La «Humanae vitae»: una profecía científica

La FIAMC se ha comprometido con la ciencia y la verdad desde sus orígenes. Por eso estudiamos y mencionamos tanto el efecto principal y los secundarios de estos fármacos. La clave de nuestra antropología no consiste sin embargo sólo en el hecho de que examinamos los productos abortivos que tienen consistentes efectos secundarios o que son incluso inútiles. Nosotros vamos más allá.

08/11/11 11:54 AM | Imprimir | Enviar

José María Simón Castellví

José María Simón Castellví

Presidente de la Federación internacional de las Asociaciones de médicos católicos (FIAMC)

La Federación que tengo el honor de presidir acaba de publicar un documento oficial para conmemorar el cuadrágesimo aniversario de la encíclica Humanae vitae de Pablo VI, de recordada memoria. Se trata de un texto muy técnico, largo, de cien páginas, con trescientas citas bibliográficas, la mayor parte de revistas médicas especializadas.

El documento ha visto la luz después de muchos meses de investigación y de intenso trabajo de recogida de datos. Es justo acordarse del editor, el suizo Rudolf Ehmann, que ha dedicado a su redacción los mismos meses exactos de un embarazo. No había sido hecho nunca algo similar desde el punto de vista médico,dado el modo de trabajar y de escribir al cual estamos acostumbrados nosotros los médicos. Además el texto original alemán es bello y está bien escrito. ¿Cuáles son sus claves de lectura? ¿Dice algo nuevo a la Iglesia y a la sociedad? Se debe considerar como una prueba pericial cualificada para valorar aspectos importantes de la contracepción. Escrito con todos los requisitos científicos, sin ningún complejo de inferioridad respecto a cualquier debate de obstetricia y ginecología, llega a dos conclusiones que no deberían pasar inobservadas ni a la Iglesia ni a los de fuera de ella.

En primer lugar, demuestra irrefutablemente que la píldora denominada anovulatoria más utilizada en el mundo industrializado, aquella con bajas dosis de hormonas estrógenas y progesténicos, funziona en muchos casos como un verdadera efecto anti-implantatorio, o sea abortivo, puesto que expulsa un pequeño embrión humano. El embrión, incluso en sus primeros días, es algo distinto de un óvulo o célula germinal femenina. El embrión tiene un crecimiento continuo, coordinado, gradual, de tal fuerza que, si no hay algo que se lo impida, termina con la salida del seno materno en nueve meses dispuesto a devorar litros de leche. Este efecto anti-implantatorio está admitido por la literatura científica. Se habla incluso sin pudor de tasa de pérdida embrional. Curiosamente sin embargo esta información no llega al gran público. Los investigadores están al corriente de ello y está presente en los prospectos de los productos farmacéuticos buscados para evitar un embarazo.

Otro aspecto  interesante tiene que ver con los efectos ecológicos devastadores de las toneladas de hormonas arrojadas cada año al medio ambiente. Tenemos datos suficientes para afirmar que uno de los motivos para nada despreciables de la infertilidad masculina en Occidente (con siempre menos espermatozoides en el hombre) es el envenamiento ambiental provocado por productos de la “píldora”. Estamos aquí ante un efecto anti-ecológico claro que exige ulteriores explicaciones de parte de los fabricantes. Son conocidos para todos los otros efectos secundarios de las combinaciones entre estrógenos y progesténicos. La misma Agencia internacional de investigación del cáncer (Interntional Agency for Research on Cancer), con sede en Lyón, agencia de la Organización mundial de la salud (OMS), en su comunicado de prensa del 29 de julio de 2005, había constatado ya que los preparados orales de combinados estrógeno-progesténicos eran cancerígenos y los había clasificado en el grupo uno de los agentes cancerígenos… 

Lo triste en todo esto es que, si se trata de regular la fertilidad, no son estos productos necesarios. Los medios naturales de regulación de la fertilidad (“Nfp” o Natural Family Planning) son lo mismo de eficaces y además respetan la naturaleza de la persona.

En este sexagésimo aniversario de la Declaración de los derechos humanos se puede decir que los medios anticonceptivos violan al menos cinco importantes derechos: el derecho a la vida, el derecho a la salud, el derecho a la educacion, el derecho a la información (su difusión sucede a costa de la información sobre medios naturales) y el derecho a la igualdad entre sexos (el peso de la anticoncepción recae casi siempr sobre la mujer).

La FIAMC se ha comprometido con la ciencia y la verdad desde sus orígenes. Por eso estudiamos y mencionamos tanto el efecto principal y los secundarios de estos fármacos. La clave de nuestra antropología no consiste sin embargo sólo en el hecho de que examinamos los productos abortivos que tienen consistentes efectos secundarios o que son incluso inútiles. Nosotros vamos más allá.

La sexualidad es un don maravilloso de Dios a los cónyuges. Los une tanto que cualquier elemento externo que se interponga entre ellos es un tercero sin derechos. Los cónyuges se dan totalmente el uno al otro, también la propia capacidad generativa. Si una nueva vida no es posible por graves motivos, también forma parte de la intimidad conyugal utilizar los periodos no fecundos de la mujer para tener relaciones que deben ser siempre satisfactorias para ambos y unirlos siempre más. A cuantos ven algunos documentos de la Iglesia como compendios de prohibiciones, les pedimos vivamente que lean los códigos civiles, penales o mercantiles de los países occidentales. ¡Allí sí que hay prohibiciones! No discuto su oportunidad, pero creo que estos mismos códigos se basan más sobre las premisas fundamentales de la libertad personal y del comercio que apuntan a la felicidad de las personas y a la eficiencia de las sociedades y que, en definitiva, justifican algunas prohibiciones. La Iglesia tiene en gran estima la sexualidad y creo que, si se adquieren una formación y hábitos correctos, la vida es más fácil y se juzgan positivamente algunos límites que efectivamente existen.

Nosotros los médicos católicos somos plenamente conscientes de deber invertir mucho más en la maternidad. Más también en recursos humanos, en la educación y en recursos financieros. La doctrina de la Humanae vitae es poco seguida, y entre otras cosas, porque en su tiempo demasiados médicos no la aceptaron. La pregunta opuesta puede ayudarnos a ver cuán profético fue Pablo VI. Si hubiera aceptado la “píldora”, ¿hoy habríamos podido prescribir con conciencia algunos productos que sabemos que son anti-implantatorios? El prestigio del médico le consiente ofrecer con autoridad a los cónyuges alternativas a la contracepción. La relación entre médico y paciente es tan fuerte que difícilmente se rompe, incluso si hay en medio un teólogo disidente. Para tal fin es sin embargo necesario formar e informar más y mejor a los médicos sobre la fertilidad. Creo que nosotros los médicos católicos continuaremos desarrollando nuestra profesión. No obstante, vista la situación actual -con progresos muy lentos, muchas reticencias y millones de personas implicadas- oso llamar respetuosamente a la Iglesia a crear una comisión especial para la Humanae vitae.

 

Pedro José María Simón Castellví, Presidente de la Federación internacional de las Asociaciones de médicos católicos (FIAMC)

33 comentarios

Comentario de Esteban
¿Cuantos vidas habrán sido destruidas como consecuencia de los efectos abortivos de los anticonceptivos convecionales? Millones ,en todo el mundo.
Ciertamente la cultura de la muerte comienza en ese punto.
¿Cómo un hombre de conciencia puede renunciar a las exigencias de conocer la verdad de las cosas?
8/11/11 2:05 PM
Comentario de Andrés -Eduardo Luis
Dice en su escrito: ”Los cónyuges se dan totalmente el uno al otro”. Esta expresión en una evolución de “diseño inteligente” es totalmente cierta, pero la observación de la naturaleza nos hace ver que, esta concepción evolutiva tiene demasiadas “goteras”, por lo que su radical imposición nos aleja mucho más a la Verdad que nos acerca. Por esto, en algunas circunstancias, desde el más profundo respeto a la naturaleza de la persona la expresión analizada no es verdadera. Aunque los cónyuges hayan manejado billones y más billones de células, hayan preparado miles y miles de veces medios de cultivos celulares, en las cosas del querer, en determinados casos, son terceros de sí mismos. Así que el don maravilloso de Dios “los une tanto que cualquier elemento externo que se interponga entre ellos es un tercero sin derechos”, en determinadas circunstancias, tiene una explicación bastante imposible para los propios cónyuges. Creo que jamás se debe, ni por acción ni omisión, privar del medio adecuado de vida a ninguna fase del ciclo biológico porque la vida sin su medio no es posible.
8/11/11 8:50 PM
Comentario de Tomás Bertrán
Y yo me pregunto: ¿Por qué los médicos debemos dar el callo basándonos en la Humanae Vitae, que lo debemos hacer, y en cambio los sacerdotes, bastantes de ellos y no muchos por respeto a ellos, en sus homilías no han dicho ni dicen nada sobre lo pecaminoso de estos métodos?. Y el no poner freno valientemente a estos métodos se ha dejado puerta abierta a la mentalidad anticonceptiva, anti-vida, lo cual nos ha llevado al aborto. Y si no ponemos freno abiertamente al aborto llegaremos a la eutanasia. Y no soy catastrofista. El que avisa no es traidor, o como se dice en un programa de humor sobre política en TV3 (Polonia) "...pero alguno lo tenía que decir". :)
En fin, la raíz de la cultura de la muerte no es el aborto, es el uso de los métodos anticonceptivos, con los que no se concibe el estar abiertos a la vida.
9/11/11 12:53 PM
La comisión pontificia creada por Juan XXIII y cuyos miembros incrementó a 68 Pablo VI para tratar de los temas de la familia emitió un informe redactado por teólogos, abogados, historiadores, sociólogos, médicos especialistas en obstetricia y representantes de las parejas casadas en el que se sostenía que un cambio en la actitud de la Iglesia respecto al control de natalidad, no sólo era posible, sino que era también recomendable. Votaron a favor 64 miembros. De los miembros de la comisión de cardenales y obispos que vigilaba los trabajos de los 68, ocho votaron a favor de las recomendaciones, seis se abstuvieron y seis votaron en contra. Pablo VI no siguió la inspiración del Paráclito.
9/11/11 7:06 PM
Comentario de Fzalacain
Ya, pero el sucesor de Pedro no es una comisión de expertos
9/11/11 9:23 PM
¿Dónde puedo encontrar el documento? Gracias
10/11/11 10:21 AM
Lo tiene enlazado en el artículo, JLG
http://www.vatican.va/holy_father/paul_vi/encyclicals/documents/hf_p-vi_enc_25071968_humanae-vitae_sp.html
10/11/11 12:17 PM
Comentario de Francisco Javier
Emeth,

¿Desde cuando una junta de médicos tiene el Espíritu Santo?

Esta claro que los que no tenían el Espíritu fueron los que intentaron convencer al Santo Padre de que había que "cambiar la política de natalidad" (¡que eufemismo más bello! Hoy en día todo está plagado de buenas palabras :)) .

¡Qué bien hizo Pablo VI en escuchar a Dios y no a los hombres!
11/11/11 12:31 PM
Tendrá que reconocer que, por ejemplo, inspiró más a Aristóteles que a Ratzinger o Benito XVI. Y en asuntos de medicina más a una junta de médicos que de matemáticos. Por cierto se trataba de "teólogos, abogados, historiadores, sociólogos, médicos especialistas en obstetricia y representantes de las parejas casadas". Y no hay que olvidar la comisión de cardenales y obispos.
11/11/11 4:07 PM
Comentario de Uribante
"El documento ha visto la luz después de muchos meses de investigación y de intenso trabajo de recogida de datos..."
Nos gustaría leerlo. ¿Dónde se puede encontrar?
12/11/11 3:54 AM
Comentario de Ignasi Garrido (per Josep Maria Simón)
Escolta JM perquè no parles de quan fa un parell d'anys teòlegs alemanys van donar suport a la Humanae Vitae en el 40è aniversari. Aquells teòlegs ho van fer des de una de les Facultats teològiques que més s'havien oposat a l'encíclica de Pau VI.
12/11/11 11:51 AM
Comentario de Fortis
Yo recuerdo cuando se publicó la Encíclica. Siempre recuerdo el hecho como algo sobenatural, como una manifestación de la Infalibilidad Pontificia con toda claridad porque es que lo que hizo Pablo VI era ir en contra de todos o casi.¡ Menos mal que el Papa es Infalible, si no... qué sería del mundo !.
13/11/11 2:28 PM
Comentario de indignado 1
El que no quiera quemarse que no ponga la mano en el fuego, y el que, por la razón que sea, no desee tener hijos, pues que no se case. Es imposible tener a la vez teta y sopa. El que no quiera la carga de los hijos que se quede soltero y que no haga actos que por su misma naturaleza conducen a la procreación.

Queremos la comodidad de la soltería junto con el placer del matrimonio, pero sin aceptar las cargas del matrimonio. Seamos responsables y aceptemos que los actos de la procreación conllevan la generación de un nuevo ser, cuya vida hay que respetar. Si no estamos dispuestos a respetar la vida engendrada, pues no engendremos y punto. Lo demás es sacar los pies del tiesto.
13/11/11 9:59 PM
Llama la atención el titular: una profecía científica. Cuando Pablo VI escribió su encíclica no se tenía conocimiento de hechos como el efecto de las hormonas en el medio ambiente. Tampoco (y no lo cita el autor de este artículo) conocía las consecuencias en la salud de las mujeres.

Y también es cierto que aparecen afirmaciones cuando menos discutibles como que generaría mayores abusos hacia las mujeres.

Pero coincido con el comentario de Emeth en el que la comisión que pidió un cambio de la iglesia con respecto al control de la natalidad no fue escuchada por Pablo VI por diversos motivos. Lo chocante es que este cambio ya se ha producido desde que se aceptan los llamados métodos naturales. Esto sí permiten un control de los nacimientos.

También existen métodos "mecánicos" que tienen el mismo papel, sin efectos secundarios para la salud: preservativo, tanto masculino como femenino, DIU, ...
13/11/11 11:30 PM
Comentario de Esteban Rodríguez
El documento se puede encontrar aquí:

http://www.fiamc.org/fiamc/04texts/ehmann/HumanaeEs80T.pdf


http://www.fiamc.org/fiamc/04texts/ehmann/HumanaeEsp06A.pdf

JR, la encíclica es profética precisamente porque cuando se escribio no se conocian las consecuancias para salud de las mujeres ni sus efectos sobre el medio ambiente.
Decir que los DIUs no tienen efectos negativos para la salud es desconocimiento.
14/11/11 3:22 AM
Comentario de solodoctrina
Opino que la Humanae Vitae es profética porque eludiendo las enormes presiones (de falsedades) que existían en ese momento -se hablaba de la catástrofe de la "bomba demográfica" de la cual hoy nadie se acuerda por ser un invento falaz- Pablo VI centró, correctamente, el problema de la fertilidad humana y del amor conyugal: no se puede separar a Dios y los factores unitivos y de transmisión de la vida.

La condena de la anticoncepción artificial -junto a su complemento natural: el aborto- y la promoción de la ley inscrita por el Señor en la vida humana para su transmisión fue, sigue siendo y lo será siempre el camino de la cultura de la vida. Aunque la mayoría de los eclesiásticos no lo comprendan, por ahora.
14/11/11 3:43 AM
Comentario de solodoctrina
Y por supuesto que adhiero al llamado del Dr Simón a la "Iglesia a crear una comisión especial para la Humanae vitae" para su difusión teórica y práctica.

No deberían celebrarse matrimonios católicos sin pasar, previamente, por un curso de información y entrenamiento en medios naturales de regulación de la fertilidad. Los cursos pre-matrimoniales deben incluir esta área con detalle.
14/11/11 4:12 AM
Comentario de Mariano
La Humanae vitae es profética, y celebro este artículo y otros que denuncian por fin que la píldora anovulatoria puede ser causa de abortos, cosa que se silencia en los púlpitos porque es de uso general. También me gusta lo que comenta Tomás: La raíz de la cultura de la muerte no es el aborto, es el uso de los métodos anticonceptivos,
Pero dicho esto hay que decir que esta apuesta por la verdad que hace la Iglesia es muy difícil de llevar de verdad en una sociedad donde a veces se impone a la mujer trabajar fuera de casa para poder mantener la familia. O sea que la Humanae Vitae es buena si va acompañada también y primero por una presión a los políticos para la conciliación de la vida laboral y familiar,ayudas a las familias y cosas semejantes, sin eso sería vacía, como sería un "no robarás" en una sociedad corrupta hasta la médula y donde la única forma de sobrevivir es robando algo.
14/11/11 9:21 AM
Mas o menos que decir que los cananeos, que al diferenciarse y pasar a ser judíos dejando de comer cerdo, tuvieron una revelación profética, que heredó el Islam, y que el descubrimiento de la triquina confirmó. Lo mismo puede decirse de los testigos de Jehová con la prohibición de transfusiones y el Sida. La verdad es que al desmitificar el pensamiento, filosófico y religioso, el hombre se adapta mejor a la realidad percibida. Divorcio, anticonceptivos y reproducción asistida están plenamente incorporados en la vida moderna incluida la de los católicos. Un artículo que cuenta las incidencias y que se inclina por la pertinencia de la encíclica es : http://www.conoze.com/doc.php?doc=8378. Me gusta leer todas las opiniones, y compartirlas con vosotros, pero sigo pensando que se perdió una oportunidad
15/11/11 9:53 AM
Comentario de Holmes
No entiendo muy bien como siendo una píldora anaovulatoria puede ser abortiva al no permitir que se implante un embrión, cuando en teoría este embrión no ha podido formarse previamente. En cualquier caso, de ser así sería un argumento en contra del uso de la píldora no de la anticoncepción artificial.
Me parece muy exagerado decir que la raíz de la cultura de la muerte son los métodos anticonceptivos. Eso es igual que decir que alguien que utiliza estos métodos está dispueto a abortar en caso de concepción, lo cual evidentemente es falso.
La clave, en mi opinión, está en la consideración de la inseparabilidad del carácter unitivo y procreativo de las relaciones sexsuales.No digo que no sea un criterio correcto, digo únicamente que al menos a mí me produce muchas dudas.
15/11/11 11:46 AM
Comentario de Luis Fernando
Precisamente el embrión se ha formado antes. Si no, no habría "necesidad" de impedir que se implante.

Y que la raíz de la cultura de muerte es la cultura de la anti-vida, o sea, de la anti-concepción, es indudable. No todos los que usan métodos anticonceptivos acaban abortando, pero ha andado ya la mitad del camino hacia el aborto.

Salvando las distancias, es como el que empieza consumiendo drogas "blandas". No siempre consume drogras duras, pero sí que está mucho más cerca de hacerlo.
15/11/11 12:03 PM
Comentario de Holmes
Insisto que es una duda, ya que no soy entendido, pero si la píldora es anovulatoria, evita que la mujer ovule, y si la mujer ovula no puede haber concepción.
Con respecto a lo segundo, por ahí no paso. Seamos serios, sería como decir que beber alcohol es pecado, porque vas a terminar emborrachándote, cogiendo el coche y matando a alguien.Conozco mucha gente que utiliza métodos anticonceptivos artificiales, y en caso de embarazo jamás abortaría.
15/11/11 1:12 PM
Comentario de Holmes
Perdón, aunque supongo que se entendía,quería decir que si la mujer NO ovula no puede haber concepción.
15/11/11 1:14 PM
Comentario de Luis Fernando
La píldora del día después sólo impide la ovulación en caso de que ésta no se haya producido. Pero también ejerce como abortivo cuando ya hay fecundación. Por tanto, tiene tanto la capacidad anticonceptiva como la abortiva.
15/11/11 1:26 PM
Comentario de Holmes
En eso estoy de acuerdo, por supuesto la pildora del día después es claramente abortiva. Pero creo que el artículo se refiere, y yo me refiero en cualquier caso, a la que emplean las mujeres a lo largo de todos los días del mes que lo que provoca es que no se produzca ovulación.
15/11/11 1:35 PM
Comentario de solodoctrina
Holmes afirma

"Conozco mucha gente que utiliza métodos anticonceptivos artificiales, y en caso de embarazo jamás abortaría"

Sin embargo:

1. TODA la gente que usa métodos naturales, en el contexto de la Humanae Vitae, no aborta.

2. El 99 % de los abortos se dan en los casos que fallan los métodos artificiales.

Estas correlaciones no son casualidad porque la mentalidad de quienes usan la sexualidad humana en función de lo que Dios dispone -claramente explicada en la Humanae Vitae- es bien diferente a quienes entienden el sexo, sobre todo, como medio de placer, para lo cual es obvio, molesta el uso recto y primario del mismo, acorde lo instituyó el Señor: para la transmisión de la vida. Por eso, por estar en su mundo hedonista y permisivista, quienes defienden el aborto son ultra-defensores y practicantes de la anti-concepción artificial.
16/11/11 4:54 PM
Comentario de GUILLERMO AMENGUAL GIARDIN
MATIZACIONES A SOLODOCTRINA

No sabe lo equivocado que está en sus apreciaciones. Y si soy tan rotundo es porque tengo conocimiento directo del asunto. La gran mayoría de los abortos se producen como consecuencia de relaciones sexsuales mantenidas por personas que no han utilizado ningún método anticonceptivo, bien por irresponsabilidad, bien porque son inmorales y piensas qeu si se quedan embarazadas que ya abortarán.

Sus argumentos me parecen más bien una forma poco hábil de tratar de justificar que se empleen métodos artificiales. Poco hábil y poco ético eso de atribuir con claro desconocimiento, y equivocadamente, intenciones a personas sin conocer lo que de verás piensan.

Par entendernos, su argumento, por el otro extremo, es similar a lo que acusan al Papa y a la Iglesia de extender el SIDA.
16/11/11 6:12 PM
Comentario de solodoctrina
GUILLERMO

Cálmese y lea con atención mis tres comentarios anteriores, así usted no sostendrá dislates incongruentes, como por ejemplo, que mis argumentos tratan "de justificar que se empleen métodos artificiales".

Si usted posee una comprensión lectora normal verá que es exactamente lo contrario.
16/11/11 7:01 PM
Comentario de holmes
Solodoctrina

Y si usted fuera medianamente inteligente y le interesase lo más mínimo el fondo de la cuestión, y no regodearse en un evidente error por la premura con que lo he escrito, habría entendido el sentido de lo escrito, que es muy sencillo: Pretender que es lo mismo ser favorable a los anticonceptivos artificiales que ser favorable al aborto, o que una cosa lleva a la otra sólo es intelectualmente tan pobre, y moralmente tan mezquino, que indigna al primero que, independientemente de su opinión, se acerque al asunto con un poco de ecuanimidad.
16/11/11 9:32 PM
Comentario de solodoctrina
Holmes

Haga honor a su nick y siga pensando, es seguro que mejorará su visión sobre moral sexual.

No hay duda del lazo que hay entre la adhesión a la cultura de la vida y la defensa del niño por nacer tal lo sostiene la Humanae Vitae -quienes nos guiamos por ella no abortamos ni aplaudimos este vil asesinato- como tampoco hay duda sobre la evidente conexión entre la anti-concepción artificial y el aborto. Esto es triste pero es así, por más que usted lo niegue.

La conexión entre la anticoncepción y el aborto es ésta: "la anticoncepción facilita las relaciones y aún la clase de actitudes y de moral individual que más fácilmente conducen al aborto. La mentalidad anticonceptiva trata las relaciones sexuales como si tuvieran muy poca conexión natural con los niños; considera a los niños como un "accidente" del acto sexual, como una intromisión en una relación sexual, como una carga. En la revolución sexual no existe el deseo de hacer la conexión entre las relaciones sexuales y los niños; no hay cabida para ello. La revolución sexual simplemente no fue posible hasta que se pudieron obtener anticonceptivos relativamente efectivos."

Si desea ampliar conocimientos, le dejo estos interesantes links:

--------> http://www.vidahumana.org/anticoncepcion/item/1019-la-conexi%C3%B3n-entre-la-anticoncepci%C3%B3n-y-el-aborto
---------> http://www.vidahumana.org/anticoncepcion/item/1021-de-la-anticoncepci%C3%B3n-al-aborto
17/11/11 3:18 AM
Comentario de Holmes
Solodoctrina

Gracias por los links, los leeré.

Por cierto, me gustaría que me indicará de que parte de la "humane vitae" deduce usted que se rechaza la anticoncepción artifical por promover el aborto. En la enciclíca lo único que se dice es que, a pesar de que haya razones de peso para no concebir un hijo, no es lícito el empleo de estos métodos por cuanto que no es lícito, de acuerdo a la ley natural, que el hombre suprima el signficado reproductivo del acto sexsual. Detras de este argumento, solidísimo por cierto, se encuentra el miedo a que dando pie al uso de anticonceptivos artificiales, se pueda argumentar que la fecundación in vitro o a las relaciones homosexsuales son lícitas.

Es decir, en el fondo, lo que subyace es la ley natural, o dicho de otro forma la antropología cristiana. Enfocada desde este punto de vista, la anticoncepción artificial plantea muchas dudas. Pero desde luego eso no tiene nada que ver con sus argumentos.

Por su puesto que el uso de anticonceptivos artificiales se hace desde los comportamientos explicados por usted, pero solo en algunas personas. Usted argumenta contra los anticonceptivos como medio de un mal moral, mientras que la Iglesia lo hace como un método inmoral en sí mismo, pero con argumentos distintos a los suyos.
17/11/11 12:09 PM
La verdad es que los llamados métodos naturales de contracepción tienen que ver con la voluntad de practicar un sexo no abierto a la vida. No veo, en eso diferencia con los métodos artificiales. Bien podía haber sido la píldora del doctor Pincus el "método católico" en lugar, supongo que por ser recomendado por los directores espirituales de épocas pretéritas a parejas desesperadas, el coito interrumpido.
21/11/11 9:38 PM
Comentario de solodoctrina
Emeth.

Hay enormes diferencias entre los métodos naturales y los artificiales. Una muy notoria es que todos los artificiales son intrínsecamente malos, unos menos, otros más. Hasta llegar al aborto, horripilante crimen de la madre a su hijo por nacer, de excomunión automatica a los implicados directamente en ello.,

Los naturales son buenos, dentro del matrimonio y abiertos a la vida, es decir a tener hijos que son siempre bendición de Dios, siendo la intención de su uso espaciar nacimientos, no despreciarlos.

Por supuesto que los naturales fuera del matrimonio, son un medio bueno para un fin malo: la fornicación.
26/11/11 6:47 AM

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