Serie Venerable Marta Robin – Aceptar la misericordia de Dios

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Le secret de Marthe Robin” escrito por el P. Jacques Ravanel" palabras que, con ayuda de Dios y del diccionario, hemos procurado traducir. 

    Resultado de imagen de Le secret de Marta Robin

 

Aceptar la misericordia de Dios

 

“Los designios del Padre son tan admirables y todas sus misericordias se cumplen tan exacta y perfectamente que sólo debemos superabundar en alegría incluso aunque esa Voluntad sea que suframos. “ (Cuaderno 18, p. 18)

 

No podemos negar que, en materia de fe, una cosa es lo que decimos que creemos y otra, muy distinta muchas veces, lo que eso supone para nosotros.

Es bien cierto, al respecto de esto, que no en pocas ocasiones hay una separación tan grande entre la creencia que tenemos y lo que hacemos en nuestra vida ordinaria que bien podría decirse que nuestra fe es una ficción.

En realidad, no basta con decir que se tiene fe sino, como sabemos (¡y lo malo es que lo sabemos!) que hay que ser consecuentes.

Sobre esto, la Venerable Marta Robin sabía mucho. Queremos decir que comprendía muy bien lo que era ser hija de Dios. Y queremos decir que no hacía distinción entre lo que creía, lo que decía que creía y, en fin, en cómo era, pensaba y actuaba.

Al respecto de esto, cuando creemos en Dios Todopoderoso como Creador y como Padre del Cielo, no podemos olvidar algo esencial y que tiene todo que ver con que somos nosotros y, en general, con lo que deberíamos ser: Dios tiene una voluntad.

Que Dios tiene voluntad propia cae por sí solo. Es decir, no hace falta explicar nada a tal respecto: quien todo lo puede… pues todo lo puede porque tiene una determinada y particular voluntad.

La voluntad de Dios no es ni existe, así, en abstracto sino que se concreta, y mucho, en lo que quiere para sus hijos, para las criaturas que creó, hombre y mujer los creó, para las que, por decirlo pronto, sólo quiere lo mejor.

Que Dios quiere lo mejor para nosotros no puede ponerse en duda porque ¿qué padre, a quien su hijo le pide pan le da una piedra o si le pide un pescado le da una serpiente?

Estamos, pues de acuerdo en que Dios quiere lo mejor para nosotros. Sin embargo, no siempre lo que quiere Dios es lo que nosotros queremos…  Y es que nosotros somos, no lo neguemos, esencialmente egoístas. Por eso los designios de Dios, su santa Providencia, la apartamos de nosotros cuando no coincide con nuestros egoístas intereses. Y eso, ciertamente, no nos interesa para nada.

Marta Robin, que tanto sufrió físicamente en vida, tenía muy claro una cosa: Dios es  eternamente misericordioso y, como no podía querer nada malo para ella, debía aceptar sus santos designios, lo que quería a su respecto, lo que, en fin, le convenía como hija del Todopoderoso.

Es seguro que mucho de aquello, sus sufrimientos físicos o espirituales, podía no ser entendido por muchos. Pero ella, como bien nos dice y demuestra que aceptó en vida, sabe que Dios tiene una visión de nuestra existencia que va más allá de la que nosotros, que sólo nos miramos al ombligo y no vemos mucho más allá de nuestras narices, solemos tener. Por eso acepta todo lo que Dios le envíe.

¿Que no es posible aceptar el dolor y el sufrimiento?

La Venerable Marta Robin, ciertamente, debía ser una mujer hecha de una pasta muy especial porque lo acepta todo con humildad y sumisión absoluta a la voluntad de Dios.  Y no era una mera pose sino, al contrario, una verdad que demostraba día a día durante aquellos años en los que sufrió lo indecible.

Ella aceptó todo porque todo venía de su Padre Dios.  Y es que, seguramente, comprobó muchas veces que lo que Dios quería para ella se cumplía exacta y certeramente.  Pero todo, todo.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Nazareno

Para entrar en la Liga de Defensa Católica

INFORMACIÓN DE ÚLTIMA HORA

A la venta la 2ª edición del libro inédito del beato Lolo

Segunda edición del libro inédito del beato Lolo

Ya está disponible la 2ª edición de Las siete vidas del hombre de la calle, libro inédito de nuestro querido beato Lolo. La acogida ha sido tal que hemos tenido que reeditarlo para atender la creciente demanda del mismo: amigos de Lolo y su obra, para regalar, para centros de lectura y bibliotecas, librerías,… innumerables destinos para los hemos realizado una segunda edición de hermoso e inédito libro.


Si aún no lo compraste o si aún no lo regalaste ¡ahora es el momento de pedirlo!
 
portada del libro Las siete vidas del hombre de la calle, segunda edición, del beato Lolo

Recuerda que, con la adquisición de estos libros…

  • … enriqueces la vida espiritual de quién lo lea.
  • … colaboras a difundir la obra y devoción hacia nuestro querido Beato Lolo.
  • … colaboras a sufragar los gastos de la Fundación.

Ahora puedes adquirir tu ejemplar de la 2ª edición del libro inédito del Beato Lolo, escrito en el año 1960, “Las siete vidas del hombre de la calle”, pidiéndolo en:

Teléfono: 953692408

E-mail: amigoslolos@telefonica.net.

Colaboración económica: 6 € + gastos de envío

¡No pierdas esta oportunidad!

…………………………..

Por la libertad de Asia Bibi. 
……………………..

Por el respeto a la libertad religiosa.

……………………..

Enlace a Libros y otros textos.

……………………..

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

La Venerable Marta Robin es buen ejemplo de lo que se puede llegar a ser: hija de Dios.

…………………………….

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.
…………………………….

InfoCatólica necesita vuestra ayuda.

Escucha a tu corazón de hijo de Dios y piedra viva de la Santa Madre Iglesia y pincha aquí abajo:

 

da el siguiente paso. Recuerda que “Dios ama al que da con alegría” (2Cor 9,7), y haz click aquí.

Todavía no hay comentarios

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.