(188) Trento y más Trento: que el ser humano no es Dios

—Sr. Gracián, su post anterior ha sido un tanto tridentino.

Sí, es que no se puede hablar de justificaciòn sin ser tridentino, jeje.

—Pero, ¿no está un poco desfasado Ud.? 

Su sesión VI sólo no está desafasada, sino que es actualísima. 

 

Bueno, pero, a ver, ¿no sabemos, ya, que Dios nos quiere salvar con su gracia, pero que primero ha de esperar nuestro sí? Dios respeta nuestra libertad, pone en nuestra mano el aceptar o no aceptar la gracia. ¿Acaso no depende enteramente sólo de nosotros?

Pues no, sus afirmaciones no se ajustan a la doctrina católica, sino a la herejía semipelagiana. Y no se sabe si se refiere a la gracia santificante, o a la gracia actual.

Ah, ¿sí? ¿Ve Ud. semipelagianos por todas partes?

—No, jeje, lo veo en sus palabras. Se lo voy a explicar en católico, por si le interesa. Y se lo voy a explicar, teniendo en la mente, ante todo, la situación crítica de muchos bautizados en estado de pecado, que perdieron la gracia de la justificación recibida en el bautismo, y que sólo pueden recuperar por el sacramento de la penitencia.

Estas personas necesitan de la gracia actual para ir corriendo a confesarse, y recibir de nuevo la gracia de la justificación, es decir, el estado de gracia. La disposición que requiere su voluntad para decir sí al plan divino, es una obra maestra de la gracia actual.

Pero por sí SOLOS, los bautizados en estado de pecado no podrán aceptar la gracia actual que les mueve a confesarse, ni la gracia santificante que recibirán en la confesión. No son Dios. No son sino causas segundas. Por eso, toda pastoral basada en el está en nuestra mano, tenemos que ser capaces, depende completamente de ti, etc. es nefasta. Porque es herética.

 

PREPARÁNDOSE, POR GRACIA ACTUALES, PARA LA GRACIA DE LA JUSTIFICACIÓN

—Mire usted, todo Hijo de Adán en uso de razón debe disponerse a recibir libremente por el Santo Bautismo y por la Confesión de sus pecados, la gracia de la justificación, que le hará pasar sacramentalmente de enemigo a amigo. Cuando se dice, pues, un tanto reductivamente, que hay que aceptar la gracia, se quiere decir en verdad que hay que preparar la voluntad: preparad los corazones para el Señor.

Vale.

—Pues bien, mire cómo lo dice Trento, ses. VI., capítulo VI: «Dispónense, pues, para la justificación, cuando movidos y ayudados por la gracia divina, y concibiendo la fe por el oído, se inclinan libremente a Dios, creyendo ser verdad lo que sobrenaturalmente ha revelado y prometido».

 

—La justificación, entonces, resumiendo, puede decirse que es pasar sacramentalmente del estado de pecado (ser injusto) al estado de gracia (ser hecho justo). Y que para este cambio de estado, si la persona tiene uso de razón, debe der preparada primero la voluntad por gracias actuales.

—Básicamente, puede decirse así. Como dice Trento:

«Haced penitencia, y reciba cada uno de vosotros el bautismo en el nombre de Jesucristo para la remisión de vuestros pecados, y lograréis el don del Espíritu Santo. Igualmente: Id pues, y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándolas a observar cuanto os he encomendado. En fin: Preparad vuestros corazones para el Señor. »

Pero dejeme terminar la idea, no sea impaciente.

 

Perdón, siga Ud.

—Ya no me acuerdo por dónde iba.

Por la necesidad de disponerse por gracias actuales para recibir libremente la gracia de la justificación, sobre todo después el bautismo, si se ha pecado mortalmente.

—Ah, si, verdad. Pues eso: hay que disponerse para recibir la justificación. Pero, ¿cómo es esa preparación? 

—Perdone que le interrumpa de nuevo. ¿Disponerse es lo mismo que prepararse?

Claro, evidentemente. Prepararse, prevenirse, disponerse, todo es equivalente. Si consultamos las acepciones de disponer que figura en el diccionario de la Real Academia Española, encontramos algo muy interesante. Se lo copio:

1. tr. Colocar, poner algo en orden y situación conveniente. U. t. c. prnl.

2. tr. Deliberar, determinar, mandar lo que ha de hacerse.

3. tr. preparar (‖ prevenir). U. t. c. prnl.

4. intr. Valerse de alguien o de algo, tenerlo o utilizarlo como propio.

¡Vaya! No le niego que es muy interesante, jeje, pero no veo por dónde va. 

—Madre mía, qué paciencia me hace falta para tratar con Ud. Le confieso que soy de natural impaciente.

No se enfade, sr. Alonso, es que yo soy de natural retardado desde que era chico.

—Bueno, pues escuche bien, y no se distraiga. Disponerse consiste en poner la propia voluntad en la situación conveniente para aceptar sacramentalmente la gracia salvadora de Cristo.

O sea, si no le entiendo mal, se trata de poner la voluntad en disposición de aceptación libre.

—Justamente. Pues bien, ese es el papel de la gracia actual eficaz.

Que no es la misma que la gracia de la justificación.

Noooo, se lo estoy diciendo, son gracias diferentes. La gracia de la justificación, o santificante, se recibe en el bautismo o la confesión, bautismo trabajoso, como decimos. 

Bien, creo que voy entendiendo. Perdone.

—Veamos cómo lo explica Trento. Vuelvo a citar el mismo pasaje anterior:

«Dispónense, pues, para la justificación, cuando movidos y ayudados por la gracia divina, y concibiendo la fe por el oído, se inclinan libremente a Dios, creyendo ser verdad lo que sobrenaturalmente ha revelado y prometido; y en primer lugar, que Dios justifica al pecador por su gracia adquirida en la redención por Jesucristo»

 

—¿Me lo puede resumir?

Se lo resumo: el hombre en pecado se dispone a la gracia de la justificación, movido y ayudado por la gracia actual eficaz, acatando la autoridad de Dios. Más adelante,Trento especifica: «A esta disposición o preparación se sigue la justificación en sí misma»

 

—En definitiva, que la voluntad debe prepararse antes de recibir la gracia santificante, y que esa preparación es por gracias actuales.

Sí, la preparación-disposición-prevención es fruto de auxilios concretos y específicos para ello, que mueven eficazmente a la voluntad a inclinarse ante la autoridad divina y creer por fe teologal.

¿Creer el que, ante todo?

—Pues que Dios justifica al pecador mediante la infusión sacramental de la gracia santificante obtenida por Jesucristo.

—Y esa prevención/disposición/preparación ¿no puede hacerla por sí sola la voluntad?

No, por sí sola no puede.Y como debe ser un acto propio de la voluntad, como debe ser propiamente un acto auténtico, pleno, humano, libre y suyo, la voluntad debe poder hacerlo por sí misma aunque no pueda por sí sola (Para eso la gracia, para que pueda aceptar por sí misma).

Debe prepararse para poder aceptar la gracia como un acto propio, no forzado, ni impuesto, ni enajenado, sino propio. Y por eso debe disponerse, porque disponerse, como hemos visto en las aceptaciones que recoge la Real Academia Española, es valerse de alguien o de algo, tenerlo o utilizarlo COMO PROPIO. La voluntad es movida a valerse de la gracia actual para aceptar la gracia de la justificación por sí misma, es decir, libremente.

 

—Y ¿cómo puede ser eso?

Pues en primer lugar porque Dios Creador mueve a sus criaturas de forma que se muevan por sí mismas. Dios, causa primera, mueve a las causas segundas a moverse por sí mismas. Así lo explica el Catecismo, utilizando la doctrina de Santo Tomás:

«306 […] Dios no da solamente a sus criaturas la existencia, les da también la dignidad de actuar por sí mismas», y también 301 […] «No sólo le da el ser y el existir, sino que la mantiene a cada instante en el ser, le da el obrar» 308 «Es una verdad inseparable de la fe en Dios Creador: Dios actúa en las obras de sus criaturas. Es la causa primera que opera en y por las causas segundas: “Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece” (Flp 2, 13; cf 1 Co 12, 6). Esta verdad, lejos de disminuir la dignidad de la criatura, la realza. Sacada de la nada por el poder, la sabiduría y la bondad de Dios, no puede nada si está separada de su origen […]menos aún puede ella alcanzar su fin último sin la ayuda de la gracia»

 

—Eso quiere decir que la gracia prepara la voluntad para que pueda ser libre para aceptar ser justificada.

Bien expresado, sí señor. La misma y única doctrina encontramos en el Concilio de Orange II, que en su canon 4 enseña:

«Si alguno porfía que Dios espera nuestra voluntad para limpiarnos del pecado, y no confiesa que aun el querer ser limpios se hace en nosotros por infusión y operación sobre nosotros del Espíritu Santo, resiste al mismo Espíritu Santo que por Salomón dice: Es PREPARADA la voluntad por el Señor [Prov. 8, 35: LXX], y al Apóstol que saludablemente predica: Dios es el que obra en nosotros el querer y el acabar, según su beneplácito (Fil 2, 13).»

Aquí enseña no sólo la preparación para recibir la gracia que justifica, sino toda preparación para cualquier obra saludable y salvífica. 

Concluyendo: que para aceptar la gracia de la justificación el ser humano necesita totalmente de Dios, y eso lejos de disminuir su dignidad, la realza.

—Creo que me quedado más claro, don David. Sobre todo, me quedo con esta idea: por mí solo, no me puedo disponer para recibir la gracia de la justificación. Dependo de Dios totalmente. Dependo de su Hijo totalmente. Dios nos conceda gracia para comprender que Dios no es mero espectador de nuestra justificación, sino su Causa Primera. Gracias, sr. Alonso.

—De nada. Ya no tiene excusa para expresarse semipelagianamente, jeje. 

—Claro, si es que, en definitiva, no somos Dios, no podemos, jamás, ser la causa primera de nuestra salvación. En ningún estado ni momento de ella.

—Así es. Muy bien. Veo que ha aprendido Ud. la lección.

 
 

19 comentarios

  
Tulkas
La justificación acontece en el Bautismo, porque es Cristo quien justifica.

"Si bautiza Pedro, Cristo es el que bautiza; si bautiza Pablo, Cristo es el que bautiza; si bautiza Judas Iscariote, Cristo es el que bautiza".


________
A.G.:
En el Bautismo, y en la Confesión, si se perdió la gracia de la justificación por el pecado mortal.
17/06/17 9:14 PM
  
Pablo
¿Significa eso que en el matrimonio es la gracia actual la que mueve a aceptar al otro como legítimo esposo? Si es así, ¿cuáles son las causas de nulidad? Gracias por el artículo.
__________
A.G.:
En este post no puedo desviarme del tema hablando de las causas de nulidad. Que, por cierto, podría abordar mucho mejor un canonista o un experto en el tema, que yo no soy. Sobre las gracias actuales en el matrimonio, veo claro que necesitamos la ayuda del Señor para elegir esposa para el santo matrimonio.
17/06/17 9:57 PM
  
José Luis
EL Catecismo de la Iglesia Católica es tradicional, y habla mucho del Sagrado Concilio de Trento.

17/06/17 10:00 PM
  
Milton
El hombre no es causa segunda es causa perdida

Jaj
17/06/17 10:50 PM
  
Alberto el retrogrado reaccionario y rigido
Alonso, Aqui hablan de usted:

https://www.youtube.com/watch?v=s82jsUWmH8A&feature=youtu.be&t=19m
17/06/17 11:30 PM
  
Manuel Pérez
Clarificador.
Alonso, continúa. Mucho ánimo. Es necesario insistir en aclarar esta doctrina fundamental de la gracia, tan mal entendida por muuuuchos católicos de todo estado.
17/06/17 11:53 PM
  
Tulkas
Sí, claro.

Pero no completé lo q quería escribir, ni siquiera q la cita es de san Agustín.
18/06/17 12:11 AM
  
Tulkas
El otro día leyendo un blog de diàlogo ecuménico con calvinistaa salía uno diciendo lo que me parece es la única solución razonable dentro de su sistema de creencias.

Sistema católico: Dios que revela --> Escritura y Tradición y Magisterio. Y dentro de la Escritura primero los Evangelios y su literalidad.

Sistema hereje: Calvino que escribe una "clave" para interpretar la Escritura. Y dentro de la Escritura primero una parte de san Pablo.

En el sistema hereje Jesús es el Hijo de Dios y blablabla... pero en la práctica el Maestro es Pablo, y Jesús un mero moralista judío, y sus enseñanzas, ¿qué son? Porque no habla más que de la realidad de la CONDENA.

Para mi simpático conentarista hereje las advertencias de Jesús en el Evangelio son CONDICIONALES. Pero con un matiz:

- para los que no creen son REALES (hablaba inglés, condicionales de tipo 1)

- para los que creen, son IRREALES, pues aunque la estructura lógica del condicional permanece, la premisa no se cumple nunca en los que creen


A esto queda refucido lo cristiano en manos de los herejes: a sofisma.
18/06/17 11:03 AM
  
Alonso Gracián
Tulkas,

Pues los calvinistas no son precisamente ecuménicos, jeje. Así que resulta curioso. Lo de las claves exegéticas es algo que gusta al mundo protestante. A falta de magisterio, buscan o inventan claves de interpretación, basadas en la parte de su teología que, localmente, pretenden resaltar. Eso de advertencias condicionales reales o irreales resulta realmente sofista.
18/06/17 11:43 AM
  
Alonso Gracián
Alberto,

conozco el programa que enlaza, que es excelente. Estoy en contacto con sus conductores, Hugo Verdera y Marcelo di Marco, buenos católicos implicados en el mundo del apostolado, en la Iglesia militante. Están especialmente interesados en el combate actual contra el virus modernista.

Gracias por la referencia.
18/06/17 11:46 AM
  
Alonso Gracián
Manuel,

gracias por los ánimos. Sin duda es doctrina muy malentendida, como bien apuntas. Y más aún en estos tiempos en que, por regla general, y cuasi oficial, se cree que la doctrina de la justificación luterana es correcta.
18/06/17 11:49 AM
  
antonio
Su sesión VI sólo no está desafasada, sino que es actualísima.


Es asi, todo el post es de excelencia, y de gran contenido espiritual, estimado Alonso, muchas gracias.


Que Dios te Bendiga y lo haga con la Iglesia.

Muchas Gracias por la dirección que ya la copie en el post anterior, de Luis Fernando.
18/06/17 2:57 PM
  
Alonso Gracián
antonio,

muchas gracias por sus comentarios. Le agradezco sus palabras, su deseo de formación, y que ame el magisterio.
18/06/17 3:01 PM
  
Federico
Las formas de tratamiento abreviadas van siempre con inicial mayúscula: Ud., Sr., D., Fr., Sto., etc.

Diccionario panhispánico de dudas:

lema.rae.es/dpd/srv/search?id=BapzSnotjD6n0vZiTp
__________
A.G..
Verdad, lo corrijo rápido. Gracias.
18/06/17 7:28 PM
  
gustavo perez
Qué bueno y reconfortante que haya todavía teólogos y, -laicos por demás- que se ocupan de estos temas: de la gracia, de la justificación, de Dios, causa primera; de las causas segundas, que para los progres son asuntos desuetos, jurásicos y superados. Es decir, que para estos de la "nouvelle theologie" la teología tomista es cosa de la Edad Media, que no hay lugar siquiera para recordar y menos para nombrar. Por eso estamos como estamos y vamos como vamos...
19/06/17 12:49 AM
  
Semipelagiano
Pues si usted lo dice seré semipelagiano (yo siempre pensé que como mucho era del Atleti).
¿Y qué?
Lo más divertido de todo es la seguridad que tienen ustedes en ustedes mismos y como la disfrazan de seguridad en Dios.
¿Piensa usted que el día de nuestra comparecencia, el Padre nos va a pedir el carnet de "fieles a Trento"?
Yo pienso que no.
Ya lo veremos.
______________ ______________
A.G..
Qué actitud más absurda la suya. Presumir y estar orgulloso de su error, y encima desafiar a Dios. Reflexione.

Seguridad en nosotros mismos, ninguna. Por eso acudimos al magisterio. Vd. presume de hereje, y de que a Dios no le importa que lo sea. Qué insensatez. Es Vd. como el pez que presume ante los demás peces de saber que no existen los anzuelos...
19/06/17 10:47 AM
  
Juanjo
A/A de "Semipelagiano".
Querido amigo, lo único que te va a "pedir" Dios como dices tú el día de tu comparencia es la gracia santificante. El resto te lo puedes pasar por el arco del triunfo, porque servirá para otras cosas pero no para entrar en el cielo. Un poquito de doctrina del Doctor Angélico no te vendría mal. Te lo digo con cariño eh... No es que te esté llamando HEREJE ni nada...

Por cierto, sigo sin entender por qué este brillante blog no tiene más difusión (guiňito a Infocatólica).
20/06/17 1:52 AM
  
Sandra
Señor Alonso Gracian,

He leído su artículo varias veces, y me surgen dudas que le agradecería que me ayudara.
-Si Dios es causa primera en el obrar con su gracia y prepara nuestra voluntad, somos realmente libres si nos mueve con su gracia??

-Por qué hay tanta gente que rechaza su gracia, no será que nuestra voluntad tiene más peso?? Dice que nosotros somos libres para disponer que su gracia actúe en nosotros, pero entonces ya no es causa primera...

-Por qué se convierte gente que no está bautizada (sin gracia santificante), entiendo que son por gracias actuales? Pero de qué depende de recibir estas gracias actuales? De nuestra sinceridad para reconocer o buscar a Dios, entiendo?

- No podía intervenir más poderosamente y hacer cambiar con su gracia a personas que se van a condenar? entiendo que ya no seríamos tan libres...
Gracias por las respuestas
24/06/17 12:43 AM
  
Alonso Gracián
Sandra,

somos realmente libres porque Dios nos mueve. Si no, ni siquiera existiríamos. Dependemos absolutamente de Dios. Sin Dios, ni existiríamos, ni seríamos libres. El ser humano no puede ser causa primera porque no es un ser autónomo, porque no es Dios. Es un ser CREADO por un CREADOR, y por tanto necesita que su Creador le conserve en la existencia y le dé el movimiento. Dios, que es Todopoderoso, mueve a su criatura libre de forma que ésta, al ser movida, es libre. La mueve a que actúe libremente. Dios puede hacerlo.

Dice ud:

«Por qué hay tanta gente que rechaza su gracia, no será que nuestra voluntad tiene más peso?? Dice que nosotros somos libres para disponer que su gracia actúe en nosotros, pero entonces ya no es causa primera...»

La voluntad puede rechazar la gracia porque Dios lo permite. Este acto de rechazo no es propiamente un uso de libertad, sino un abuso de ella. Eso que ha escrito es lo que se refuta en el post. Lo dice el semipelagiano.

La doctrina verdadera enseña que la aceptación LIBRE de la gracia es fruto de la gracia. Porque la gracia activa y vifica la libertad. Dios, causa primera, mueve al hombre, causa segunda, a que actúe libremente.

Sigue ud preguntando:

«-Por qué se convierte gente que no está bautizada (sin gracia santificante), entiendo que son por gracias actuales? Pero de qué depende de recibir estas gracias actuales? De nuestra sinceridad para reconocer o buscar a Dios, entiendo?»

La gente se convierte por la gracia. Sin duda, se prepara con gracias actuales. Estas gracias ayudan a disponerse para recibir por el bautismo la gracia santificante. Con la gracia santificante se recibe la virtud teologal de la fe, que Dios infunde en el alma. No depende de nosotros, principalmente, pues nuestra capacidad viene de Dios. Principalmente depende de la gracia sacramental del bautismo. Nadie puede decir que es por su sola capacidad, porque todo bien viene de Dios a través de su Iglesia. Nada tenemos bueno que no hayamos recibido antes. Incluida la libertad de aceptar la gracia.

La realidad es esta. Somos criaturas. dependemos totalmente de Dios para ser libres. El rechazo de la gracia no es libertad, sino abuso de ella.
24/06/17 11:32 AM

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