Así diré: -Que nadie de entre todos los habidos es aún santo. Así: como para estar allí en los cielos, contemplando, "cara a cara" al Dios Creador y Vivificador.
Nadie excepto Jesús el Cristo quien fuera a los cielos ascendido; y la Virgen María, su madre, quien fuera a los cielos Apsunta.
Los demás, habidos y por haber, tendremos que esperar a que este Mundo -planeta Tierra- sea, como está escrito, renovado. Vuelto a su lugar de origen como fuera antes del Pecado Original. Y aún depués de la resurrección: Habrá una segunda oportunidad para lo que fueren condenados. De aquí entender donde dice:
"Los restantes muertos no vivirán hasta terminados los mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; sobre ellos no tendrá parte la segunda muerte, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con Él por mil años" (Ap.20,5-6)
El reino de de estos resucitados de la primera muerte será en la Tierra. Y Cristo vendrá a visitarlos por segunda vez, -una y mil veces más será- sin la vergüenza y el escarnio recibido en ésta su primera venida pasada.
"Los mil años". He aquí un ciclo cumplido, que de cualquier forma, no es de mil años como el tiempo de nuestro tiempo es.
Una vez más el binomio funciona. Dos muertes, dos resurrecciones
He dejado el comentario del milenarista, como una rareza. Yo pensaba que se habían extinguido, pero parece que resurgen. La vida te da sorpresas etc.
Embajador: Te contesto por mail. La imagen es uno de los paneles de la Catedral de Ntrª Srª de los Ángeles, una atrociudad de Rafael Moneo, menos algunos detalles como esos tapices de la comunión de los Santos, del pintor John Nava; aquí se puede ver el conjunto, y algunos detalles: