Vida parroquial: aprovechar cualquier hilito para tirar de la gente

Complicado eso de ir recogiendo ovejitas para traerlas al redil de Cristo. Trucos de esos que en dos meses pasan los asistentes a misa dominical de cero a casi infinito, no existen. Ideas geniales para logran conversiones y colas en los confesionarios no conozco. Las cosas como son. Así que uno se dedica a lo de siempre: misas, confesiones, catequesis, su poquito de despacho, Cáritas y a partir de ahí a ver cómo nos las apañamos para conseguir traer gente a Cristo con la parroquia como mediadora, ojo que no a la parroquia como final.

Suelo decir a los compañeros y a la gente de la parroquia, especialmente al consejo pastoral, que tenemos que ser capaces de agarrar cualquier hilito que nos dé una mínima posibilidad de atraer a una sola persona. Malo si nos conformamos con los que vienen por su cuenta, a los que hay que atender y cada vez mejor, y nos olvidamos de  tantos y tantos que andan lejos de la parroquia.

Y aquí entra sobre todo la creatividad pastoral y el hablar con muchos compañeros para compartir experiencias. Cuántas veces nos pasa que de una charla con un colega se nos ilumina la mente y sacamos ideas para poner en práctica. Curiosamente, misterios de la pastoral y de la gracia, lo que en algunas parroquias supone el gran motor, en otras resulta el mas estrepitoso de los fracasos, aparte que hay curas que tienen un don para moverse y evangelizar del que otros quizá carecemos. Tampoco vamos a pedir peras al olmo ni pretender que por el monte corran las sardinas tralará.

Lo que sí veo como importante es que cada día tengamos en la mente qué cosas podrían funcionar o qué métodos pastorales emplear para que la parroquia tenga más vida, acuda más gente a encontrarse con el Señor y muchos puedan llegar a entregarse plenamente a Cristo. Es decir, pensar qué hilitos serían aprovechables para una mayor eficacia evangelizadora.

Tendríamos que preguntarnos los curas y los consejos qué cosas hemos intentado al menos cada año, analizar los resultados, dar gracias por los logros y aprender de los fracasos. Sería muy triste encontrarnos con una parroquia en la que hace años se llegó a la conclusión de que no merece la pena intentar nada. Eso es exactamente una parroquia muerta.

Nosotros tenemos nuestros hilitos. Nos está funcionando magníficamente, hasta el punto de ser el auténtico motor de la parroquia, la capilla de la adoración perpetua. Utilísimos para llegar a mucha gente tanto el mail semanal como la revista en papel que buzoneamos por toda la parroquia. Este año estamos favoreciendo actividades culturales como medio de atraer a los alejados. Tenemos muchas dificultades para conseguir un grupo estable de jóvenes, pero lo volveremos a intentar en enero con algunos que hemos ido repescando uno a uno. Queremos poner en marcha un coro parroquial en serio que esperamos sirva para unir voluntades y dignificar la liturgia. Ahí queda ese proyecto de niños adoradores que no olvidamos y estamos en contacto con algunos grupos para ver posibilidades de alguna cosa más. 

A ver, que son hilitos de los que andamos tirando ahora mismo y que servirán o no. Estoy seguro de que muchos tendrán otros que pueden ser interesantes para los demás. En cualquier caso, malo si nos conformamos con ir tirando y perdemos la ilusión por seguir adelante. No hay nada más rico que escuchar ¿y si hiciéramos, y si intentáramos? Ni nada más triste que llegar a la conclusión de que no se puede hacer nada.

18 comentarios

  
DavidQ
Triste que muchos en lugar de tirar de los hilos, los cortan. Y no digo nombres para evitar ser censurado.
17/12/14 2:08 PM
  
Pep
Padre, le recomiendo que eche un vistazo a un método de evangelización que funciona muy bien y se llama curso Alpha. Se imparte en varias parroquias y pretende hacer llegar el núcleo del Evangelio a alejados, enfriados, no creyentes. Es muy atractivo
17/12/14 2:38 PM
  
posodo
Me parece difícil conseguir "colas en los confesionarios" con la costumbre que se extiende de confesar en la sacristía.
17/12/14 2:43 PM
  
Edwin
Me encanta su blog!!! Soy Sacerdote joven, y sus artículos me motivan mucho a continuar colocando esos hilitos. Hoy estoy con la bendición de los Belenes en mi parroquia, visitando especialmente a las familias jóvenes que traen a sus hijos a la catequesis, y que son más vulnerables a alejarse. Voy acompañado de varios catequistas, especialmente las que le dan catequesis a los niños. Los niños esperan ver también a sus catequistas. Lo hacemos en las tardes, pues en Puerto Rico tenemos la costumbre de celebrar las Misas de Aguinaldo desde el 16 de diciembre temprano en la mañana. La respuesta ha sido excelente, es una bendición muy sencilla, y visitamos varias familias.
17/12/14 2:53 PM
  
John Charlest Quintero Garcia
Hola Padre!!!

Como ya lo he comentado antes vivo en Latinoamerica específicamente en Colombia y pertenezco a un movimiento que nació en España el Movimiento de Cursillos de Cristiandad y he notado que muchas personas que hacen el cursillo ingresan al movimiento y otras a pesar que no vuelven quedan de alguna forma vinculadas a sus parroquias, como lectores, adoradores, catequistas.

Espero que este hilito pueda servirle de algo.

Saludos y aprovecho para darles una Feliz Navidad.
17/12/14 3:08 PM
  
Alvaro
Como la tengo recién leída, vuelvo a citar la biografía de José Rivera, donde se describe lo extraordinariamente fructífero de su primer destino como sacerdote, en el pueblo de Totanés.

Lo primero que señala el libro es cómo Rivera tomó como ejemplo al santo cura de Ars, en una frase del Mystici corporis de Pío XII: "Misterio verdaderamente tremendo que la salvación de muchos dependa de la oración y voluntaria mortificación de algunos", que D.José grabó a fuego en su alma e hizo lema de su vida sacerdotal, en la que buscó incansablemente la salvación de todos mediante su propia abnegada mortificación:

"En años posteriores recordará muchas veces una frase del santo Cura de Ars, recogida en la encíclica Sacerdotii nostri primordia: a un sacerdote que se quejaba de que había poco fruto pastoral en su parroquia, san Juan María Vianney le respondió: «¿Ha orado usted?, ¿ha ayunado?, ¿se ha disciplinado?, ¿ha dormido sobre duro? Mientras no haga todo eso, no tiene derecho a quejarse»."

Por lo demás, entresaco algunos otros fragmentos de ese capítulo del libro, que dan fe de la tónica general de su "pastoreo":

"el estilo del joven Rivera, al que él mismo aludirá con frecuencia en su diario: ardiendo por ganar almas, «embestía» con fuerza (la expresión es suya; al igual que habla también de sus «arremetidas ») a aquéllos que Dios le encomendaba. A la vez, urgido por la caridad pastoral, le vemos ir, raudo, a lo esencial: conquistar a cada persona para Cristo."

"A Don José se le para el reloj no sólo cuando está con pobres o con enfermos, sino también cuando entra en el templo. Allí pasa muchas horas sumergido en Dios, contemplando, intercediendo.
Al llegar a Totanés ha elaborado para sí mismo un lema que le sirve como programa de vida: «El sacerdote es un hombre que reza y que, en los ratos que le quedan, hace algunas tareas». Ya desde los inicios de su ministerio vive la oración no sólo como tiempo para llenarse de Dios, sino como instrumento apostólico. Entiende la intercesión como tarea principal (y él solía recordar que «principal» quiere decir «principio de otras cosas»), radical («raíz de»), estrictamente imprescindible. Una oración a la que vaca horas enteras en el templo, pero que intenta que sea continua."

"No se limita a orar él. También, con frecuencia, habla a sus feligreses de la importancia y necesidad de la oración, de cómo orar, de las diversas formas de oración... Y enseña personalmente a cada uno. Cuando, por ejemplo, da la comunión fuera de la Misa, no es infrecuente verle arrodillarse junto a la persona que ha comulgado y ayudarle a establecer un agradecido diálogo con Jesús. Además de hacerles gustar de la intimidad con el Señor, Don José va asociando a sus feligreses a su lucha orante en favor de toda la humanidad."

"Enviado a un lugar donde, teóricamente, pudiera llevar una vida tranquila, le veremos desgastándose en multitud de quehaceres, robando tiempo al descanso, dejándose «comer» por sus feligreses, inmolándose en el fuego pastoral."

"Este talante de pobreza, de austeridad, de sacrificio, se iba haciendo cada vez más notorio, hasta ser un hecho conocido por todos. Tanto que él mismo, siempre jocosamente, preguntaba a los monaguillos:
–¿Quién es el que pasa más frío en el pueblo?
Ellos, al unísono y sonriendo, respondían: –El cura.
El, medio bromeando, volvía a preguntarles: –¿Quién es el que peor vive en el pueblo?
Y de nuevo, el coro de los chiquillos, alzando un poco el tono de su voz: –El cura.
Éste remataba su interrogatorio: –Entonces, vosotros, ¿qué queréis ser?
Casi vociferantes contestaban de nuevo: –Curas.
Don José, entonces, se animaba a lanzar otra pregunta: ¿Y para qué queréis ser curas?
La respuesta brotaba, asombrosa, en los labios de estos niños que vivían el estupor de esta sorprendente presencia que era el sacerdote que apenas acababan de estrenar: –Para ser como usted y así ganar gente para Cristo.
Y es que el ejemplo arrastraba. También el ejemplo del amor a la cruz. Incluso –así lo cuenta algún testigo– hubo jóvenes que empezaron a hacer algunas mortificaciones. Don José nunca les indicó nada; menos aún se lo mandó. Pero la fuerza de su testimonio provocaba la generosidad de quienes le iban tratando."

"Ya le hemos visto «abalanzarse», cual ave de presa, sobre el joven que, recién llegado Don José a la parroquia, le está enseñando el pueblo. Y ése será su estilo continuamente. No trae elaborado un plan previo, sino que procura vivir en docilidad al Espíritu para que éste le impulse a la conquista de cada persona según los tiempos y modos de Dios. Muy pronto comenzó a hacer un censo parroquial. Como buen pastor quería conocer a cada una de sus ovejas; y ahí le tenemos, de casa en casa, hablando, preguntando... y aprovechando la ocasión: indefectiblemente Don José acaba «arremetiendo». «Mire –solía decir a quien estaba censando– yo he venido para que usted sea amigo de Cristo...» Y se lanzaba a proponerle la realidad del amor del Señor y a ofrecerle la oportunidad de un encuentro con Él."


PD: Pido disculpas por la longitud del comentario. He tratado de limitarme a citas significativas, y me he dejado unas cuantas que también hubieran venido al caso (el capítulo entero es una especie de tratado de efervescencia pastoral diocesana), pero en algún sitio tenía que dejar de abusar de la paciencia de D.Jorge... :-)

PD: El caso es que, leyendo estos pasajes, y otros del mismo capítulo, sólo puedo concluir que D.Jorge lo está haciendo pero que MUY bien:

- Porque lo primero, con diferencia, es la oración, y muy especialmente la adoración eucarística, en presencia de Cristo sacramentado. Una capilla de adoración perpetua como la que abrió D.Jorge en su parroquia es exactamente eso: el lugar donde pueden echarse horas de oración junto al Señor y de donde brota la Gracia que hace fértil la labor pastoral.

- Y después, de la máxima importancia pero ya en segundo lugar (no vayamos a caer en el semipelagianismo voluntarista que denuncia el P.Iraburu en su blog), la incansable acción pastoral, el tratar de ayudar a todos, el estar disponible para todos, para las confesiones, para los enfermos, para los necesitados de ayuda, de dirección espiritual... en definitiva, el dejarse consumir por los demás como madre que se consume entregada a sus hijos, como Cristo que se dejó consumir en la Cruz por todos, buscando continuamente, como dice D.Jorge en la entrada, cada hilito que permita, tirando un poquito, atraer a la gente hacia Cristo.

Eso es sal que sala, luz que ilumina, la tierra fértil y el buen abono que tan necesarios son para poder cosechar el fruto abundante y bueno que Dios espera de sus ministros, el rendimiento de los talentos que les ha dado.

Evidentemente, no es lo mismo un pueblecito de medio millar de habitantes a mediados de los años 50 que un barrio urbano de Madrid en la actualidad, pero en el fondo tampoco son tan diferentes: los vecinos siguen siendo vecinos, el cura sigue siendo cura y Cristo sigue siendo Cristo. Lo demás, nuevas piedras que sustituyen a las viejas y que, más o menos incómodas o inoportunas, no hacen sino estorbar en el mismo camino de siempre.

Un saludo.
17/12/14 3:43 PM
  
moises
Le sugiero iniciacion cristiana de adultos
17/12/14 6:26 PM
  
Nieves
Yo también conozco los Cursillos de Cristiandad, y creo que son una puerta abierta de la Iglesia estupenda, por donde entran personas muy alejadas y no tan alejadas a la Iglesia y también otras, ya dentro, descubren nuevo fuego en su corazón.
Pero también creo que hay muchas otras puertas o "hilitos". Me parece IMPRESCINDIBLE para que el hilito no se rompa al tirar que la persona que tire, o el portero, CREA firmemente lo que predica y actúe en consecuencia (que se le note), ORE muchísimo por el fruto de sus tirones (con apoyo de toda la comunidad) y PERMITA A CRISTO, que es el más ávido de recuperar ovejas, ACTUAR A TRAVÉS DE SU PERSONA.
Mi consejo por tanto para que nuestros hilitos funcionen es éste: FE HECHA VIDA, ORACIÓN y HUMILDAD.
Creo que esto es más importante que el método concreto elegido, sea Acción Católica, Cenas Alpha, Cursillos de Cristiandad, Comunidades Marianas, Coros, Belenes, etc.

Gracias, D.Jorge, hoy me ha animado a seguir tirando de algunos hilitos
17/12/14 8:03 PM
  
José Ángel Antonio
""uno se dedica a lo de siempre""

Y obtiene los resultados de siempre. Si nada cambia, nada cambia; dicen en Alcohólico Anónimos.

El padre Mallon cambió muchas cosas... y los resultados también cambiaron.

Busquen en Google su experiencia con el título "El padre Mallon da la clave para renovar las parroquias: expulsar okupas y crear expectativas altas"

Dicho esto, felicidades por toda la tarea realizada y sus frutos.
17/12/14 8:37 PM
  
Asturiano creyente
Evidentemente las prisas para acudir a la próxima misa; la supresión de una lectura de la Palabra de Dios y luego soltar un rollo propio; quejarse de todo y de todos (los niños que no lean ni hagan la colecta, etc, etc.)
En fin,la falta de acogida debido a lo asombroso de su mismidad.
Yo, digo a algunos, que hay que ser comerciales y atender a la iglesia que les ha tocado como si fuese un negocio y ellos buenos comerciantes, ya que no saben ser buenos pastores.
No, no es fácil por los muchos que parece que se les debe y no se les paga.
17/12/14 8:55 PM
  
Lobo feroz
Nada puede superar al buen ejemplo y la coherencia, especialmente en un sacerdote, por ello arrasa la santidad.
17/12/14 11:02 PM
  
Francisco de México
Padre, siga con sus hilos.... ya pescará a mas de uno.
18/12/14 1:28 AM
  
Isabel. Granada.
Los cursillos de cristiandad, creía que eran cosa del pasado. Desde luego en mi parroquia, nunca los ha habido.
Y la formación en religión cristiana de los españoles en general, es muy deficiente.
De lo que antes era Historia Sagrada, la gran mayoría de la gente, no sabe nada o casi nada.
En vez de tantas materias cómo están proliferando últimamente en las parroquias, lo primero que haría falta es una buena formación cristiana, que por desgracia al día de hoy en la enseñanza, es prácticamente nula.
En todas las parroquias debiera de ser obligatoria la catequesis de adultos. Creo que sería una buena arma para ir atrayendo almas a Dios.
18/12/14 8:57 AM
  
John Charlest Quintero Garcia
Hola Isabel. Granada, Saludos desde Colombia

Quiero decirte de la manera mas respetuosa que los cursillos de cristiandad no son cosas del pasado a no ser que no estemos hablando de lo mismo.

El MCC nace en mallorca en los años 40s con la ayuda del sacerdote Eduardo Bonín, y es un espacio donde el participante es llamado a vivir 3 momentos muy importantes.

El encuentro con el mismo
El encuentro con los demás y lo principal el encuentro con Jesucristo

Asi que los invito para aquellos que aun no sean decido hacer tan magnifico ejercicio lo hagan.

Espero no haber sido inoportuno ni molestado a alguien por esta nota y para aquellos amigos que son cursillistas reciban un abrazo coluroso y ..De Colores........
18/12/14 3:12 PM
  
Eduardo Martínez
En Marsella hubo un sacerdote que echó bastantes hilillos y le funcionaron. Lo que pasa es que a veces, cuando uno ha echado hilillos y le han funcionado, a otros les entra el pánico.

Un sacerdote con vocación tardía fue encargado de una misión imposible: Salvar una parroquia situada en la ciudad con menor índice de católicos practicantes (Marsella, con un 1%). Peor aún: el templo quedaba emplazado en un barrio de mayoría musulmana.

El citado padre realizó una suelta de hilillos muy eficaz y llegó en poco tiempo de 50 asistentes por misa a más de 700.

Sin embargo, cuando el citado padre, tras diez años ininterrumpidos en aquella parroquia, quiso buscar un nuevo destino que le facilitarse dedicar parte de su tiempo a escribir libros y componer música, y anunció su nuevo destino: Una capilla de París, el sacerdote principal de dicha capilla, rechazó su presencia (al parecer, aquel otro capellán no quería el "lío" que podía acarrear la presencia del nuevo sacerdote).

Finalmente aquel capellán que revitalizó aquella capilla de Marsella, encontró un destino perfecto en un santuario mariano francés.

Un obispo belga ha querido seguir el ejemplo de aquel sacerdote y ha constituido una fraternidad, con el fin de tirar más hilillos. En toda Bélgica en el 2014, solo han sido ordenados 14 sacerdotes, tres de los cuales pertenecen a esta fraternidad. Habrá que ver si ese modelo fructifica y da resultados más allá de Marsella.
18/12/14 9:23 PM
  
Isabel. Granada.
John Charlest Quintero Garcia

Sí que estaremos hablando de los mismos cursillos. Lo de creer que eran cosa del pasado, es porque mi suegra que en Paz descanse, era cursillista, de Acción Catolica, adoradora nocturna y diurna, y no sé cuantas cosas más. Y personalmente no he tenido noticia en Granada, al menos en tiempos recientes, de ninguna parroquia dónde se hagan. Quizá es que estoy mal informada.

Pero sean cursillos de cristiandad o catequesis de adultos, hace falta una nueva catequización y a nivel general que incluya a todas las parroquias, y que se dejen otras cosas que son secundarias o que se pueden aprender en academias y no en las parroquias, (por ejemplo inglés). Creo que una parroquia debe estar para propagar el Evangelio, ya que hemos vuelto a una sociedad completamente paganizada.

Cuento un ejemplo de los muchísimos que me encuentro en mi vida diaria, y eso que apenas salgo de casa, y lo poco que salgo es para ir a sitios muy concretos y con personas que hasta hace nada eran católicas y vivían su vida cómo católicos.
Esta mañana he ido a Mercadona a comprar algunas cosas para la casa. En la caja me encuentro a una pareja que conozco desde hace ocho años, pero sin ser pareja hasta hace poco tiempo. Él estudio desde niño en el seminario de los escolapios, primero en Granada y después en otras provincias, y justo antes de hacer los votos, se salió, pues no se veía renunciando a formar una familia. Buscó y encontró un buen trabajo, se casó, y aunque el matrimonio no tuvo hijos, fueron un matrimonio cristiano y bien avenido. Hace dos o tres años, se quedó viudo, y según me han contado personas que conocen a ambos, al muy poco tiempo empezó a convivir con otra viuda del mismo grupo en el que estábamos y estamos (yo he estado fuera de ese grupo durante tres años, y al volver me enteré de lo acontecido con la nueva pareja). No me lo podía creer. Él es un buen hombre, con buenos sentimientos, y muy formal, y por tanto nunca me hubiera esperado de él un comportamiento así. Que un cristiano comprometido y con una buena base adquirida sin duda en el seminario, dé un cambio tan radical, es señal inequívoca de lo perdida que está esta sociedad, que sin duda ha dejado de creer en Dios. Al menos, en el Dios que creemos los cristianos, y si acaso creen en algo, es en un Dios que nos quiere con nuestros pecados, y nos acepta cómo seamos. Con lo cual, ¿para qué molestarse en llevar una vida coherente con la fe, que hasta hace poco tiempo se tenía?
A mí desde luego, me resulta muy desolador y triste.

Occidente se ha descristianizado, y por tanto es más importante que nunca, una nueva evangelización.

Saludos desde Granada. España.
18/12/14 11:38 PM
  
John Charlest Quintero Garcia

HOLA!!!
Isabel. Granada.

Primero que todo gracias por tu comentario.

Se que es muy triste darse cuenta sobre estos casos, pero así como hay personas creyentes que por algún caso cambian así también hay otras muchas que a través de esos hilitos que pide el padre se han podido encaminar de nuevo en esta Fe tan hermosa como lo es la Fe Católica.

Tambien te invito de la manera mas respetuosa para que mires y escuches este vídeo, es de un cantante católico no se si lo conoces se llama Matin Valverde, espero que sea de tu agrado. www.youtube.com/watch?v=XQ8omumtcns.

Y sigue así con esa inquietud de que hacer por la iglesia ya sabes que iglesia somos todos y de todos depende que esta crezca. Nuevamente gracias por tu comentario.














19/12/14 3:31 PM
  
Isabel. Granada.
John Charlest Quintero Garcia.

Gracias por el enlace que mandas. No conocía al cantante que citas, pero gracias al enlace lo conoceré.

Gracias a tí por tus comentarios llenos de razón.

Saludos.
19/12/14 10:20 PM

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