24.11.08

Comulgar bien

COMULGAR BIEN

Pregunta:

Seré breve, dado que interesan más sus repuestas que mis preguntas. Observo un uso que se ha convertido en abuso respecto a la distribución del Sagrada Comunión en las manos de los fieles: manos sucias, sudorosas, intentando agarrar el Cuerpo de Cristo con los dedos como una pinza, no consumiendo la Sagrada Comunión ante el ministro… Los sacerdotes en última instancia y la más alta jerarquía eclesiástica tienen grave responsabilidad de velar por instruir al respecto y evitar los abusos evidentes con el Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo. El Santo Padre S.S. Benedicto XVI, recientemente ha dicho que en las celebraciones donde él reparta la Sagrada Comunión, los fieles que la reciban de sus manos lo harán de rodillas y en la boca, ¿Es suficiente o hace falta más instrucción?

Respuesta:

Probablemente el Papa nos está dando un mensaje no escrito, pero explícito. Me recuerda otro gesto pontificio, éste de Juan Pablo II, cuando con gran sorpresa bajó a la Basílica Vaticana y se puso a oír confesiones en un confesionario. Los sacerdotes captamos el mensaje. Benedicto XVI se ha referido explícitamente en más de una ocasión a la necesidad de adorar Cristo Eucaristía: en la Misa, en la Comunión y en el culto fuera de la Misa. Tiene usted razón y yo mismo lo he comentado muchas veces en esta columna: faltan estas muestras necesarias y convenientes de adoración. Por doquier se ha suprimido el noble gesto de arrodillarse en el momento de la consagración y que según las normas litúrgicas es preceptivo normalmente y también se ha degradado mucho la forma de comulgar con las manos. A veces, a mis feligreses les recuerdo, aludiendo al gesto que usted comenta de tomar la Sagrada Forma con los dedos en pinza, que nosotros no tenemos la habilidad de los chinos para comer con palillos. Se corre el riesgo de que caiga al suelo el Cuerpo de Cristo y se dificulta mucho la administración de la comunión. ¿Volver a comulgar de rodillas? No creo que el Santo Padre tenga intención de obligarlo pero sí que nos recuerda que es una opción para el fiel que desee hacerlo y que debería facilitarse tal opción. También creo que es una llamada a acercarse a la Comunión con devoción y adoración, y, por supuesto, en el estado de gracia que se requiere. Me permito recordar igualmente que la comunión en pié y en la mano, hecha con la corrección y el espíritu que las mismas normas litúrgicas indican, es totalmente digna y decorosa. Efectivamente hay que orientar a los fieles y corregir con tacto y oportunidad los abusos y recuerdo que en determinadas circunstancias el sacerdote puede omitir la administración de la Sagrada Comunión en la mano. Si el Papa decide introducir modificaciones al respecto a nivel de la Iglesia Universal, evidentemente que éstas han de ser admitidas prontamente por parte de todos.

22.11.08

Autoridad

AUTORIDAD

Pregunta:

Me cuesta explicarme la ausencia de autoridad en muchas cosas que pasan en nuestra Iglesia y que aparecen en nuestros periódicos: escándalos, sacerdotes que desobedecen las directrices del Papa y Obispos, teólogos que enseñan doctrinas contrarias a la fe… ¿Por qué no reprenden enérgicamente los Obispos a los autores de todos estos desmanes? ¿No le parece que la autoridad es para ejercerla?

Respuesta:

Creo que hay que examinar estos asuntos sin pasión, con sincero afán de conocer la verdad y siempre con la debida caridad. Evidentemente, las personas que deben ejercer un servicio de autoridad, se encuentran en ocasiones con situaciones desagradables en las cuales hay que reconducir al orden a personas que se han desviado. No se fie mucho de la información que dan ciertos periódicos. A menudo, en muchos casos que usted comenta, el que no lo sabe todo, no sabe nada. El primer paso es un sensato discernimiento, una verificación de los hechos y hay que oír todas las partes implicadas. La Iglesia ejerce la autoridad e incluso prevé en ciertos casos sanciones muy duras, aunque necesarias para un bien mayor. Pero, como lo he dicho, la forma (en caridad) como se ejercita la autoridad es fundamental en el oficio de corregir que tienen los Obispos y, en definitiva, toda persona investida de autoridad (p. e., padres, maestros, sacerdotes…). San Antonio María Claret daba estos sabios consejos: “En las correcciones tener en cuenta la sentencia de San Lorenzo Justiniano: El Señor manda que se corrija al hermano blanda y dulcemente, ya que el ánimo del que ha faltado se mueve a compunción más bien con palabras suaves que con reprensiones duras… Dos cosas contribuyen mucho a que la corrección aproveche al súbdito. En primer lugar, el que éste tenga en buen concepto al superior como hombre equilibrado y en segundo lugar el que el súbdito esté persuadido de que el superior le aprecia. Si el superior se enfada, pierde el prestigio y la estima”. Una corrección hecha con el tacto que indica el Santo llega a resultar muy provechosa y suele solucionar el problema. Un corrección desabrida y sin guardar las formas suele dar malos resultados, como también el afrontar los problemas a destiempo, demasiado tarde.

21.11.08

Conversando sobre la fe

Desde hace unos años, el Dr. Joan Antoni Mateo gestiona una sección muy popular del semanario Cataluña Cristiana: El Consultorio. Desde allí atiende las preguntas que le formulan los lectores sobre cuestiones de fe y de vida cristiana. A partir de ahora, el autor ofrecerá este trabajo a los lectores de su blog en Infocatolica y también brindará a los mismos la posibilidad de hacerle llegar sus consultas. Con el tiempo esperamos poder albergar en el nuevo blog el fondo de más de quinientas preguntas y respuestas ya elaboradas y que constituyen una verdadera enciclopedia popular de la fe.

Joan Antoni Mateo García es sacerdote de la Diócesis de Urgell en Cataluña donde ejerce su ministerio sacerdotal. Es profesor en el Instituto de Teología Espiritual de Barcelona y en el Instituto Santo Tomás de la Fundación Balmesiana de la misma Ciudad. D. Joan Antoni Mateo se doctoró en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma bajo la dirección del conocido teólogo P. Jean Galot, S. J. El Dr. Mateo es miembro de la Sociedad Mariológica Española.

Para enviar sus preguntas a don Joan Antonio, hágase al siguiente email:
elconsultori@hotmail.com