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7.11.09

Hemos creado un monstruo

A las 11:21 AM, por Bruno
Categorías : Moral, Pensamiento, Quid vobis videtur?

Leo en Internet que Google rechaza cualquier tipo de anuncios de clínicas abortistas o de consejos para realizar abortos, desde el año pasado. Eso sí, sólo en 15 países del mundo, entre los cuales está España. Esta política supuso las comprensibles felicitaciones de HazteOir.org.

Entiendo que algo así es bueno en un sentido muy básico: cuanta menos publicidad para las clínicas abortistas, mejor. Cada pequeño obstáculo que se coloque al aborto libre significa, a la postre, menos niños muertos. Es una forma bastante fría y calculadora de considerar la cuestión, pero cuando las cifras de abortos en España pasan de cien mil al año, uno termina por quedarse embotado y sin palabras. Lo describe muy bien la famosa frase atribuida a Stalin: “La muerte de un hombre es una tragedia, la muerte de un millón es una estadística".

A mí, sin embargo, la noticia me deja mal sabor de boca.

¿Por qué? Por las razones que da la propia empresa Google para justificar su decisión. El responsable de comunicaciones de Google Ads para Europa (los anuncios que coloca Google en otras páginas de Internet, incluidos por innumerables páginas web para financiarse), Ben Novizk, afirmó que la “decisión no responde a criterios morales o religiosos sino simplemente se trata de una decisión tomada por negocios, por las quejas recibidas por miles de clientes que merecen una consideración". Y, por supuesto, no descartan cambiar su política en caso de que se apruebe la nueva ley con la que se planea liberalizar aún más el aborto.

Según esas declaraciones, si Google no acepta anuncios de clínicas abortistas, es simple y llanamente para no perder dinero, que es lo único que le importa. Con ello, Google intenta quedar al margen del debate, para no enemistarse con ningún cliente, que son los que, al fin y al cabo, pagan. Sin embargo, el resultado es muy diferente. Lejos de quedar al margen, lo que hace es defender una postura muy clara: las empresas están por encima del bien y del mal, lo único que puede importarles es el dinero. Para una empresa, según esto, la moralidad, la vida de las personas, la justicia o la verdad son irrelevantes. Lo que no pueda ingresarse en el banco no existe.

Es algo repugnante. Prefiero incluso a alguien que piensa que el feto es un pedazo de carne y que cree que el aborto es algo necesario para la liberación de la mujer. Alguien así se equivoca, con consecuencias trágicas, pero al menos no pretende que da igual si estamos matando niños o no, porque lo único que importa es conseguir una décima más de beneficios en el balance general a final de año.

¿En qué se diferencian las empresas con estos criterios de los barcos negreros que navegaban cargados de esclavos hacinados hacia América? ¿O de los proxenetas que se lucran con la explotación y el sufrimiento de pobres mujeres? ¿O de las minas de carbón que, en el siglo XIX en Inglaterra, hacían trabajar a mujeres y niños hasta que morían de agotamiento? Moralmente, en nada. Con sus campañas ecológicas y otras causas políticamente correctas estas empresas no hacen más que aspirar al siempre ambicionado estatus de sepulcros blanqueados.

Nuestro sistema económico quizás sea el mejor para crear riqueza, no lo sé. Pero no cabe duda de que ha dado lugar a estos entes horrendos: compañías cuyo único propósito es ganar dinero, por encima de cualquier consideración moral, y a las que se permite aumentar su poder de forma vertiginosa, influir decisivamente en la vida de países enteros y blindarse con abogados, sobornos, publicidad, legislación a medida y grupos de presión. ¿Merece la pena crear riqueza a cambio de dar lugar a estos entes que, si fueran seres humanos, serían considerados indeseables por cualquier persona normal? ¿No existen alternativas? Hemos creado un monstruo y terminará por devorarnos.

Quid vobis videtur?

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66 comentarios

Comentario de museros
Lo dicen, además, como si fuese digno de elogio guiarse por fríos criterios económicos e ignorar cualquier tipo de consideración moral.

El nihilismo presentado como el súmum de las virtudes humanas.
07/11/09 11:37 AM
lo de que las empresas tengan como principal objetivo aumentar su margen de ganancias pase subordinando todo lo demás a esto no es ninguna novedad ni ninguna sorpresa

por lo menos es lo que he vivido en todas las empresas que he trabajado
07/11/09 11:47 AM
Comentario de Yolanda
Bueno, Bruno:

acabas de dscribir la economía de mercado. El ejemplo propuseto, la materia de negocio, es el aborto. Pero podrías poner cualquier otro producto: un nuevo yogur bífidus noséqué, un juguete de moda de temporada,una fuente de energía "alternativa", una manera de ngoradra a lo bestia comiendo basura junto su consecuente método infalible para adelgazar...

El mosntruo es el mercado y quienes lo manejan con los medios. Si el aborto es una mercancía que da dinero, habrá un "nicho" en el mercado hacia el cual acudirá el dinero. Si seja de ser negocio o no lo es en ciertas circunstancias o lugares, el dinero se irá de ahí y se colocará fabricando fregonas para vender en Brasil (¿sabéis que en Brasil no hay fregonas?: negocio a la vista), o pondrá de moda un nuevo tipo de calzado producirá películas de un tipo zafio para las cuales previamente los medios crearán artificialmente la demanda... o irá a donde haya negocio, a privatizar el agua si es preciso.

Acabas de descubrir la pólvora, Bruno.

Ética y empresa-mercado son una contradicción en los términos.

07/11/09 11:53 AM
Museros:

Pues sí, el orgullo de estar por encima del bien y del mal es algo demoniaco. Y la compañía, como ente jurídico, no puede ir al infierno, pero los que trabajan para ella y defienden esas cosas sí.
07/11/09 11:54 AM
Comentario de José Ángel Antonio
Estamos en condiciones extremas, como cuando Schindler intentaba salvar judíos, no diciendo "son seres libres y dignos de vivir, hijos amados de Dios", sino "ey, no los mates, sirven para producir balas, yo los haré rentables". Cuando tratas con mafiosos y asesinos (los nazis, abortistas, en general la gente que mata sin reparos) tienes que recurrir a lo que puedas... criterios utilitaristas, vanidades ("ey, sé magnánimo como los emperadores romanos, eso es guay"), perezas ("no vale la pena, cuesta mucho esfuerzo, no los mates, déjalo para otro día")... lo que sea.
07/11/09 11:54 AM
Alfa:

Sí, pero que se jacten de ello públicamente, sin que intenten encubrirlo ni les parezca algo especialmente reprobable es algo cualitativamente distinto.

Es afirmar, sin ningún miedo, que están por encima del bien y del mal y suponer que esa postura es la normal, la lógica, la única posible.

07/11/09 12:01 PM
Yolanda:

Veo que eso sucede así. Pero ¿es necesario que suceda así? Lo que quiero decir es: ¿Es una consecuencia del mercado o sólo una consecuencia de la forma en que existe el mercado en la actualidad? ¿O de la forma de ser de nuestra sociedad actual?

Por ejemplo, en las antiguas economías comunistas, las empresas pertenecían al Estado y era el propio Estado el que se jactaba, exactamente de la misma forma, de estar por encima del bien y del mal.

Una cosa es que a una empresa sólo le importe el dinero y otra muy diferente que se jacte orgullosa y públicamente de ello, diciendo que le importa un bledo si mueren niños o no. Si eso lo hiciera una persona física, le consideraríamos un miserable repugnante. Creo que es perfectamente posible que, al menos este último escalón de la perversión, sea rechazado por la sociedad.

La percepción de lo que es aceptable y lo que no corresponde al ámbito social y no al mercantil. De manera que, si las empresas pueden jactarse de su amoralidad sin ser rechazadas socialmente por ello, es porque algo va mal en nuestra sociedad, en nuestra cultura y en nuestra civilización. Yo diría que esto va mucho más allá de un sistema económico, aunque esté vinculado al mismo.

07/11/09 12:18 PM
Comentario de Yolanda
¿Es una consecuencia del mercado o sólo una consecuencia de la forma en que existe el mercado en la actualidad?
__

Del mercado en sí mismo. es competir., Siempre lo ha sido. Si no se compite con ventaja se muere en el mercado. Antes de morir, cambiar la inversión a otro niño del mercado.,

Olvida por un momento TUS jicios éticos. Elmercado no los tiene, no se los puede permitir, es ajeno a semejante noción. Es una lógica puramene mecánica.

"""si las empresas pueden jactarse de su amoralidad sin ser rechazadas socialmente por ello, es porque algo va mal en nuestra sociedad"""

Claro, pero vamos, desde el siglo XV por lo menos (en realidad desde siempre,) pero salvajemente no ha hecho sino crecer e instalrse en nuestar mentalidad..

Google pueden jactarse de su amoralidad sin ser rechazadas socialmente por ello,nadie le exige moral a Google.Que se jacte orgullosa y públicamente de ello es aceptable porque en realidad no dice """ que le importa un bledo si mueren niños o no""", no con esas palabras. Así sería inaceptable. Se edulcora y punto.

Puedo contar con los dedos de una mano los alumnos que no basas la idea de "ser algo en la vida" en lo mismo que la generalación de sus padres: dinero, casa, coche, vacaciones, símbolos de distinción y ser envidiados por los perdedores. Si para alcanzar eso, precisan deshacerse de un hijo con síndrome de Down, no lo dudarían: sus propias madres y padres se lo han enseñado así. Del mismo modo piensan que cambiar de pareja como quien cambia de camisa es un derecho (tengo derecho a rehacer mi vida) y el haber procreado unos hijos no lo aceptan como una obligación de por vida: los hijos también son un derecho. Si una chica se queda embarazada muy joven, su porpia madre le dirá que no va a cargar tan joven con un crío: tiene "derecho" a divertirse (no hablo de estudiar, formarse, etc: divertirse).

Tanto derecho ficticio, curiosamente, produce gastos, consumo de bienes y servicios totalmente prescindibles, pero que asumimos como imprescindibles: ya son derechos. Los derechos se compran en el mercado. Quien puede pagar alguna mosntruosidad puede erigirla en Derecho fundamental.

Todo eso no va más allá de un sistema económico. Es el que hay, no hay otro. Todo es mercado. El mercado es la medida de los derechos y deberes.
07/11/09 12:31 PM
Comentario de gonzalo
Ser crisiano , católico, no es lo mismo que ir con el lirio en la mano. Que pierd en dinero si ponen anuncios a favor del aborto? me parece fantástico. Si los caramelos "pepitos" se anuncian en un programa pro abortista, se dejan de comprar, deja de anunciarse y el programa se va al garete. Hemos montado esta vida así y la hemos de reconducir como sea, y punto.

Salud
07/11/09 12:32 PM
Sobre el mercado:

"La sociedad no debe protegerse del mercado, pensando que su desarrollo comporta ipso facto la muerte de las relaciones autenticamente humanas. Es verdad que el mercado puede orientarse en sentido negativo, pero no por su propia naturaleza, sino por una cierta ideologia que lo guia en este sentido."

"La economía y las finanzas, al ser instrumentos, pueden ser mal utilizados cuando quien los gestiona tiene solo referencias egoístas. De esta forma, se puede llegar a transformar medios de por si buenos en perniciosos. Lo que produce estas consecuencias es la razon oscurecida del hombre, no el medio en cuanto tal."

"No solo no se pueden olvidar o debilitar los principios tradicionales de la etica social, como la trasparencia, la honestidad y la responsabilidad, sino que en las relaciones mercantiles el principio de gratuidad y la logica del don, como expresiones de fraternidad, pueden y deben tener espacio en la actividad economica ordinaria. Esto es una exigencia del hombre en el momento actual, pero tambien de la razon economica misma. Una exigencia de la caridad y de la verdad al mismo tiempo."

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate_sp.html
07/11/09 12:41 PM
Comentario de Luis lópez
"- No podéis servir a Dios y al dinero"
Un aviso a navegantes:

Estaban oyendo esto los fariseos, que eran amigos del dinero, y se burlaban de Jesús. El les dijo:
- Vosotros queréis pasar por hombres de bien ante la gente, pero Dios conoce vuestros corazones, porque en realidad lo que es estimado ante los hombres no tiene ningún valor ante Dios" (Lc. 16,13-15)

07/11/09 1:12 PM
Comentario de Yolanda
Le fató al Papa explicar que eso ya no es mercado .

Y le faltó explicar cómo funcionarían las cosas si en las relaciones mercantiles funcionase "el principio de gratuidad y la logica del don, como expresiones de fraternidad".

Lo contrario ya está probado y sí hemos visto que el desarrollo del mercado sí "comporta ipso facto la muerte de las relaciones auténticamente humanas".

Ahora que el papa explicque el cómo de su ¿ingenua? (¿ingenuo Ratzinger? o cedeinedo a lo políticamente correcto, no, eso no quiero pensarlo...)propuesta de un mercado fraterno. Habrá que probarlo y señalar los medios. Decir cosas bonitas pero contradictoprias en los términos no es cosa que debiera el Papa permitir que se le cuele en una encíclica.
07/11/09 1:14 PM
Comentario de Eduardo Jariod
Este es el mundo en que vivimos. Si horrible es el comunismo, "esto" es la sociedad de libre mercado. Menudo dilema fue estar obligados a elegir entre lo horrible y lo espantoso. Una vez pasado a mejor vida el marxismo, sobrevive "esto" que hace tan felices a los liberales. Y aunque la última y excelente encíclica del Papa hace alusión a la realidad de la dignidad humana en un mundo dominado socialmente por las leyes del mercado, lo cierto es que nos queda todo el camino por recorrer en este sentido. Es nuestra gran asignatura pendiente, seamos católicos o no. "Esto" no puede, no debe tener o ser la última palabra. El dios dinero no puede ser quien gobierne nuestras vidas como no lo podía ser el dios Estado.
07/11/09 1:21 PM
José Ángel Antonio:

"Estamos en condiciones extremas"

Sí, por eso decía que, en principio, era algo bueno que Google no aceptase esos anuncios en España. Me alegro de cualquier cosa que obstaculice el aborto.

Sin embargo, deja un mal sabor de boca, porque el principio moral que hay detrás de su decisión (que las empresas están por encima del bien y del mal) puede llevar igualmente a todo tipo de barbaridades en el futuro. Barbaridades en general y barbaridades en el campo del aborto en particular. Ellos mismos han dicho que, con la nueva ley, están reconsiderando su postura y puede que permitan los anuncios.
07/11/09 3:29 PM
Yolanda:

Entiendo que a lo que te refieres es a un tipo de mercado y no a cualquier mercado. Quiero decir que el mercado también es la señora que vende manzanas en un puesto o una empresa que fabrica lápices y los distribuye sin causar ningún mal a nadie.

Poder comprar y vender lo más libremente posible es algo bueno, supongo. Según lo veo, lo malo es el mercado como realidad ajena a la moral y sin ninguna limitación. Es decir, el capitalismo salvaje. A mi modo de ver, el mercado debe tener dos limitaciones:

- Legales: las minas de carbón no pueden emplear a niños de doce años durante diez horas al día, por ejemplo.

- Sociales: la sociedad debe estar convencida de que hay principios morales que son fundamentales y que estos principios se aplican también a las empresas, de manera que, cuando una empresa no los respeta, se la penalice socialmente con pérdida de negocio, desprestigio, mala prensa, rechazo social, etc.

La segunda limitación es más difusa que la primera, pero, si la segunda no existe (como parece indicar la frase, sin consecuencias aparentes, de Google), la primera poco a poco se va diluyendo hasta desaparecer.

Eso sí (y esto creo que va más en favor de tu postura), se trata de una vía de dos direcciones. Por un lado, la sociedad se preocupa menos por los principios morales y, por eso, no penaliza a las empresas que los incumplen, pero, por otro lado, el hecho de que durante mucho tiempo las empresas hayan actuado de hecho de forma amoral (como dice Alfa), poco ha poco va desgastando los principios morales de las personas que entran en contacto con esas empresas (es decir, todas las personas). Si no defendemos los principios morales, nuestro mercado se irá haciendo amoral, y, al revés, un mercado amoral va haciendo que abandonemos nuestros principios morales.
07/11/09 3:43 PM
"Poder comprar y vender lo más libremente posible es algo bueno, supongo"



No, no creo que sea algo bueno esencialiter. La libertad se especifica por su fin, que en la realidad comercial es la justicia.
En realidad, para que estos actos sean buenos el adverbio que habría que poner es "lo más justamente posible".
En ese sentido, el liberalismo económico, al postular la indiferencia y el relativismo axiológico respecto a qué sea un precio justo, es una ideología perversa.
07/11/09 3:53 PM
Comentario de José Ángel Antonio
Yolanda, yo pienso que el Papa en Caritas In Veritate estaba pensando en dos cosas que ya existen:

- la economía de comunión, de los Focolares
- la compañía de las Obras, de Comunión y Liberación

Y se pueden generar más fórmulas donde el mercado coexista con la gratuidad, subsidiariedad, etc... Varios conceptos de cooperativas, por ejemplo.

La capacidad del hombre de crear cosas buenas, eficaces y originales es grande.
07/11/09 3:55 PM
Comentario de Yolanda
un tipo de mercado y no a cualquier mercado

___________

Sólo hay un mercado. La señora del puesto de manzanas no es conscente de la rueda de mal en la que está inmersa y de la que probablemente es más víctima que otra cosa.

Si la señora del puesto de manzanas empieza a desprecir el beneficio en favor de la solidaridad... se acabó el puesto de manzanas.


JAA:

Si el Papa se refiere a prácticas económicas que revienten el mercado que lo diga. Pero eso ya no es el mercado.

De hecho, las ONGs no católicas que impulsan el llamado Comercio Justo y el Consumo Responsable, hacen caridad para enfrentarse al mercado sin desventaja y también promueven consumo sin sentido, por caridad o solidadridad, como preferirán, sin duda, que se llame. No se puede estar en misa y repicando.

El mercado-mercado sólo es el de la libre y feroz competencia. No se puede mover por otra cosa que por el interés, está en su propia naturaleza.
07/11/09 4:51 PM
Comentario de Yolanda
Plas, plas, plas, plas, plas, luis

Sabes que odio aplaudirte

Pero si hay que aplaudir, se aplaude

(po favor que nadie diga que los extremos se tocan: no es eso, sino que la economía liberal es DE VERDAD esencialmente perversa)
07/11/09 4:55 PM
La perversidad es que la escuela austríaca considera indiferente el valor intrínseco de las cosas, valen porque son demandadas y la oferta es escasa. Este análisis, que puede ser fenomenológico, por arte de birlibirloque se convierte en axiologico cuando dice que no sólo las cosas valen por su precio, sino que DEBEN valer lo que arroja la "ley" de la oferta y la demanda, sin que el Estado pueda intervenir.
Es decir, se pasa del ser, de lo que acontece, al deber ser, lo que debe ocurrir. La "ley" de la oferta y la demanda, que señala una regularidad psicológica o sociológica (el equilibrio de oferta y demanda converge en un precio) se convierte en una "ley moral" (se debe preservar el precio, sin intervenir).

Creo que alguna vez lo tratamos aquí con Bruno, el error parte de una confusión de diversos analogados del concepto de "ley".
07/11/09 5:07 PM
La actitud de Google es oportunista e hipócrita, y más con los medios de filtrado que podrían existir actualmente. De hecho lo tienen, salvo que sólo admite dos categorías: apto para menores y sólo apto para adultos. No hay ningún problema técnico para ampliar las categorías y permitir a los editores el filtrado de anuncios. Tengo publicidad de Adsense en mi blog y hay que andarse con ojo con las palabras claves y con el contenido, porque, por ejemplo, las páginas de contactos para homosexuales se ponen al mismo nivel que la de amistades, con lo que se consideran «para todos los públicos», por lo que hay que activar el filtrado por dominios.

Respecto a la oposición comunismo/capitalismo (que no «mercado», que es una realidad humana tan antigua como la sociedad), en el fondo son las dos caras de la misma moneda: el materialismo economicista, sólo que uno es colectivista y estatalista y el otro, criptoanarquista. Ambos creen (y fuerzan) que la realidad social está dictada por las leyes ciegas de la economía. En el fondo, los dos reducen al Hombre a sólo su estómago (y si no, oigan lo que dice el PP actual gallardonita y del barbas: lo importante es la economía; igualito que Anguita). Paradójicamente, es la izquierda actual la que está llevando la lucha otra vez en el campo espiritual, en el libertarismo, aprovechando que se ha vaciado.
07/11/09 5:11 PM
Comentario de Yolanda
Paradójicamente, es la izquierda actual la que está llevando la lucha otra vez en el campo espiritual, en el libertarismo, aprovechando que se ha vaciado.

__________


ejem...
07/11/09 5:19 PM
Yolanda:

Me niego a creer que las señora de las manzanas o el señor de la fábrica de lápices estén haciendo algo intrínsecamente malo.

Beneficio y solidaridad no están necesariamente contrapuestos. Igual que no lo están que tú desees sinceramente enseñar a tus alumnos y que cobres por tu trabajo. Si tú te interesaras únicamente por el dinero de tu sueldo, procurarías trabajar lo menos posible y te importarían un bledo tus alumnos. Pero también podrías dedicarte a enseñarles por amor al arte sin cobrar, lo cual sería totalmente injusto para con tus hijos. Parece que lo deseable es que estén unidos sueldo y trabajo bien hecho, beneficio y solidaridad, moral y mercado.

Creo que el error de tu razonamiento es que pareces creer que el "mercado" es algo con existencia propia, muy concreto y siempre igual, mientras que pueden existir infinidad de tipos de mercados, con diversas regulaciones, diversas motivaciones, diversos principios rectores, etc.

07/11/09 5:26 PM
El mercado como realidad material está bien, es la sociedad en su materialidad, el cuerpo. Tiene que ser formalizado por la justicia, que es el alma de la sociedad. Para los liberales, el fin de la sociedad se agota en el fin de cada invidividuo. Para la doctrina católica, en la realización de la justicia como realidad inescindible del bien común, que es diverso del bien de cada una de las partes.
Fácil de enunciar, difícilisimo de concretar.
07/11/09 5:32 PM
Comentario de rastri
Bruno:

Esto no es nuevo. Para quien de estas cosas entiende:

El signo del tiempo ANTROPOFÁGICO es un círculo, en forma de serpiente que se muerde LA COLA. O que empieza a engullirse, a comerse a sí misma por la cola.

Esto quiere decir que cuando el Tiempo egocéntrico en su rotación, haya alcanzado el equivalente de los 360 lados concéntricos de un polígono: LA ANTROPOFAGIA DE ESTE TIEMPO ya estará comiéndose a sí misma por la cabeza. Y aquí estamos.

Vaya, a estas alturas. Parece que aún hay quien se ha caído del nido y no se ha enterado

Y sigue sin enterarse que si la empresa no cumple los requisitos de ganar dinero. Pues no es empresa.

Y si no hay dinero, no hay empresa. Y si no hay empresa que gane dinero pues:

-NO HAY DINERO PARA LA CARIDAD DEL POBRE. Es lo que dicen los empresarios claro está. Y nosotros que somos complices de sus ingresos añadimos: Más vale comer tarde que nunca. Pues si nosotros no compramos, ellos qué,..

Bastaria que el Papa, -sí Benedicto XVI- dijera algo así como:
-Hijos mios: El estudio de consecuentas revelaciones nos, en concordancia con tantos estudios científicos: Nos obligan a anunciaros que el el fin del Mundo está tan cercano, que incluso nos, a nos años, pueda ser que lo tengamos que ver.-

Y veríamos el MONSTRUO CONSUMISTA preso de la HISTERICA DEFRACCIÓN caer como breva madura.

Claro que: ¿Qué ciudadano de pais capitalista se atrevería; no ya a andar descalzo con tal de no esclavizar a los hijos del país tercermundista. Sino a subirles el sueldo con tal de que estos tengan con qué comer dignamente,...?

¿O qué Papa se atrevería a anunciar tal cosa?



07/11/09 5:43 PM
Comentario de Carmen
Bienvenido al mundo real. Cuando formas parte de la cadena de producción no eres un ser humano, sino un porcentaje medido según la productividad. En otras palabras estás ahí mientras eres rentable, si dejas de serlo te dan un puntapié.

Así que volvemos a lo de siempre La Doctrina Social de la Iglesia se basa en el corporativismo y la solidaridad, la cooperación y la distribución justa de la riqueza. Pero tropieza siempre con la misma piedra: el egoismo del ser humano.

07/11/09 5:47 PM
Comentario de Yolanda
Me niego a creer que las señora de las manzanas o el señor de la fábrica de lápices estén haciendo algo intrínsecamente malo.
__________

Y yo, no tergivreses.

""pareces creer que el "mercado" es algo con existencia propia""

Hablemos, pues, con propiedad. El mercado, como muy bien ha puntualizado JCA, es consustancial a las sociedades humanas. Hay mercado entre socidades de economía cazadora-recolectora.

He estado hablando de mercado en el sentido perverso que le han otorgado los liberales desde hace unos pocos siglos. Ese sí acaba teniendo una entidad propia y una existencia al margen de todo. Aparentenemente regido por la ciega ley de la oferta y la demanda, el mercado es manejado desde situaciones de ventaja, que genera otras situaciones de evntaja. Nunca es posible el juego limpio.

Ah: mi trabajo no se vende ni se compra en el mercado, soy funcionaria. Podríamos todos los funcionarios docentes dormirnos en los laureles y, de hecho, algunos lo hacen. Otros vivimos con entusiasmo dedicaciones extras que no nos reportan beneficio económico, antes bien, a veces, nos cuestan algunas perrillas de nuestros bolsillos. Ese enstusiasmo nos lo podemos permitir precisamente porque no estamos vendiendo nuestro trabajo, porque no trabajamos con "incentivos", porque a nuestro jefe, llegado el caso, le podemos hacer una pedorreta y seguir siendo magníficos profes, y aún mejores que antes de la pedorreta (Un día de estos lo hago y me voy a quedar la mar de a gusto, ya os contaré)
07/11/09 5:51 PM
Yolanda:

Entiendo entonces que te refieres al mercado puramente libre, sin ninguna limitación más allá de la ley de la oferta y la demanda. Es decir, al "capitalismo salvaje". ¿no? Es para precisar, porque, de otro modo, sucede de nuevo que cada uno usa las mismas palabras para hablar de cosas distintas.

En cuanto a los funcionarios, creo que los funcionarios cobraban por su trabajo, igual que los demás. Los funcionarios, por el hecho de serlo, tienen algunos beneficios más en su "convenio colectivo" (es mucho más difícil echarles, suelen hacer una oposición para entrar en lugar de una simple entrevista de trabajo, etc.), pero no se diferencian en nada sustancial del resto de trabajadores. Tu trabajas porque cobras y, si no cobrases, como es lógico, te dedicarías a otra cosa. Es decir, de nuevo, sueldo y hacer bien el propio trabajo no están reñidos necesariamente, de la misma forma que no tienen porqué estar reñidos beneficio y solidaridad, mercado y principios morales, etc.

07/11/09 6:10 PM
Comentario de Yolanda
pero no se diferencian en nada sustancial del resto de trabajadores (los funcionarios)

_______

sustancialísimo: no hay quien me eche (vamos, tendría que matar a un alumno y, en ese caso, el menor castigo sería quedarme sin trabajo) y no genero beneficios a ninguna empresa que haya invertido en la producción del servicio que presto. Eso es sustancialísimo.

Mercado (lato sensu) y principios morales, sí.

Capitalismo y principios morales, imposible.

07/11/09 6:22 PM
Yolanda:

No me digas que no. La izquierda clásica marxista ha mutado en progresismo (antes existía también, pero estaba en fase embrionaria). Mira a ZP y adláteres (o a Gordon Brown e incluso . ¿Qué ha quedado del discurso materialista dialéctico?: Nada (salvo levantar el puño —cogerse el cuerno—, clientelismo y demagogia barata). Se ha llenado con relativismo, libertarismo sexual, eugenesia, eutanasia, multiculturalismo, ecologismo radical,... Lo mismo está pasando en la «izquierda eclesial» (Boff, Küng, etc.). Están pasando de la lucha de clases (disfrazada de teología) a una especie de panteísmo evolutivo progresista (retomando a Theillard de Chardin). Si no, echa un vistazo a sus colaboraciones con programas de la ONU, en especial en lo que se refiere al diálogo interreligioso y la Carta de la Tierra.

luis:
La escuela austríaca es más neutra, menos positivista y menos determinista de lo que dices. De hecho, distinguen entre precio y valor aunque, como en sus postulados entra la decisión individual humana, consideran que el último, al ser personal, depende del individuo y del tiempo. Aunque sus postulados son algo reduccionistas, no suelen caer en el síndrome de Pigmalión (error de tomar lo que es un modelo por la realidad). Por ejemplo, no creen en las curvas de oferta y demanda (salvo como herramientas), ni distinguen propiamente dicho entre macro- y microeconomía. Creo que los confundes con los «neocon» (que se basan más en los postulados de la monstruosidad de Ayn Rand) y no son ultraliberales, sino antiintervencionistas, que no es lo mismo: creen en la necesidad de la Ley y en el Estado como responsable y garante de ella, y son muy críticos del sistema económico (y sobre todo financiero) de este siglo; más bien tienen como antecedente a la Escuela de Salamanca.
07/11/09 6:24 PM
Comentario de Yolanda
JCA:

mi "ejem" era de asentimiento y lástima al mismo tiempo
07/11/09 6:26 PM
Comentario de rastri
Yolanda si no eres ignorante eres una mundanal servidora de sus efimeros interes:


Hablemos, pues, con propiedad. El mercado, como muy bien ha puntualizado JCA, es consustancial a las sociedades humanas. Hay mercado entre socidades de economía cazadora-recolectora.
________________

¿Donde queda, pues, todo aquello que en el Paraiso Terrenal se te ofrecía gratuitamente?. Y si lo has perdido: llora por el dolor de tu culpa. Pero no te justifiques ante tu ansiedad depredadora
07/11/09 6:35 PM
Yolanda:

Je, je, desde luego es muy importante, sobre todo para ti o a la hora de pedir una hipoteca al banco.

No, lo que quiero decir es que los principios que regulan la relación entre tu empleador y tú son, en esencia, los mismos que los de cualquier otro trabajador. Tú le proporcionas a tu empleador (supongo que la Comunidad, en tu caso) una contraprestación en forma de trabajo por el dinero que él te paga.

Como en ningún país el mercado es totalmente libre, esa relación laboral tiene una serie de restricciones legales, como por ejemplo las limitaciones del despido libre, que son muy variadas: en el caso más normal la obligación de dar una indemnización, para los funcionarios (españoles) la casi imposibilidad de despedir, para los directivos de un banco o gran empresa una serie de blindajes por contrato, para un autónomo ninguna restricción... Son casos distintos, pero dentro de la mismos principios fundamentales de la relación empleador-trabajador, creo yo.

Dices: "Mercado (lato sensu) y principios morales, sí. Capitalismo y principios morales, imposible." Ahora entiendo mejor, pero me temo que tendrías que darme aún una definición de lo que entiendes por "capitalismo", porque sigue siendo un término demasiado vago para mí.
07/11/09 6:52 PM
Comentario de Yolanda
¡¡¡¡mundanal servidora de sus efimeros interes!!! ¡¡¡MI ANSIEDAD DEPREDADORA!!!

jajajajajjaja

rstri, hijo, si no fuera por lo de tu... mmm, eso, lo de tu... bueno, eso que te pasa...sería para pedir que te banearan para siempre...
Venga,voy a llorar por el dolor de mi culpa.
07/11/09 6:58 PM
Comentario de Yolanda
Mira, Bruno, si hay que dar una definición de capitalismo...

No es mi especialidad.

Pídesela a Rastri. Algo tiene que ver con ansiedades depredadoras.
07/11/09 7:00 PM
Comentario de rastri
Yolanda:

Según tú: Capialismo es la "humana consubstancia" del mercado que justifica el comer; y el beber. Y sobre todo que no te coman.

Ya lo dijo Cristo; Él que era pobre y todo lo confiaba a Dios: -Si no coméis mi carne y no bebéis mi sangre no tendréis vida eeterna.

Yo que soy pobre y como no ambiciono comer a otro que sea más rico que yo,.. No me veré por su riqueza contaminado.

07/11/09 7:54 PM
Comentario de Enrique
Definición práctica del mercado actual, que recibí el primer día de uno de mis primeros trabajos, de boca del jefe:

"Donde haya una peseta a ganar, no existen familiares ni amigos"

¿Cómo pedir a una sociedad totalmente relativista que aplique "criterios morales" a las empresas? Especialmente cuando los que deben regular y legislar no los tienen ¿Qué criterio van a aplicar?
07/11/09 8:03 PM
Comentario de Yolanda
rastri: no pongas en mi boca ni en mi pensamiento lo que yo no haya dicho, y anda, déjame llorando mis culpas, que aún no había terminado de llorarlas, y vienes a zaherirme de nuevo. Ten piedad de esta mundanal servidora de efimeros interes, de esta depredadora ansiosa, y déjame llorar mi culpa tranquila.
07/11/09 8:07 PM
Comentario de rastri
Yolada:

Yo también lo siento; perdona. Perto es que eso de pedir que me "banearen para siempre" me ha hecho poner firme y con el réspice salido,.. Yo sé que a veces pico y escuezo.
07/11/09 8:25 PM
Comentario de Yolanda
Venga, no pasa nada, dejémosnos de réspices y asunto concluido. :)
07/11/09 8:43 PM
Comentario de Miguel Antonio Barriola
Lo triste es que Google anuncia en una página católica como Aciprensa.
Durante mucho tiempo, cada vez que salía una noticia sobre marchas de orgullo gay o temas relacionados, aparecían variados anuncios de hoteles gay por todas partes.
Según los directivos de Aciprensa tales avisos no aparecían en todas las pantallas y, dada la insistencia de muchas protestas, iban desapareciendo y hace tiempo que no se presentan más.
Pero, siempre me he preguntado, hasta qué punto una página católica está vinculada con una empresa de tal tipo, que no pueda prescindir de la misma, dada la sorna evidente, con que rodea las noticias que se ofrecen.
07/11/09 8:49 PM
luis,

¿qué es exactamente el 'bien común' según la Iglesia?
Dame referencias bibliográficas, por favor.

¿Puedes desarrollar un poco más lo del fin de la sociedad según los liberales y según la doctrina católica? ¿Cuáles son los aspectos esenciales en los que se puede estar de acuerdo y en los que no, con la escuela austríaca?

Gracias.
07/11/09 9:17 PM
jajaja Asrone, hace falta un curso para eso.

Brevemente, bien común es el fin de la sociedad. Todo bien tiene razón de fin, ergo, el fin máximo será el bien común máximo. Mi maestro dominico definía el bien común como la verdad, el bien y la belleza participados socialmente. Como es el bien del todo social, es mejor y más divino que el bien de las partes. Pero como el todo social es accidental, los que participan de ese bien común son las partes. Propiamente, bienes comunes son los bienes difusivos y participables, no los materiales. De modo que el bien común está constituido por la justicia, la paz, el orden, la belleza, la cultura y el conocimiento. El producto bruto y la economía están en función de ese bien común, sin propiamente constituirlo, a fuer de bienes materiales y no participables.

Te buscaré bibliografía. Es muy bueno el libro de Charles de Koninck, "De la primacía del bien común contra los personalistas", que destruye la tesis Maritaniana de que el bien de las personas es superior al bien común.

Los liberales suelen caracterizar la definición anterior como colectivista, y desarrollan dos definiciones de bien común,

a) la moderada, propia de los democratas cristianos y de Maritain, el bien común como las "condiciones para llevar una vida buena o virtuosa o reaizarse como persona". La definición tiene algún eco en la doctrina postconciliar. El bien común sería un poco como las reglas de juego en que las personas, verdaderos fines últimos de la sociedad, alcanzan su fin último. El estado debería ceñirse a garantizar la paz de los "individuos" (único objeto de sus afanes) para que la "persona" que trasciende al Estado, logre su propio bien.
Es muy bueno al respecto la crítica a esta concepción por parte de Leopoldo Eulogio Palacios, "El mito de la Nueva Cristiandad"

b) la extrema, propia de las corrientes liberales. El bien común es sólo la suma de los bienes individuales. Como la "sociedad no existe", al decir de Margaret Thatcher, bien común es sólo la suma aritmética del capital que cada individuo forja conforme las reglas del mercado. El Estado existe para proteger el bien individual de cada uno y hacer respetar las reglas de juego.
07/11/09 9:51 PM
luis

Ya lo sé, jaja! Supuse que entenderías 'de forma resumida'. Espero la bibliografía; cuando puedas. Es un tema que me interesa mucho. ¡Gracias!
07/11/09 10:41 PM
luis:

A mí también me interesa.
08/11/09 1:22 AM
Bueno, ahí les hice un compacto hiperconcentrado de doctrina sobre bien común, que resume un par de volúmenes sobre el tema. Les recomendé también dos libros muy buenos, el de De Koninck (difícil de conseguir) y el de Leopoldo Palacios, supongo que más fácil. Huyan como de la peste de "La persona y el bien común", de Maritain, salvo que lo usen como catálogo de errores en la materia.

Encíclicas, no sirven mucho, porque no son sistemáticas, atienden a aspectos fragmentarios y están muy mezcladas como para una filosofía del bien común.

Voy a buscar algo más general, a ver si lo encuentro.

Mientras, no desdeñen el resumen de arriba. Está todo, muy concentrado. Pueden plantear los puntos que no entiendan o las objeciones que les surjan.
08/11/09 1:34 AM
Comentario de Cristhian
Una vez le pregunte a mi abuelo si el creía en el capitalismo o en el comunismo, y me contesto: "hijo es lo mismo, son un grupito de vivos aprovechándose de un montón de tontos para vivir a costillas de ellos".

Yo creo que solo en la medida que Jesucristo entra en la vida de las personas se vuelven solidarias con los demás, conozco ricos que son de lo mas dadivosos (y sin hacerle publicidad), pobres que son de lo mas roñosos, ricos que solo hacen caridad si salen en la foto y pobres que dan todo cuanto tienen por otros. Diferencia? Jesucristo en su vida.

08/11/09 3:45 PM
Comentario de Yolanda
Cristhian:

De todas las combinaciones que has hecho con los términos pobre/rico y dadivoso/roñoso, hay una imposible: la del rico dadivoso. Si fuera dadivoso en la medida en que se precisa que lo sea un rico, entonces deja de ser rico.

Claro que los términos pobre y rico son relativos (¿soy rico? ¿comparado con quién?). Siempre me ha hecho gracia escuhar que la verdaera pobreza consiste en "no tener apego" a las riquezas... Me asalta entonces incluso una exclamación grosera: ¡C..., si no tenemos "apego" demostrémoslo desprendiéndonos de verdad de todo eso a lo que decimos no le tener apego!

Y es que sí tenemos demasiados apegos. Dar lo que nos sobra (véase el Evangelio de hoy,y la Homilía de don Guillermo) es facilísimo.
08/11/09 4:34 PM
Comentario de Pedro-1
Si Google atiende las quejas de miles de clientes con el fin de hacer buenos negocios, no se entiende que si se aprueba la nueva ley que liberalizará aún más el aborto. no descartan cambiar su política de no incluir los anuncios de las clínicas abortistas.

Por otra parte, ¿qué tenemos en este caso de Google? Una empresa que se mueve sólo por criterios de beneficios frente a miles de otras empresas que se niegan a publicitarse si se hace junto a publicidad de clínicas abortivas. ¡Pues muy bien por por esos empresarios! En el terreno empresarial sobreabunda el bien, los criterios morales.

Por eso, no estoy seguro de que Google considere que está por encima del bien y de mal. De donde nace el problema es de que haya tantos gobiernos, democráticos o no, que consideran que se puede matar a un niño cuando está en el vientre de su madre. Y que este crimen es un actividad absolutamente legal y se realiza por parte de médicos, y enfermeras, clínicas y hospitales absolutamente legales. Que están debajo de nuestros pisos o a unos pocos metros o kilómetros.

Quien ha perdido las consideraciones morales o nunca las ha tenido es un señor votado para presidir el Gobierno de España por unos once millones de españoles. Y muchos de estos millones de españoles que volverán a votar a unos políticos mentirosos, indecentes e inmorales en 2012. No hay que irse a los EE.UU para encontrar en una empresa enorme, en un ente, al monstruo que nos devorará. Es nuestro vecino, el doctor que extrae los restos del niño, es la ministra guay que dice que el aborto defiende al niño (sic) o que se evita ir a la carcel a las mujeres, o que el aborto es un derecho de la mujer, son unas teles que en series de televisión bombardean con la ausencia de moral, donde aparecen actrices que dicen a sus hijas mirando a la cámara: “¡Pero cómo vas a tener un hijo si sólo tienes diecisiete años!”

El menos culpable es el sistema económico. Es más culpable la enfermera que está recogiendo los pedazos junto a la madre del niño. El sistema político y económico maoísta también permitía millones de abortos. Cada uno de nosotros podría conseguir que no se anunciase en ningú país los abortorios e incluso que no existiesen.
08/11/09 6:58 PM
bruno:

no he leído el resto de comentarios por cuestón de tiempo, pero respondo al tuyo:

"Sí, pero que se jacten de ello públicamente, sin que intenten encubrirlo ni les parezca algo especialmente reprobable es algo cualitativamente distinto."

No sé no sé: por lo menos se le empeiza a ver la cara a la bestia. No sé que es peor, si disimular la evidencia o reconocer con desvergüenza la verdad del funcionamiento perverso de las empresas, hoy en día. El primer caso se trata de un fariseismo, en el segundo caso al menos ya se ahorra uno el trabajo de desenmascarar el disimulo.
08/11/09 7:27 PM
Alfa:

Sí. Como es lógico, lo mejor sería que ni se hiciera ni se jactasen de ello.

Tú has considerado la cuestión desde el punto de vista de luchar contra ese mal y, por eso, te fijas en que, al menos, las cosas están claras. Lo cual, en efecto, es de agradecer.

Yo, en cambio, he pensado en el asunto desde el punto de vista de una sociedad a la que no le parece mal que las empresas presuman de que sólo se mueven por dinero, sin importarles en absoluto la vida humana. En ese sentido, se trata de una muestra de que nuestra sociedad está muy enferma y, por eso, me deja mal sabor de boca.

Saludos.

08/11/09 9:42 PM
Pedro-1:

Yo hablaba de algo distinto. Por supuesto que los que realizan abortos y los políticos que lo permiten tienen una responsabilidad directa y única en el aborto. Muchísima más que Google o cualquier otra empresa.

Lo que yo intentaba señalar es algo diferente: entiendo que alguien se equivoque y piense que el feto no es un niño y que el aborto es algo bueno. Es un error gravísimo, pero lo entiendo. Sin embargo, lo que me resulta incomprensible y terriblemente repugnante es alguien que dice que le da igual si el feto es un niño o no y si en el aborto se matan niños o no, porque lo único que le importa es el dinero. Eso ya me deja sin palabras. Y eso sí que tiene que ver con el sistema económico.

Saludos.
08/11/09 10:06 PM
Comentario de Pedro-1
Bruno:
Probablemente los que dirigen esa empresa son partidarios de las leyes del aborto. Dicen que les da igual lo que haya en el vientre de la madre para justificar los anuncios de clínicas abortistas en los países donde no hay protestas. Les da igual porque deben de pensar que no son niños. Claro que sería monstruoso considerar que son niños y anteponer el beneficio empresarial a contribuir a que esas vidas sean destruidas. No se puede ser tan malo. Tendrían que ser como un político que se dice católico y va a votar a favor de la ley. Políticos del PSOE o del PNV que no romperán la disciplina del partido porque perderían su carrera política.
¡Pero cuántos han mirado hacia otro lado y han recibido dinero y han piropeado a quienes han tenido y tienen una responsabilidad directa y única en el aborto! Lo que decía su boca lo desmentía su conducta complaciente con el poder manchado de sangre en actos públicos y en bodorrios.
08/11/09 11:40 PM
Comentario de Pedro-1
Errata: no "bodorrios", festejos grandiosos
08/11/09 11:45 PM
Comentario de Marcos
"La escuela austríaca es más neutra, menos positivista y menos determinista de lo que dices. De hecho, distinguen entre precio y valor aunque, como en sus postulados entra la decisión individual humana, consideran que el último, al ser personal, depende del individuo y del tiempo."
---------------------------------

JCA. Como siempre llego tarde a los debates porque no entro todos los días por la web, intentaré resumirlo:

La diferencia entre la economía bajo el punto de vista de la DSI y la de las escuelas de pensamiento económico liberal, es más profunda que meras curvas de producción, de oferta, tasas, organizaciones del mercado, estructuras productivas, etc. Nuestra principal diferencia es de valores.

Mientras que el liberalismo o, lo opuesto, el capitalismo de Estado (marxismo) separa cualquier actividad económica del escrutinio moral o ético, nosotros estamos obligados a no sólo valorar el resultado final de una teoría económica, sino los pasos y métodos que se utilizan para alcanzar ese fin, junto con su finalidad misma: La economía al servicio del hombre y el bien común y no el hombre al servicio de la economía.

Algunos católicos argumentarán que el liberalismo clásico no es el actual. Sí, es cierto. Sólo hay que leer a John Locke (el padre del liberalismo), pero también hay que recordar que Locke era del S. XVII, de la tradición cristiana medieval calvinista y creía en la existencia de un orden moral objetivo y superior a la ley positiva. Pero, en el fondo, era inevitable que el germen individualista de su filosofía (y la económica) se transformara, siglos después, en lo que hoy es.

Saludos



09/11/09 12:15 AM
Comentario de Marcos
"lo que me resulta incomprensible y terriblemente repugnante es alguien que dice que le da igual si el feto es un niño o no y si en el aborto se matan niños o no, porque lo único que le importa es el dinero. Eso ya me deja sin palabras. Y eso sí que tiene que ver con el sistema económico."
-------------------------------------------

Bruno

Entiendo bien lo que dices (y sientes) al ver pautas y prioridades - con ejemplos papables como el que traes- tan alejadas de una sociedad con un mínimo de dignidad.

De todas formas, Bruno, no es una mala señal (aunque no sea una victoria moral, todavía) que la sociedad comience a usar las mismas herramientas de las que dispone la empresa en términos de marketing económico y practiquen boicots por principios éticos y morales. Así se presiona a una empresa que carece del elemento moral en su actividad y, a su vez, actúa de ejemplo catalizador en una sociedad tan despojada de valores.

Hay que tener fe. Aunque sean pocos, tímidos, insuficientes, se empiezan a percibir ciertos cambios de actitud en una sociedad vacía y sin esperanza. A lo mejor nosotros no llegamos a verlo, pero eso es lo que menos importa.

Saludos


09/11/09 12:35 AM
Comentario de Marcos
Capitalismo y principios morales, imposible." Ahora entiendo mejor, pero me temo que tendrías que darme aún una definición de lo que entiendes por "capitalismo", porque sigue siendo un término demasiado vago para mí.
-----------------------------------------

Aunque ese párrafo iba dirigido a Yolanda, intento responder

A la palabra “mercado” y “capitalismo” le sucede lo mismo que con la “democracia”. No son definiciones monolíticas puesto que su comportamiento y resultado se enmarca, siempre, en la política-económica de un país o en un determinado conjunto de bienes y servicios (mercado de valores, acciones, derivados, materias primas etc).

No en vano existe una rama especializada en economía política. Así, pues, cuando hablamos de capitalismo, tenemos un modelo de capitalismo en Dinamarca, otro en China, otro en US, etc. que se aproximará más o menos a un modelo más ético dependiendo de la política fiscal, estado del bienestar, justicia redistributiva, modelo productivo, etc (ninguno se acerca a la DSI 100%) y otros directamente están en las antípodas del catolicismo.

En las diferentes encíclicas desde la Gran depresión, se considera beneficioso para el desarrollo humano al capitalismo, un sistema económico de libre mercado, respeto a la propiedad privada e iniciativa personal. Pero sólo se menciona el concepto general para diferenciarlo del capitalismo de Estado (marxismo), y bajo la condición que se articule un modelo económico que fomente y proteja a la familia como núcleo principal de una sociedad, la justicia social, principio de subsidiariedad, etc.

El beneficio (objetivo principal en una actividad empresarial privada) no es incompatible con ética, moral. Ejemplos tenemos en todo el mundo.

Otra cosa es que sea considerado en las diferentes escuelas de teoría económica. Y no lo es. Aunque en los últimos años se está creando una corriente a favor de un capitalismo bajo modelos económicos más ajustados a la economía real (la productiva) y muy crítico con la superestructura (economía financiera). A esta última es muy difícil aplicar cualquier escrutinio ético. No está diseñada para eso, sino para todo lo contrario.

Saludos
09/11/09 12:52 AM
Comentario de nachet
He seguido con sumo interés el debate, y aprendido, pues mis conocimientos son muy superficiales en el tema económico. Todos los mensajes me han aportado, aunque creo que me quedo sobre todo con la definición final de Marcos, me parece la más ajustada.

Supongo que finalmente no es solamente un tema de conocimientos técnicos sobre economía, igual que la experimientación con embriones no es un tema sólo de conocimientos médicos. Se trata de ética y moral.

La economía de mercado es la natural en las relaciones laborales entre las personas, pero si no está regulada por unas normas éticas, el beneficio económico se transforma en el bien absoluto en sí mismo.

Los cristianos lo tenemos claro. Ya dijo Jesucristo que no se podía servir a Dios y al dinero. Todos aquellos que colocan el lucro en su medio de ganarse la vida por encima de los mandamientos de Dios (y son muchísimos hoy en día los que lo hacen), ya han decidido a quién servir. Y Cristo no prometió a esas personas un futuro muy halagüeño el día del Juicio.
09/11/09 10:36 AM
Comentario de nachet
Luis, te agradezco tu útil ultrarresumen sobre la definición de bien común. Me queda preguntarte donde situa la definición del bien común (si es que considera que tal cosa existe, que supongo que sí), el análisis economicista de la historia que realiza el marxismo.
09/11/09 10:40 AM
Nachet, el marxismo es materialista. Toda concepción materialista carece de la idea de Bien, y sobre todo de la de bien común, que es un bien máximamente espiritual y comunicable, conforme los versos:
"True love in this differs
from gold and clay;
that to divide
is not to take away"
09/11/09 11:07 AM
luis, un articulista del Instituto Juan de Mariana me dice lo siguiente:


El liberalismo como filosofía política no postula que cualquier intercambio es "bueno" o "moral". Simplemente no hace juicios de valor, pues estos corresponden a las personas que subjetivamente evalúan el bien/servicio y deciden intercambiarlo o abstenerse. El liberalismo se limita a postular que es injusto/ilegítimo iniciar la fuerza contra otra persona que procede pacíficamente. No es una ideología relativista, pues define claramente derechos individuales en contra de otras ideologías colectivistas. Si es neutral con respecto a los juicios de valor o "concepciones de la vida buena" que hacen las personas, simplemente porque pertenecen a otra esfera y el liberalismo solo se ocupa de la dimensión política (ie. cuándo es legítimo el uso de la violencia en las relaciones humanas).

La escuela austriaca hace ciencia, y la ciencia no puede verse afectada por juicios de valor. El precio de un bien viene determinado por su escasez y demanda, y para que sea demandado basta que alguien lo valore subjetivamente aunque tú creas que no tiene ningún valor intrínseco. Así es como se forma el precio en la realidad, y afirmar que "no debería ser así" porque "el producto tiene (o no tiene) valor intrínseco" es negarse a hacer ciencia.

La economía de la escuela austriaca (en principio, de cualquier escuela) es "value-free", y en este sentido no establece que el precio en un intercambio libre es "justo". El precio es el que es, y la ciencia económica se ocupa únicamente de explicar cómo se forma. Es el liberalismo, en tanto ideología política, el que afirma que el precio acordado por dos personas libremente es un precio "justo" en el sentido de que no se han violado derechos y debe respetarse la decisión de los afectados aunque no agrade a terceros. Pero, de nuevo, al liberalismo tampoco le atañe juzgar la "bondad" o "dignidad" de ese intercambio de acuerdo con una concepción más estrecha de la vida buena. El liberalismo establece un marco en el que la gente puede interactuar pacíficamente, siguiendo su particular concepción de la vida buena. Yo, como tantos liberales, tengo mi particular visión de la vida buena. Hay muchas acciones legítimas/pacíficas que desapruebo o que rechazo para mí, pero esta es una cuestión distinta de si la gente tiene derecho a hacerlas (y yo tengo derecho a impedírselo por la fuerza).
09/11/09 12:11 PM
jajaja
Una frase:"el liberalismo... no hace juicios de valor"
y la siguiente; "el liberalismo se limita a postular que es injusto/ilegítimo usar la fuerza"...

Otra: "no es una ideología relativista"... y a continuación, "es neutral frente a los juicios de valor o concepciones de la vida buena", nada menos

No sigo. Contradicción tras contradicción. No es ni siquiera un razonamiento, es un enganche de slogans.

09/11/09 12:27 PM
Pues nada, habrá que leer a Tommaso y 'La justicia en los contratos' de Pedro Fernández:

QUESTIÓN 77. Sobre la compraventa

Artículo 1. Si alguien puede vender una cosa en
más de lo que vale 63
Artículo 2. Si la venta es ilícita por causa de
un defecto de la cosa 81
Artículo 3. Si el vendedor está obligado a manifestar
el defecto de la cosa vendida 83
Artículo 4. Si es lícito comerciar 97



CUESTIÓN 78. Sobre la usura

Artículo 1. Si recibir dinero por una cosa
prestada es injusto 107
Artículo 2. Si está permitido exigir algunas ventajas
a cambio del dinero prestado 131
Artículo 3. Si todo lo que alguien ha ganado
por un dinero usurario, está
obligado a devolverlo 231
Artículo 4. Si pedir usuras es pecado 241



http://www.unav.es/pensamientoclasico/libro80.html

http://www.unav.es/pensamientoclasico/Au%20PedroFern%C3%A1ndez.html
09/11/09 2:09 PM
Complementalo con la Encíclica Vix Pervenit, de mi amado Papa Lambertini Benedicto XIV, el Papa más genial de los últimos trescientos años.
09/11/09 5:26 PM
Comentario de nachet
asrone.

A propósito del texto que cuelgas del articulista del Juan de Mariana, a mí también me ha chocado, como a luis, la contradicción de afirmar que el liberalismo no hace juicios de valor, para en la siguiente línea establecer sin más discusión que es injusto o ilegítimo (ambos términos son juicios de valor) proceder con fuerza contra quién actúa pacíficamente.

También me ha chirriado, como médico, la expresión: "La escuela austriaca hace ciencia, y la ciencia no puede verse afectada por juicios de valor", que cae en el ciencismo. Como ya he comentado en alguna ocasión en este blog, utilizar el término "la Ciencia", con mayúsculas, y sin especificar, atribuyéndole una autoridad intrínseca e indefinida, es inexacto y supone una falacia de autoridad (aquí una definición en la wiki, que tanto gusta a luis ;-) http://es.wikipedia.org/wiki/Argumentum_ad_verecundiam

Primero hay que definir lo que es la ciencia. Su sentido primario es la del conjunto de conocimientos y técnicas por las cuales la razón humana conoce la naturaleza. Como es inevitable, tratándose de la razón humana, por supuesto que se realizan juicios de valor a la hora de investigar la naturaleza (la filosofía o la teología también son ciencia en el sentido primario del término).

Si se refiere al método científico, como herramienta empleada para la investigación científica y considerada como la forma más objetiva (nunca completamente) de acercarse al conocimiento de la naturaleza, debería explicar el autor, de qué forma la escuela austríaca se acerca a la naturaleza de la economía utilizando ese método. En función de la validez con el que el método científico se puede aplicar a un campo del conocimiento, se distinguen las ciencias entre exactas y no exactas (y esta definición tampoco es totalmente veraz). La economía no se halla en el grupo de las ciencias exactas.

Si la escuela austríaca postula que el valor de un bien o servicio en el libre intercambio es "value-free", realiza una definición que se podría catalogar de científica (aunque sería impugnable, según el método científico). Sin embargo, cuando el liberalismo cataloga de "justo" el libre intercambio, por supuesto está realizando un juicio de valor, y en absoluto es neutral o "científico".

Un saludo.
09/11/09 8:22 PM
Luis y nachet,

Llego tarde, solo quería aclarar posibles confusiones semánticas en relación con mi comentario en el IJM. Como partimos de bases distintas creo que es mejor que primero definamos los términos.

Cuando digo que el liberalismo no hace "juicios de valor" me refiero a que es neutral frente a las distintas concepciones de la vida buena (ie. permite en su marco cualquier proyecto de vida/conducta/acción que la persona considere subjetivamente deseable/moral). La única limitación que impone es el respeto del mismo derecho en los demás (ie. considera ilegítimo el uso de la fuerza contra una persona pacífica - asesinato, violación, robo, fraude, asalto etc.).

En este sentido, legitimidad y virtud/moral/valor se encuentran en dos planos distintos: la legitimidad hace referencia al uso de la fuerza (cuándo está justificado su uso en sociedad - ej. en legítima defensa, para obtener restitución tras un crimen etc-), la virtud/moral/valor hace referencia al fuero interno de cada uno, a su consideración de lo que es recto, digno etc. Es la distinción entre lo debería ser legal (porque no atenta contra la libertad de nadie) y lo que es moral o virtuoso (en atención a una escala de valores más profunda o una determinada concepción de la vida buena, por ejemplo la católica): ser infiel no debe estar penado pero no es virtuoso, gritar a tu hijo no debe estar penado pero es indigno, fumar o apostar no debe estar penado pero es un vicio etc.

La justicia no se define, desde esta perspectiva, en base a una moral particular o concepción de la vida buena, sino en base a la necesidad de articular una estructura de derechos que permita la convivencia en sociedad, la paz y el prosperidad dada la naturaleza del hombre y el mundo en el que vive (bienes/recursos de uso rival/excluyente, incertidumbre, información dispersa, tácita y subjetiva etc.). La justicia es un marco en el que se permite cualquier concepción de la vida buena, penando solo aquellas que interfieren violentamente en la trayectoria de los demás.

Espero que se entienda mejor la distinción.

Luis, en efecto, no es un razonamiento. No estoy tratando de justificar nada. Simplemente, en vista del hombre de paja que esbozaba el comentario colgado en el IJM, me limité a explicar/definir conceptos, distinguiendo el liberalismo (filosofía política) de la escuela austriaca (metodología económica, value-free en todas las dimensiones, también en la política, aunque sus conclusiones lleven a posiciones liberales). Te recomiendo un poco más de humildad, y predisposición a entender lo que el otro intenta explicar, la próxima vez que leas sobre conceptos con los que no estás familiarizado.

nachet, sobre el método de la escuela austriaca: http://www.albertesplugas.com/blog/2009/10/la-mejor-introducci%C3%B3n-a-la-escuela-austriaca.html

Un saludo
16/11/09 5:43 PM

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Bruno Moreno

Bruno Moreno

Bruno Moreno Ramos es laico y ha sido bendecido por Dios con dos hijos y una esposa mucho mejor de lo que merece. Es físico y teólogo, además de trabajar como traductor e intérprete jurado. A pesar de su escasa habilidad literaria, se empeña en ofrecer al mundo sus ocurrencias sobre todo y nada en este blog, siempre desde la fe católica y la razón. También colabora regularmente con Radio H.M. Para purgar sus pecados, forma parte del Consejo de Redacción de InfoCatólica.

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