Artículos de Francisco José Soler Gil en InfoCatólica

Francisco José Soler Gil

Doctor en filosofía de la física por la Universidad de Bremen

Tribulaciones del cientifista compulsivo

¡Ay!, la nave Juno llegó a Júpiter ―un hecho del que todos nos alegramos― pero el articulista a donde llegó es a la explicación definitiva del origen del fenómeno religioso.

Ciencia y Fe: El grave daño del diletantismo

El estudio de las relaciones entre ciencia y fe es un asunto serio. Y, por tanto, debe ser abordado seriamente.

Indignidad y derrota

Tenían que escoger entre la indignidad y una batalla cultural con posibilidad de derrota. Escogieron la indignidad, y con ellos queda. Y ahora van a tener también la derrota.

Ratisbona y la razón en los tiempos del terror

Como este planteamiento es la gran enfermedad que mina en nuestro tiempo a Europa, no sorprende que tantos estén ahora planteando la «guerra» en curso en términos de libertad absoluta occidental contra una restricción ideológica arbitraria. Pero esa guerra, así planteada, no es nuestra guerra, aunque nos puedan matar en ella de todos modos.

El otoño de las caretas provida

El otoño es la hora de la verdad, y ésta ha llegado también, y sobre todo, para sus votantes «conservadores», cobijados hasta el momento a la sombra del proyecto de ley de Gallardón. La sombra ha desaparecido, y ya no hay donde agarrarse, señores malminoristas.

La feliz maternidad voluntaria de los populares

Por supuesto, en pleno siglo XXI, la señorita X era inicialmente muy libre de decidir qué introducía en su etc. Pero una vez que una de tales introducciones acabó en embarazo, se produjo un hecho que determinaría el ámbito de sus posibilidades futuras: La señorita X ya no sería libre de decir qué sale de ahí. De ahí saldrá, lo quiera ella o no lo quiera, un hijo. Porque el hijo es un hecho. Y los hechos son irreversibles. Lo único que aún podría decidir, a partir de ese momento, la señorita X, es si ese hijo saldría vivo o muerto de su etc.

Fe, Ciencia y Vacaciones de Verano

El librito de apenas noventa y dos páginas sobre el que quiero llamarles la atención sale más que airoso del reto de reducir a lo esencial la historia de la influencia de los datos científicos en las discusiones sobre la existencia de Dios desde mediados del siglo XIX hasta el presente.

Darwinismo y ateísmo

Por lo que a la teología respecta, el marco darwinista es perfectamente asumible, y hasta preferible a algunas versiones populares del DI que circulan por ahí, y que siguen presentando a Dios como una especie de demiurgo que continuamente tiene que estar interviniendo para que de la materia se pueda sacar algo interesante.

¿Conoce usted al padre del Big Bang?

Por eso resulta tan interesante la lectura de biografías como la de Georges Lemaître. Pues en ellas se pone de manifiesto que la combinación del pensamiento cristiano con el científico impide esa decadencia del amor a la sabiduría −la inquietud filosófico-científica− en el mero tecnicismo.

El universo de Stephen Hawking y el lugar del Creador

El problema no es la ciencia. El problema es que los materialistas intentan vendernos como ciencia lo que no es sino su pobre lectura de la misma. Una lectura que oscurece y vela el hecho de la creación, y despoja a la naturaleza de las huellas de sentido que ciertamente contiene.

“¿Dios o la Materia?” Un tema filosófico actual y decisivo

Si los ateos anglosajones se sienten interpelados a refutar de nuevo la existencia de Dios, ello se debe a que los argumentos en los que se apoya la afirmación racional de dicha existencia se han ido perfeccionando cada vez más.