Sobre la evangélica, saludable (y olvidada) práctica de la excomunión
La “polémica” desatada con la cacería del Rey me hizo pensar sobre este tema.
Sí, “polémica” entre comillas, y desatada. Porque por pegar cuatro tiros no es para polemizar. Eso ha hecho el Rey toda su vida. Unas veces con los gastos pagados, otras no. Pero Su Majestad al final y al cabo no gestiona las cuentas públicas. Ni las cifras que percibe al año son significativas para España. Y es desatada porque le faltaba tiempo al PSOE y a IU de poner el grito en el cielo. Una presión mediática que provocó la disculpa del Rey
Una disculpa por un tema que ni nos va ni nos viene. Otras actuaciones y otros cambios de rumbo quisiéramos ver que sí que nos afectan. De eso en la segunda parte del artículo.








