Artículos de Guillermo Juan Morado en InfoCatólica

Guillermo Juan Morado

«Amoris laetitia» y la boda de mi hermano

Acabo de poner en el buscador más famoso de Internet dos palabras en latín: «Amoris laetitia» («La alegría del amor») y me informa, ese buscador, que hay aproximadamente 581.000 resultados, en 0,23 segundos.

La misericordia de Dios sabe esperar nuestra conversión. Dios es paciente

Parece que a algunos obispos les ha entrado una prisa incomprensible. Dicen, según parece, algunos obispos, que Dios no puede esperar -que su misericordia es algo así como un resorte automático- No lo creo.

Diversas formas del Magisterio de la Iglesia

No todas las enseñanzas del magisterio de la Iglesia son infalibles. Las orientaciones del magisterio de la Iglesia – de la enseñanza oficial del Papa y de los obispos, que enseñan, con la autoridad recibida de Cristo, lo que concierne a la fe y a las costumbres - , son, aunque no todas infalibles, extraordinariamente valiosas y necesarias.

¿Ruptura o reforma?

El teólogo suizo Hans Küng hizo pública una «Carta abierta a los obispos católicos de todo el mundo» en la que, además de denunciar lo que considera el fracaso de la «política de restauración» de Benedicto XVI, propone seis medidas para la reforma de la Iglesia. No nos alejaríamos demasiado de la realidad si viésemos reflejado en Hans Küng y en Joseph Ratzinger el contraste entre dos tipos de hermenéutica, de interpretación, de las afirmaciones del Concilio Vaticano II: la «hermenéutica de la de la discontinuidad y de la ruptura» y la «hermenéutica de la reforma».

Las Actas de un Congreso sobre el Corazón de Jesús

Las «Actas» de este Congreso, que reunió a 370 participantes, ponen de relieve que esta tarea de profundización – y de actualización - ha sido lograda. Frente a la cultura de la muerte, se trataba de presentar al Corazón de Jesús como Fuente de vida.

El sentido común y el aborto

Cuando las aguas retornen a su cauce, y el sentido común vuelva a ser reconocido como tal, la Iglesia – y quienes compartan el patrimonio de valores a los que puede llegar, si no se ciega, la razón humana – no podrá ser acusada de callar ante lo que Julián Marías calificaba «sin excepción» como lo más grave que ha acontecido en el siglo XX: la aceptación social del aborto.