InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Archivos para: Marzo 2015

13.03.15

¿Y si lo vendemos todo?

 

 

El mundo sería mucho mejor si no hubiera pobres. Es bien cierto que si todo el mundo viviera de la mejor forma posible y nadie se viera privado de los bienes que son esenciales para existir iría todo mucho mejor. Es más, estaríamos en el más feliz de los mundos.

 

Sin embargo, bien sabemos que a lo largo de la historia de la humanidad siempre ha habido personas que han tenido, como se dice popularmente, “más posibles” y otros que han tenido “menos posibles”. Y esto lo recordó Jesucristo cuando dijo esto:

 

“A los pobres siempre los tendréis con vosotros” (Mc 14,7; Mt 26, 11)

 

Sabemos, por tanto, dicho por Quien todo lo sabe y conoce, que la realidad de la pobreza será muy difícilmente erradicada. Es más, que nunca lo será por la especial idiosincrasia del ser humano.

 

Pues bien. Desde el principio de la historia del cristianismo la Iglesia, luego llamada católica, se preocupó por los pobres. No miró para otro lado apoyándose en la absoluta verdad dicha, y aquí traída, por el Hijo de  Dios, acerca de la pobreza. No. No hizo eso sino que puso manos a la obra para hacer lo posible para servir a los que menos tenían.

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12.03.15

Falsedades acerca de la Iglesia católica – La Iglesia católica no tolera la disidencia teológica

 

-Vamos a ver si encontramos algo de luz.

-Eso, eso, veamos…

 Falsedades y mentiras contra la Iglesia católica

 

 

Es bien cierto que a la Iglesia católica y, por extensión, a los católicos, se le tiene, se nos tiene, por parte de muchos, una manía ciertamente enfermiza.

 

Si creen que exagero les pongo lo que suele decirse de la religión católica, de la fe católica y, en fin, de la Iglesia católica. Aquí traigo esto para que vean hasta qué punto puede llegar la preocupación por un tema que es, ciertamente, falso.

 

Se suele decir que:

 

La fe católica está manipulada por la jerarquía.

 

La fe católica no va con los tiempos.

 

La fe católica ve poco sus propios defectos.

 

La fe católica pretende adoctrinar al mundo.

 

La fe católica está alejada de la realidad.

 

La fe católica defiende siempre a los poderosos.

 

La fe católica quiere imponer sus principios.

 

La fe católica no sabe cómo van los tiempos.

 

La fe católica está anquilosada.

 

La Iglesia católica acumula riquezas inmensas.

 

La Iglesia católica busca el poder aunque sea de forma escondida.

 

La Iglesia católica no acepta cambios en sus doctrinas.

 

La Iglesia católica es gobernada por una jerarquía carca.

 

La Iglesia católica no comprende la política actual.

 

La Iglesia católica esconde sus propios defectos.

 

La Iglesia católica no actúa contra determinados delitos que ocurren en su seno.

 

La Iglesia católica tiene muchos privilegios (sociales, económicos, educativos…)

 

Y a esto, se podían añadir muchas cosas, muchas acusaciones que están en mente de cualquiera.

 

¿Qué les parece a ustedes?

 

La Iglesia católica no tolera la disidencia teológica

 

 

 

Literalmente, la palabra “tolerar” viene recogida en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, de la siguiente manera:

“tolerar.

(Del lat. tolerāre).

1. tr. Sufrir, llevar con paciencia.

2. tr. Permitir algo que no se tiene por lícito, sin aprobarlo expresamente.

3. tr. Resistir, soportar, especialmente un alimento, o una medicina.

4. tr. Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.”

 

Por tanto, la tolerancia es, en efecto, “Acción y efecto de tolera” y, en resumidas cuentas, supone admitir algo.

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11.03.15

“Reflexiones acerca del sentido de nuestra fe"- No denunciar y callar…

lazoHoy es 11 M y no podemos, por menos, que recordar a las personas que cayeron en manos del Mal hace, ahora, 11 años, en Madrid (España). Dios las acogió, seguro, con Amor y misericordia. Espero que haya perdonado a las personas, aún sin saber sus nombres, que perpetraron aquel demoníaco atentado.

Proceloso viaje de la Esposa de Cristo

La expresión “Estos son otros tiempos” se utiliza mucho referida a la Iglesia católica. No sin error por parte de quien así lo hace. Sin embargo se argumenta, a partir de ella, acerca de la poca adaptación de la Esposa de Cristo a eso, a los tiempos que corren o, como dirían antiguamente, al “siglo”.

 

En realidad siempre son otros tiempos porque el hombre, creación de Dios, no se quedó parado ni siquiera cuando fue expulsado del Paraíso. Es más, entonces empezó a caminar, como desterrado, y aun no lo ha dejado de hacer ni lo dejará hasta que descanse en Dios y habite las praderas de su definitivo Reino.

 

Sin embargo, nos referimos a tal expresión en materia de nuestra fe católica.

 

¿Son, pues, otros tiempos?

 

Antes de seguir decimos que Jesús, ante la dificultad que presentaba la pesca para sus más allegados discípulos, les mostró su confianza en una labor gratificada diciéndoles (Lc 5,4)

 

 ‘Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.’

 

Quería decirles Jesús que, a pesar de la situación por la que estaban pasando siempre había posibilidad de mejorar y que confiar en Dios era un remedio ciertamente bueno ante la misma.

 

El caso es que, como es lógico, las cosas han cambiado mucho, para el ser humano, desde que Jesús dijera aquellas palabras u otras de las que pronunció y quedaron para la historia del creyente católico como Palabra de Dios.  Por eso no es del todo extraño que se pueda lanzar la pregunta acerca de si estos son otros tiempos pero, sobre todo, que qué suponen los mismo para el sentido primordial de nuestra fe católica.

 

Por ejemplo, si de la jerarquía eclesiástica católica se dice esto:

 

Por ejemplo, de la jerarquía eclesiástica se dice:

Que le asusta la teología feminista.

Que es involucionista.

Que apoya a los sectores más reaccionarios de la sociedad.

Que participa en manifestaciones de derechas.

Que siempre ataca a los teólogos llamados progres.

Que deslegitima el régimen democrático español.

Que no se “abre” al pueblo cristiano.

Que se encierra en su torre de oro.

Que no se moderniza.

Que no “dialoga” con los sectores progresistas de la sociedad.

Que juega a hacer política.

Que no sabe estar callada.

Que no ve con los ojos del siglo XXI.

Que constituye un partido fundamentalista.

Que está politizada.

Que ha iniciado una nueva cruzada.

Que cada vez está más radicalizada.

Que es reaccionaria.

Y, en general, que es de lo peor que existe.

 

Lo mismo, exactamente lo mismo, puede decirse que se sostiene sobre la fe católica y sobre el sentido que tiene la misma pues, como los tiempos han cambiado mucho desde que Jesús entregó las llaves de la Iglesia que fundó a Pedro no es menos cierto, eso se sostiene, que también debería cambiar la Esposa de Cristo.

 

Además, no podemos olvidar el daño terrible que ha hecho el modernismo en el corazón de muchos creyentes católicos.

 

Por tanto, volvemos a hacer la pregunta: ¿son, éstos, otros tiempos para la Iglesia católica?

 

“Reflexiones acerca del sentido de nuestra fe"- No denunciar y callar…

 

Callar de algo que pasa puede ser aconsejable. Y es que, en determinadas situaciones no podemos decir que venga nada bien airear realidades que podamos conocer por nuestro trabajo, simplemente, por el devenir de nuestra vida. Mantener, entonces, un prudente silencio, puede ser el planteamiento correcto.

 

Pero no todo silencio es bienvenido de parte del discípulo de Cristo que, aunque no sea de este mundo sí vive en él y no puede hacer como si nada le importase.

 

Hay cosas sobre las que no podemos callar. El silencio acerca de las mismas seguro que se tiene en cuenta contra nosotros cuando llegue el momento de presentarnos ante el Tribunal de  Dios.

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10.03.15

Un amigo de Lolo – Todo se lo debemos a Dios

Presentación

Lolo

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infringían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Libro de oración

 

En el libro “Rezar con el Beato Manuel Lozano, Lolo” (Publicado por Editorial Cobel, www.cobelediciones.com ) se hace referencia a una serie de textos del Beato de Linares (Jaén-España) en el que refleja la fe de nuestro amigo. Vamos a traer una selección de los mismos.

Todo se lo debemos a Dios

 

“Con sólo dos palabras, un “sí” al amanecer y un “gracias” a la caída de la tarde, se puede hacer la más breve y perfecta oración. (Bien venido, amor, 579)

 

A lo mejor no entendemos esto. Es decir, una cosa es que nuestra fe sostenga lo que sostiene y otra, a veces muy distinta, lo que nosotros acabamos creyendo con respecto a la misma. Y es que es bien cierto eso que se dice acerca de “predicar y dar trigo”.

Lo simple, al respecto de la fe, suele ser lo mejor. Con esto no queremos decir que los pensamientos profundos no tengan virtualidad o que no sirvan para nada. Al contrario ha de ser la verdad porque, de otra forma, no acabaríamos de entender nunca los principios de nuestra fe y las raíces profundas de la misma.

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8.03.15

La Palabra del Domingo - 8 de marzo de 2015

Biblia

Jn 2, 13-25. Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

 

“13 Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.      14 Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas,  y a los cambistas en sus puestos.      15     Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero  de los cambistas y les volcó las mesas; 16 y dijo a los que vendían palomas: ‘Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado.’ 17        Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: = El celo por tu Casa me devorará. =  18        Los judíos entonces le replicaron diciéndole: ‘Qué señal nos muestras para obrar así?’ 19 Jesús les respondió: ‘Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré.’ 20 Los judíos le contestaron: ‘Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?’ 21 Pero él hablaba del Santuario de su cuerpo. 22 Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.23         Mientras estuvo en Jerusalén, por la fiesta de la Pascua, creyeron muchos en su nombre al ver las señales que realizaba. 24 Pero Jesús no se confiaba a ellos porque los conocía a todos 25 y no tenía necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres, pues él conocía lo que hay en el hombre”.

 

 

MEDITACIÓN

 

 

1.-Cumpliendo  con la Ley, como siempre hiciera, Jesús acude a Jerusalem para celebrar la Pascua, fiesta fundamental de la religión judía y en lo que se llevaban a cabo todas las ceremonias correspondientes en recuerdo de hechos históricos y en la que la presencia de Dios se pretendía esencial.

 

Sin embargo, y como también dijera Él mismo, su relación con la Ley era de algo más que mero cumplimiento, había venido para darle que la norma de Dios se ejerciera de forma efectiva, es decir, como Abbá creía que debía ser y para lo que la había establecido.

 

El Templo era lugar de culto, y como tal, tenía delimitadas zonas para diversos tipos de personas, fueran judíos o fueran gentiles. Y era en el patio de estos últimos donde se habían establecido los negociantes que, con sus puestos, llenaba sus bolsillos con las economías de los que acudía a ese lugar sagrado.

 

Sin embargo, el hecho de que el Mesías la emprendiera a golpes con algo, era debido a la circunstancia del lugar donde se llevaba a cabo aquella labor y por otra, y sobre todo por otra, ya que el acento lo ponía en el porqué de aquel negocio, es en lo que habían convertido al Templo.

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