Es bastante cínico por su parte que después de pasarse varios meses atacando al catolicismo, ahora venga a descalificar sin más a los que denunciamos esos burdos ataques, sin haberse molestado en contestar ni una sola de las réplicas que le hemos dedicado en este tema
Elentir
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Hace unos días Libertad Digital publicaba las fotos de la visita de un sacerdote católico y su sacristán a sus instalaciones. La segunda foto mostraba a César Vidal en amistoso gesto con ambos, como podéis ver sobre estas líneas. El viernes un lector de este blog se preguntaba si esa visita tendría relación “posible sangría de católicos tras los últimos trabajos de César Vidal”, a modo de lavado de cara. Pues bien: anoche Vidal empleaba esa visita para disfrazar el sectarismo anticatólico que se viene gastando últimamente:
“Sin ir más lejos, esta semana, tuvimos en Libertad digital como pareja invitada de la semana al párroco y al sacristán de una parroquia del este de España y, difícilmente, habrían podido estar más agradables conmigo asegurándose, por ejemplo, que todos los días, tras concluir la misa de las 19:30, conectan esRadio para escuchar mi programa.”
Vidal llama “taliban” a los que le acusamos de atacar al catolicismo
Esto lo dice el presentador de esRadio en un párrafo que empieza de la siguiente forma: “Me consta que no faltarán los taliban que interpretarán mis palabras como un ataque frontal contra el catolicismo”. Es bastante cínico por su parte que después de pasarse varios meses atacando al catolicismo, ahora venga a descalificar sin más a los que denunciamos esos burdos ataques, sin haberse molestado en contestar ni una sola de las réplicas que le hemos dedicado en este tema Pío Moa (ahora desde su blog en Intereconomía una vez expulsado de Libertad Digital tras replicar varias de las soflamas anticatólicas de Vidal), Bruno Moreno desde Infocatólica (enlazo sus magníficas réplicas a Vidal al final de esta entrada) y un servidor desde este blog. Sinceramente, en este debate el único talibán que yo veo es aquel que vende una imagen tan idílica como falsa del protestantismo mientras dedica toda clase de infamias a los católicos, infamias de las que haré un resumen a continuación.
Un resumen de los recientes ataques de César Vidal contra el catolicismo
Ciertamente, he echado de menos algo en el artículo de Vidal, y es que dice que el párroco y su sacristán escuchan su programa, pero no comenta si se declararon lectores de sus artículos. Me pregunto si los leen y, en caso afirmativo, qué opinión les merecen los artículos que Vidal viene firmando desde hace meses, plagados de ataques contra la Iglesia a la que ellos pertenecen (Iglesia que Vidal -por cierto- siempre se afana en escribir con minúscula, en un sectarismo anticatólico que incluso le lleva a saltarse las normas ortográficas de la Real Academia Española; ver la 4.28). De no haber hecho ningún comentario al respecto el párroco, por aquello de la diplomacia mal entendida, ¿tuvo César Vidal el valor de decirle lo que opina de la Iglesia Católica? Por si alguien conoce a ese sacerdote y desea enviarle un resumen, aquí van unas cuantas muestras de lo que Vidal viene diciendo sobre la Iglesia Católica desde hace meses:
Vidal sólo recuerda a curas nacionalistas, de izquierda, ultraizquierda, ultraderecha o de la ETA
Pero por si todos estos ejemplos no le bastasen al señor párroco para saber lo que piensa Vidal sobre su persona y la labor a la que se dedica, el presentador de esRadio podría haberle recordado la opinión que escribió sobre los sacerdotes católicos el 1 de enero: “Hemos disfrutado curas de extrema derecha y del PCE, de la Comunión Tradicionalista y del PTE, de la ORT y de CiU, del PNV y de ETA, de CCOO e incluso del PSOE, pero –me corregirán, sin duda, los lectores– no me viene a la cabeza uno solo que anduviera por un sendero político en el que la duda fuera permisible, en el que el dogma no lo invadiera todo y en el que la libertad fuera el primer valor.“ Para escribir esa burda caricatura de los sacerdotes católicos Vidal no tuvo reparos en olvidarse de sus propias palabras, concretamente del artículo que dedicó al sacerdote Bernardo Herráez en 2010, en el que recordaba la tolerancia que el presidente de honor de la COPE tuvo hacia él a pesar de las críticas de no pocos oyentes.
Lo que me pregunto, dicho sea de paso, es: ya que le parece imposible que haya un sacerdote católico tolerante y dialogante, ¿en qué coordenada política situaría Vidal al párroco que visitó su programa el otro día: la ultraderecha, la izquierda laicista, la ultraizquierda o la ETA? ¿O acaso esa visita le ha obligado a tragarse sus propias infamias, lanzadas -insisto- sólo hace unas semanas en el marco de su obstinado y prejuicioso empeño por echar basura sobre la Iglesia Católica? Por otra parte, ¿le pareció a César Vidal ese párroco un antisemita, un vago, un ladrón, un tipo que odia la ciencia y la innovación, o tal vez un partidario del absolutismo monárquico? Son algunas de las características que -como acabo de exponer- Vidal viene relacionando con el catolicismo desde hace meses, en una campaña de difamación para la que no ha dudado en tergiversar la historia, mentir repetidas veces y ocultar todo aquello del protestantismo que no cuadra en el cuadro idílico que nos quiere vender de la Reforma.
Vidal presenta como un privilegio católico que las Iglesias Evangélicas se financien del erario y la Iglesia Católica no
Ya de paso, aprovecho para recordarle a César Vidal que mientras los contribuyentes españoles podemos negarnos a financiar a la Iglesia Católica, dejando de marcar la famosa casilla del IRPF, no podemos hacer lo mismo con las Iglesias Evangélicas, porque se financian directamente del erario, recibiendo dinero del Estado por medio de la Fundación Pluralismo y Convivencia. De hecho, a finales de diciembre Protestante Digital daba noticia de la paralización de esa subvención a la espera de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Sin embargo, la Iglesia Católica recibe lo que los contribuyentes deseamos darle: ni más ni menos, como ya expliqué aquí el 5 de enero.
Lo más gracioso es que Vidal presenta esto como un “privilegio” de la Iglesia Católica, pero no dice ni pío del método de financiación de la Iglesia a la que él pertenece. Antes bien, el presentador de esRadio afirma: “El judío, el protestante, el agnóstico, el ateo o el simplemente partidario de la separación entre iglesia y estado debe escoger entre financiar a una confesión que no es la suya o a las dictaduras hispanoamericanas.”. Yo no he visto en ningún impreso del IRPF ninguna casilla destinada a “dictaduras hispanoamericanas”: es otra invención de Vidal. Lo que tampoco he visto es ninguna casilla para las Iglesias Evangélicas: y es que César Vidal se queja de tener que escoger, pero yo ni siquiera puedo escoger si no quiero sostener a su Iglesia Evangélica… ¡y esto lo vende como un privilegio católico!
César Vidal copia los ridículos argumentos de la ultraizquierda anticatólica
Lo más gracioso es que en su soflama anticatólica de anoche Vidal copia los argumentos del diario Público y del grupo ultraizquierdista Europa Laica para arremeter contra la Iglesia Católica. Como recordaréis, en abril del año pasado comenté aquí que los laicistas incluyen como dinero dado por el Estado a la Iglesia Católica las subvenciones a ONGs católicas, a colegios católicos, etc. Con ello hacen una manipulación bastante burda, pues cuando el Estado financia a una ONG católica no lo hace por su condición religiosa, sino por la labor que desarrolla en beneficio de la sociedad, igual que hace con otras ONGs sin inspiración religiosa o igual que financia ONGs protestantes (que las hay en España y hacen un magnífico trabajo). De la misma forma, cuando el Estado subvenciona a un colegio concertado no lo hace como donativo a la Iglesia Católica, sino como parte del derecho constitucional de los padres a a la libertad de educación.
Sin embargo, Vidal habla de “las cantidades –jamás publicadas, jamás calculadas de manera global– que recibe por otros conceptos como la restauración de templos, la subvención de centros de enseñanza, la entrega de dinero público para ONGs relacionadas con la misma y un largo etcétera”. Para empezar, si Vidal quiere saber lo que el Estado destina a sostener cada uno de esos conceptos, lo que tiene que hacer es cogerse el BOE y los boletines oficiales de cada comunidad autónoma. Lo que Vidal no puede pedir es que se sumen como ayudas a la Iglesia Católica cosas que no lo son, por mucho que en esto se haya sumado a las mentiras de la izquierda anticatólica. Dicho sea de paso, los católicos españoles también pagamos impuestos, pero cuando recibimos un servicio público que hemos ayudado a sostener no es la Iglesia Católica la que recibe el importe de lo que ha costado ese servicio. Parece mentira tener que explicarle estas cosas a un individuo que ha sido durante años presentador de un programa en una emisora católica como la Cadena COPE. Pero bueno, cegado como está por sus prejuicios, si yo -que soy católico- voy a la Seguridad Social a una consulta cuyo coste sea (pongo una cifra al azar) de 10 euros, a lo mejor Vidal piensa que esos 10 euros deben contar como ayuda a la Iglesia Católica. ¿La separación entre Iglesia y Estado que propone Vidal implicará que los católicos renunciemos a disfrutar de los servicios públicos que pagamos con nuestros impuestos? Pues ya puede esperar sentado.
Elentir
Publicado originalmente en "Contando estrellas"
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