| « Queipo, La Macarena y Torrijos, por Julio Domínguez Arjona | Novedades editoriales de la BAC » |
30.10.09

Cuenta San Lucas en el libro de los Hechos de los Apóstoles que viendo el Sumo Sacerdote como aumentaban las conversiones al cristianismo en Jerusalén, arrestó a los apóstoles y los encarceló. Un ángel los liberó y les dijo que se presentaran en el Templo y predicaran «todo lo concerniente en torno a esta Vida» (Hech 5, 20). Dicho y hecho, los apóstoles cumplieron lo mandado.
En el Templo fueron detenidos de nuevo y llevados ante el Sanedrín, prohibiéndoles el Sumo Sacerdote enseñar la doctrina sobre Cristo, a lo que Pedro y el resto contestaron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús a quien vosotros disteis muerte colgándole de un madero. A éste le ha exaltado Dios con su diestra como Jefe y Salvador, para conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Nosotros somos testigos de estas cosas, y también el Espíritu Santo que ha dado Dios a los que le obedecen» (Hech 5, 29 – 32).
Pedro dio una lección de fe. No se puede creer en Jesucristo, con todo lo que conlleva, y a su vez llevar una vida o mantener un pensamiento incoherente con lo que se cree. No se puede estar a la vez con Dios y con Satanás. Por otra parte, sabemos por razón natural que no podemos afirmar a la vez dos proposiciones contradictorias, es decir, no es posible afirmar X y no-X.
La política en España se ha llenado de podredumbre: la corrupción es un hecho generalizado. Esto no es más que una consecuencia de nuestro sistema oligárquico, no democrático. Aunque el cinismo de los políticos no se deduce necesariamente del sistema oligárquico en el que vivimos, sí es cierto que en cierta manera el sistema promueve y permite estos comportamientos viciosos, a lo que se añade la desvergüenza en el mentir, sostener lo insostenible, perpetuándose además gracias a una corrupción que llega hasta los tuétanos del cuerpo social.
De ahí que nos encontremos auténticos caraduras como Bono, un político que se presenta como católico, que antepone la disciplina de partido a la fe que libremente profesan, intentando convencer, además, de la coherencia de su postura. Tratan al pueblo como idiotas – aunque, dicho sea de paso, éste se lo permite -.
Bono es un cínico en toda regla. Utiliza el viejo marchamo del respeto para justificar su posición. Nada más falso. Él afirma que no puede imponer su código moral a nadie, sin embargo gracias al talante lo acaban colando por detrás y por delante.
Encima se permite contraponer el seguimiento a Cristo con la obediencia a los obispos, como si fuese antagónico. En fin.
Otro caso es el de Íñigo Urkullu del PNV, partido cuya base electoral se supone católica. Ante las declaraciones de Monseñor Iceta pidiendo a los políticos que reconsideren su postura respecto a la nueva ley del aborto, responde el señor Urkullu con un «(…) tampoco creo que toda la Iglesia Católica tenga una posición común», y posteriormente añadir que «también desde la reflexión en tal ámbito, me he movido desde una profunda convicción cristiana pensando en un Dios misericordioso en la búsqueda de ante un mal existente, y si -sin hipocresía- es imposible evitarlo intentar que sea un mal menor, habiendo puesto todos los medios posibles para una información y formación sexual para los niños, adolescentes y jóvenes, una formación en la maternidad y paternidad responsables en aquellos supuestos de no riesgo de la salud, etc. Y es que, y planteo al hilo de estas consideraciones que no sólo por las declaraciones del Obispo Auxiliar, mi segunda reflexión que va dirigida a intentar centrar el debate. No se trata de confrontar el Derecho a la vida con el derecho de la mujer a la salud ni la seguridad de los profesionales. No se trata de posicionarse sí o no ante una Ley mal llamada del Aborto. Ya existe una regulación de la despenalización parcial del aborto que data del año 1985. Veinticuatro años han transcurrido, pues, con la actual Regulación. Aprobada durante uno de los gobiernos primeros del PSOE y aplicada también durante los 8 años de gobierno del PP en el Estado español.»
Las posturas de Bono y Urkullu son de una inmoralidad insoportables.
Ahora bien, hay un dato curioso en lo escrito por Íñigo Urkullu: me refiero en concreto a la expresado sobre que no hay una posición común en la Iglesia respecto al tema del aborto. ¿No muestra esto que durante muchos años hemos adolecido de una total ausencia de autoridad episcopal? ¿Cuántos Institutos Francisco de Borja ha habido en estos decenios? ¿Y hermanas Forcades? ¿Con cuánta impunidad se han movido los que han hecho (pretérito perfecto) del disenso y la contestación del magisterio eclesial su bandera? Esta falta de preocupación por la salvación de las almas de los fieles ha calado y así, no es raro que opiniones como la de Urkullu, diciendo que «tampoco creo que toda la Iglesia Católica tenga una posición común» respecto al aborto se hayan vuelto creíbles para ciertas personas.
Y así estamos.
De esos polvos estos lodos.
No estaría mal que los Obispos plantearan una pastoral común sobre el apoyo de los políticos a las leyes abortistas.
Seguro que otro gallo nos cantaría.
18 comentarios
Dejar un comentario
Católico apostólico romano. Casado, con dos hijos.
Adorador Nocturno. Ingeniero Técnico Industrial e
Ingeniero Industrial. De Sevilla (¡Roma triunfante en
ánimo y riqueza!), hermano de Jesús Despojado y la
Macarena.
Gloria Patri, et Filio et Spiritui Sancto. Sicut erat in
principio, et nunc et semper, et in saecula saeculorum. Amen.
| Lun | Mar | Mié | Jue | Vie | Sáb | Dom |
|---|---|---|---|---|---|---|
| << < | > >> | |||||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | |||
Cristo del Amor
Esperanza Macarena
Benedicto XVI
Cor Iesu sacratissimum, miserere nobis!
Oremus Concede nos famulos tuos, quaesumus, Domine Deus, perpetua mentis et corporis sanitate gaudere: et gloriosa beatae Mariae semper Virginis intercessione, a praesenti liberari tristitia, et aeterna perfrui laetitia. Per Christum Dominum nostrum.Amen.
milites ergo cum crucifixissent eum acceperunt vestimenta eius et fecerunt quattuor partes unicuique militi partem et tunicam erat autem tunica inconsutilis desuper contexta per totum dixerunt ergo ad invicem non scindamus eam sed sortiamur de illa cuius sit ut scriptura impleatur dicens partiti sunt vestimenta mea sibi et in vestem meam miserunt sortem et milites quidem haec fecerunt