InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Archivos para: Marzo 2017

11.03.17

Serie “Al hilo de la Biblia- Y Jesús dijo…” – La gran Verdad

Sagrada Biblia

Dice S. Pablo, en su Epístola a los Romanos, concretamente, en los versículos 14 y 15 del capítulo 2 que, en efecto, cuando los gentiles, que no tienen ley, cumplen naturalmente las prescripciones de la ley, sin tener ley, para sí mismos son ley; como quienes muestran tener la realidad de esa ley escrita en su corazón, atestiguándolo su conciencia, y los juicios contrapuestos de condenación o alabanza. Esto, que en un principio, puede dar la impresión de ser, o tener, un sentido de lógica extensión del mensaje primero del Creador y, por eso, por el hecho mismo de que Pablo lo utilice no debería dársele la mayor importancia, teniendo en cuenta su propio apostolado. Esto, claro, en una primera impresión.

Sin embargo, esta afirmación del convertido, y convencido, Saulo, encierra una verdad que va más allá de esta mención de la Ley natural que, como tal, está en el cada ser de cada persona y que, en este tiempo de verano (o de invierno o de cuando sea) no podemos olvidar.

Lo que nos dice el apóstol es que, al menos, a los que nos consideramos herederos de ese reino de amor, nos ha de “picar” (por así decirlo) esa sana curiosidad de saber dónde podemos encontrar el culmen de la sabiduría de Dios, dónde podemos encontrar el camino, ya trazado, que nos lleve a pacer en las dulces praderas del Reino del Padre.

Aquí, ahora, como en tantas otras ocasiones, hemos de acudir a lo que nos dicen aquellos que conocieron a Jesús o aquellos que recogieron, con el paso de los años, la doctrina del Jristós o enviado, por Dios a comunicarnos, a traernos, la Buena Noticia y, claro, a todo aquello que se recoge en los textos sagrados escritos antes de su advenimiento y que en las vacaciones veraniegas se ofrece con toda su fuerza y desea ser recibido en nuestros corazones sin el agobio propio de los periodos de trabajo, digamos, obligado aunque necesario. Y también, claro está, a lo que aquellos que lo precedieron fueron sembrando la Santa Escritura de huellas de lo que tenía que venir, del Mesías allí anunciado.

Por otra parte, Pedro, aquel que sería el primer Papa de la Iglesia fundada por Cristo, sabía que los discípulos del Mesías debían estar

“siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza” (1 Pe 3, 15)

Y la tal razón la encontramos intacta en cada uno de los textos que nos ofrecen estos más de 70 libros que recogen, en la Antigua y Nueva Alianza, un quicio sobre el que apoyar el edificio de nuestra vida, una piedra angular que no pueda desechar el mundo porque es la que le da forma, la que encierra respuestas a sus dudas, la que brota para hacer sucumbir nuestra falta de esperanza, esa virtud sin la cual nuestra existencia no deja de ser sino un paso vacío por un valle yerto.

La Santa Biblia es, pues, el instrumento espiritual del que podemos valernos para afrontar aquello que nos pasa. No es, sin embargo, un recetario donde se nos indican las proporciones de estas o aquellas virtudes. Sin embargo, a tenor de lo que dice Francisco Varo en su libro “¿Sabes leer la Biblia? “ (Planeta Testimonio, 2006, p. 153)

“Un Padre de la Iglesia, san Gregorio Magno, explicaba en el siglo VI al médico Teodoro qué es verdaderamente la Biblia: un carta de Dios dirigida a su criatura”. Ciertamente, es un modo de hablar. Pero se trata de una manera de decir que expresa de modo gráfico y preciso, dentro de su sencillez, qué es la Sagrada Escritura para un cristiano: una carta de Dios”.

Pues bien, en tal “carta” podemos encontrar muchas cosas que nos pueden venir muy bien para conocer mejor, al fin y al cabo, nuestra propia historia como pueblo elegido por Dios para transmitir su Palabra y llevarla allí donde no es conocida o donde, si bien se conocida, no es apreciada en cuanto vale.

Por tanto, vamos a traer de traer, a esta serie de título “Al hilo de la Biblia”, aquello que está unido entre sí por haber sido inspirado por Dios mismo a través del Espíritu Santo y, por eso mismo, a nosotros mismos, por ser sus destinatarios últimos.

Por otra parte, es bien cierto que Jesucristo, a lo largo de la llamada “vida pública” se dirigió en múltiples ocasiones a los que querían escucharle e, incluso, a los que preferían tenerlo lejos porque no gustaban con lo que le oían decir.

Sin embargo, en muchas ocasiones Jesús decía lo que era muy importante que se supiera y lo que, sobre todo, sus discípulos tenían que comprender y, también, aprender para luego transmitirlo a los demás.

Vamos, pues, a traer a esta serie sobre la Santa Biblia parte de aquellos momentos en los que, precisamente, Jesús dijo.

La gran Verdad

Imagen relacionada

Y Jesús dijo… (Jn 8, 58)

“Jesús les respondió: ‘En verdad, en verdad os digo: antes de que Abraham existiera, Yo Soy.’".

Este texto del Evangelio de San Juan es elocuente. Queremos decir que en pocas palabras no es que se diga algo que pueda ser más o menos importante sino que se entra, de lleno, en la Verdad que todo creyente debe tener como buena y mejor.

Leer más... »

10.03.17

Serie el sufrimiento – Presentación

Imagen relacionada

El tema del sufrimiento tiene mucho que ver con nuestra vida de hombres, de seres creados por una voluntad santa cuyo dueño es Dios mismo, Creador y Todopoderoso. 

Todos sufrimos. Queremos decir que en determinados momentos de nuestra vida somos visitados por alguien a quien no quisiéramos recibir pero que se presenta y no hay forma humana de deshacerse de él. Está presente y no podemos negar que muchas veces se hacer notar y de qué manera. 

El caso es que para el ser humano común el dolor es expresión de un mal momento. Así, cuando una persona se ve sometida por los influjos de la enfermedad no parece que pase por el mejor momento de su vida. Lo físico, en el hombre, es componente esencial de su existencia. 

Pero hay muchas formas de ver la enfermedad y de enfrentarse a ella. No todo es decaimiento y pensamiento negativo al respecto del momento por el que se está pasando. Y así lo han entendido muchos creyentes que han sabido obtener, para su vida, lo que parecía imposible. 

Leer más... »

9.03.17

El rincón del hermano Rafael – “Saber esperar”- Sin Dios no hay nada

“Rafael Arnáiz Barón nació el 9 de abril de 1911 en Burgos (España), donde también fue bautizado y recibió la confirmación. Allí mismo inició los estudios en el colegio de los PP. Jesuitas, recibiendo por primera vez la Eucaristía en 1919.”

Esta parte de una biografía que sobre nuestro santo la podemos encontrar en multitud de sitios de la red de redes o en los libros que sobre él se han escrito.

Hasta hace bien poco hemos dedicado este espacio a escribir sobre lo que el hermano Rafael había dejado dicho en su diario “Dios y mi alma”. Sin embargo, como es normal, terminó en su momento nuestro santo de dar forma a su pensamiento espiritual.

Sin embargo, San Rafael Arnáiz Barón había escrito mucho antes de dejar sus impresiones personales en aquel diario. Y algo de aquello es lo que vamos a traer aquí a partir de ahora.

             

Bajo el título “Saber esperar” se han recogido muchos pensamientos, divididos por temas, que manifestó el hermano Rafael. Y a los mismos vamos a tratar de referirnos en lo sucesivo.

“Saber Esperar” - Sin Dios no hay nada

“Cuanto más se le destierre a Dios de la sociedad, habrá más miseria".

A lo largo de la historia de la salvación y, sobre todo, a partir del momento en el que Dios envío al Mesías al mundo, el sentido que ha tenido la sociedad creyente del Todopoderoso ha ido cambiando. Por decirlo en general, el mundo, también.

Ha habido momentos históricos en los que Dios ha estado presente en todos los ambientes, en todos los aspectos de la vida del ser humano y de la sociedad en la que vivía. A aquello se dio en llamar “Cristiandad” y abarcaba todo lo que un hijo de Dios podía vivir. Todo, pues, estaba influenciado positivamente por un sentimiento de filiación divina y, por tanto, con consecuencias prácticas y no sólo espirituales.

Leer más... »

8.03.17

Reseña: Libro “Las seis llagas del Hijo de Dios”

 

Las seis llagas del Hijo de Dios                   Las seis llagas del Hijo de Dios

Título: Las seis llagas del Hijo de Dios

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Lulu

Páginas: 68

Precio aprox.: 3.50 € en papel – 1€ formato electrónico.

ISBN: 5800121396236, papel; 978-1-326-97011-6, electrónico.

Año edición: 2017

 

Los puedes adquirir en Lulu.

 

“Las seis llagas del Hijo de Dios” - de  Eleuterio Fernández Guzmán.

 

Continuamos con la publicación de textos dentro de la Colección Fe sencilla. Este libro pertenece al apartado de título Jesucristo.

Vayamos, pues, con la reseña.

 

Sangre del Cordero que en Pascua

fue inmolado; llagas, seis fueron,

para ganarnos lo eterno.

 

En tiempos pasados se llegó a decir que la cruz, es decir, que morir de la forma en la que murió el Hijo de Dios, era una locura o era una necedad. Se quería defender, con tales palabras, que aquel Maestro entregado a las manos de los paganos bien no estaba en sus cabales o todo lo había hecho por nada y como cosa propia de un necio. 

Pero aquellos que, a pesar de las circunstancias por las que pasó Jesucristo, tuvieron a bien aceptar su mensaje, pasar por su muerte y gozar con su resurrección, sabían que cuando el hijo de María y de José estaba colgado de aquellos dos maderos, no sólo estaba dando su vida por una buena causa sino que les estaba haciendo un favor más que destacable e importante: el que les permitiría alcanzar cotas muy elevadas de espiritualidad. 

Leer más... »

7.03.17

Un amigo de Lolo – El esplendor de Dios

Presentación

Resultado de imagen de manuel lozano garrido

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Libro de oración

 

En el libro “Rezar con el Beato Manuel Lozano, Lolo” (Publicado por Editorial Cobel, www.cobelediciones.com ) se hace referencia a una serie de textos del Beato de Linares (Jaén-España) en el que refleja la fe de nuestro amigo. Vamos a traer una selección de los mismos.

El esplendor de Dios

“Cada penicilina o cada hormona que se descubre es una estrofa del gran “Te Deum” que canta toda la naturaleza. No hay ni un solo investigador que no haya temblado de emoción al asomarse a la obra creadora. Y es que como decía Claudel, “por donde quiera que extienda mis manos, siempre nado en el esplendor de Dios." (”También Dios sopla en la frente” de “Desde este lado de la tapia").

Cuanto el creyente católico habla de creación lo hace con mayúscula. Es decir, la creación es Creación porque ha sido, fue, llevada a cabo por Dios Todopoderoso.

Sin embargo, es más que posible que no acabemos de entender lo que eso significa o, mejor, todo lo que significa.

Leer más... »