InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Archivos para: Diciembre 2017

15.12.17

Meditaciones de Adviento – Viernes II de Adviento. En realidad, todo conduce a Belén

Resultado de imagen de HAcia BElén

Todo lleva a Belén. 

Esto, realmente, no supone descubrimiento alguno porque, en efecto, sabemos dónde nació el Mesías. Y eso no era nada nuevo para los que conocían las Sagradas Escrituras judías. Y es que el profeta Miqueas (5,1; Mt 2,6) ya dejó escrito “Mas tú, Belén Efrata, aunque eres la menor entre las familias de Judá, de ti me ha de salir aquel que ha de dominar en Israel, y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño”. 

Por eso, cuando Herodes preguntó a los conocedores de un momento tan importante como era el nacimiento del Mesías, ellos le contestaron (Mt 2,5) “En Belén de Judea porque así está escrito por medio del profeta”. 

Es más, en el Evangelio de San Juan (7, 42), cuando se produce una polémica acerca de Jesucristo y de aquello que decía pero, sobre todo, de cuál era su origen, su nacimiento, se recoge que “¿No dice la Escritura que el Cristo vendrá de la descendencia de David y de Belén, el pueblo de donde era David?” 

Leer más... »

14.12.17

Meditaciones de Adviento – Jueves II de Adviento. ¿Puede ser Adviento siempre?

 Resultado de imagen de Siempre es Adviento

Esta pregunta, quizá, pueda resultar extraña. En realidad, es una provocación al espíritu y a nuestra alma. Y es que se rompe con el esquema mental que determina que lo que tiene que ser sólo puede ser cuando tiene que ser. 

Con esto queremos decir, con la pregunta que hacemos, si es posible que el tiempo de Adviento se “extienda” a todo el tiempo litúrgico y, por decirlo pronto, natural. Vamos, que si es posible que siempre sea Adviento. 

Aquí caben dos posibilidades: que eso pueda ser posible y que no pueda ser. 

Pensemos lo segundo: no puede ser que Adviento sea todo el año, que sea siempre.

Leer más... »

13.12.17

Meditaciones de Adviento – Miércoles II de Adviento. ¿Qué soñaría la Virgen María?

 

 Imagen relacionada

Quien crea que aquella joven de nombre María, hija de Joaquín y Ana y fiel a Dios Todopoderoso, no tendría miedo a lo que podía pasar, seguramente mostraría que no estaba en el corazón de la Madre de Dios, que no la conoce. 

Ella, sin duda alguna, al decir sí al Ángel Gabriel, sabía que muchos no lo iban a entenderY tan así fue la cosa que su mismo desposado, José, no acababa de comprender cómo era posible que quien iba a ser su esposa, sin haber mantenido relaciones adecuadas para concebir (entonces no existía eso de la inseminación artificial ni nada por el estilo y todo seguía el trámite natural) pudiera estar embarazada. Y no podemos negarle que dudar, sin saber aún, era legítimo.

Leer más... »

12.12.17

Meditaciones de Adviento – Martes II de Adviento. ¿Qué le pedimos al Niño que ha de nacer?

Resultado de imagen de Niño Jesús

Podría resultar extraño que se quiera pedir algo a quien aún no ha nacido. De todas formas, también eso se hace de ordinario cuando alguien va a venir al mundo. Queremos decir que padres y familia se hacen idea de cómo será el nuevo ser humano que va a nacer e, incluso, qué podría ser en la vida. Y, aunque esto pueda parecer absurdo no es extraño y, es seguro, que seguirá pasando porque la esperanza y el anhelo son realidades de las que no queremos desprendernos. Es más, no hace falta que nos desprendamos de ellas por la cuenta espiritual que nos tiene. 

Pues eso mismo pasa cuando Quien va a nacer es el Hijo de Dios. Y es que, como ya hemos dicho en estas Meditaciones de Adviento, jugamos con la fe de saber Quién viene y con la ventaja de saber que ya vino

Leer más... »

11.12.17

Meditaciones de Adviento – Lunes II de Adviento. Tiempo de alegría y gozo

 Resultado de imagen de Adviento, tiempo alegría y gozo

 

No podemos negar que nosotros jugamos con ventaja. Y debemos aprovecharla y no echarla a perder. 

Con esto queremos decir que este tiempo de Adviento ha transcurrido muchas veces desde aquel primero en el que una joven de Nazaret iba a esperar un hijo que era, nada más y nada menos, que el Hijo de Dios. 

Es de creer que la Virgen María (lo era, ya, en la concepción de su hijo y lo sería durante el parto y luego, siempre) por muchas ilusiones que tuviera en la llegada de aquel niño, el Niño por antonomasia, estaba la buena mujer a la espera. No lo estaba como nosotros ahora (que sabemos que pasó entonces) sino como, al ser la primera vez que transcurría aquel tiempo de espera, debía ser lo que pasara por su corazón. 

Leer más... »