Vendedores de humo eclesiales

Es así. Hay mucha gente de iglesia, curas, religiosos y religiosas, laicos y laicas, jóvenes y jóvenas… expertos en labrarse un prestigio a base de vender humo, epatar con la nada, comprometerse consigo mismos y todo con la apariencia de la más profunda espiritualidad y la más madura de las opciones evangélicas.

A lo mejor no existen estos especímenes. O a lo mejor sí. Eso no lo sé. Lo que sí apunto son cosas que detectarían en caso de que existan, a los grandes vendedores de humo eclesiales. Vamos a ello.

-          Horarios libres. Todo vendedor de humo carece de horario fijo de trabajo y puede disponer de su tiempo libremente para poder estar más cerca en cada momento de quien lo necesite.

-          Además, el vendedor de humo, siempre por conocer más, poder servir mejor e insertarse mejor en la humanidad rota y la naturaleza herida, necesita tiempo para conocer, experimentar, viajar, solidarizarse y orar desde la contemplación del dolor cotidiano y el gozo de la fraternidad compartida.

-          El vendedor de humo es alguien del todo disponible, por eso no puede sujetar su vida a horarios o compromisos diarios. Acudirá allá donde se le requiera sin importar nada más.

-          Es comprensivo con todos. Por tanto, nunca habla de verdades, dogmas, principios incuestionables, sino de experiencias, llamadas, circunstancias, situaciones. Todo depende, y además otros son peores.

-          Su doctrina es evidentemente superior, porque ha conseguido situarse por encima de doctrinas, dogmas, leyes y derecho canónico para descubrir y mostrar a los otros categorías más sublimes.

-          Sabe acomodarse. Al papa, al obispo, al párroco, al superior de turno.

-          Y acaba saliendo carísimo entre sueldo, cursos, viajes, experiencias y retiros. Nada hay más gravoso que la espiritualidad y la opción por los pobres.

Los vendedores de humo existen entre los curas gracias a los demás sacerdotes que no han recibido de Dios tantas gracias para su estado y tienen que conformarse con estar en su parroquia, echar horas de despacho, celebrar, confesar y no moverse de ella en semanas y meses convencidos de que en la parroquia hay que estar.

Los vendedores de humo existen en la vida religiosa gracias a los hermanos de comunidad que, no habiendo sido llamados a otra cosa que a la vida diaria, trabajan, atienden colegios y residencias, rezan, desempeñan cargos comunitarios y cuidan de cada casa, consiguiendo de paso esos ingresos que permiten a los llamados las experiencias, los encuentros, los viajes y demás necesidades imperiosas para su propia evolución personal y religiosa.

Los vendedores de humo existen entre los laicos gracias a todos aquellos que sencillamente dejan su vida día a día en su comunidad, su parroquia, su familia. Ya se sabe que el que no ha sido llamado a tan altas profundidades acaba llevando cuentas, rezando con los hijos, lavando purificadores y abriendo y cerrando el templo para que su cura, llamado a la alta espiritualidad pueda entrar y salir a su antojo. No. A su antojo no. Entra y sale urgido por el Señor que cada día le llama a responder a su novedad.

Vendedores de humo o gente de espiritualidad especialmente elevada. Ustedes decidan. 

37 comentarios

  
Percival
Los vendedores de humo normalmente visten como deshollinadores o camioneros.
13/12/17 10:24 AM
  
Francisco de México
¿En dónde me apunto? Me encantaría conocer, experimentar, viajar, solidarizarse y hacer lo que me venga en gana, sin horario. Siendo una profunda y sincera vocación a esta santa vida.
13/12/17 11:04 AM
  
MIGUEL25
Vendedores de humo, y no sólo eso: charlatanes de feria y estafadores
espirituales.

El anzuelo siempre es el mismo: predican la salvación sin cruz y sin
esfuerzo alguno y prometen la redención por la cara.

Prometen milagros, redenciones, salvación espiritual por la cara y a un "Cristo" resucitado y glorioso pero sin Cruz.

Y estos cantamañanas, heraldos y precursores del Anticristo, se autonombran: apóstoles, enviados, profetas, maestros, guías espirituales, solidarios con los pobres, ..etc.
Pero lo que verdaderamente les gusta es, la buena vida a costa de los
demás y sin dar palo al agua.

Romanos:16,17-18
Les ruego, hermanos, que se cuiden de los que provocan disensiones y escándalos, contrariamente a la enseñanza que ustedes han recibido. Eviten su trato,
porque ellos no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a su propio interés, seduciendo a los simples con palabras suaves y aduladoras.


San Juan 4,1-5
Queridos míos, no crean a cualquiera que se considere inspirado: pongan a prueba su inspiración, para ver si procede de Dios, porque han aparecido en el mundo muchos falsos profetas.
En esto reconocerán al que está inspirado por Dios: todo el que confiesa a Jesucristo manifestado en la carne, procede de Dios.
Y todo el que niega a Jesús, no procede de Dios, sino que está inspirado por el Anticristo, por el que ustedes oyeron decir que vendría y ya está en el mundo.
Hijos míos, ustedes son de Dios y han vencido a esos falsos profetas, porque aquel que está en ustedes es más grande que el que está en el mundo.
Ellos son del mundo, por eso hablan el lenguaje del mundo y el mundo los escucha.


San Mateo, 24-11
Aparecerá una multitud de falsos profetas, que engañarán a mucha gente.

San Judas, 10-13
Estos impíos, en cambio, hablan injuriosamente de lo que ignoran; y lo que conocen por instinto natural, como animales irracionales, sólo sirve para su ruina.
¡Ay de ellos! Porque siguieron el camino de Caín; por amor al dinero cayeron en el extravío de Balaam y perecieron en la rebelión de Coré.
Ellos manchan las comidas fraternales, porque se dejan llevar de la glotonería sin ninguna vergüenza y sólo tratan de satisfacerse a sí mismos. Son nubes sin agua llevadas por el viento, árboles otoñales sin frutos, doblemente muertos y arrancados de raíz;
olas bravías del mar, que arrojan la espuma de sus propias deshonras, estrellas errantes a las que está reservada para siempre la densidad de las tinieblas.


Catecismo de la Iglesia Católica:

Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes (cf. Lc 18, 8; Mt 24, 12). La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra (cf. Lc 21, 12; Jn 15, 19-20) desvelará el "misterio de iniquidad" bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad.
13/12/17 11:09 AM
  
Roberto
Fantástico artículo padre !!, me encanta, especialmente la forma en que está redactado. Esto apunta maneras literarias aparte de la valoración religiosa que valoro, muchísimas gracias, me gusta todo lo que escribe.
13/12/17 11:16 AM
  
María
Yo ya no hago caso a nadie, mis hijos uno de ellos se levanta a las seis de la mañana para ir a trabajar recorre 100km de ida y otros 100km de vuelta, vivimos en el norte y en estos días de lluvias ni le cuento como le ha ido el viaje. Normalmente vuelve pronto las 5 pero a veces a las 8. Encima tampoco tiene contrato fijo. Así que a esos vendedores de humos yo ya les he calado hace tiempo, están con el que haga falta, el caso es charlar por todos los sitios, no hacer nada efectivo sino vivir y cobrar, salen carísimos. Tienen la habilidad de olerse los cambios y estar al sol que más calienta.
13/12/17 11:31 AM
  
Emilio
Ya que he entrado pronto en el blog y aún no han despertado los demás, pues siempre le sigo y, o bien ya está dicho lo que a mí se me ocurre o bien no es nada pertinente, hoy voy a echar mi cuarto a espadas para comentar que no habría vendedores de humo si no hubiese quien lo comprase. Y así todos "en la pomada", "por fas o por nefas". Y no me digan que es prescindible mi comentario...¡que lo es!, pero quería darle los buenos días a nuestro sacrificado bloguero (¡y no va con ironía!).
13/12/17 11:32 AM
  
josep
estar en la parroquia con la puerta abierta aunque no venga nadie.....
13/12/17 11:41 AM
  
Fray Cordelio
vendedores de humo son los que también inculcan pseudo misticismos baratos o escriben libros para tener clientela y mangonear. Todo lo que sea para no estar en la parroquia y sentarse a confesar o celebrar misa. vendedores de humo son los que prefieren hablar de "poesía" y citar (malamente) a San Agustín, pero que lo de rezar...como que no. Vendedores de humo son los "predicadores" (resp. obispos) que abrazan mucho, se les llena la boca de transplantes de ojos, pies, etc... pero a sus colaboradores los defenestran o los echan sin más. Son vendedores de humo...del humo de Satanás
13/12/17 11:51 AM
  
Jero
Hay una academia de Marketing del Humo en la red de Scholas Ocurrentes. Está por recibir el título de Pontificia.
Yo me pregunto cómo se las arreglaran muchos laicos y clérigos comerciantes de humo --que pasan su tiempo predicando el evangelio de la Agenda Pontifica, asistiendo a elegantes conferencias internacionales y visitando Roma--, cuando el presente papado termine y les cierren la canilla romana.
Algunos tendrán que encontrar su primer trabajo.
13/12/17 12:15 PM
  
doiraje
Es cierto, D. Jorge, que las palabras pueden ocultar las verdaderas intenciones. Pero esto ocurre en todos los ámbitos y en todas las posiciones. Se puede ir de superespiritual y ser un canalla redomado; pero también se puede ser un guardián de las esencias y ser no menos canalla. He conocido curas y seglares en ambos bandos. Aquellos que en medio de un nimbo de misticismo construido por ellos mismos no esconden más que puro narcisismo; pero también he conocido a otros que, con formación excelente, nos presentan la misericordia de Dios con el mayor de los desprecios por los pobres e indignos analfabetos pecadores necesitados de su orientación y férrea conminación a ser buenos cristianos. En caricatura, son los que apretando los dientes y con mirada de odio te dicen: "¡Dios te ama, hijo de p...!

De ambos hemos de huir como de la peste. Y estar muy atentos si nos aproximamos a uno de estos perfiles. Como siempre, en todo la verdad.
13/12/17 1:15 PM
  
Lourdes
Gracias padre. En efecto, estar en todos sitios es no estar en nada realmente. Hacerse la foto, los pobres...también se me ocurre al leer su post que los vendedores de humo se llevan bien con todo el mundo. No se puede caer bien a todo el mundo. Si el mensaje de un católico es el de la cruz y del pecado y arrepentimiento, no puede caer bien a según qué gente que cree que el pecado no existe y que si Dios existe, todos perdonados y al cielo. Más de un sacerdote cree que hay pecados y pecados. Y más de uno ni siquiera cree lo que hace - y se nota. Como prepara las homilías - si no las lee sin más de un papel manoseado de hace años, cómo consagra y trata la Eucaristía. Penita. Menos mal que aún hay gente que tiene las cosas claras. Recemos
13/12/17 1:35 PM
  
cohelet
MIGUEL25:

No te equivoques. La descripción que el Padre necesita de la predicación de la cruz, y además de forma insistente. No solo hay vendedores de humos progres. Los hay que presumen mucho de su fidelidad al magisterio y a la Iglesia.

Esos son los que presumen de su cruz, de su increíble laboriosidad, y le cargan los fardos que ellos debieran llevar a otros. Ellos no pueden con todo y hay que arrimar el hombro.

¿La parroquia?, siempre hay otras cosas que hacer más importantes. El mundo hay que salvarlo en otros sitios. En la parroquia, la misa, y lo demás los laicos.
13/12/17 2:05 PM
  
cohelet
Si es que...vamos a ver si lo que cuenta es una plaga que ha llegado a todas partes.

Los vendedores de humo venden su producto a los más insospechados. A buenos sacerdotes y laicos también. Y les hacen ser lo mismo.

Un obispo ya no es solo un obispo, es un señor que tiene un cargo de subsecretariado en no sé que Comisión de la CEE. Tiene otro cargo de otra historia apostólica en Roma. Otro encargo de un rollo interdiocesional. Además está involucrado en alguno de los nuevos movimientos, que eso también tiene muchísima importancia. Luego le surge algún sínodo, entrevistas, reuniones políticas...todo muy importante.

¿Cómo se va a dedicar a visitar parroquias?. ¿Cómo puede conocer de primera mano la evolución de su diócesis?. ¡Para eso están los párrocos!

Los párrocos. ¡Por favor! un párroco tiene que estar cursando estudios, una tesis o algo. Luego tiene que estar con algún cargo diocesano. Asistir a mil reuniones, participar de algún movimiento, preferiblemente el del obispo o que esté en una linea similar. Liado, liadísimo, que lleve dirección a los justos y necesarios y ya está. Y si no, pues tampoco pasa nada, porque se le viene encima la jornada apostolica de no sé qué y no tiene tiempo de nada.

La estructura de la Iglesia ahora es lo que fabrica. Vendedores de humo. El error de su artículo es que presupone que lo son por voluntad propia. Algunos si, muchísimos no. Lo son porque es lo que les han enseñado a hacer, lo que, por obediencia, les obligan a ser y lo que, por conciencia mal formada, no quieren dejar de ser.
13/12/17 2:30 PM
  
cohelet
Vd. solo rasca en la superficie. Yo he tenido que dejar dos directores espirituales muy buenos porque después de muchos años y de que se cargaran y otros les cargasen con mil tareas, me di cuenta que mi dirección les estorbaba. Siempre ocupados. Las quejan de laicos que quieren tener dirección y nadie les atiende son frecuentes. El día que en la Iglesia se reconozca que todas las estructuras administrativas con las que ella misma se ha cargado, esa infinidad de iniciativas eclesiales imposibles de controlar y gobernar son una parte importante del problema y no aportan ninguna solución, se habrá dado un paso de gigante.
13/12/17 2:40 PM
  
Juan Mariner
La paradoja es que los vendedores de humo que todos conocemos critican las injusticias de la sociedad en la que vivimos pero están a partir un piñón con una buena parte de los poderosos que mandan y "permiten" estas injusticias (ya no digo que las "promueven").
13/12/17 2:53 PM
  
juanlui
cohelet, buenísimo, estructuras que sostienen a los vendedores de humo.

Que si la plenaria, que si el cargo diocesano, que si la feligresía solo pretende figurar y no comprometerse.

13/12/17 2:54 PM
  
JuanM
Mossen Mariner: en Cataluña 200 curas han dejado constancia de ese hecho por escrito.
13/12/17 4:33 PM
  
Haddock.
Lo malo de nuestros conocidos vendedores de humo, es que si les das correa, no pueden evitar el ampliar la cartera de clientes y ofrecer nuevos productos desarrollando técnicas comerciales para satisfacer las perentorias necesidades del pueblo cristiano.
Y así, teniendo la suficiente repercusión mediática, se descuelgan ofreciendo el mágico crecepelo del doctor Smith.

Qué asco.

13/12/17 4:35 PM
  
Javi
Esta página bien vale un análisis, P. Jorge.

Si no entiendo mal, el vendedor de humo suele tener algo de chisgarabís, bastante de trasero de mal asiento y tanto desparpajo como suficiencia vacua como para saber quedar de maravilla sin ahondar en nada.

En los tiempos que corren tan de rebajas y de pensamiento débil, en estas décadas de liquidez o inconsistencia que perfectamente describió el sociólogo Bauman, no es de extrañar la airosa vida fotogénica de estos guindas de todas las tartas.


13/12/17 5:06 PM
  
Meditador
Está diciendo, P. Jorge, que los contemplativos son vendedores de humo? Eso mas o menos es de lo que acusaban a Santa Teresa, sí, de vender algo así como humo. Y ni siquiera humo. Vacío, simplemente. Dije vacío? Pues lo borro. Vendedores de.....💬😶💥✋😮😇🙏
13/12/17 5:19 PM
  
cohelet
Juanlui:

Solo hay que echar un vistazo al organigrama de la CEE:

www.conferenciaepiscopal.es/organigrama-cee/

Eso es lo que nos hacen creer, que de ese galimatías de reuniones, comisiones, servicios y consejos va a salir una guia clara y concisa para la Iglesia española. Ahora multiplica eso por todas las conferencias episcopales que hay por el mundo, y se comprende sin mucha dificultad la torre de Babel en la que nos encontramos inmersos.

Y los obispos ¿qué?, ¿para ellos los días tienen 50 horas?, porque o se está en esos temas, o en su diócesis. ¿Superhombres que pueden con todo?.

¿Y los resultados y documentos de todas esas reuniones QUIÉN se los lee?. No hace falta ni responder, pero no sé si habría uno solo que no se empeñara con todas sus fuerzas en intentar convencerte de lo provechoso y eficaz que es el trabajo que allí realizan. Y lo que es peor, plenamente convencidos de ello.

Dice D. Jorge de vendedores de humo.
13/12/17 5:45 PM
  
Charo García
Don Jorge; para usted buenas tardes!
Y muchas gracias; porque su artículo me hizo reir sin ganas, con lo cual mi mañana.se alegró.
Creo que este tipo de personajes; los vendedores de humo.
Son inevitables en cualquier Institución de gran tamaño. Son cómo rémoras que junto al pez grande; viven sin mucho esfuerzo, aprovechando las bondades de la situación.
Al parecer olvidando el objetivo de la Misión Católica; Jesus les dijo: Mi alimento es hacer la voluntad de aquel que me ha enviado y llevar a cabo su obra. (Jn 4, 34)
Aqui vale el dicho: Uno es el que siembra y otro el que cosecha. (Jn 4, 37)
Y me parece que lo más triste de todo esto; es que con sus acciones se están perdiendo de la mejor parte, porque definitivamente el estudio, la teoría es buena; pero la práctica es lo mejor de la vida, en el esfuerzo por hacer vida el Evangelio.
En oración por ellos y por todos nosotros; para que el Espíritu Santo de Dios, nos provea siempre de lo necesario, para poder avanzar por el Camino de Cristo.
Saludos!; DLB humano



13/12/17 7:55 PM
  
Alejandros
Leyendo este artículo me vienen a la cabeza personas que lideran sectas, pero también me viene a la memoria al que muchos llaman papa Francisco.
Feliz Navidad...
13/12/17 9:23 PM
  
Luis Fernando
El vendedor de humo tiene una característica muy peculiar: cuando se le necesita de verdad, no asoma ni por un casual. Si acaso, aparece justo después de que otro haya cubierto dicha necesidad. Y suele decir "cómo me hubiera gustado... pero...".
13/12/17 9:30 PM
  
Ignacio
Pienso que lo de tanta cosa administrativa, financiera, "reunionística", debería ser cosa de laicos, y los sacerdotes deberían cumplir primero que todo las funciones de su ministerio: ser dispensadores de la gracia de Dios a través de los sacramentos y la predicación, con un horario organizado y con todo en su lugar, incluyendo el tiempo para imprevistos -y cómo reorganizarlo después de eso-. Misas diarias, horario de confesiones, horario de oración, horario de despacho, salidas en su función sacerdotal (visita a enfermos y presos, capellanías de colegios y cuarteles, etc., y en todas ellas atendiendo confesiones, distribuyendo los sacramentos, dando dirección espiritual, etc.). Lo de atender obras de caridad corporales a lo más podrán supervisarlas, pero dejen que seamos los laicos los que llevemos estas obras la mayor parte del tiempo. El sacerdote en sus funciones específicas no puede ser sustituido por nadie. A alguno no le gustará -como un jesuita que una vez lo escuché decir que no le gustaba ser un cura "repartidor de hostias, absoluciones y agua bendita"-, pero si quiere ser otra cosa, mejor hágase trabajador social, cooperante internacional, psicólogo, sociólogo, etc. Ahora bien, no sé cómo quedan en esto aquellos sacerdotes que fundan congregaciones o movimientos, y que finalmente no terminan ejerciendo de párrocos o de vicarios parroquiales, porque su labor -por muy organizada que esté- es siempre "itinerante"...
13/12/17 10:33 PM
  
Haddock.
Meditador:
¿Puede seguir meditando pero en silencio?

13/12/17 10:44 PM
  
Emilio
Fray Cordelio, ¡qué manera de flagelar con esos cordeles, que no dejas títere con cabeza!; pero ¿eres de los que "tiran la mano y esconden la piedra" (!)?. Pues, no sé si es porque soy susceptible, pero a mí también me gusta hablar de poesía y citar, aunque sea malamente, a S. Agustín. Y con ello no pretendo vender humo, y mucho menos el de Satanás. Y lo de rezar...¡como que también!. Respecto a lo demás que denuncias, la verdad es que me quedo "out": ¿podrías ser más explícito?. Entiendo que lo que el P. Jorge pretende es prevenirnos de esos vendedores de humo...para que no se lo compremos.
14/12/17 12:12 AM
  
maru
CLARISIMO!!! VENDEDORES DE HUMO. Y cada vez abundan más.
14/12/17 9:57 AM
  
Jose 2 catolico
Querido D Jorge:
Creo que la causa es la falta de de corrección fraterna.
El encantador de serpientes con lengua bífida puede repartir vera a diestra y siniestra por nuestro bien.
Los otros no pueden o podemos decir nada.
Entre los bífidos, los tibios, los meapilas, los que ya sabemos de la jerarquia es normal que estén crecidos.
Y de esto ¿Qué dice Bergoglio? Yo solo rezo para que algún día se de cuenta que es el Papa Francisco.
Mientras tanto me llegará el planchar purificadores y manutergios...
Y Ud. duro con martillo pilón.
In Domino.
14/12/17 10:26 AM
  
rastri
Vendedores de humo o gente de espiritualidad especialmente elevada. Ustedes decidan. 

Por favor D . Jorge: Primero dígame qué tipo de humo o de espiritualidad elevada debo o puedo decidirme para no equivocarme, justamente, de humo o de espiritualidad elevada.

Porque de entre especuladores, trepas, timadores y,... vendedores de humo, hailos, por doquier y de toda clase.

14/12/17 10:26 AM
  
Maribel
El sacerdote , tanto párroco como sin parroquia ni cargos diocesanos, solo tiene que hacer una cosa: transmitir el mensaje de Jesús.

Si creen que ellos lo harán mejor que El es que no lo aman lo suficiente .

Hacerse transmisores a sus ordenes y así el Espíritu actuará mil veces mejor .












14/12/17 2:42 PM
  
Bertilda Galeano
Padre Jorge: Aquí en Bogotá, Colombia, el lema del Alcalde era “Bogotá, mejor para todos” pero un juez acaba de decir que éste no era incluyente para las mujeres y que debía decir “Bogotá, mejor para todos y todas”. Hasta aquí, lo entiendo. Pero que un sacerdote (y lo digo con UN GRAN CARIÑO porque me encantan sus artículos) también se deje llevar por esta forma moderna y absurda de hablar no lo entiendo. Lo digo CON TODO RESPETO por sus palabras iniciales: “religiosos y religiosas, laicos y laicas, jóvenes y jóvenas…” (aparte de que “jóvenas” no aparece en la RAE). Hasta donde tengo entendido esta forma de hablar nos la quieren inculcar los defensores de la ideología de género.
14/12/17 3:00 PM
  
SLI
JAJAJAJAJA
14/12/17 4:32 PM
  
Meditador
No dijo Jesús, si yo callara hablarían las piedras, Hadock? Prefiere oir a las piedras? Pero aquí en este blog no hay piedras, no se si las tiene a mano, seguramente no. Y en todo caso, amigo, no está obligado a escucharme.

Volviendo al humo. Hay un maestro moderno budista (no estoy dando lecciones de budismo) que, según dicen, poco antes de morir escribió: sesenta años vendiendo agua a la orilla de un río. Y me la compraban!😅 otra anecdota habla de un pez que salió a buscar el océano, y fue a un maestro 🐟 y le preguntó, como se llega al océano? El mestro 🐟 le dijo, no tienes que ir a buscarlo, ya estás en él. Esto? Dijo el pececillo. Esto no es mas que agua!

Yo creo que algunos no venden agua. Ni siquiera humo. Yo creo que venden aire embotellado. Eso es lo que venden. No hay necesidad de comprar aire, ciertamente, pero hay mucha gente que necesita respirar, y no sabe que vive rodeado de aire. Entonces va a un gurú y le pide una botella de aire, como las de los submarinistas. Y se la pone para respirar, porque si no se asfixia. Extraño, sí, pero hay que respirar de una forma u otra.

Por cierto, Padre Jorge, usted qué vende? A Cristo? O lo regala? Porque Cristo es como el aire, está en todas partes.

👋

14/12/17 7:05 PM
  
Palas Atenea
¿A este sujeto por qué se le permite cambiar de nick?
14/12/17 7:52 PM
  
Dolores
Hay toda una colección en el vaticano, empezando por su cabeza....
15/12/17 4:31 AM
  
Victoria
Muchas veces no son vendedores de humo por voluntad propia sino por obediencia, supongo, al obispado. Párroco, profesor de teología en universidad católica, presidente de tal departamento dedicado a.., poca ayuda en la parroquia, vicario del obispado.... no le queda tiempo más q para decir Misa, confesar cuando puede, poco, y llegar rendido. No creo q todos los encargos sean de su agrado, puesto que le gustaría ser un ¿"simple"? Párroco.
Somos pocos y la mies es mucha. O son pocos y les toca todo. Un cordial saludo.
15/12/17 8:56 AM

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