InfoCatólica / La Esfera y la Cruz / Categoría: Política y derecho

13.03.17

Límites a la libertad de conciencia (II)

En el post anterior decíamos que, a pesar de ser un derecho fundamental, la libertad de conciencia no es un derecho absoluto, y que la sinceridad de la conciencia es una exigencia básica para cualquiera que quiera invocarla. Sin embargo, ese no es su único límite. La libertad de conciencia también debe ceder y limitarse cuando su ejercicio afecta los derechos de los demás, o el bien común.

En un mundo simple e ideal todos los derechos se ejercerían sin límites ni problemas. Todos opinaríamos, nos desplazaríamos y viviríamos sin afectar jamás los derechos de otros. Sin embargo, eso solo será posible cuando vivamos completamente aislados. Nuestro mundo, en cambio, está lleno de conflictos entre derechos, y de interacciones sociales cada vez más complejas. En nuestro mundo, los derechos, incluso aquellos que todos reconocemos como fundamentales, deben limitarse cuando afectan los derechos de los demás.

Para resolver los conflictos entre derechos fundamentales no hay reglas directas y fáciles, porque las particularidades de cada caso son muchas. En principio, podemos hablar de dos grandes reglas. La primera es que debe darse prioridad a un derecho fundamental por sobre otros derechos (de un colectivo, o del Estado). Por ejemplo, si un médico se niega a hacer un aborto por motivos de conciencia, debe respetarse su derecho por sobre el de la mujer, porque no existe un derecho fundamental a practicarse un aborto.

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27.02.17

Límites a la libertad de conciencia (I)

Luego de aclarar en algo las aguas sobre la libertad de conciencia, religión, culto y otras más, habíamos quedado de hablar sobre los límites de esos derechos. Nuestros visitantes, sin embargo, se abalanzaron a discutir sobre el tema. Que no puede tolerarse que le digan degenerado a un homosexual, o que va a ir al infierno; ni que la florista se niegue a atender una boda gay; y que no hablen de libertad religiosa los que no cumplen todos los preceptos de una religión. En otras partes incluso se pide que se prohíba a las Iglesias enseñar sobre la homosexualidad.

Lo que piden, en definitiva, es que haya límites a la libertad de conciencia y religiosa… y tienen razón. Al menos en parte.

Las disciplinas jurídicas desconfían de los derechos absolutos. Summum ius summa iniuria reza un aforismo, uno de los primeros que se enseñan en la escuela de derecho. Establecer un derecho como absoluto e intocable, habitualmente provoca mucho más daño que bien. Hacer justicia, en cambio, casi siempre parte por fijar una regla general y luego rodearla de excepciones y distinciones. Las libertades de religión y de conciencia, no son la excepción.

Al mundo moderno no le gustan las distinciones ni excepciones, prefiere las cosas simples. Le gustan los memes y los titulares, y también los derechos absolutos expresados en términos sencillos. La libertad de expresión, por ejemplo, se presenta como un derecho sacrosanto a expresar lo que yo quiera y de la forma que quiera. Si va al lado de una foto de Voltaire y en letras blancas, mejor que mejor. Parece que cualquier forma de límite a su ejercicio, es una carga intolerable para cualquier sociedad democrática, y pensar siquiera en censurar un periódico o un sitio web es la obra del demonio y de las dictaduras.

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15.02.17

Libertad religiosa, de conciencia y de culto

A medida que Occidente se aleja más y más de sus raíces cristianas, los conflictos entre las élites sociales y la minoría cristiana se vuelven algo inevitable. El pastelero que no quiere atender una boda gay, o el médico que se niega a practicar un aborto, son apenas la punta del iceberg. En ese escenario, la libertad religiosa deberá luchar por su espacio en la sociedad, a pesar de ser un derecho fundamental, a medida que nuevos “derechos” parecen exigir que se la límite y restrinja. Sin ir más lejos, los llamados derechos sexuales y reproductivos, o el derecho al aborto, jamás han sido consagrados como fundamentales en los tratados internacionales, pero ya reclaman precedencia sobre la libertad religiosa.

¿Qué es entonces la libertad religiosa? Para entender bien en qué consiste y cuando se aplica, conviene comenzar por aclarar lo que no es.

En primer lugar, libertad religiosa no es el derecho a tener una religión, o un conjunto de creencias espirituales, o a no tener ninguna. Para eso, bastaría la libertad de conciencia, que impide al Estado perseguir a los que tienen una idea o la expresan, sin importar si versa sobre un asunto espiritual, filosófico, político o científico. Si quiero pensar que el cielo es rosa, que Trump es el anticristo, o que un feto no es un humano, tengo la libertad de hacerlo, sin importar lo absurdas que sean esas ideas. Otros pueden pensar que es igual de absurdo creer que un pan es el cuerpo de Cristo o que viviremos para siempre en el cielo, pero ese no es el punto. El punto es que no necesitamos libertad religiosa para proteger el derecho a pensar que Dios existe, basta con la libertad de conciencia. Aunque la libertad religiosa abarca el derecho a creer en Dios y a cambiar de religión, en el fondo es otra cosa.

Se equivoca Google, entonces, cuando le preguntamos por el concepto de libertad religiosa y nos responde con “el derecho de una persona a poseer la fe que desee, ser ateo o agnóstico”. No es eso.

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4.01.17

5 resoluciones de año nuevo para feministas

Querido feminista

En primer lugar, déjame decirte que personalmente simpatizo mucho con tu movimiento. Sé que viniendo de un católico fiel al Magisterio esa afirmación resulta sospechosa o ambigua, pero te aseguro que es así.

Mi cercanía con los postulados del feminismo proviene desde mi niñez, cuando mi madre divorciada nos sacó adelante a mi hermana y a mí prácticamente sin ayuda de una figura masculina. A ella le correspondió tomar parte en la defensa de los derechos humanos durante la dictadura, y su coraje moral fue lo que me acercó a la única institución que coherentemente defiende los derechos de todos los seres humanos: la Iglesia Católica. Sin dudas que su figura también influyó en que mi esposa fuera una abogada, con una exitosa carrera profesional y prestigiosa cartera de clientes. También espero que mis dos hijas tengan todas las oportunidades que nuestra sociedad otorga a los hombres.

Por esa simpatía de la que te hablo, me he tomado la libertad de proponerte 5 resoluciones de año nuevo o metas para este 2017, que les podrían ayudar a alcanzar sus objetivos y proteger mejor a las mujeres.

Para el año que comienza, los feministas podrían comprometerse a:

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15.10.15

Estado laico y feriados religiosos

De una carta al director, publicada hoy en el diario La Segunda:

Propongo […] que se declare que el 2 de febrero es el Día Nacional del Club Social y Deportivo Colo Colo. Es el equipo con la mayor hinchada del país y nada más justo que celebrar la preferencia mayoritaria, ¿verdad? Si el ejemplo parece absurdo, ¿por qué es más aceptable cuando se trata de una festividad celebrada por una religión específica que resulta ser mayoritaria en un momento específico?

Estoy seguro que el autor de este ejemplo considera que su posición es de lo más neutra y ecuánime. La verdad, sin embargo, es que tanto el ejemplo como la conclusión ("no debe haber feriados religiosos") surgen de premisas propias de las dictaduras ateas del siglo XX, y el más extremo materialismo.

La premisa que opera en este argumento es que la religión es una actividad privada de las personas, algo que los seres humanos hacen para pasar el tiempo. Lo mismo podrían dedicarse a ver TV, jugar World of Warcraft o confeccionarle un altar a Justin Bieber. Bajo esta idea la religión cabría dentro de la libertad común que tienen las personas para realizar cualquier actividad que no dañe a otro. El Estado, por su parte, no debería tener injerencia alguna en esas actividades, ni en favor ni en contra. Es la misma premisa bajo la cual los cristianos tienen “libertad religiosa” en China o en las naciones musulmanas: puedes ser cristiano dentro de tu casa, pero que no te vean actuando como uno en público.

Demás está decir que esto no es aceptable

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