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13.12.11
A ustedes y a mi (hasta hace quince minutos al menos) nos mentan a Michel Bavaud y no nos inmutamos, pero por estos lares resulta que es un escritor de cierto prestigio, que a sus 80 años ha dicho que verdes las han segado y que ya no es católico, sino que se convierte “al ateísimo sin hacer ruido"… Eso sí, saliendo en uno de los periódicos más leídos de la Suiza francesa.
No hay absolutamente nada de reseñable en toda la entrevista. Que si el Vaticano II mu bueno, que si Roma mu mala, y a llorar que es gratis. Que si “rechaza la infalibilidad” (A buenas horas, por cierto) y que si Benedicto XVI sería un gran “guarda de museo".
Cualquiera pensaría que las tres últimas líneas es el resumen de los diez últimos congresos de los teólogos (y teólogas, no olvidemos) de la Juan XXIII, y por su condición de progresaurios, yo creo que acertamos en no pocos topicazos. No digo que son cosas de la edad, porque los hay que esa edad dicen menos soplap… tonterías.
Pero bueno, dentro de lo malo de tener una mente enfermizamente huraña, el abuelo Michel (tiene 9 nietos, no me invento nada), por lo menos el hombre es honesto y consecuente. No tiene caretas, ha sido asistente parroquial y ahora disfruta del “espectáculo” cuando se ha jubilado. A diferencia de tantos otros que critican con mucha más bilis, este personaje comete su pequeña travesura final, pero a la postre es sincero consigo mismo, y no pretende dañar desde dentro.
Su guerra es con Dios, y el síntoma es el rechazo de la Iglesia. Bueno. Ese mismo Dios lo ha hecho libre para rechazarlo, y el día que le pidan cuentas por ello, espero sinceramente que la Misericordia prime sobre la Justicia, y que al menos le tengan en cuenta que no arrastró más almas a la perdición como ateo, que como falso cristiano.
Sí, ya sé que Mons. Diarmuid Martin ha dicho que los que los no practicantes están mejor fuera. Son declaraciones que no comparto, pero que puedo entender únicamente en el contexto irlandés. Aún así no se puede generalizar. Lo que pasa es que cuando una persona pretende estar dentro de la Iglesia cuando lo único que hace es una labor de zapa insidiosa, hace que aleje almas de Dios y eso es imperdonable.
Por eso, de poder admirar algo en este escritor en el ocaso de su vida, por lo menos admiraré la determinación a no querer vivir una vida en contradicción con lo que piensa. Quizás habría encontrado un hogar en los luteranos o los calvinistas, pero soy el primero en alegrarse de que se reconozca a sí mismo como no católico, porque tampoco me creo que tras una vida de creyente te vuelvas “ateo” de la noche a la mañana.
Dios se lo pague.
+Pax et Bonum+


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Miguel Vinuesa (Madrid, 1983) es licenciado en Periodismo por la Universidad CEU San Pablo, en
la que también ha formado parte de la primera promoción del Master en Información Social y Religiosa.
Profesionalmente, ha trabajado en Onda Madrid, varios departamentos de comunicación y la Oficina de
Información de la Conferencia Episcopal Española. Además, ha colaborado en el programa de
Radio María "Cuatro Vientos".
Es miembro fundador de Juventutem de Madrid, agrupación de jóvenes
que difunde la Misa Tradicional, o Forma Extraordinaria del Rito Romano, como medio de santificación
para la juventud.
El autor busca, con este blog, hacer una defensa de la Liturgia, y hacer un comentario
de la vida de la Iglesia en España y en el mundo.Puedes ponerte en contacto con él
en: miguel.v@lycos.com.