27.10.17

La vida interior en la moral cristiana frente al helenismo

A diferencia de los griegos y de los modernos, el cristiano considera que Dios es el ser creador, conservador y providente, que todo lo sabe porque todo es hecho por Él. Nada subsiste sin Él y nada se le escapa. Dios conoce los secretos de los pensamientos de cada hombre,[1] de modo que sus juicios son justos porque conoce lo que hay en el interior de los hombres.

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19.10.17

Principios fundamentales para la demostración de la inmortalidad del alma y la existencia de Dios.

El concepto de creación introducido por el cristianismo trajo un avance muy grande en la especulación filosófica acerca del hombre y de Dios. Es a partir de eso y de la existencia de formas puras o ángeles que se fue desarrollando la Filosofía hasta madurar los argumentos que demuestran la inmortalidad del alma humana y la existencia de Dios. El presente trabajo es una síntesis muy sucinta de dichos argumentos.

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12.10.17

La integridad moral cristiana frente al helenismo.

En el cristianismo el hombre íntegro es el hombre de bien, en el que su alma es bella y digna de ser honrada porque es virtuosa. Pero, a diferencia de los griegos, en el cristianismo, la virtud misma no es digna de honra sino en cuanto dirige el bien hacia Dios.[1] En efecto, en el cristianismo la virtud no es el bien supremo como lo era para los griegos. Porque el cristiano considera el acto humano o acto moral calificándolo como bueno o malo de un modo muy distinto al griego.

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7.10.17

La libertad cristiana frente al helenismo y el protestantismo

La idea de libertad es tan antigua como el hombre mismo porque es un hecho que Dios ha dotado al hombre de voluntad con capacidad de elegir. Esto significa que el hombre no está totalmente sujeto a las leyes divinas.[1] Dios ha creado al hombre libre haciéndolo responsable de su destino. Y es la libertad humana la que le permite elegir el camino de la felicidad o de la frustración eterna, de modo que con la libertad el hombre colabora o coopera con Dios en la consecución de su destino.

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28.09.17

El amor cristiano frente al amor del helenismo.

Los griegos se percataron de que la vida humana tiene muchas exigencias que derivan de su corporeidad. Se dieron cuenta de que para luchar por ellas, el hombre tenía que colocarse él mismo como objeto de su deseo.[1] Quererse a sí mismo y luego querer todo lo demás en función del amor que se tiene de sí. El pensamiento griego fue consciente de que cada hombre busca ser feliz, pero la felicidad no es fácil de alcanzarse. Los griegos expresaron la conciencia de que el hombre busca una y otra cosa y siempre se queda con ganas de algo más. Porque todo lo que el hombre encuentra nunca es suficiente y por eso, en esta vida, el hombre no tiene paz, porque siempre hay deseo de algo más.

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