogspot.com

Colección de Libros www.lulu.com/spotlight/feyrazon

Grupo en Facebook www.facebook.com/group.php?gid=110670075641970

Presentaciones www.slideshare.net/feyrazon

Email feyrazon@gmail.com (Fin)


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18.06.12

El Centro Cultural Católico “Fe y Razón” (1)

Al servicio de la nueva evangelización de la cultura

“Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est”
“Toda verdad, dígala quien la diga, procede del Espíritu Santo”

(Santo Tomás de Aquino)

“Hoy se hace necesario rehabilitar la auténtica apologética que hacían los Padres de la Iglesia como explicación de la fe. La apologética no tiene por qué ser negativa o meramente defensiva per se. Implica, más bien, la capacidad de decir lo que está en nuestras mentes y corazones de forma clara y convincente, como dice San Pablo “haciendo la verdad en la caridad” (Ef 4,15). Los discípulos y misioneros de Cristo de hoy necesitan, más que nunca, una apologética renovada para que todos puedan tener vida en Él.” (Documento de Aparecida, n. 229).


1. El Centro Cultural Católico “Fe y Razón” (CCCFR)

El Centro Cultural Católico “Fe y Razón” (CCCFR) es una asociación civil fundada el 27 de marzo de 2010 en Montevideo (Uruguay). Su Asamblea Fundacional tuvo lugar en la Parroquia Nuestra Señora de Bzommar. Se está gestionando ante el Ministerio de Educación y Cultura la aprobación de los estatutos y el reconocimiento de la personería jurídica del Centro.

Según sus estatutos, los fines del CCCFR son los siguientes:
a) Fomentar la cultura, con espíritu cristiano.
b) Desarrollar iniciativas para la evangelización de la cultura.
c) Promover y defender la doctrina católica, incluyendo la Doctrina Social de la Iglesia.

Para ser admitido como socio del CCCFR se requiere:
a) tener al menos 18 años de edad;
b) profesar la fe católica;
c) solicitar la admisión por escrito a la Comisión Directiva del Centro;
d) ser admitido por la Comisión Directiva.

Las obligaciones de los socios son las siguientes:
a) abonar la cuota social: $ 150 (ciento cincuenta pesos uruguayos) por trimestre y por familia;
b) acatar las reglamentaciones y resoluciones sociales;
c) en lo posible, asistir a las Asambleas Generales (se realiza una Asamblea General Ordinaria por año);
d) en lo posible, contribuir al logro de los fines sociales.

Los estatutos del CCCFR reconocen cuatro clases de socios: fundadores, activos, honorarios y suscriptores. A la fecha el CCCFR cuenta con 32 socios: 21 fundadores y 11 activos. Por su estado de vida, los socios se clasifican en: 3 sacerdotes, 3 diáconos permanentes y 26 fieles laicos (17 hombres y 9 mujeres). Se pretende alcanzar la cantidad de 50 socios en 2013.

La actual Comisión Directiva del CCCFR está integrada por los siguientes miembros titulares:
• Lic. Néstor Darío Martínez Valls (Presidente)
• Diác. Jorge Fernando Novoa Rodríguez (Vicepresidente)
• Ing. Daniel Alejandro Iglesias Grèzes (Secretario)
• Ec. José Rafael Menéndez Collazzi (Tesorero)
• Dr. Carlos Eduardo Barbé Delacroix (Vocal)

El consejero espiritual del Centro es el Pbro. Eliomar Carrara.

Los datos de contacto del CCCFR son los siguientes:
• Dirección: Cufré 2255 – Montevideo CP 11800
• Teléfono: 2208 9906
• Email: feyrazon@gmail.com

2. Asociación privada de fieles

Por decreto de fecha 1/11/2010, Mons. Nicolás Cotugno sdb, Arzobispo de Montevideo, aprobó los estatutos del CCCFR, lo autorizó a denominarse “Católico” y lo reconoció como asociación privada de fieles y como persona jurídica eclesial. A continuación reproducimos el texto de dicho decreto.

Mons. Nicolás Cotugno, sdb.
ARZOBISPO DE MONTEVIDEO

DECRETO

CENTRO CULTURAL CATÓLICO “FE Y RAZÓN” (CCCFR)

VISTO:
1º. La solicitud de reconocimiento como Asociación Privada de Fieles, del Centro Cultural Católico Fe y Razón, Asociación Civil con sede en la calle Cufré 2255 de esta Arquidiócesis (según consta en el Acta Nº 1 de fecha 27 de marzo de 2010).
2º. Que ha presentado para la aprobación los Estatutos correspondientes, cuyo ejemplar auténtico ha sido sellado y firmado por el Sr. Canciller del Arzobispado.
3º. Que la entidad peticionante solicita ser constituida Persona Jurídica Eclesial.
4º. La solicitud para denominarse Católica a obtener de la correspondiente autoridad.

CONSIDERANDO:
1º. Que los fines de la Asociación son fomentar la cultura con espíritu cristiano; desarrollar iniciativas para la evangelización de la cultura; promover y defender la doctrina católica, incluyendo la doctrina social de la Iglesia.
2º. Su manifestación de trabajar en estrecho contacto con la Facultad de Teología del Uruguay “Mons. Mariano Soler”.
3º. La voluntad de desarrollar su tarea en la línea del Pontificio Consejo para la Cultura.
4º. Lo establecido en los cc 299,#1-2; 322; 114,#3; 300 del CIC.

POR LAS PRESENTES DECRETAMOS:
1º. El reconocimiento de la nueva entidad como Asociación Privada de Fieles.
2º. La aprobación de los correspondientes Estatutos, cuyo ejemplar auténtico acompaña este Decreto.
3º. El otorgamiento de la Persona Jurídica Eclesial.
4º. La autorización para denominarse Católica.
5º. Comuníquese, notifíquese, archívese.

Dado en Montevideo, a los 1 días de noviembre Solemnidad de Todos los Santos del año del Señor dos mil diez.

+ Nicolás Cotugno, sdb
ARZOBISPO DE MONTEVIDEO

Pbro. Juan González
Secretario-Canciller

3. Los orígenes de “Fe y Razón”

En 1998 el Papa Juan Pablo II publicó la encíclica Fides et Ratio, sobre las relaciones entre la fe y la razón. Poco después se formó en Montevideo un círculo para estudiar esa encíclica y los temas tratados en ella. En ese círculo, conducido por la Prof. María Cristina Araújo, coincidieron los tres futuros fundadores de “Fe y Razón”: Lic. Néstor Martínez, Diác. Jorge Novoa e Ing. Daniel Iglesias. Allí se comenzó a gestar el proyecto “Fe y Razón”.

En 1999 las tres personas citadas crearon el sitio web “Fe y Razón", dedicado a la teología y la filosofía, en fidelidad al Magisterio de la Iglesia. Desde ese entonces y hasta la fundación del CCCFR, “Fe y Razón” fue un grupo no formal (un trío de amigos). Los principales hitos de esa “prehistoria” de “Fe y Razón” son los siguientes:
• Junio de 1999: creación del sitio web “Fe y Razón”.
• Marzo de 2006: publicación del Nº 1 de la revista virtual “Fe y Razón”.
• Junio de 2009: publicación del primer título de la Colección de Libros “Fe y Razón”.
• 4/11/2009: realización de la Jornada Conmemorativa del 10º aniversario de “Fe y Razón”.

Desde 1999 a la fecha los tres fundadores de “Fe y Razón” diversificaron gradualmente sus actividades de apostolado en los medios, publicando blogs y libros de teología y bioética, dirigiendo diversos programas de radio, participando en foros de religión en Internet, etc.

A continuación se indican las direcciones de los principales blogs de los tres:
• Daniel Iglesias: www.infocatolica.com/blog/razones.php
• Jorge Novoa: www.diaconojorge.blogspot.com
• Néstor Martínez: www.infocatolica.com/blog/praeclara.php

4. La transformación en Centro Cultural Católico

La fundación del CCCFR se corresponde con una línea de trabajo del Pontificio Consejo para la Cultura: la promoción de la creación, el fortalecimiento y el trabajo en red de centros culturales católicos en todo el mundo. Por ejemplo, dicho Pontificio Consejo ha publicado un “Vademécum de los Centros Culturales Católicos”, lleva un registro de centros culturales católicos y organiza periódicamente encuentros internacionales de esos centros.

El Pontificio Consejo para la Cultura invitó al Diác. Jorge Novoa (uno de los tres co-fundadores de “Fe y Razón”) al III Encuentro de Centros Culturales Católicos del Cono Sur, que se realizó en Bahía (Brasil) del 12 al 14 de noviembre de 2007, para que presentara la experiencia de “Fe y Razón”. Aunque en definitiva el Diác. Novoa no pudo asistir a ese Encuentro, esta invitación tuvo dos efectos importantes:
• fue un motivo de alegría, porque representó un reconocimiento de “Fe y Razón” como centro cultural católico y de su apostolado en Internet de parte de un organismo de la Santa Sede;
• nos ayudó a reconocer la importancia de convertir a “Fe y Razón” en una institución formal, para poder desplegar gradualmente distintas potencialidades de un centro cultural católico.

El CCCFR ha sido invitado a participar en el V Encuentro de Centros Culturales Católicos del Cono Sur, que tendrá lugar en Buenos Aires (Argentina) del 19 al 21 de septiembre de 2012. Esta invitación ha sido aceptada.

5. El sitio web

El sitio web de teología y filosofía “Fe y Razón", creado en 1999, tiene los siguientes propósitos principales:
• contribuir a la evangelización de la cultura en fidelidad al Magisterio de la Iglesia; y
• difundir la obra de grandes pensadores cristianos (Santo Tomás de Aquino, G. K. Chesterton, etc.).

Al principio el sitio estuvo alojado en Geocities. Desde 2001 su dirección es: www.feyrazon.org.

A continuación describimos sus partes principales:
• Secciones de Filosofía, Apologética, Teología, Biblia, Moral, Liturgia, Familia, etc.
• Una sección de escritos breves (“En pocas palabras”).
• Una sección dedicada a temas y autores nacionales (“En el Uruguay”).
• Enlaces hacia otros sitios web católicos.
• El “Forum”, sección interactiva donde los directores y colaboradores de “Fe y Razón” se comunican con los visitantes que expresan allí sus ideas, comentarios, críticas, etc.

Entre los logros del sitio “Fe y Razón” merecen destacarse los siguientes:
• Fue uno de los primeros sitios de apostolado católico en Internet.
• Contiene alrededor de 500 artículos.
• Estadísticas de tráfico: 414.000 páginas vistas, 316.000 visitas y 281.000 visitantes distintos en 2011.
• Hasta donde sabemos, según el ranking de Alexa, “Fe y Razón” podría ser el sitio web uruguayo dedicado a temas religiosos con mayor volumen de tráfico.
• “Fe y Razón” ha llegado a prácticamente todos los países de habla hispana. La mayor parte de nuestros lectores procede de Argentina, México, España, Estados Unidos y, por supuesto, Uruguay.
• El sitio obtiene una muy buena ubicación en Google (en una lista de más de un millón de páginas web) en una búsqueda con las palabras clave “Fe y Razón”.
• En 2003 una encuesta del portal Catholic.net incluyó a “Fe y Razón” en una lista de los doce portales católicos favoritos del mundo de habla hispana, junto al sitio oficial de la Santa Sede y a prestigiosos portales como el propio Catholic.net, Encuentra.com, etc.
• La dedicación de “Fe y Razón” a la difusión del pensamiento de Santo Tomás de Aquino y de autores tomistas llamó la atención de las autoridades de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino (SITA), de tal modo que en 2001 éstas propusieron a los tres co-directores de “Fe y Razón” la creación de una sección de esa Sociedad en Uruguay. Éste fue el origen de la fundación de la SITA Uruguay.

Muchos de los artículos publicados en el sitio fueron escritos por los fundadores de “Fe y Razón”, quienes se complementaron bien entre sí. El Diác. Novoa aportó sobre todo artículos acerca de temas bíblicos y de espiritualidad cristiana. El Lic. Martínez, filósofo tomista, aportó artículos acerca de temas filosóficos, teológicos y bioéticos. El Ing. Iglesias aportó sobre todo escritos de apologética católica.

Por otra parte, corresponde destacar también el aporte de los colaboradores de “Fe y Razón", sobre todo los más habituales: Mons. Dr. Miguel Antonio Barriola, el R. P. Horacio Bojorge SJ (primer Presidente de la SITA Uruguay) y la Prof. María Cristina Araújo (primera Directora de la SITA Uruguay), fallecida en 2003.

Por falta de recursos, el viejo sitio “Fe y Razón” ha quedado casi sin cambios desde 2006. Un colaborador voluntario argentino (Carlos Caso-Rosendi) está diseñando un nuevo sitio web con la siguiente dirección: www.revistafeyrazon.com. El nuevo sitio se encuentra en construcción.

6. La revista virtual

Desde 2006 el CCCFR publica la revista virtual gratuita de teología “Fe y Razón”, la cual a la fecha tiene 1.082 suscriptores, en su mayoría de Uruguay, Argentina y España. Hasta el momento hemos publicado 69 números de la revista, con una periodicidad mensual. Todos los números publicados se encuentran en el blog de la revista, cuya dirección es la siguiente:
www.revistafeyrazon.blogspot.com.

Para suscribirse a la revista “Fe y Razón” se requieren los siguientes pasos:
• Completar y enviar este formulario: www.eepurl.com/k64KP. Se piden sólo cuatro datos simples: email, nombre, apellido y formato preferido (recomendamos el formato HTML). Se enviará automáticamente un mensaje al email indicado, pidiendo la confirmación de la suscripción.
• Ingresar al email indicado y confirmar la suscripción.

Las suscripciones a la revista son gratuitas.

Se pretende llegar a 2.000 suscriptores durante el año 2013.

El actual Equipo de Dirección de la revista está integrado por: Ing. Daniel Iglesias, Lic. Néstor Martínez, Ec. Rafael Menéndez.

Los actuales colaboradores de la revista son los siguientes: Mons. Dr. Miguel Antonio Barriola, R. P. Lic. Horacio Bojorge, Pbro. Dr. Antonio Bonzani, Pbro. Eliomar Carrara, Dr. Eduardo Casanova, Carlos Caso-Rosendi, Ing. Agr. Álvaro Fernández, Mons. Dr. Jaime Fuentes, Dr. Pedro Gaudiano, Diác. Jorge Novoa, Dr. Gustavo Ordoqui Castilla, Pbro. Miguel Pastorino, Santiago Raffo, Juan Carlos Riojas Álvarez, Dra. Dolores Torrado. (Continuará).


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16.06.12

El Sagrado Corazón de Jesús y la victoria sobre el ateísmo (Bernhard Häring)

“Habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y se oscureció su insensato corazón. Diciendo ser sabios, se hicieron necios… Y como no procuraron tener conocimiento cabal de Dios, Dios los entregó a una mente depravada para hacer cosas indebidas, llenos de toda injusticia, malicia, perversidad, codicia, maldad; rebosantes de odio, de homicidio, de disputas, de engaño, de malignidad; chismosos, calumniadores, aborrecedores de Dios, insolentes, altaneros, soberbios, inventores de maldades, desobedientes a los padres, insensatos, desleales, sin amor y sin piedad.” (Romanos 1,21-22.28-31).

La devoción al Sagrado Corazón tuvo un período de grande esplendor antes y durante la revolución francesa, cuando una buena parte de las clases dirigentes de Francia y de las naciones limítrofes apostató de la fe en Cristo. La devoción al Corazón de Jesús fue vista como un llamamiento del amor misericordioso ante tanto extravío. La situación actual es todavía más dramática. El ateísmo se va difundiendo bajo múltiples formas.

El hombre se vuelve ateo cuando se separa práctica y teóricamente del Dios del amor. Una sociedad “sin amor y sin misericordia” se ha separado prácticamente de Dios, que es amor, aun antes de llegar a negarlo explícitamente.

La forma más vigorosa e impresionante de ateísmo es ciertamente el ateísmo dialéctico organizado, que opone a la fe cristiana en el Dios del amor una interpretación de la historia, que debería tener el propio motor en el odio y en la lucha de clases, que ve al hombre dentro de una vida económica llena de conflictos. Es, pues, un ateísmo “carente de amor y de misericordia”.

Dentro de esta forma organizada y agresiva de ateísmo y cerca de ella hay muchos ídolos, que separan al hombre de Dios: la autoglorificación llevada hasta el rechazo radical de la adoración a Dios, la arrogancia, la ambición de poder, el terrorismo, el armamentismo, la amenaza de una destrucción total de la humanidad, la avidez, la deificación del consumo.

A esto se añade el ateísmo oculto en el corazón y en el estilo de vida de muchos que se dicen cristianos, el contagio progresivo por parte del ateísmo práctico y, finalmente, hasta del ateísmo teórico.

La destrucción de todos estos falsos ídolos y la superación de las varias formas de ateísmo son posibles solamente por medio de una fe viva en el amor de Dios, que se reveló en Jesús. Solamente si nos dejamos tocar en nuestro centro más íntimo por el mensaje del amor y de la gracia y correspondemos con todo el corazón al amor infinito, que tiene su símbolo originario en el Corazón de Jesús, podemos escapar de los peligros y levantar un dique contra las oleadas del ateísmo.

En esta situación del mundo la fe cristiana exige de modo particular una gran decisión, un sí radical al reino del amor. Solamente quien ha sido plenamente conquistado por el amor de Dios en Cristo puede ser un predicador creíble y un testigo fiel de la fe.

Tenemos que adherir y unirnos íntimamente a la apremiante oración de Jesús: “Que todos sean uno como Tú en Mí, oh Padre, y Yo en Ti; que también ellos sean uno en Nosotros, para que el mundo crea que Tú me has enviado” (Juan 17,21). El amor grande, generoso e íntimo del Corazón de Jesús nos reveló con cuánto amor el Padre lo envió. Él quiere atraernos a su Corazón, llenar nuestro corazón con su amor, para que a nuestra vez lo difundamos nosotros. Jesús nos envía con el mismo amor con el que el Padre lo envió a Él, y ora: “Para que el amor con el que me has amado esté en ellos y Yo en ellos” (Juan 17,26).

La fórmula breve de la devoción al Sagrado Corazón suena así: aprender a amar a Jesús y aprender a amar con Él: de esto y exactamente de esto tiene necesidad el mundo amenazado por el ateísmo y por la falta de amor.

Solamente un corazón que arde en el amor de Cristo convierte en cenizas cualquier forma de ateísmo secreto. Solamente este amor limpia la vista para desenmascarar los disfraces de la incredulidad. Solamente el amor encuentra los medios salvíficos que el mundo necesita urgentemente.

Los que han sido tocados y conquistados por el amor del Corazón de Jesús deben unirse más íntimamente en estos tiempos de grandes decisiones y apoyarse mutuamente en el testimonio comunitario de esa fe, que da fruto en el amor y en la justicia.


¡Corazón lleno de amor, luz suave, llama ardiente! Viniste para curar a un mundo enfermo, pero también eres el signo ante el cual los hombres tienen que decidirse. La decisión que Tú deseas y haces posible es la decisión por el reino de la paz y del amor, la decisión a favor de la glorificación del Padre celestial mediante un amor fiel. Quien rechaza tu amor cae en el reino de las tinieblas, de la mentira, del odio y de la enemistad.

Señor, quiero decidirme sin reservas por este amor, y me arrepiento sinceramente de las faltas que muy a menudo cometí en el pasado. Comprendo toda la injusticia cuando miro tu Corazón lleno de amor, y ahora veo más claramente la injusticia de un mundo que tiene necesidad de un testimonio creíble.

Ilumínanos a todos y sé nuestro apoyo, Corazón fiel de Jesús, para que en estos tiempos de decisión y de elección formemos un bloque unido en la fe y en el amor fiel, de tal manera que el mundo crea que el Dios infinito, misericordioso y bueno quiere cuidarnos como Padre, y que Tú eres el camino, la verdad y la vida: la vida para la vida del mundo.

Es triste ver que muchos cristianos son perezosos y descuidados a pesar de los signos tan elocuentes del tiempo. Despiértanos del sueño, de la indiferencia: llénanos de nuevo fervor y celo, y muéstranos los caminos más eficaces para dar testimonio de Ti y del Padre.

(Berhard Häring, El Sagrado Corazón de Jesús y la salvación del mundo, Ediciones Paulinas, Bogotá, 1988, Cap. 29, pp. 158-161).


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31.05.12

Revista "Fe y Razón" (Nº 69 - Junio de 2012)

Para acceder a todo el Nº 69, por favor presione este enlace.
A continuación reproduzco el artículo editorial.

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Salvemos a los dos

Equipo de Dirección

1. Noticias de la casa

El número anterior de “Fe y Razón” fue el primero que enviamos a través de MailChimp, un potente software para la gestión de emails masivos. Este cambio tecnológico dio resultados muy positivos. Habiendo concluido la parte más difícil de esa transición, ahora podremos dedicarnos a realizar algunas mejoras. Una de ellas se refiere al formato preferido por cada suscriptor para el envío de la revista. En los números 68 y 69 hemos utilizado el formato HTML (la opción recomendada por defecto) para todos los suscriptores. Si desea cambiar ese formato por otro, por favor presione el enlace “Para actualizar sus preferencias de suscripción” al final del email en el que le enviamos la revista. A los suscriptores que deseen seguir recibiendo la revista como archivo HTML adjunto, les rogamos que nos escriban a feyrazon@gmail.com para expresarnos su preferencia.

Por otra parte, está teniendo bastante éxito la campaña de nuevas suscripciones a la revista. Les recordamos que la suscripción (que es gratuita) requiere sólo dos pasos muy simples: 1) Completar el formulario www.eepurl.com/k64KP, ingresando sólo tres datos (email, nombre y apellido) y eligiendo el formato preferido (HTML, Texto o Móvil). MailChimp enviará automáticamente un mensaje al email indicado, pidiendo la confirmación de la suscripción. 2) Ingresar a ese email para confirmar la suscripción.

En otro orden de cosas, tenemos el agrado de anunciar la publicación del libro Nº 10 de la Colección “Fe y Razón”: ¡Atrévanse a pensar! Selección de escritos filosóficos, de la Prof. María Cristina Araújo Azarola (1945-2003). En este número publicamos un comunicado sobre el nuevo libro

Por último informamos que ha terminado el cursillo sobre “Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana”, organizado por el Centro Cultural Católico “Fe y Razón”. Próximamente publicaremos en línea las presentaciones realizadas en ese cursillo.

2. “Salvemos a los dos”

El Centro Cultural Católico “Fe y Razón” tiene el agrado de invitarlos a la presentación del libro de la Asociación Familia y Vida “Salvemos a los dos. A propósito del veto del Dr. Tabaré Vázquez”, a realizarse el día 13 de junio del presente año a las 17:30 horas en la Sala “Paulina Luisi” del Palacio Legislativo. La obra será presentada por el Diputado Dr. Gerardo Amarilla con la presencia del Dr. Alfredo Solari, el Dr. Andrés Lima y el Dr. Pablo Mieres. Expondrán también especialistas en el tema: Dr. Pedro Montano (aspectos jurídicos) y Lic. Alejandra Fernández (aspectos psicológicos). Cerrará el acto el Lic. Néstor Martínez, miembro de la Asociación Familia y Vida. Desde ya agradecemos su presencia.

27.05.12

Nueva datación del Nuevo Testamento (5)

Comentario de: John A. T. Robinson, Redating the New Testament, 1976.
Edición en línea: www.preteristarchive.com/Books/1976_robinson_redating-testament.html

Al comienzo del Capítulo V –“La Epístola de Santiago”– Robinson afirma lo siguiente:

“La epístola de Santiago es uno de esos documentos aparentemente intemporales que podrían ser datados casi en cualquier momento y… en verdad ha sido colocado en prácticamente todos los puntos en la lista de escritos del Nuevo Testamento. Así Zahn y Harnack, escribiendo el mismo año, 1897, la ponen primera y penúltima –¡a un intervalo de casi cien años! No contiene referencias a eventos públicos, movimientos o catástrofes. Las “guerras y peleas” de las que habla son las perennes de la agresividad personal (4,1s), no las datables guerras y rumores de guerra entre naciones o grupos. Su calendario está determinado por el ciclo natural de la agricultura del tiempo de paz (5,7) y el círculo social de la sociedad pequeño-burguesa (4,11-5,6). No hay nombres de lugares, ni indicaciones de destino o de despacho, ya sea en forma de título o de saludos. De hecho no hay nombres propios de ningún tipo excepto el del propio Santiago en el versículo inicial y los de personajes comunes del Antiguo Testamento como Abraham e Isaac, Rahab, Job y Elías. También como forma de literatura se encuentra en esa tradición casi infechable de sabiduría práctica judeo-cristiana que incluye Proverbios, Eclesiástico, la Sabiduría de Salomón, los Testamentos de los Doce Patriarcas, el Manual de Disciplina de Qumran, la Epístola de Bernabé, el Pastor de Hermas y la Didaché. Sin embargo aunque las relaciones, hacia atrás y hacia adelante, son evidentes, no hay evidencia decisiva de una dependencia literaria en cualquiera de ambas direcciones que pudiera fijar la epístola de Santiago en el tiempo o el espacio. La única frontera clara que cruza esta corriente de la tradición es la que existe entre el judaísmo y el cristianismo –e incluso esta frontera es menos marcada aquí que en cualquier otro género de literatura.” (pp. 109-110).

El autor subraya que la falta de polémica contra el judaísmo es un indicio significativo de una redacción temprana. Los pecados que Santiago señala son los mismos de los que Jesús y los profetas acusan a sus compatriotas. La oposición que enfrentan los cristianos no es una persecución sistemática sino más bien la opresión y el desprecio de los ricos. No hay nada en Santiago que vaya más allá de lo que está descrito en la primera mitad de los Hechos de los Apóstoles.

La carta de Santiago tampoco contiene signos de grandes desarrollos doctrinales, litúrgicos o jerárquicos. La doctrina de Santiago sobre la justificación por la fe y las obras no parece ser una polémica contra la doctrina de Pablo sobre la justificación por la fe. Más bien parece que Pablo hubiera profundizado la reflexión planteada por Santiago.

Acerca de la autoría de la carta, Robinson piensa que la gran simplicidad con que se presenta el autor (1,1: “Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo”) es un fuerte argumento contra la pseudonimia. En la hipótesis de la pseudonimia, difícilmente se habría dejado de aludir a Santiago como “hermano del Señor”; y si además la redacción de la carta hubiera sido tardía, muy probablemente se habría añadido una referencia a Santiago como “obispo de Jerusalén”.

Robinson refuta los principales argumentos contra la autenticidad de la epístola de Santiago. 1) La doctrina de esta epístola sobre la Ley no concuerda con la de los judaizantes adversarios de Pablo; pero, según Hechos, Santiago mismo no era un judaizante, y en el Concilio de Jerusalén su posición se pudo armonizar bastante fácilmente con la de Pablo. 2) La escasa evidencia externa de la aceptación de la epístola en la Iglesia primitiva no es muy significativa, ya que las citas y los testimonios (y su conservación) son fenómenos bastante fortuitos. 3) El hecho de que la lengua de la epístola sea un griego elegante no prueba que Santiago no pudo ser el autor. Las investigaciones más recientes demuestran que el conocimiento de la lengua griega entre los judíos de Palestina del siglo I era muy generalizado.

A continuación Robinson señala varios notables paralelos entre la Epístola de Santiago y el discurso de Santiago y la carta apostólica de Hechos 15.

Al final del capítulo el autor vuelve sobre la cuestión de la datación de la carta. Santiago fue muerto en el año 62, por lo que esa fecha señala un límite superior. Se debe notar que Santiago no alude en ningún momento a la misión entre los gentiles, lo cual no implica que ésta no existiera, pero sugiere fuertemente que aún no se había convertido en causa de conflicto entre los cristianos. Este factor claramente apunta a una redacción temprana. Robinson se inclina por la hipótesis de una redacción algo anterior al Concilio de Jerusalén (hacia 47-48). Esta datación temprana ha tenido el apoyo, sorprendentemente persistente, de muchos expertos. Santiago sería así el primer documento terminado y sobreviviente de la Iglesia. (Continuará).

Daniel Iglesias Grèzes

Notas:

1) La traducción de las citas de Redating the New Testament es mía.

2) Para las citas bíblicas he utilizado la Biblia de Navarra.


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22.05.12

Publicación del libro: María Cristina Araújo Azarola, ¡Atrévanse a pensar!

El Centro Cultural Católico “Fe y Razón” se complace en anunciar la publicación del décimo título de su Colección de Libros “Fe y Razón” y agradece el apoyo de Margarita Araújo de Miller, Horacio Bojorge SJ y Alberto Caturelli para su realización. Se trata de una obra de la Prof. María Cristina Araújo Azarola (1945-2003): ¡Atrévanse a pensar! Selección de escritos filosóficos.

Este libro de 146 páginas contiene un prólogo del Dr. Alberto Caturelli y Sra., catorce capítulos, un epílogo y dos anexos. A continuación reproducimos los títulos de los capítulos:

1. ¿Qué es una clase de filosofía? – 2. Una reflexión sobre el ser y el conocer – 3. Los fundamentos filosóficos del desarrollo de la inteligencia – 4. Los derechos humanos en la formación del educando – 5. Sentido y fundamento de la tolerancia – 6. Breve diálogo sobre el cristiano y la secularización de la ética – 7. Reflexiones sobre una carta del Dr. Eugenio Espejo – 8. Quién es Edith Stein – 9. Logoterapia y educación – 10. La democracia en el pensamiento de Juan Zorrilla de San Martín – 11. Alberto Zum Felde, pensador uruguayo – 12. Alberto Zum Felde y la identidad de la cultura sudamericana – 13. Los caminos de la negación de Dios y América Latina – 14. La filosofía en el proceso de inculturación de la fe en el Uruguay actual.


El libro puede ser adquirido, usando una tarjeta internacional, en Lulu, el mayor sitio de auto-publicación del mundo, en dos modalidades diferentes:

Como libro electrónico (e-book), en: http://www.lulu.com/shop/mar%C3%ADa-cristina-ara%C3%BAjo-azarola/%C2%A1atr%C3%A9vanse-a-pensar/ebook/product-20135167.html
El e-book cuesta US$ 5. Es descargado inmediatamente por el comprador en formato PDF.

Como libro impreso, en: http://www.lulu.com/shop/mar%C3%ADa-cristina-ara%C3%BAjo-azarola/%C2%A1atr%C3%A9vanse-a-pensar/paperback/product-20135155.html
El libro impreso cuesta US$ 10 más el costo de envío desde Estados Unidos. Lulu ofrece varios modos de envío, que difieren entre sí por su costo, rapidez y grado de seguridad. Es recomendable utilizar una forma de envío “rastreable” (garantizada por Lulu). Se puede comprar cualquier cantidad de ejemplares (de uno en adelante). Lulu imprime la cantidad de ejemplares pedida y los envía al comprador. Se permite ver la tapa y algunas páginas del libro, sin comprarlo.


Texto de la contratapa:

En la clase de filosofía se ejercita el derecho a expresar libremente el pensamiento y se aprende en la práctica lo que éste significa: no es decir lo que se nos ocurra movidos por el rencor o el entusiasmo. Es comunicar la verdad encontrada, o la duda, o la ambivalencia de opiniones. Y la ignorancia es un límite al ejercicio de este derecho. La verdad es el motor.

La clase de filosofía es uno de los canales por los cuales los alumnos se promueven en el ejercicio de su derecho a ser cultos. También dispone a la ejercitación del derecho humano a pensar sobre sí mismo, para conocerse.

La clase de filosofía es el ámbito donde se ejercita el derecho humano a pensar por sí mismo, buscando la verdad. Es evidente que esta concepción de la clase de filosofía se presenta en un contexto de formación de la persona integral, en su doble dimensión: inmanente y trascendente.

La trascendencia no es sólo un nivel humano temporal (horizontal), sino también vertical. Somos capaces de dialogar con el Tú Absoluto, realmente existente.


María Cristina Araújo Azarola nació en la ciudad de Paysandú (Uruguay) en 1945. Cursó educación primaria y secundaria en su ciudad natal. En 1963 ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República y en el Instituto de Filosofía, Ciencias y Letras. Haciendo una opción radical por la Filosofía, abandonó los estudios de Derecho. Se graduó en Filosofía por el Instituto mencionado y por la Pontificia Universidad Católica de Chile.

En la década del ’80 participó en Seminarios de investigación filosófica en San Pablo y Río de Janeiro (Brasil), organizados por la Asociación Interamericana de Filosofía. Su presidente era el Dr. Stanislavs Ladusans SJ. También participó en varios Congresos Nacionales organizados por la Sociedad Católica Argentina de Filosofía y por la Fundación Veritas, en Córdoba (República Argentina); en el Simposio Internacional de Filosofía realizado en Villa María (Córdoba-Argentina, 1996); en las IV Jornadas sobre el Descubrimiento y la Evangelización de América (UCA, Buenos Aires, 1990). Asistió al Simposio Homenaje al Dr. Alberto Caturelli, invitada por la SITA (Sociedad Internacional Tomás de Aquino) Argentina (Universidad Fasta, Mar del Plata, 2001). En Uruguay, participó en el 1er Encuentro Nacional de Filosofar Latinoamericano (1989) y en el 2º Congreso Nacional de Educación Católica.

Dictó conferencias sobre Eugenio Espejo en la Universidad Católica del Uruguay y sobre la ética fenomenológica de Max Scheler en la Cátedra Alicia Goyena (Montevideo), entre otras.

Desde su aparición (1981) hasta 1987, fue secretaria de Redacción y Colaboradora de la Revista Estudios de Ciencias y Letras, órgano del Instituto de Filosofía, Ciencias y Letras. Colaboró en Soleriana, publicación de la Facultad de Teología del Uruguay “Monseñor Mariano Soler”.

Gozando de una beca otorgada por el Intercambio Cultural Alemán-Latinoamericano y dirigida por el Dr. Juan Villegas SJ, investigó sobre José Pedro Varela. Fruto de esta investigación fue la publicación Contexto filosófico y religioso de la propuesta educativa de José Pedro Varela (1989).

La Comisión Pro-Canonización de Monseñor Jacinto Vera publicó un estudio de la profesora titulado: Monseñor Jacinto Vera en sus Cartas Pastorales (1995).

En su actividad docente enseñó en la Educación Secundaria Oficial, en la Escuela de Servicio Social del Uruguay, en la Escuela de Psicología, en los Departamentos de Historia y de Filosofía del Instituto de Filosofía, Ciencias y Letras. También desempeñó su docencia en el Centro Superior Teológico-Pastoral, desde su creación; en el Departamento de Filosofía del Instituto Teológico del Uruguay “Mons. Mariano Soler”, hoy Facultad de Teología del Uruguay; en el Colegio Sagrado Corazón (de la Compañía de Jesús) y en el Colegio Santa Teresa de Jesús. Colaboró también en la Sociedad Uruguaya de Logoterapia.

El día 20 de septiembre de 2001, en su domicilio (en Montevideo), fue fundada la Sección Uruguay de la SITA. En ese mismo acto fue elegida como primera Directora de la SITA Uruguay. En dicha calidad organizó el Simposio Rioplatense de Bioética, que tuvo lugar en Montevideo del 12 al 15 de mayo de 2003.

Falleció en la paz del Señor el día 29 de diciembre de 2003.


Toda la Colección “Fe y Razón” está disponible en: www.lulu.com/spotlight/feyrazon

14.05.12

Nueva datación del Nuevo Testamento (4)

Comentario de: John A. T. Robinson, Redating the New Testament, 1976.
Edición en línea: www.preteristarchive.com/Books/1976_robinson_redating-testament.html

Al comienzo del Capítulo IV –“Hechos y los Evangelios Sinópticos”– Robinson trata brevemente el tema de la autoría del Evangelio de Lucas y los Hechos de los Apóstoles, concluyendo que no ve razones decisivas contra la aceptación de la adscripción tradicional de ambas obras (o, mejor dicho, de Lucas-Hechos, una obra conjunta con dos partes) a San Lucas.

Enseguida el autor pasa a considerar el problema de la datación de Lucas-Hechos, sosteniendo que los tres principales factores a tener en cuenta son: a) las profecías sobre la caída de Jerusalén en Lucas; b) la dependencia del Evangelio de Lucas con respecto al Evangelio de Marcos (tema que se inscribe dentro del “problema sinóptico”); c) el final de Hechos. Robinson ya ha tratado el factor a), concluyendo que no hay razón suficiente para suponer que esas profecías fueron compuestas después del evento. Dejando para el final del capítulo el análisis del problema sinóptico, el autor pasa a considerar el problema del final de Hechos.

“Las palabras finales de Hechos son:

“Pablo permaneció dos años completos en el lugar que había alquilado, y recibía a todos los que acudían a él. Predicaba el Reino de Dios y enseñaba lo referente al Señor Jesucristo con toda libertad y sin ningún estorbo.” (Hechos 28,30-31).

La pregunta es: ¿por qué la narración termina en este punto? Como dijo Harnack (La fecha de Hechos, 95s): “A lo largo de ocho capítulos enteros San Lucas mantiene a sus lectores intensamente interesados en el progreso del juicio de San Pablo, hasta que, simplemente, al final él los desilusiona completamente –¡ellos no se enteran de nada sobre el resultado final del juicio! Tal procedimiento es escasamente menos indefendible que el de uno que relatara la historia de nuestro Señor y terminara la narración con su entrega a Pilato, porque Jesús había sido traído ahora hasta Jerusalén y había hecho su aparición ante el principal magistrado de la ciudad capital”.”
(pp. 82-83).

Se han propuesto varias explicaciones de este final, pero ninguna de ellas parece satisfactoria, salvo la más simple (a la que se debería prestar más atención): el relato de Hechos termina en ese punto porque San Lucas escribió Hechos poco después. Es importante notar que Hechos no menciona la persecución de los cristianos por parte del emperador Nerón, ni la muerte en el año 62, a manos del Sanedrín (que aprovechó un interregno, después de la muerte del procurador Festo, para aplicar la pena capital, contra la autoridad de Roma) de Santiago, “el hermano del Señor”, cabeza de la comunidad cristiana de Jerusalén. Además, Hechos tampoco ofrece ningún indicio de la rebelión judía contra los romanos. A partir de la lectura de Hechos, uno no puede sospechar el violento enfrentamiento entre judíos y romanos que ocurrió poco después.

Si Hechos fue escrito en la etapa en que termina su narración (es decir, a principios de los años 60), esto implica que el Evangelio de Lucas (obviamente anterior; cf. Hechos 1,1) fue escrito alrededor de unos 30 años antes que lo que generalmente se supone. Y si además suponemos, como la gran mayoría de los expertos del Nuevo Testamento, la prioridad de Marcos, esto implica que Marcos fue escrito muy tempranamente, quizás alrededor del año 50.

Esto conduce al autor a replantear el “problema sinóptico”, es decir el problema de las relaciones, semejanzas y diferencias entre los tres Evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas). Como es sabido, la solución más comúnmente aceptada de este problema es la hipótesis “de los dos documentos”. Ésta sostiene que Mateo y Lucas dependen de dos documentos anteriores: Marcos y Q, siendo Q una fuente hipotética de dichos de Jesús. Robinson afirma que el consenso en torno a esta solución fundamental “ha comenzado a mostrar signos de resquebrajamiento. Aunque ésta es todavía la hipótesis dominante, encapsulada en los libros de texto, sus conclusiones ya no pueden ser dadas por sentadas entre los “resultados seguros” de la crítica bíblica” (p. 86).

El autor defiende la tesis de que las interrelaciones entre los tres Evangelios sinópticos son mucho más complejas que las permitidas por la hipótesis de los dos documentos. Su posición sobre el problema sinóptico está representada por el siguiente esquema provisorio (cf. p. 99):

1. Formación de colecciones de historias y dichos (P, Q, M, L): años 30 y 40+.
2. Formación de “proto-evangelios”: años 40 y 50+.
3. Formación de nuestros evangelios sinópticos: 50-60+.

Robinson da mucha importancia a los testimonios de la antigua tradición cristiana sobre la redacción de los Evangelios. En particular él subraya que la Didaché habla en muchas oportunidades del Evangelio (en singular) como si fuera una única obra literaria. También destaca que son muy numerosos (Papías, Ireneo, Clemente de Alejandría, Jerónimo, Prólogo Anti-marcionita) los testimonios antiguos que relacionan el Evangelio de Marcos con la predicación de Pedro, de quien Marcos fue asistente e intérprete. Varios de esos testimonios dicen que Marcos redactó su Evangelio en Roma.

El autor concluye: “Por lo tanto, creo que uno debe estar preparado para tomar en serio la tradición de que Marcos, en cuya casa en Jerusalén Pedro buscó refugio antes de su apresurada huida (Hechos 12,12-17) y a quien más tarde en Roma él iba a referirse con afecto como su “hijo” (1 Pedro 5,13), acompañó a Pedro a Roma en 42 como su intérprete y catequista, y después de la partida de Pedro de la capital accedió al reiterado pedido de un registro de la predicación del apóstol, quizás alrededor del 45.” (p. 106). (Continuará).

Daniel Iglesias Grèzes

Notas:

1) La traducción de las citas de Redating the New Testament es mía.

2) Para las citas bíblicas he utilizado la Biblia de Navarra.


InfoCatólica necesita vuestra ayuda.


11.05.12

"Razones para nuestra esperanza" cumple dos años

Muy poco después del tercer cumpleaños de InfoCatólica, comparto con ustedes mi alegría por el segundo aniversario de este blog. Cito (creo que por primera vez) algunos datos estadísticos sobre el mismo: en total, en estos dos años publiqué 225 posts (incluyendo éste); y el blog tuvo 234.008 “pageloads” (páginas cargadas) y 128.000 visitas.

Siempre se puede mejorar, pero me siento bastante contento con lo logrado hasta ahora. Doy muchas gracias a Dios. “No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu Nombre da la gloria". Y también doy gracias a los directivos y compañeros de InfoCatólica.

2.05.12

Revista "Fe y Razón" (Nº 68 - Mayo de 2012)

Para acceder a todo el contenido de este número, por favor presione el siguiente enlace.

A continuación reproduzco el artículo editorial.


¡Ven, Espíritu Creador!

Equipo de Dirección

1. Noticias de la casa

El presente número de la revista “Fe y Razón” es el primero que enviamos a través de MailChimp, un potente software que nos permitirá mejorar y facilitar mucho la gestión de emails masivos.

Con ese mismo software, hemos diseñado este formulario para el registro de nuevos suscriptores de la revista: www.eepurl.com/k64KP. Es un formulario muy simple, que pide sólo tres datos: email, nombre y apellido. Gracias a esta herramienta, hemos lanzado una campaña para captar nuevos suscriptores de “Fe y Razón”. Actualmente tenemos 1.064 suscriptores. Solicitamos su colaboración para llegar a 2.000 antes de fin de año.

El formulario puede ser llenado tanto por el potencial nuevo suscriptor (directamente) como por un tercero que lo invita a suscribirse. El interesado deberá ingresar luego a su propia casilla de correo para confirmar la suscripción. Por favor, cuando inviten a través del formulario a familiares o amigos a suscribirse a “Fe y Razón”, no olviden avisarles antes, recomendando la revista, aclarando que es totalmente gratuita y anunciando que MailChimp enviará un email automático para pedir la confirmación de la suscripción.

Por otra parte, tenemos el agrado de anunciar que se encuentra muy avanzado el trabajo de preparación del libro Atrévanse a pensar. Selección de escritos filosóficos, de la Prof. María Cristina Araújo Azarola (1945-2003). Dicho libro será publicado próximamente como Nº 10 de la Colección “Fe y Razón” (www.lulu.com/spotlight/feyrazon).

También nos complace compartir con ustedes las siguientes noticias que nos ha comunicado la Editorial Vita Brevis (www.vitabrevis.es) sobre el Nº 7 de la misma Colección: Daniel Iglesias Grèzes, En el principio era el Logos. Apologética católica en diálogo con los no creyentes:

a) Se ha realizado una edición convencional del libro. Próximamente éste será enviado a la red de distribuidores de Vita Brevis en España, para promocionarlo.
b) La versión en papel del libro está ahora disponible en Amazon, en la siguiente dirección: http://www.amazon.es/En-El-Principio-Era-Logos/dp/1447829190/ref=sr_1_cc_1?s=aps&ie=UTF8&qid=1335371718&sr=1-1-catcorr
Hay un error en el segundo apellido del autor, que será corregido oportunamente.
c) A la brevedad Amazon ofrecerá también una versión electrónica del libro (para el dispositivo Kindle).

Se han realizado ya, con buena participación de público, las primeras tres charlas del cursillo sobre “Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana”, organizado por el Centro Cultural Católico “Fe y Razón”. Las tres charlas restantes tendrán lugar los martes 8, 15 y 22 de mayo de 19:00 a 20:30 horas, en la Facultad de Teología del Uruguay (San Fructuoso esquina San Juan, Montevideo).

Por último, anunciamos que el Centro Cultural Católico “Fe y Razón” ha sido invitado a participar del V Encuentro de Centros Culturales Católicos del Cono Sur, que tendrá lugar en Buenos Aires en septiembre del presente año. La invitación ha sido aceptada.

2. Ven, Creador

El próximo domingo 27 de mayo celebraremos la fiesta de Pentecostés.

“Aunque, en cierto sentido, todas las solemnidades litúrgicas de la Iglesia son grandes, ésta de Pentecostés lo es de una manera singular, porque marca, llegado al quincuagésimo día, el cumplimiento del acontecimiento de la Pascua, de la muerte y resurrección del Señor Jesús, a través del don del Espíritu del Resucitado. Para Pentecostés nos ha preparado en los días pasados la Iglesia con su oración, con la invocación repetida e intensa a Dios para obtener una renovada efusión del Espíritu Santo sobre nosotros. La Iglesia ha revivido así lo que aconteció en sus orígenes, cuando los Apóstoles, reunidos en el Cenáculo de Jerusalén, «perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y María, la madre de Jesús, y con sus hermanos» (Hch 1, 14). Estaban reunidos en humilde y confiada espera de que se cumpliese la promesa del Padre que Jesús les había comunicado: «Seréis bautizados con Espíritu Santo, dentro de no muchos días… Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros» (Hch 1, 5.8). (…)

El Espíritu creador de todas las cosas y el Espíritu Santo que Cristo hizo descender desde el Padre sobre la comunidad de los discípulos son uno y el mismo: creación y redención se pertenecen mutuamente y constituyen, en el fondo, un único misterio de amor y de salvación. El Espíritu Santo es ante todo Espíritu Creador y por tanto Pentecostés es también fiesta de la creación. (…)

El Espíritu Santo es Aquel que nos hace reconocer en Cristo al Señor, y nos hace pronunciar la profesión de fe de la Iglesia: «Jesús es el Señor» (cf. 1 Co 12, 3b). (…)

El Espíritu Santo se presenta como el soplo de Jesucristo resucitado (cf. Jn 20, 22)… (En el) relato de la creación… se dice que Dios sopló en la nariz del hombre un aliento de vida (cf. Gn 2, 7). El soplo de Dios es vida. Ahora, el Señor sopla en nuestra alma un nuevo aliento de vida, el Espíritu Santo, su más íntima esencia, y de este modo nos acoge en la familia de Dios. Con el Bautismo y la Confirmación se nos hace este don de modo específico, y con los sacramentos de la Eucaristía y de la Penitencia se repite continuamente: el Señor sopla en nuestra alma un aliento de vida. Todos los sacramentos, cada uno a su manera, comunican al hombre la vida divina, gracias al Espíritu Santo que actúa en ellos.

En la liturgia de hoy vemos también una conexión ulterior. El Espíritu Santo es Creador, es al mismo tiempo Espíritu de Jesucristo, pero de modo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo y único Dios. Y a la luz de la primera lectura podemos añadir: el Espíritu Santo anima a la Iglesia.”
(Papa Benedicto XVI, Homilía del Domingo 12 de junio de 2011)

Al acercarnos a la gran fiesta de Pentecostés, nos unimos para implorar la venida del Espíritu Santo sobre cada uno de los fieles cristianos, para que Él nos renueve interiormente, haciéndonos crecer en la fe, la esperanza y el amor.

“Ven, Espíritu creador, visita las almas de tus fieles, llena con tu divina gracia los corazones que creaste. Tú, a quien llamamos Paráclito, don de Dios Altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción. Tú derramas sobre nosotros los siete dones; Tú, dedo de la diestra del Padre; Tú, fiel promesa del Padre que inspiras nuestras palabras. Ilumina nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones y, con tu perpetuo auxilio, fortalece la debilidad de nuestro cuerpo. Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto la paz, sé nuestro director y guía para que evitemos todo mal. Por Ti conozcamos al Padre, al Hijo revélanos también; creamos en Ti, Su Espíritu, por los siglos de los siglos. Gloria a Dios Padre, y al Hijo, que resucitó, y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos. Amén.”

16.04.12

Nueva datación del Nuevo Testamento (3)

Comentario de: John A. T. Robinson, Redating the New Testament, 1976.
Edición en línea: www.preteristarchive.com/Books/1976_robinson_redating-testament.html

Al comienzo del Capítulo III –“Las Epístolas paulinas”– Robinson afirma lo siguiente: “Si ignoramos las soluciones excéntricas y la penumbra de las epístolas disputadas, se puede decir que hay un consenso muy general sobre la datación de la sección central del ministerio y de la carrera literaria de San Pablo, con un margen de diferencia de poco más de dos años en ambos sentidos. Esto está lejos de ser el caso en cualquier otra parte del Nuevo Testamento –los Evangelios, los Hechos, las otras Epístolas y el Apocalipsis. Las Epístolas paulinas constituyen por lo tanto un importante punto fijo y un mojón, no sólo de cronología absoluta, sino también de extensión relativa, contra la cual medir otros desarrollos.” (p. 30). No obstante, por varias razones que el autor explica, es imposible determinar con absoluta certeza las fechas exactas de los hechos de la vida de San Pablo (cf. pp. 30-32).

Robinson sostiene que se debe dar prioridad a los datos cronológicos aportados por los escritos de Pablo por sobre los de los Hechos de los Apóstoles; pero a la vez afirma que ambos testimonios pueden ser reconciliados bastante bien.

Después de estas y otras observaciones preliminares, el autor dedica casi 18 páginas (pp. 33-50) a un intento de esbozar una cronología de la vida de Pablo, como marco de trabajo para el estudio de la cronología de sus cartas. Robinson parte del dato que considera más confiable: una inscripción descubierta en Delfos y publicada en 1905 permite fechar con bastante exactitud el proconsulado de Galión en Acaya (cf. Hechos 18,12). “Con certeza creciente podemos decir que Galión asumió su cargo a comienzos del verano del 51 y que Pablo apareció ante él muy poco después, probablemente en mayo o junio.” (p. 33).

Salteando muchas páginas de argumentación erudita, que sería imposible resumir brevemente, indicaré el resultado al que llega el autor: “En este punto podemos resumir nuestras conclusiones acerca del esbozo de la carrera de Pablo, recordando que las fechas absolutas no pueden ser más que aproximadas:

33 – Conversión
35 – Primera visita a Jerusalén
46 – Segunda visita a Jerusalén (alivio de la hambruna)
47-48 – Primer viaje misionero
48 – Concilio de Jerusalén
49-51 – Segundo viaje misionero
52-57 – Tercer viaje misionero
57 – Llegada a Jerusalén
57-59 – Prisión en Cesarea
60-62 – Prisión en Roma”
(pp. 49-50).

En la tercera y última parte del capítulo, Robinson intenta ubicar cada una de las cartas de San Pablo dentro del marco general antes delineado. Después de muchas páginas de argumentación erudita (pp. 50-78), el autor resume así sus conclusiones: “Si nuestras conclusiones son correctas, la totalidad de la literatura existente de Pablo (sin olvidar que tan temprano como 2 Tesalonicenses 3,17 él habló de “todas mis cartas”) parece caer dentro de un período de nueve años –en verdad aparte de sus cartas tempranas a los Tesalonicenses dentro del asombrosamente corto espacio de cuatro años y medio. Para clarificar esto podemos terminar con un resumen de las fechas resultantes:

50 (principios) – 1 Tesalonicenses
50 (o principios del 51) – 2 Tesalonicenses
55 (primavera) – 1 Corintios
55 (otoño) – 1 Timoteo
56 (principios) – 2 Corintios
56 (fines) – Gálatas
57 (principios) – Romanos
57 (fines de la primavera) – Tito
58 (primavera) – Filipenses
58 (verano) – Filemón, Colosenses y Efesios
58 (otoño) – 2 Timoteo

Se debe enfatizar otra vez que las dataciones absolutas se podrían mover más o menos un año en cualquiera de los dos sentidos y que el esquema es más tentativo de lo que parece. Pero la importancia de estas conclusiones, las que, excepto para las Epístolas Pastorales, no son particularmente polémicas, es triple:

(a) Ellas proveen un criterio (o escala de tiempo) razonablemente fijo contra el cual comparar otras evidencias.
(b) Si de hecho la totalidad de la extremadamente diversa carrera literaria de Pablo ocupó un lapso tan breve, esto nos da un criterio objetivo sobre cuánto tiempo se necesita conceder para los desarrollos en la teología y en la práctica. Aunque pueda parecer a primera vista extraordinariamente corto, no deberíamos olvidar otros dos cánones de medida. La totalidad de la enseñanza y el ministerio de Jesús… ocupó a lo sumo tres o cuatro años. Y todo el desarrollo del pensamiento y la práctica del cristianismo primitivo hasta la muerte de Esteban y la conversión de Pablo, incluyendo la primera exposición helenística del Evangelio, tuvo lugar dentro de un período de duración semejante. En realidad Hengel, en su importante artículo “Christologie und neuetestamentliche Chronologie”, argumenta con fuerza que la etapa crucial del entendimiento básico de la Iglesia acerca de Cristo y su significado estuvo representada por los cuatro o cinco años “explosivos” entre el 30 y el 35… Los argumentos a priori de la cristología a la cronología, y en realidad de cualquier “desarrollo” al tiempo requerido por él, son casi totalmente no confiables.
© La hipótesis de trabajo que hicimos de confiar en Hechos hasta que se probara lo contrario ha sido muy sustancialmente reivindicada. No hay prácticamente nada en el reporte de Lucas que choque con la evidencia paulina, y en la última parte de Hechos las correspondencias son notablemente cercanas. Incluso en los discursos atribuidos a Pablo, y especialmente aquellos en los que se puede presumir que Lucas estuvo presente (Hechos 20 y 22-25), hay paralelos que sugieren que están lejos de ser composiciones puramente libres.”

(pp.78-79).

A modo de muestras, indicaré sólo algunos de los argumentos expuestos por Robinson para llegar a estas conclusiones:

“Ahora no hay casi nadie que niegue la autenticidad de Filemón. Hay algunos, especialmente en Alemania, que cuestionan Colosenses por razones estilísticas y teológicas. Pero la cercana y compleja interrelación de nombres con Filemón apunta con fuerza al hecho de que las dos epístolas fueron dictadas por la misma persona al mismo tiempo y enviadas a Colosas por Tíquico, en compañía con Onésimo (Colosenses 4,7-9; Filemón 12).” (p. 57).

La autenticidad de Efesios es bastante más discutida que la de Colosenses. Las dos tesis principales sobre esta cuestión son la tradicional (que atribuye la autoría a Pablo) y la de un discípulo de la segunda generación que imita a Pablo y expone su teología después de su muerte. Robinson piensa que es mucho más probable que el propio Pablo haya escrito una carta como Efesios, que coincide en un 90 o 95% con su estilo habitual. La tesis contraria enfrenta graves dificultades. El autor debería haber combinado una imitación servil del estilo de Pablo con una profunda originalidad teológica. Agrego que su genio teológico se muestra por ejemplo en la profunda doctrina sobre el matrimonio de Efesios 5,21-33. Los genios de esa magnitud no suelen pasar por la historia sin dejar más rastros. Además, sería inexplicable por qué el imitador habría reproducido sólo la nota personal de Efesios 6,21-22 (cf. Colosenses 4,7-9) para agregar verosimilitud.

Robinson confiesa que durante su estudio del tema cambió de opinión sobre las Cartas Pastorales (1 Timoteo, 2 Timoteo y Tito). Inicialmente él, como la mayoría de los críticos protestantes, pensaba que esas tres cartas habían sido escritas en el siglo II, porque manifiestan señales de lo que esos críticos suelen denominar “proto-catolicismo” (énfasis en la sana doctrina, en la jerarquía de la Iglesia, etc.). Sin embargo, después de analizar el asunto detenidamente, se convenció de que en esas tres cartas no hay nada que no pueda haber sido escrito por el mismo Pablo y de que las numerosas referencias personales que contienen permiten ubicarlas con bastante seguridad dentro del marco cronológico de la vida de Pablo. (Continuará).

Daniel Iglesias Grèzes

Notas:

1) La traducción de las citas de Redating the New Testament es mía.

2) Para las citas bíblicas he utilizado la Biblia de Navarra.


InfoCatólica necesita vuestra ayuda.


8.04.12

Revista "Fe y Razón" (Nº 67 - Abril de 2012)

Para acceder a todo el Nº 67, por favor presione aquí. A continuación reproduzco el artículo editorial.


¡Felices Pascuas!

Equipo de Dirección

La sección “Magisterio” de este número de Fe y Razón incluye un importante documento de 1966 de la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) que, cuando aún no había transcurrido un año desde la clausura del Concilio Vaticano II, lanzó una seria señal de alerta contra las interpretaciones erróneas del mismo. Este documento, que en su momento fue enviado en secreto a todos los Obispos del mundo, ha sido publicado recientemente en el sitio web de la Santa Sede.

A continuación, dentro de la misma sección, incluimos una muy reciente “notificación” de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española, en la que se reprueban los graves errores del teólogo católico español Andrés Torres Queiruga. Aplaudimos esta notificación, mediante la cual los Obispos españoles cumplen su deber de defender la fe de los fieles católicos de las desviaciones propugnadas por dicho teólogo; aunque pensamos que habría convenido demorar menos su publicación, porque entretanto las obras de Torres Queiruga han causado mucho daño…

La comparación entre estos dos documentos eclesiales nos lleva a hacer la siguiente reflexión. A juzgar por los hechos posteriores, en líneas generales no se prestó suficiente atención a la situación denunciada por la CDF en 1966. Las doctrinas teológicas heterodoxas siguieron floreciendo y desarrollándose dentro de la Iglesia Católica hasta alcanzar la gran difusión de la que hoy gozan, por medio de autores como Torres Queiruga y muchos otros. Aquellos polvos trajeron estos lodos… Sin embargo, vemos un signo positivo en el hecho de que, en el caso de la obra de Torres Queiruga, la desagradable pero necesaria tarea de reprobar los errores doctrinales graves haya sido asumida por los propios Obispos españoles. Decimos esto porque, paradójicamente, después de que el Concilio Vaticano II enseñó la doctrina de la colegialidad episcopal, muchos Obispos parecieron abdicar de hecho de su deber de velar por la sana doctrina dentro de sus respectivos territorios, dejando esa dura tarea a Roma, al menos en lo referente a la condena de los errores y las sanciones a los culpables.

En la sección “Espiritualidad” publicamos el Capítulo 7 de un magnífico libro del Padre José María Iraburu. El libro se titula “El martirio de Cristo y de los cristianos” y el Capítulo en cuestión se titula “La evitación sistemática del martirio”. Invitamos a todos nuestros lectores a leer y meditar en profundidad este escrito, que nos pone en guardia contra una tentación muy frecuente en nuestro tiempo.

En la sección “Filosofía” publicamos un artículo de María Cristina Araújo Azarola (1945-2003), católica laica uruguaya, Profesora de Filosofía, primera Directora de la Sección Uruguay de la SITA (Sociedad Internacional Tomás de Aquino). Cristina Araújo fue, entre otras muchas cosas, una colaboradora habitual de “Fe y Razón” en su primera época. Es más, se podría decir que “Fe y Razón” se fue gestando en su casa, en un círculo de estudio de la encíclica Fides et Ratio que se reunió varias veces allí (y en otros lugares) en 1998. Con alegría anunciamos que estamos preparando la publicación de un libro que reúne varios escritos filosóficos de Cristina. Este libro (aún sin título) será el Nº 10 de la Colección “Fe y Razón”.

En la sección “Actualidad” publicamos unas reflexiones del Lic. Néstor Martínez sobre dos deplorables declaraciones del Sr. Ministro de Defensa Nacional. Estas reflexiones se relacionan con el artículo siguiente: en la sección “Literatura” publicamos el final de la excelente novela “El poder y la gloria” de Graham Greene.

En la sección “Doctrina Social”, coordinada por el Ec. Rafael Menéndez, publicamos una entrevista que trata sobre la próxima conferencia internacional denominada “Rio+20”, que estará centrada en el tema del desarrollo sustentable.

Tenemos el agrado de recordarles que el martes 10 de abril a las 19:00, en la Facultad de Teología del Uruguay, comenzará un cursillo sobre “Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana”, organizado por el Centro Cultural Católico “Fe y Razón”. Los detalles del cursillo (fechas, horas de comienzo y de fin, dirección y teléfono del lugar, temas a tratar, docentes, etc.) figuran en la noticia correspondiente.

Por último, el Salmo 135 nos enseña a dar gracias a Dios por su amor eterno, por su misericordia infinita. Que en esta Semana Santa, en la liturgia y la vida, nos unamos más hondamente con Jesucristo, el Redentor del hombre.

¡Bendito y alabado sea el Santo Nombre de Jesús, ayer, hoy y siempre! ¡Felices Pascuas de Resurrección para todos nuestros lectores y sus familias!

31.03.12

Nueva datación del Nuevo Testamento (2)

Comentario de: John A. T. Robinson, Redating the New Testament, 1976.
Edición en línea: www.preteristarchive.com/Books/1976_robinson_redating-testament.html

Al comienzo del Capítulo II –“La importancia del (año) 70”– el autor enuncia una de sus tesis principales: “Uno de los hechos más extraños acerca del Nuevo Testamento es que lo que en cualquier proyección parecería ser el evento singular más datable y culminante del período –la caída de Jerusalén en 70 AD, y con ella el colapso del judaísmo institucional basado en el Templo– no es mencionado ni una sola vez como un hecho pasado. Es, por supuesto, predicho; y, al menos en algunos casos, se asume que esas predicciones fueron escritas (o redactadas) después del evento. Pero el silencio es de todos modos tan significativo como, para Sherlock Holmes, el silencio del perro que no ladró.” (p. 14).

En primer lugar Robinson descarta la interpretación de S. G. F. Brandon: ese silencio sería un intento deliberado de ocultar la simpatía de Jesús y de los primeros cristianos por los revolucionarios zelotas, cuyo levantamiento fue aplastado por los romanos. Esa interpretación es totalmente arbitraria y ha recibido críticas devastadoras de parte de Hengel, Cullmann y muchos otros académicos.

Prosigue Robinson: “Por supuesto se han intentado explicaciones de este silencio. Sin embargo, la explicación más simple de todas, que quizás… hay extremadamente poco en el Nuevo Testamento posterior al año 70 y que sus eventos no son mencionados porque todavía no habían ocurrido, a mi juicio exige más atención que la que ha recibido en círculos críticos.” (p. 15).

El resto del Capítulo está dedicado a examinar la relación de los tres Evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) con los eventos del año 70.

En primer término Robinson analiza el discurso escatológico de Marcos 13, que comienza así:

“Al salir del Templo le dice uno de sus discípulos: –Maestro, mira qué piedras y qué edificios. Jesús le responde: –¿Ves estas grandes construcciones? No quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derruida. Y estando Jesús en el Monte de los Olivos, enfrente del Templo, le preguntaron a solas Pedro, Santiago, Juan y Andrés: –Dinos cuándo ocurrirán estas cosas y cuál será la señal de que todo esto está a punto de llegar a su fin.” (Marcos 13,1-4).

Robinson subraya que la larga respuesta de Jesús no hace ninguna referencia a la destrucción del Templo. La única referencia subsiguiente al Templo es la siguiente alusión implícita:

“Cuando veáis la abominación de la desolación erigida donde no debe –quien lea, entienda–, entonces los que estén en Judea, que huyan a los montes; quien esté en el terrado, que no baje ni entre a tomar nada de su casa; y quien esté en el campo, que no vuelva atrás para tomar su manto.” (Marcos 13,14-16).

Es claro que “la abominación de la desolación” no puede referirse a la profanación y destrucción del Templo en el año 70. En ese momento era demasiado tarde para huir a los montes de Judea, porque éstos estaban en poder de los romanos desde el año 67. Se sabe que los cristianos de Jerusalén huyeron hacia Pella, una ciudad griega de la Decápolis, hacia el año 65, antes del comienzo del sitio de Jerusalén.

Robinson muestra que el discurso de Marcos 13 está influenciado por dos libros del Antiguo Testamento: 1 Macabeos y Daniel; y también muestra que en ese discurso, en el que Jesús exhorta a sus discípulos a estar vigilantes durante los tiempos de persecución que sobrevendrán, no hay nada que no pueda encontrar un paralelo en el período de la historia de la Iglesia cubierto por el libro de los Hechos de los Apóstoles.

En segundo término el autor analiza el Evangelio de Mateo. Ante todo se detiene en el único pasaje evangélico que ha sido considerado casi unánimemente por los exegetas como una profecía retrospectiva sobre la destrucción de Jerusalén en el año 70:

“Los demás echaron mano a los siervos, los maltrataron y los mataron. El rey se encolerizó, y envió a sus tropas a acabar con aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.” (Mateo 22,6-7).

Apoyándose en estudios anteriores de K. H. Rengstorfhas y S. Pedersen, Robinson sostiene que Mateo 22,7 representa una descripción fija de las antiguas expediciones militares de castigo y que es un lugar común en la literatura del Cercano Oriente, del Antiguo Testamento y rabínica, por lo que no se puede inferir que refleja un acontecimiento en particular.

Robinson muestra que las verdaderas profecías ex eventu (posteriores al evento) de la destrucción de Jerusalén, como las del Apocalipsis judío II Baruc y los Oráculos Sibilinos, describen varios detalles históricos. Uno buscaría en vano esa clase de detalles en el Nuevo Testamento.

El autor subraya que en el discurso escatológico de Mateo (Mateo 24), paralelo al de Marcos, la referencia a “la abominación de la desolación” es relacionada explícitamente con el profeta Daniel (cf. Mateo 24,15).

Robinson también destaca que Mateo 24,20 (“Rogad para que vuestra huida no ocurra en invierno ni en sábado”) denota un ambiente palestinense primitivo y un apego a la ley del sábado más estricto que el recomendado a los cristianos en el mismo Evangelio (cf. Mateo 12,1-14); por ende tiende a apoyar la hipótesis de una redacción temprana de Mateo.

Luego el autor sostiene que, en la hipótesis de una redacción tardía de Mateo, no ve ninguna razón para que el evangelista conservara (ni mucho menos inventara) profecías de Jesús aparentemente no cumplidas (como las de Mateo 10,23; 16,28 y 24,34), sin hacer ningún intento de explicar la aparente discordancia entre esas profecías y los hechos posteriores. Yo agrego lo siguiente: aunque, desde un punto de vista teológico, esa discordancia sea sólo aparente, este argumento de Robinson a favor de una redacción temprana es muy fuerte.

Posteriormente, Robinson afirma que la referencia de Jesús al asesinato de “Zacarías, hijo de Baraquías, al que matasteis entre el Templo y el altar” (Mateo 23,35) puede interpretarse razonablemente como una referencia a 2 Crónicas 20,21: “Pero ellos se conjuraron contra Zacarías y, por orden del rey, lo apedrearon en el atrio del Templo del Señor.”

Finalmente el autor analiza el Evangelio de Lucas, deteniéndose en dos pasajes que parecen describir detalles del sitio de Jerusalén de los años 67-70:

“Y cuando se acercó, al ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: –¡Si conocieras también tú en este día lo que te lleva a la paz! Sin embargo, ahora está oculto a tus ojos. Porque vendrán días sobre ti en que no sólo te rodearán tus enemigos con vallas, y te cercarán y te estrecharán por todas partes, sino que te aplastarán contra el suelo a ti y a tus hijos que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de la visita que se te ha hecho.” (Lucas 19,41-44).

“Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed que ya se acerca su desolación. Entonces los que estén en Judea huyan a los montes, y quienes estén dentro de la ciudad que se marchen, y quienes estén en los campos que no entren en ella: éstos son días de castigo para que se cumpla todo lo escrito. ¡Ay de las que estén encintas y de las que estén criando esos días! Porque habrá una gran calamidad sobre la tierra y habrá ira contra este pueblo. Caerán al filo de la espada y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que se cumpla el tiempo de los gentiles.” (Lucas 21,20-24).

Sin embargo, afirma Robinson, estos textos no proveen más que descripciones estereotipadas de operaciones militares de la Antigüedad. “En la narración de Josefo sobre la captura romana de Jerusalén hay algunas características que son más distintivas; tales como la fantástica lucha de facciones que continuó a lo largo de todo el sitio, los horrores de la pestilencia y la hambruna (incluyendo el canibalismo), y finalmente el incendio en el cual el Templo y una gran parte de la ciudad perecieron. Son éstas las que cautivaron la imaginación de Josefo y, podemos suponer, de todos los demás testigos de estos eventos. Nada se dice de ellas aquí. Por otra parte, entre todas las barbaridades que Josefo reporta, no dice que los conquistadores aplastaran niños contra el suelo. (Los menores de 17 años fueron vendidos como esclavos). La expresión (de Jesús)… no está basada en nada que ocurriera en 66-70: es un lugar común de la profecía hebrea.” (pp. 26-27).

Apoyándose en los estudios de C. H. Dodd, Robinson afirma que las descripciones de Jesús no se ajustan a la toma de Jerusalén por Tito en el año 70 DC, sino a la de Nabucodonosor en el año 586 AC.

Para concluir, aporto otras dos consideraciones: 1) si los Evangelios sinópticos hubieran sido escritos después del año 70 y las profecías de Jesús sobre la destrucción de Jerusalén fueran posteriores al evento, no se explicaría por qué en este caso (a diferencia de otros), los evangelistas no explicitaron que las profecías de Jesús se habían cumplido; 2) en cuanto a la profecía de Jesús acerca de que del Templo de Jerusalén no quedaría piedra sobre piedra, ella comenzó a cumplirse en el año 70, pero su cumplimiento pleno ocurrió en el año 363, cuando una serie de acontecimientos extraordinarios hizo fracasar un intento de reconstrucción del Templo apadrinado por el Emperador romano Juliano el Apóstata (cf. Stanley Jaki, To Rebuild Or Not To Try?, Real View Books, Royal Oak-Michigan, 1999). (Continuará).

Daniel Iglesias Grèzes

Notas:

1) La traducción de las citas de Redating the New Testament es mía.

2) Para las citas bíblicas he utilizado la Biblia de Navarra.


InfoCatólica necesita vuestra ayuda.


16.03.12

Revista "Fe y Razón" (Nº 66 - Marzo de 2012)

Para acceder a todo el contenido de la revista, por favor presione este enlace: www.feyrazon.org/Revista/FeyRazon66.htm

A continuación reproduzco el artículo editorial.


Conviértanse y crean en el Evangelio

Equipo de Dirección

Este número de Fe y Razón contiene dos noticias “de la casa”. En primer lugar recordamos que en abril y mayo el Ing. Daniel Iglesias Grèzes y el Lic. Néstor Martínez Valls dictarán un cursillo sobre “Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana”. Los detalles del cursillo (días, horas, lugar, etc.) figuran en la noticia correspondiente.

En segundo lugar anunciamos la publicación del título Nº 9 de la Colección “Fe y Razón”: el nuevo libro de Daniel Iglesias Grèzes, Soy amado, luego existo. Reflexiones sobre el darwinismo, el diseño inteligente y la fe cristiana. En la noticia correspondiente se explica cómo se puede adquirir este libro.

En este número incluimos también una conferencia de Daniel Iglesias titulada “Escatología y Apologética”, dictada el 2/12/2011 en Buenos Aires, en el XIV Encuentro de Formación Católica, organizado por el Círculo de Formación San Bernardo de Claraval.

En la sección “Familia y Vida” incluimos el artículo “¿MYSU o Briozzo?” del Lic. Néstor Martínez, que aborda un tema de mucha actualidad en la lucha pro-vida en el Uruguay.

En la sección Iglesia incluimos una notable entrevista que InfoCatólica realizó en 2011 a Monseñor Xavier Novell, Obispo de Solsona (Cataluña, España). Destacamos la gran lucidez y franqueza con que este Obispo plantea varios de los principales problemas que sufre hoy la Iglesia Católica, no sólo en España, sino también en muchos otros países.

En la sección Conversiones, tema que quizás hemos descuidado demasiado, publicamos un aporte de Carlos Caso-Rosendi, colaborador de nuestra revista que reside en los Estados Unidos.

En la sección dedicada al Magisterio de la Iglesia incluimos una reciente lectio divina del Papa Benedicto XVI, dirigida a los seminaristas de Roma. Comentando un texto de la Carta de San Pablo a los Romanos, el Papa nos da un mensaje muy apropiado para el tiempo litúrgico de Cuaresma, que es un tiempo de conversión. Ante todo debemos dejar que la Palabra y el Espíritu de Dios transformen nuestras mentes y renueven nuestra manera de pensar, para transformar todo nuestro ser, cuerpo y alma, en un sacrificio vivo, una liturgia espiritual agradable de Dios. Así rendiremos culto a Dios en espíritu y en verdad.

Por último, el Salmo 129 nos enseña a esperar con confianza el perdón de nuestras culpas y la redención de parte de Dios, Padre rico en misericordia.

4.03.12

Nueva datación del Nuevo Testamento (1)

Comentario de: John A. T. Robinson, Redating the New Testament, 1976.
Edición en línea: www.preteristarchive.com/Books/1976_robinson_redating-testament.html

Al comienzo del Capítulo I (“Fechas y datos”) el autor explica que, como en la arqueología, la cronología del Nuevo Testamento (NT) está basada en una combinación de fechas absolutas y relativas. Hay un número limitado de puntos más o menos fijos, y los fenómenos restantes son fechados de acuerdo con los supuestos requerimientos de dependencia, difusión y desarrollo. Las nuevas fechas absolutas obligan a reconsiderar las fechas relativas. Eventualmente las antiguas hipótesis sobre los patrones de dependencia, difusión y desarrollo pueden ser perturbadas o incluso radicalmente cuestionadas.

Robinson muestra cómo esto ocurrió en el caso del estudio del origen y el desarrollo de la civilización en Europa. A partir de 1949 se produjo la “revolución del carbono radioactivo”, que obligó a extender de 500 a 1.500 años el período en cuestión. Y en 1966, debido a la dendro-cronología, se produjo una segunda “revolución”. Esta vez no sólo hubo que extender de nuevo el período analizado, sino que el patrón de relaciones entre los fenómenos cambió profundamente.

Robinson afirma que la cronología del Nuevo Testamento depende más de supuestos que de hechos. No se trata de que en este caso hayan aparecido nuevos hechos, nuevas fechas absolutas que no puedan ser cuestionadas –ellas aún son extraordinariamente escasas. Se trata de que ciertos cuestionamientos obstinados me han llevado a preguntar simplemente qué base hay en verdad para ciertas hipótesis cuyo cuestionamiento parecería haberse vuelto arriesgado o incluso impertinente, según el consenso predominante de la ortodoxia crítica. Sin embargo uno toma coraje al ver cómo, en su propio campo o en otro cualquiera, las posiciones establecidas, súbita o sutilmente, pueden llegar a ser vistas como las precarias construcciones que son. Las que parecían ser dataciones firmes basadas en la evidencia científica se revelan como deducciones que se apoyan sobre otras deducciones. El patrón es coherente pero circular. Si se cuestiona alguna de las hipótesis incorporadas, el edificio entero parece mucho menos seguro.” (p. 6).

Luego el autor presenta una visión sintética de la historia de la cronología del NT, indicando las posiciones predominantes a intervalos de 50 años. En general, hacia 1800 se consideraba que la composición del NT había abarcado un período de 50 años: del año 50 al año 100. Hacia 1850 ese período se había más que duplicado, extendiéndose ahora entre los años 50 y 170. Hacia 1900, aunque el período considerado seguía siendo aproximadamente el mismo, cambió la datación de los distintos libros del NT, quedando con dataciones tardías sólo unos pocos, generalmente algunas de las cartas. Hacia 1950 la brecha entre las posiciones radicales y conservadoras se había achicado bastante, alcanzándose un grado notable de consenso. El período de composición se redujo a unos 60 años (50-110), con la única excepción de 2 Pedro (ca. 150).

Robinson opina que “lo que uno busca en vano en gran parte de los estudios recientes es cualquier lucha seria con la evidencia interna o externa para la datación de los libros individuales… más que un patrón apriorístico del desarrollo teológico dentro del cual luego se los hace encajar.” (p. 11).

Para el autor, la pieza clave fue el Evangelio de Juan. Por diversas razones, poco a poco Robinson se convenció de que ese Evangelio fue escrito en Palestina y antes del año 70, lo que contradice la tesis predominante de que fue escrito en Asia Menor y hacia fines del siglo I. Pero la re-datación de Juan lleva necesariamente a replantear la cronología de todo el NT.

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3.03.12

Nueva datación del Nuevo Testamento (0)

Desde la época apostólica, la tradición eclesiástica sostuvo que los cuatro Evangelios fueron escritos poco después de la muerte y resurrección de Cristo, con base en el testimonio de testigos oculares de los hechos narrados en esos mismos libros. Éste es uno de los motivos principales de la multisecular confianza de la Iglesia Católica en el valor histórico de los Evangelios. Algo análogo puede decirse sobre los restantes escritos del Nuevo Testamento (NT). La más antigua tradición afirma que también ellos fueron redactados tempranamente por distintos apóstoles, algunos de los cuales (como Pedro y Juan) formaron parte del grupo de los Doce que acompañaron a Jesús durante su vida pública.

A partir del siglo XVIII el estudio crítico de la Biblia desafió estas convicciones tradicionales, negando en muchos casos que los autores de los libros del NT fueron los apóstoles a los que son atribuidos, y asignando a dichos libros fechas de redacción tardías, en general. De este modo, durante el siglo XIX muchos estudiosos de tendencia racionalista sostuvieron que los Evangelios y los demás libros del NT habían sido compuestos en el siglo II, e incluso en la segunda mitad de ese siglo. Así se puso en duda la historicidad de los Evangelios, para sostener diversas tesis sobre el origen de la fe cristiana a partir de mitos, de fraudes o de la creatividad de las comunidades cristianas primitivas.

En el siglo XX el estudio histórico-crítico del NT descartó las críticas más extremas y revirtió parcialmente la tendencia anterior, regresando a dataciones más tempranas, pero (en general) sin volver del todo a la visión tradicional. Desde 1950 hasta hoy la mayoría de los expertos sitúa la composición del Evangelio de Marcos en torno al año 70, la de los Evangelios de Mateo y Lucas en torno al período 80-90 y la del Evangelio de Juan en torno al año 95. Se podría describir este consenso mayoritario actual como una especie de “empate”, que debilita algo los argumentos apologéticos a favor de la historicidad del NT, sin destruirlos en absoluto.

No obstante, en las últimas décadas varios estudios exegéticos, filológicos y papirológicos, desarrollados independientemente unos de otros, han convergido en un resultado inesperado para muchos: un fuerte cuestionamiento del citado consenso, en el sentido de un regreso integral a las tesis de la antigua tradición cristiana.

Tal vez el primer hito de ese proceso fue dado en 1976 con la publicación del libro Redating the New Testament (Nueva datación del Nuevo Testamento) del teólogo inglés John A. T. Robinson (1919-1983), ex obispo anglicano de Woolwich (Inglaterra). En ese libro Robinson defendió la tesis de que todo el NT fue escrito antes del 70 DC, año de la destrucción de Jerusalén por parte de los romanos.

Lo que contribuyó a hacer aún más sorprendente esta tesis de Robinson fue que él era un teólogo ultra-liberal, que se había hecho famoso en 1963 mediante su libro Honest to God (Sincero para con Dios), donde expuso una teología afín al secularismo: el rechazo de la noción de un Dios trascendente, la propuesta de un cristianismo sin Iglesia, etc. Paradójicamente, después la publicación de Redating the New Testament, muchos pasaron a considerar a Robinson como un teólogo ultra-conservador.

Lo que yo destaco de esto es que Robinson tuvo la honestidad y el coraje de superar sus prejuicios acerca del importante tema de la datación del Nuevo Testamento y la lucidez de reutilizar observaciones hechas por estudiosos anteriores a él para formar un argumento nuevo y poderoso a favor de la datación temprana.

Me propongo, con la ayuda de Dios, resumir y comentar Redating the New Testament a lo largo de una nueva serie de posts. Me basaré en la siguiente edición on-line:
http://www.preteristarchive.com/Books/1976_robinson_redating-testament.html
Cuando cite textos de ese libro, lo haré según mi traducción del inglés e indicando los números de página de esa edición. El libro tiene once capítulos. Presentaré un capítulo por post.

Daniel Iglesias Grèzes


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28.02.12

Nuevo libro de Daniel Iglesias Grèzes: Soy amado, luego existo. Reflexiones sobre el darwinismo, el diseño inteligente y la fe cristiana

El Centro Cultural Católico “Fe y Razón” se complace en anunciar la publicación del noveno título de su Colección “Fe y Razón”. Se trata de una obra del Ing. Daniel Iglesias Grèzes: Soy amado, luego existo. Reflexiones sobre el darwinismo, el diseño inteligente y la fe cristiana.

Este libro de 166 páginas, cuya edición estuvo a cargo del propio autor, contiene un prólogo, diez capítulos y un epílogo. A continuación reproducimos los títulos de los capítulos:

1. Introducción al darwinismo – 2. Introducción a la crítica científica del darwinismo – 3. Críticas científicas al darwinismo. Proceso a Darwin – 4. Críticas científicas al darwinismo. La caja negra de Darwin – 5. Introducción a la teoría del diseño inteligente – 6. El debate sobre el diseño inteligente – 7. La doctrina católica sobre la creación y la evolución – 8. El debate teológico sobre la evolución – 9. El Big Bang y la creación del universo – 10. El diseño inteligente del universo. El planeta privilegiado


El libro puede ser adquirido, usando una tarjeta internacional, en Lulu, el mayor sitio de auto-publicación del mundo, en las siguientes direcciones:

Como libro electrónico: http://www.lulu.com/product/ebook/soy-amado-luego-existo/18921025
Como libro impreso: http://www.lulu.com/product/paperback/soy-amado-luego-existo/18920997

Allí se permite ver la tapa y algunas páginas del libro.

El libro electrónico cuesta US$ 5. Es descargado inmediatamente por el comprador en formato Adobe Digital Editions. Bajar ese programa excelente y gratuito, siguiendo las instrucciones de Lulu, es fácil y rápido.

El libro impreso cuesta US$ 10 más el costo de envío desde Estados Unidos. Lulu ofrece varios modos de envío, que difieren entre sí por su costo, rapidez y grado de seguridad. Es recomendable utilizar una forma de envío “rastreable” (garantizada por Lulu). Se puede comprar cualquier cantidad de ejemplares (de uno en adelante). Lulu imprime la cantidad de ejemplares pedida y los envía al comprador.

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25.02.12

Cristo y Mitra

Una de las múltiples objeciones esgrimidas por los críticos anticristianos en contra de la fe de la Iglesia se basa en el supuesto influjo del mitraísmo sobre el cristianismo. La tesis que queremos analizar y refutar aquí es ésta: el cristianismo ha surgido fundamentalmente del mito de Mitra, transmutado mediante algún proceso psico-sociológico en el Cristo de la fe.

En primer lugar se debe notar que las “soluciones mitológicas” al problema de Jesucristo son muy numerosas: Hay quienes sostienen que las primitivas comunidades cristianas transfirieron a Jesús “su fe en un mito solar (Dupuis), o las creencias del alegorismo alejandrino (Bauer) o un culto oriental de la crucifixión como acto litúrgico (Du Jardin). O, no es sino la caricatura del dios indio Agni o del héroe babilónico Gilgamesh o del dios del sol de Canaán” (Vittorio Messori, Hipótesis sobre Jesús, Ediciones Mensajero, Bilbao 1978, p. 90). Agrego que otros “expertos” sostienen que Jesús fue un extraterrestre o un hongo alucinógeno o un fakir formado en la India o… mil disparates más.

En segundo lugar subrayo que, a pesar de que todas esas soluciones mitológicas son incompatibles entre sí, sus proponentes las presentan habitualmente como resultados definitivos de la investigación científica. He aquí un caso flagrante de deshonestidad intelectual. Alfred Loisy (famoso teólogo católico disidente de principios del siglo XX) ironizó sobre las “alborotadas conjeturas de los mitólogos” y escribió: “Las presuntas conclusiones definitivas de estos señores no hay necesidad de tomarlas muy a lo trágico” (o.c., pp. 105 y 97). Y Loisy era uno de ellos…

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22.02.12

Arqueólogos encuentran la tumba del Apóstol Felipe

Un grupo de arqueólogos italianos de la Universidad del Salento-Lecce encontró en 2011 la tumba del Apóstol San Felipe, uno de los Doce que acompañaron a Jesús. La tumba fue encontrada en Hierápolis de Frigia (la actual Pamukkale de Turquía), la ciudad donde, según la tradición, el Apóstol murió como mártir. Ésta es una nueva prueba de la solidez histórica del Nuevo Testamento y de la tradición apostólica.

Más información (en italiano) sobre esta noticia en los siguientes enlaces:

http://www.uccronline.it/2011/08/14/archeologi-italiani-trovano-la-tomba-dellapostolo-filippo/

http://www.uccronline.it/2011/08/23/le-conseguenze-della-scoperta-della-tomba-dellapostolo-filippo/


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